miércoles, 27 de junio de 2007

* Presentacion Libro sobre Guadalupe - 2006

* "Nuestra Señora de Guadalupe", con años de trabajo y estudios Presentaron el libro del presbítero Edgar Stoffel

La subsecretaria de Cultura de la provincia y el historiador Felipe Cervera participaron de un panel sobre el nacimiento de la devoción guadalupana, realizado en la Universidad Católica. Nuestro Director, Dr. Gustavo Vittori, adhirió con un texto de su autoría.En el marco del cincuentenario de la Universidad Católica de Santa Fe, se presentó el libro "Nuestra Señora de Guadalupe" -documentos, bibliografía y testimonios para una renovación de los estudios en torno de su devoción-, del presbítero Edgar Gabriel Stoffel, docente de la casa y actual director del Archivo Histórico del Arzobispado de Santa Fe.La cita fue en el aula I-28 del edificio de Echagüe 7151, donde se leyeron mensajes de salutación de funcionarios políticos.

Hubo un panel integrado por los licenciados Ana María Cecchini de Dallo, subsecretaria de Cultura de la provincia; y Felipe Cervera, presidente de la Junta de Estudios Históricos de la provincia y docente de la UCSF. Para cerrar la reunión, Violeta Romano cantó el himno de la patrona Virgen de Guadalupe.

Stoffel es oriundo de Gálvez, tiene 49 años y fue ordenado sacerdote en 1983 por monseñor Vicente Zazpe. Abocado al estudio de la historia de la iglesia de la región, fue recopilando documentación que le permitió reconstruir una parte importante del proceso que originó la devoción por Guadalupe.

En la presentación de su libro confesó que a pesar de que su tema "nunca fue estrictamente Guadalupe", su miedo a que "sigamos sin hacer nada, o que la documentación siga estando dispersa", lo empujó a tomar la iniciativa. "Me acerqué a Guadalupe por un trabajo sobre inmigración, pero en esa búsqueda, al relacionar inmigración con devoción a la Virgen me encontré con una serie de documentaciones anteriores, que fui fichando", dijo Stoffel, dando cuenta del proceso de construcción del libro.

Sabe que deja "un material de primera mano para quienes quieran investigar", y a pesar de que "traté de no ser mezquino con los documentos, en resumen uno pone el acento en la selección". Además "hay algunos artículos que reflejan mis dudas o mis opiniones sobre algunos aspectos de la historia de Guadalupe".

"Un libro raro"
El licenciado Felipe Cervera consideró que se trata de "un libro raro", porque en vez de traer ideas, hechos y conclusiones, "el libro de Edgar Stoffel trae documentos, que es la antítesis".Esos registros fueron tomados "de manera objetiva" por Stoffel, que los obtuvo de fuentes escritas y orales. La primera parte está compuesta por 40 páginas de extractos de documentos de los archivos, que seguramente le demandaron "años de trabajo y de consultas" a su autor.

La licenciada Cecchini de Dallo dio detalles de ese registro histórico, catalogando al libro por una de sus "particularidades", que es la de "ser un repertorio de material documental, para registrar las cuestiones nodales y accesorias que integran la evolución de la devoción a la Virgen de Guadalupe en la historia de Santa Fe".>La subsecretaria de Cultura y antigua directora del Archivo General de la provincia valoró "el abordaje archivístico que ha realizado" el autor. Para la compilación de material, Stoffel debió hurgar en las bibliotecas y archivos de los arzobispados de Santa Fe y Paraná, de la Nación, de la provincia, de las instituciones religiosas de la ciudad, además del archivo secreto del Vaticano, entre otros tantos.

El ermitaño
El recorrido documental del nacimiento de la devoción guadalupana se registra "hace 227 años", cuando "se empezó a construir la capilla", retomó Cervera.Mencionó a "los personajes de la pequeña Villa de Guadalupe", entre los cuales citó a Antonia Godoy y del Barco (1837 - 1915), antigua pobladora, cuyos relatos fueron registros orales de la época fundamentales.

Sin embargo "me resulta más interesante la figura de Francisco Javier de la Rosa, que aparece como misterioso y del que no se sabe mucho". Considerado por el historiador como "uno de los personajes más interesantes a nivel intelectual", de la Rosa fue fundamental en el surgimiento de la devoción.

Nació en 1722 y durante 56 años de su vida no hubo documento que lo nombrara, como si no existiera. "Hasta que se quema la capilla de La Merced y le piden en una carta que construya la capilla nueva", relató Cervera.

De la Rosa "vivía aislado, en una chacra de Domingo Crespo", y por su vida de reclusión, alejado de la sociedad, muchos lo consideraban un ermitaño. Pero un día tomó el desafío de erguir el nuevo templo, tarea para la cual puso en práctica una serie de procedimientos propios de quien ha leído e incursionado en obras de eruditos. Tanto es así que las dos campanas que sonaron por primera vez en la capilla de Guadalupe fueron de su factura.

Mons. Arancedo
Creo que es difícil pensar Santa Fe sin Guadalupe", declaró monseñor José María Arancedo durante la charla. Se refirió a la "desproporción entre la causa y el efecto" que pudo haber provocado la adoración, y se refugió en el "efecto de transformación, y los caminos espirituales nuevos", como explicación posible.

Además resaltó la dedicación de Edgar Stoffel, porque además de sus compromisos diarios, "tiene tiempo para esto".

Algunos interrogantes
Cómo nace una devoción religiosa, cómo surge en un caserío poco poblado del cono sur en el lejano sigo XVIII, qué personajes intervienen en la génesis de tan singular afloramiento espiritual", se pregunta el Dr. Gustavo Vittori en su texto leído por el director del Departamento de Filosofía y Teología de la UCSF, Dr. Fabián Antonio Jerkovich.

Así presentó "éstas y otras preguntas, implícitas en la extensa búsqueda realizada por el Pbro. Edgar Gabriel Stoffel respecto del nacimiento y consolidación de la devoción santafesina a la Virgen de Guadalupe".Vittori hace hincapié en la figura de Francisco Javier de la Rosa, considerado "un personaje extraño, aun para la ciudad de su tiempo". Lo describe como "un amplio conocedor de la iconografía cristiana, con aptitudes que escaseaban en una tierra dominada por el analfabetismo", y que "reunía las condiciones necesarias para poner en marcha un fenómeno religioso que habría de crecer con el tiempo".

Fte: ‘El Litoral’, 9 de octubre de 2006