miércoles, 27 de junio de 2007

* LA PRIMERA DECADA DEL EPISCOPADO DE MONS . BONEO EN SA FE

Pbro. Edgar Gabriel Stoffel




INTRODUCCIÓN

Hace ya 60 años atrás, con motivo del cincuentenario de la erección del Obispado de Santa Fe, el extinto Pbro. Ernesto Leyendeker daba a publicidad un enjudioso estudio titulado ‘Diócesis de Santa Fe. Su creación’, en el cual analizaba el proceso que llevó a la concreción de deseo tan sentido por los santafesinos y la llegada de Mons. Juan Agustín Boneo, su primer Obispo.

La obra –cuya consulta sigue siendo insoslayable- concluía prácticamente con la puesta en marcha de la nueva Diócesis y por lo tanto no analizaba la problemática de las estructuras pastorales ni tampoco encaraba temas que solo se han desarrollado en estas últimas décadas como los referidos a los agentes pastorales y la metodología utilizada.

En virtud de lo señalado decidimos abordar en la presente obra la figura de Mons. Juan Agustín Boneo en cuanto organizador de la nueva Diócesis que se le confiaba y las características de lo que hemos denominado su proyecto pastoral.

El límite temporal impuesto no es caprichoso sino que se trata de una fecha significativa (lo cual admite por cierto excepciones) ya que consideramos que para 1910 dicho proyecto pastoral queda consolidado sin perjuicio de que en las dos décadas siguientes se profundice el desarrollo de las estructuras pastorales como tampoco lo es el espacial ya que si solo lo referimos a la provincia de Santa Fe y no a toda la extensión que entonces ocupaba el Obispado es en virtud que los trabajos de H. Goicochea ilustran en profundidad la labor realizada en Chaco y Formosa y en consecuencias es poco lo que podríamos aportar.

En cuánto a las fuentes utilizadas, las hay inéditas consultadas en diversos repositorios eclesiásticos y civiles de las ciudades de Santa Fe, Rosario, Paraná, Rafaela, Venado Tuerto, Reconquista, Esperanza, San Carlos, Gálvez, San Gerónimo Norte, San Jorge, Sastre e Irigoyen por citar algunas, como también editas contenidas en el ‘Boletín Eclesiástico de la Diócesis de Santa Fe’, auxiliar indispensable de este trabajo

Asimismo hemos analizado mas de un centenar de publicaciones y artículos escritos con ocasión del centenario de la fundación de los pueblos y colonias de la ‘Pampa Gringa’ o de sus templos y capillas o ponencias presentadas en diversas jornadas y que abordan estas temáticas, a lo que debemos agregar otras publicaciones de diverso valor consultadas para el marco general u otros aspectos.

Es preciso dejar asentado que si bien a veces extensas las citas, hemos querido transcribir los textos documentales ya que considero que los lectores deben tener acceso a los mismo lo mas fidedignamente posible y no quedarse con una síntesis o interpretación de los mismos, evitando de esta manera imponer mi particular punto de vista.

Sirva el presente trabajo para hacer memoria agradecida de Mons. Juan Agustín Boneo y de todos aquellos varones y mujeres (clérigos, religiosos y religiosas y laicos) que conducidos por su cayado pastoral le ayudaron en la tarea de plantar y desarrollar la Iglesia particular de Santa Fe de la Vera Cruz que hemos recibido en herencia y en la que nacimos a la Vida Nueva por la gracia del Bautismo y en la que consolidamos nuestra Fe por la predicación de la Palabra y el alimento Eucarístico.

Finalmente es nuestro deseo que aquellos que accedan a su lectura tengan la posibilidad de descubrir en lo que muchas veces pueden parecer actos jurídicos o administrativos o simples listados de personas y entre luces y sombras, la acción salvadora del Señor Jesús y su Iglesia.











































- Capitulo I -

LA PROVINCIA DE SANTA FE EN ESTE PERIODO

REALIDAD SOCIAL Y ECONOMICA

El Censo de 1985 nos muestra una provincia en la que, a la par que se han ocupado la mayoría de las tierras cultivables se consolida la tendencia a la urbanización .

Las cifras al respecto, son elocuentes:

Población total Población urbana Población rural
_________________________________________________________

397.118 Hbs 196.269 Hbs 200.919 Hbs

Por cierto que la población urbana tiende a concentrarse en los dos centros importantes que son Rosario y Santa Fe, alcanzado la primera una densidad de 58 Hbs por Km2, aunque paralelamente crecen otras poblaciones –algunas de las cuales ni siquiera figuraban en el Censo provincial de 1887- y que ahora por su ubicación estratégica han desplazado a pueblos tradicionales o colonias mas antiguas, tal como podemos observar en el cuadro siguiente:

Pueblo o colonia Hbs 1887 Pueblo o colonia Hbs. 1895
_________________________________________________________________
Esperanza 2652 Casilda 4241
Cañada de Gómez 2365 Cañada de Gómez 3786
Coronda 2255 Esperanza 2649
San Lorenzo 1852 Rafaela 2208
Casilda 1745 Gálvez 1957
San Carlos 1908 Reconquista 1906
Reconquista 1499 San Lorenzo 1606
Villa Ocampo 1457 Villa Constitución 1843
Carcarañá 1081 Coronda 1743
Helvecia 1072 San Carlos 1657
Jesús María (Timbúes) 980 Jobson (Vera) 1140
S. José de la Esquina 925 Las Rosas 1094

Analizando el cuadro comparativo que trae el Censo de 1895 sobre la distribución de la población urbana y rural en cada Departamento podemos observar que en algunos como Las Colonias, Castellanos y Gral. López donde la población supera los 20000 Hbs, la mayoría es rural, Rosario y La Capital son los mas poblados con mayoría urbana y otros como Vera y San Javier con baja población o Reconquista que entonces tenía una densidad de 0,9 Hbs por Km2 .

En el ámbito rural se desarrollaban con mayor o menor éxito alrededor de dos centenares de colonias, campos colonizados y establecimientos agrícola-ganaderos que habían transformado a la provincia en una de las mas importantes productoras de cereales, pasturas y ganado .

Ligados a la explotación triguera existían mas de 70 molinos harineros que molían miles de toneladas semanalmente y brindaban trabajo a los vecinos de las pequeñas poblaciones que comenzaban a afianzarse.

La explotación forestal que estaba en sus inicios y se basaba fundamentalmente en el quebracho colorado, ocupaba unos 500 trabajadores distribuidos en unos 160 obrajes.

Las industrias radicadas especialmente en Rosario, alcanzaban el número de 2678 establecimientos con unos 16000 operarios, muchos de los cuales vivían en condiciones deplorables y daban origen a la llamada ‘cuestión obrera’.

Hacia el año 1900 el panorama santafesino no distaban demasiado de los anterior y seguí su firme crecimiento, aunque algunas pequeñas colonias ya entraban en su declinación definitiva.

Recorriendo los Departamentos podemos apreciar realidades disímiles, alguna coyunturales y otras que los determinarán para siempre.

En el caso de Las Colonias su población se calcula en 40000 Hbs, destacándose la ciudad de Esperanza como cabecera con 8000 Hbs y algunas industrias que responden a las necesidades de la zona. En importancia le sigue San Carlos con sus tres centros de población que albergan unos 5000 Hbs y Pilar con 2300 y ferrocarril que la une a Rafaela y Córdoba. Humboltd y San Gerónimo Norte se aproximan a los 1500 Hbs. y el resto de las colonias no superan los 600.

El Departamento San Justo tiene para esa época un solo centro de importancia, que es el pueblo del cual toma el nombre y que contaba con 1000 Hbs. La población total se aproximaba a los 10000 Hbs, distribuida en pueblos de poca importancia, colonias y establecimientos rurales y dedicada fundamentalmente a la ganadería ya que la agricultura afrontaba diversas dificultades.

Garay, sobre la Costa, alcanza los 8800 Hbs, con una agricultura de poca importancia y carente de ferrocarril lo que aumenta su aislamiento ya que la única vía de comunicación es el río. Su capital -Sta Rosa- ha abandonado todo vestigio de ranchada y en su lugar se han construido edificios de cierto porte.

Hacia el norte, S. Javier ha crecido poco (6000 Hbs) debido a la escasa inmigración, una pobre agricultura y la carencia de ferrocarril y la única riqueza que es la ganadera ocupa grandes extensiones y utiliza poca mano de obra. La sede departamental cuenta con 1200 Hbs.

Distinto es el caso del vecino Reconquista donde la población ronda los 15000 Hbs y se ve constantemente aumentada por la presencia de extranjeros y de correntinos que viene a trabajar en los obrajes. El ferrocarril permite la comunicación entre los pueblos y la salida de la producción de los ingenios azucareros. De no menor importancia es la explotación ganadera.

Tocante a Vera, el aumento de población también aquí se ve favorecida por la presencia de los ya mentados hacheros correntinos. Calchaquí cobra importancia y hacia el norte se desarrollará La Forestal, empresa que ocupará un vasto territorio al que ordenará urbanística y laboralmente según sus propios criterios por lo cual la explotación forestal será el centro de la actividad económica de este Departamento que acabará con el bosque nativo.

S. Cristóbal que hasta 1890 era prácticamente un desierto, cuenta ahora con 14000 Hbs siendo importante para el desarrollo del mismo la presencia del ferrocarril, aunque buena parte de la población se dedicará a la agricultura y a la ganadería.

El antiguo Departamento S. Gerónimo ve acrecentada su población a 25000 Hbs, descollando Gálvez por encima de la capital que es Coronda, debido en buena parte a las líneas férreas que pasan por el lugar. Demás está decir que el ferrocarril favorece a toda la zona y la población se reparte en pequeños centros urbanos como Irigoyen, Díaz y S. Genaro, dedicándose la mayoría a la agricultura y la ganadería.

Castellanos asciende a unos 35000 Hbs debido a la atracción que ejercen algunos de sus centros como Rafaela que tiene 4000 Hbs y se ha visto favorecida por la existencia de tres líneas férreas y numerosas casas de comercio e industrias. Le siguen en importancia Sunchales con 1000 Hbs y luego Vila, Humberto Primo, Lehmann, Susana y Esmeralda (entre 900 y 600 Hbs). Otras poblaciones como Clucellas, María Juana, Santa Clara de Saguier y Z. Pereyra, no superan los 600. En algunas zonas rurales dedicadas fundamentalmente a la agricultura, la población alcanza a los 2000 Hbs.

El departamento S. Martín alcanza a los 23000 Hbs y comparte características similares con el anterior, aunque sus centros importantes no alcanzan la magnitud de aquellos.

San Lorenzo tiene por entonces 19000 Hbs. y su capital 2500. El resto se distribuye en varios pueblos importantes y ocho colonias.

Iriondo, por su parte alcanza los 18000 Hbs.

Belgrano cuenta con 12000 Hbs., siendo un centro principal del mismo Las Rosas y distribuyéndose la población en unas 12 colonias.

Su vecino Caseros tiene 19000 Hbs. distribuidos en 23 colonias.

En el sur provincial, Constitución no posee un gran desarrollo llegando a los 18000 Hbs y con solo tres centros importantes (V. Constitución, M. Paz y Alcorta –estos dos últimos de fundación tardía- y su población abocada a la ganadería.

Gral López posee 24000 Hbs. y unas 30 colonias, aunque una buena parte de sus pobladores trabajan en las grandes estancias de la zona .

La población rural dedicada a la agricultura y a la ganadería estaba asentada en chacras que poseían las siguientes dimensiones: 1 a 25 has. (1086), 26 a 50 has. (1541), 51 a 75 hbs. (2410), 76 a 100 has. (1688), 151 a 300 has (1751), 201 a 250 has (952); 251 a 300 has. (308), 301 a 400 has (284), 401 a 500 has. (73), 501 a 1000 (46) y mas de mil has. (3) .

Un elemento que nos permite palpar el dinamismo de la época está dado - nuestro juicio- por el movimiento ferroviario, tal como podemos observar a continuación:

Ferrocarril Pasajes Encomiendas Mercadería
________________________________________________________________
Cia. Francesa de Sta Fe 182970 468 Tns. 436900 Tns.
FFCC Bs As y Rosario 1496432 4261,82 Tns 6492717,710 Tns
FFCC Oeste Santafesino 64379 410,865 Tns. 175866,61 Tns
FFCC Gran Sud Sta Fe – Cba 65533 556,200 Tns 204418,32 Tns
FFCC Central Argentino 1755924 5812,94 Tns 96322,90 Tns
FFCC Cba y Rosario 38017 292,12 Tns 225532,77 Tns.
Totales

Poco mas de un lustro después, la provincia continuaba su crecimiento poblacional registrándose 747000 Hbs en 1907 y al año siguiente 800350 .

Sobre 13000000 Has útiles, 3800000 se dedicaban a la agricultura y en ese mismo año habían ingresado 2700 inmigrantes, muchos de los cuales se dirigían hacia las zonas rurales.

Manuel Chueco señalaba que para esta época, en la ciudad de Santa Fe, tanto el gobierno como los habitantes ‘... se han ocupado afanosamente en convertirla en una ciudad moderna, quitándole el aspecto colonial que hasta la última década del pasado siglo presentaba’ .

En el caso de Rosario, sus progresos podían equipararse al de las grandes urbes europeas, destacándose el porte de sus edificios públicos y privados, la pavimentación de sus calles y la higiene.

El autor citado recientemente, la califica de ‘... gran emporio de actividad, de riqueza, de progreso y de cultura, por la magnificencia de sus edificios, por el movimiento comercial y bancario es la segunda ciudad y el segundo puerto de la República Argentina’ .

Un informe de 1907 resalta un aspecto que los panegiristas del progreso y de la grandeza de esta provincia prefieren ignorar, pero que importa mucho para este trabajo:

‘Santa Fe y Rosario, contrariamente a sus dos hermosísimos nombres que llevan, son dos ciudades, las peores de la República Argentina después de Buenos Aires. Ellas son el centro de la inmigración, especialmente italiana. Allí, en Rosario predominan los elementos sectarios, socialistas, revolucionario y anárquicos’

Sobre los últimos tiempos del período abordado debemos señalar que Rosario continuaba su preponderancia, dándose un fuerte desarrollo en los barrios y grandes mejoras con la pavimentación de calles y servicio eléctrico en 983 manzanas. En lo tocante a la población todavía se daba una alta presencia de extranjeros (46 %) y dentro de ellos, un buen número de analfabetos. Existían 18000 propietarios y 5000 vecinos habitaban hacinados en conventillos y hoteles de baja categoría. Referente a la actividad laboral, el 14,1 de la llamada Población económicamente activa trabajaba en el ferrocarril, el 10,6 en el Puerto y anexos, 13,5 en establecimientos fabriles, 13 en la actividad comercial y el 10,2 en servicios varios. Para la atención de los problemas sanitarios existían cinco hospitales y una Asistencia pública por la cual pasaban unas 65000 personas. También funcionaban 18 establecimientos de caridad y 36 entidades de socorros mutuos delas cuales 12 eran argentinas y 14 de extranjeros, lo que se explica por la diversidad de orígenes y colectividades.

Santa Fe, con su rol de ciudad gubernamental y con una población dedicada mayoritariamente a la actividad pública, le confiere a la misma rasgos muy particulares.

El escritor Enrique Banchs, que la visita en 1910, deja algunas apreciaciones críticas pero que reflejan dicha mentalidad:

‘... tiene este pueblo en ansia de la fortuna rápida, y como no existen industrias, ni artes, en él el ansia es malsana.
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estamos a días de recambio de gobierno y la ciudad presenta un movimiento inusitado y una efervescencia general (...). Se trata de rendir la pleitesía de práctica y de asegurar el puesto.
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Es de advertir que la ciudad se integra en dos modalidades definidas con bastante certeza: el barrio norte y el barrio sur’

En cuanto al interior de la provincia, las localidades mas importantes arrojan los siguientes guarismos de población: Las Rosas y Casilda, 11000; Esperanza, 8000; Cañada de Gómez, 7500; V. Constitución, 6000; Rafaela, 5800; Arroyo Seco, 5000; Firmat, 4550; Reconquista , Gálvez y Rufino, 4500; S. Cristóbal, 4000 e Irigoyen 1550 Hbs .

Tocante a la actividad económica, mantiene su preeminencia la agricultura siendo Santa Fe la mas subdividida en medianos y pequeños productores. El cultivo de trigo, especialmente en la zona central, ocupa 1324459 Has., el maíz en la zona sur, 888430 Has., el lino en el norte, 649327 y la alfalfa en el oeste, 830689 Has. A la ganadería se dedican aproximadamente 5000000 de Has, predominando el ganado vacuno; la caña de azúcar se desarrolla en la zona norte mientras que unas 3000000 Has de bosques se destinan a la explotación forestal.

En el ámbito industrial está tomando cuerpo la industria lechera ligada todavía al proceso de autoabastecimiento, existiendo unas 20 fábricas de manteca y queso y como contrapartida se observa la decadencia de los molinos harineros que han pasado de 72 en 1895 a solamente 42. Crece la industria azucarera y aceitera y la estrella de ‘La Forestal’ que abarca entre 500 y 600 leguas de superficie destinadas a la explotación del quebracho y la industria taninera está en su cenit .


ESTADO DE LA IGLESIA EN SANTA FE

Al efectuarse el Censo Nacional de 1895, sobre un total de 397188 Hb s, el 98,7 % de los mismos se declaraban católicos para cuya atención espiritual contaban con una estructura eclesiástica de regular significación, la presencia de diversos agentes pastorales –muchos de ellos extranjeros- y el impulso decidido de Mons. José María Gelabert y Crespo, aunque para esta época un tanto alicaído .

Al respecto señala N. Auza:

‘El número de agentes pastorales: sacerdotes, religiosos, religiosas, sin contar a los laicos que en esa provincia se mostraban colaboradores, desde el punto de vista estadístico evidencia que el clero se hallaba en condiciones, que, sin ser ideales, pueden considerarse óptimas para cumplir una labor apostólica eficiente. Siempre desde la perspectiva estadística, la proporción de agentes pastorales y su distribución en general y su distribución en especial en los núcleos urbanos, prueban que la Iglesia disponía de una óptima relación entre clero y población, suficiente para ejercer una eficaz labor pastoral de transmisión y acrecentamiento de la Fe. Otras cuestión que aquí no abordamos, es saber si el clero supo sacar partido de favorable situación’

Una de las características del desarrollo de la estructura eclesiástica santafesina a partir del impacto que significó la inmigración y la estabilización de estos contingentes humanos fue en un primer momento la construcción de templos y capillas y el constante reclamo por parte de los nuevos vecindarios de contar con cura propio, según la práctica de sus aldeas de origen .

Al momento de la creación del nuevo Obispado de Santa Fe la provincia contaba con muy pocas parroquias erigidas como tales y si un gran número de Capellanias, las cuales en la práctica funcionaban como si fueran curatos .

El panorama hacia 1897 –al margen de algunas situaciones poco claras- era aproximadamente el siguiente, según los Departamentos en que se dividía el territorio provincial: La Capital, Parroquias Matriz y El Carmen (ciudad Santa Fe), Vice Parroquia de San José del Rincón y Capellanias de Emilia, Llambi Campbell y Recreo; Rosario, Parroquia Matriz y Santa Rosa (ciudad de Rosario) y Capellanías de Alberdi, V. Gob. Gálvez, Arroyo Seco, Carmen del Sauce y E. Palacios; San Cristóbal, Capellanias de Ceres, Palacios y E. Sánchez (Capibara); San Gerónimo, Parroquia de Coronda y Capellanias de Gaboto, Díaz, Gálvez, Irigoyen y Gessler; San Justo, Capellanias de Cayastacito, San Justo y Angeloni; San Lorenzo, Parroquia de San Lorenzo y Capellanias de Carcarañá, Jesús María (Timbues) y Roldán; San Martín, Capellanias de C. Belgrano, C. Pellegrini, San Martín de las Escobas y San Jorge; Belgrano, Capellanias de Las Rosas y Montes de Oca; Las Colonias, Capellanias de Esperanza, Grütly, Felicia, Franck, Humboltd, Cavour, Matilde, Progreso, Providencia, Aráuz, San Agustín, San Gerónimo Norte, San Carlos Centro, Santa Clara de Buena Vista y Pilar; Constitución, Parroquia de Villa Constitución y Capellanía de M. Paz; Garay, Capellanía de Cayastá y Sta Rosa de Calcines; Iriondo, Capellanias de C. de Gómez, Serodino y Sta Teresa; Gral. López, Capellanias de San Urbano , San Gregorio, Teodolina y V. Tuerto; Castellanos, Capellanias de Vila, Humberto I, Lehmann, Eguzquiza, Sunchales, Ataliva, Susana, María Juana, Clucellas, Sta Clara, Rafaela, Pte. Roca y Z. Pereyra y Caseros, Capellanias de San José de la Esquina, Casilda y Arequito.

Los Departamentos San Javier y Reconquista se encontraban en esos momentos bajo la jurisdicción de Propaganda Fide.

Atendidas estas circunscripciones mayoritariamente por sacerdotes diocesanos, la feligresía dispersa en tan dilatado territorio será también acompañada por la actividad de los religiosos, especialmente franciscanos y verbitas con residencia en la provincia y de los redentoristas, quienes sin tener aún casa en Santa Fe la recorrían con sus famosas misiones populares y en muchos casos eran delegados para la administración del Sacramento de la Confirmación debido a los achaques de Mons. Gelabert y Crespo .

Al respecto escribe el insigne Pastor:

‘Nuestras misiones, sumamente concurridas, y muy fructuosas se han sucedido en el decurso del año, pasando de 3000 las confirmaciones administradas en ellas’

Concluyendo este punto nos permitimos presentar el siguiente cuadro comparativo del desarrollo eclesiástico en las tres provincias que componían el Obispado del Litoral, en el cual a simple vista resalta la primacía de Santa Fe:

Estructura pastoral Santa Fe Entre Ríos Corrientes
Parroquias 8 11 16
Iglesias 70 20 20
Capillas 12 5 5
Oratorios 10 6 3





- capítulo II -

EL OBISPADO DE SANTA FE

SU CREACION

La posibilidad de que la provincia de Santa Fe fuese elevada a Obispado comienza a vislumbrarse en 1887 pero será recién una década después y tras una serie de idas y venidas, que el Papa León XIII por medio de la Bula ‘In Petri Cathedra’ proceda a su erección .

Por la citada Bula se declara extinguida la Arquidiócesis de Buenos Aires y las Diócesis de Paraná y Salta y por el mismo acto se creaban tres nuevas sedes episcopales en la República Argentina, ‘... la segunda en la ciudad de Santa Fe’ , a la par que se consignaba:

‘Igualmente desmembramos y completamente separamos de la Diócesis del Paraná la provincia de Santa Fe y a la Sede Episcopal de Santa Fe le asignamos y atribuimos añadiéndole los territorios nacionales, vulgo del Chaco y Formosa’

Como toda Bula ereccional, contiene además una serie de prescripciones y la institución del Ejecutor de la misma en la persona del Arzobispo de Buenos Aires –Mons. Uladislao Castellanos-, quién por sí o por otro delegado al efecto debía concretar la instalación d ela nueva Diócesis.

Por otra parte y en virtud de las atribuciones que al Presidente de la Nación concedía el Patronato Nacional y tras los informes correspondientes, el 28 de mayo de ese año éste firmaba el ‘exequatur’ o ‘pase’ con lo cual quedaban concluidos todos los pasos que exigía la Constitución y se le comunicaba a Mons. Castellanos para que pudiese cumplimentar la ejecutoria.

Con fecha 30 de mayo, el Arzobispo de Buenos Aires publica el Auto ereccional de las nuevas Diócesis, entre ellas la santafesina y se encomienda a Mons. José María Gelabert y Crespo, Obispo renunciante de Paraná y afincado desde hacía muchos años en el pueblo de Santo Tomé la Administración Apostólica del nuevo Obispado.

La actividad pastoral del citado Obispo en los meses subsiguientes es débil, limitada por su estado de salud y por las idas y venidas respecto a su traslado como Pastor de la flamante Iglesia particular, lo cual genera una serie de discusiones hasta que finalmente en los últimos meses de ese año se hacen las presentaciones en Roma para designaciones episcopales y traslados .

Fallecido Mons. Gelabert y Crespo el 23 de noviembre, Mons. Castellanos designa como nuevo Administrador Apostólico al Pbro. Gregorio Romero quién se hace cargo de la misma el 6 de enero de 1898 .

Su tarea al frente de la Administración Apostólica ha sido trabajada en profundidad y de los análisis de la misma se concluye que las medidas tomadas durante su gestión dejaron el camino abierto y las manos libres a Mons. Juan Agustín Boneo para organizar definitivamente la Diócesis de Santa Fe, que por una parte se habían removido escollos importantes -fundamentalmente los que tenían que ver con el clero- y por la otra se poseía información real sobre el estado de Parroquias y Capellanias, lo cual sería de gran utilidad al momento de posicionar a la Iglesia en el territorio.


PERSONALIDAD DEL NUEVO OBISPO

El 30 de abril de 1898, Juan Agustín Boneo se hacía cargo de su sede episcopal en la que permanecería a lo largo de tres largas décadas, pastoreando su rebaño hasta su muerte acaecida en 1932.


El primer diocesano de Santa Fe había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 23 de junio de 1845 en el seno de la familia que conformaban Mariano Boneo y María de la Paz Nogueras y recibió las aguas bautismales en la Parroquia de Monserrat.

La suya era una familia de sólida piedad y de fuerte presencia en el ámbito eclesial porteño por lo cual no es de extrañar que desde niño sintió el llamado al sacerdocio y ya para 1857 ingresara al Colegio Episcopal que había fundado Mons. Escalada y en el que se realizaban estudios de latín.

Habiendo recibido la tonsura en 1858, al año siguiente es seleccionado entre los alumnos que son enviados al Colegio Pío Latinoamericano que funcionaba en Roma y el cual se forjaría la futura conducción de la Iglesia en nuestro continente .

En Roma se destacó por su dedicación al estudio y por sus virtudes, al punto que sus compañeros le llamaban ‘San Luis Gonzaga’ y allí., en 1862 recibe las llamadas órdenes menores de manos del Cardenal Patrizi.

Problemas de salud le obligan a retornar a Buenos Aires con sus estudios inconclusos, aunque continúa su formación al presbiterado en el Seminario Conciliar, lugar en el que bajo el rectorado de su tío se desempeñará como Prefecto y profesor de humanidades, retórica y poética.

Tras recibir las restantes órdenes y el diaconado en 1868, Mons. Escalada lo ordena sacerdote y meses mas tarde le destina al Seminario con el cargo de Vicerrector, tarea que comparte con la cátedra de Teología Mora, la que conservará tras su nombramiento de Rector del mismo en 1871.

Desempeñando este cargo se desata en la capital de la República la temible ‘fiebre amarilla’ que causa estragos entre la población y los encargados de brindar asistencia a los afectados, destacándose en este marco de dolor nuestro biografiado quien recorre hospitales y domicilios particulares llevando auxilio espiritual a los empestados, al punto que el mismo corre riesgo de muerte en virtud del contagio contraído.

En los años siguientes es elegido para ocupar una serie de cargos: Canónigo de Merced en el Cabildo Eclesiástico (1873), Defensor del vínculo matrimonial y Provisor y Vicario General del Arzobispado porteño (1875).

Con motivo de su viaje a Roma en 1877, Mons. Aneiros le designa como Gobernador eclesiástico, tarea que volverá a desempeñar con motivo de otras ausencias del prelado, lo que habla a las claras de sus cualidades en el arte de la conducción eclesiástica.

A partir de 1889 realiza una importante labor pastoral ya que el Santo Padre le otorga la facultad de administrar el Sacramento de la Confirmación, razón por la cual se dedica a recorrer el interior de la provincia de Buenos Aires adquiriendo una experiencia pastoral que se manifestará plenamente en su posterior tarea episcopal.

Considerado un sacerdote modelo, distinguiéndose por su modestia, humildad, piedad, mansedumbre, rectitud y prudencia es preconizado por el Papa León XIII, Obispo de Arsinoe en 1893 y el 22 de octubre de ese año es consagrado por Mons. Aneiros, quien en la ocasión será asistido por Mons. Castellanos y Mons. Isasa.

Al fallecer Mons. Aneiros en 1894, el Cabildo Eclesiástico lo designa Vicario Capitular y Gobernador del Arzobispado durante la Sede Vacante, función en la que se desempeñará durante quince meses .

El 20 de diciembre de 1897 y en virtud de la ya señalada muerte de Mons. Gelabert y Crespo quién debía ser trasladado a la nueva Diócesis de Santa Fe como Obispo titular de la misma, el Gobierno Nacional comunica a Mons. Boneo que se ha decidido su presentación a la Sede Apostólica de acuerdo a las atribuciones del Patronato Nacional .

Una quince mas tarde, el 4 de febrero de 1898 el Cardenal Rampolla comunica Mons. Castellanos que ‘... el Santo Padre se ha dignado a transferir a Mons. Juan Agustín Boneo de la Iglesia titular de Arsinoe a la residencial de Santa Fe, en esa República, Sede recientemente erigida por su Santidad’ .

Finalmente el 18 de abril, el Gobierno Nacional concede el ‘exequatur’ a los Breves expedidos por el Papa León XIII con fecha 8 de febrero en los cuales se instituyen los nuevos Obispos de Argentina entre los que se encuentra Mons. Boneo, quién en el mismo le cita a prestar juramento de fidelidad a la patria y a la Constitución Nacional de acuerdo a las prescripciones legales .

ACTIVIDADES INIC IALES

Una de las primeras medidas del flamante diocesano que arriba a Santa Fe el 30 de abril de 1898 fue organizar la Curia Eclesiástica , gestionar al Gobierno Nacional la dotación correspondiente para el sostenimiento del Seminario y comenzar a estructurar la jurisdicción eclesiástica.

Ya con fecha 15 de setiembre le escribe al Padre Guardián del Convento de La Merced en Corrientes, que ‘... ocupado actualmente en la organización de la Diócesis, he resuelto erigir una Parroquia y Vicaría en la Capital de Formosa’ .

Tiempo antes, en el mes de junio se había reunido con el Prefecto de Misiones para informarse del estado de las reducciones existentes en la zona norte de la provincia y que como luego veremos, deseaba sujetar a su gobierno sustrayéndolas a la jurisdicción de Propaganda Fide tal como había sucedido hasta ese momento.

Junto con esto, y a pocos meses de hacerse cargo del Obispado comienza su Visita Pastoral, labor que era fundamental para el conocimiento in situ de la situación de las Parroquias y Capellanias.

Así, el 10 de agosto lo encontramos en San Lorenzo y en los primeros días de setiembre llega a la cuna de la colonización santafesina, Esperanza .

El 23 del mismo mes Visita San José de la Esquina y el 9 de octubre llega a la cosmopolita Rosario -donde a juzgar por las crónicas periodísticas-, recibe una calurosa recepción .

Acerca de esta Visita que le permitirá tener una visión global sobre la realidad social y religiosa rosarina y las necesidades pastorales de esa feligresía, escribe Claudia Strazza de Aranda:

‘Acompañado por su secretario, presbítero Rafael Canale Oberti, futuro Obispo Auxiliar de la Diócesis, Boneo permaneció casi 29 días desplegando actividades de diversa índole.
Bendijo la capilla de las Hermanas Terciarias Franciscanas y la piedra fundamental de la Iglesia de San Francisquito; celebró junto a los hombres del Círculo Católico de Obreros el aniversario de su consagración episcopal y, se trasladó al vecino pueblo Alberdi, donde administró el Sacramento de la Confirmación. Todas estas actividades se desarrollaron en un clima de piedad cristiana, propiciada por el mismo diocesano a través de las misiones que los sacerdotes seculares y regulares iban predicando en las parroquias y capillas de la ciudad. La celebración de la Eucaristía ‘’explicada’’, seguida de ‘’instrucciones’’ y catecismo para hombres, mujeres y niños, preparaban a los fieles para frecuentar los sacramentos en plenitud de conciencia y provecho personal’ .

A partir del 22 de octubre Visita Coronda, Rafaela lo recibe el 6 de noviembre y el 10 lo hallamos en Lehmann . Pocos días después, con fecha 13 de noviembre Visita San Martín de las Escobas .

En otro orden, mantiene una reunión con el Ministro de Gobierno de la Provincia –José Gollán-, para tratar el tema de la organización de las Parroquias de la Diócesis .

Con fecha 28 de noviembre se dirige al citado Ministro comunicándole ‘... la forma en que ha creído conveniente proceder, consultando de la mejor manera el bien espiritual de los fieles y las mayores facilidades de acudir a sus respectivos Párrocos en los asuntos propios del Sagrado Ministerio’ .



- Capítulo III -


EL MARCO DEL CONCILIO PLENARIO DE AMERICA LATINA

Si bien algunas de sus decisiones mas importantes, como lo es la organización del territorio, las tomará antes de que finalice el año 1898 tal como lo desarrollaremos en el próximo capítulo, sin dudas que las conclusiones y directivas del Concilio Plenario de América Latina celebrado en Roma entre el 28 de mayo y el 9 de julio enmarcaran las opciones pastorales del novel diocesano.

De las sesiones de aquel encuentro convocado por el Papa León XIII y que tuvo la particularidad de reunir por primera vez al episcopado de nuestro continente,. Participaron trece Arzobispos y cuarenta obispos de esta región hasta ahora marginal, mas los peritos y consultores de la Curia Romana, quienes tras la primera sesión solemne, celebraron nueve sesiones mas de estas características y veintinueve Congregaciones generales, lo que dio como resultado la publicación de 998 Decretos, que distribuidos en 16 títulos se subdividían en 105 capítulos .

Los mismos abarcaban los mas diversos temas relacionados con la organización y acción pastoral, los nuevos problemas y la vida de los clérigos entre los mas importantes , cono lo cual –como acertadamente señala C. Bruno- el Concilio unificaba la acción de los Pastores y brindaba un ‘corpus jurídico’ que simplificaba las normas dispersas en el antiguo derecho y que si por una parte pretendían conservar el status que la Iglesia tenía antes de la arremetida liberal, por la otra se convertía en un punto de partida sólido para afrontar el siglo XX .

El 9 de julio se daban por concluidas las sesiones y en Santa Fe, ‘Unión Provincial’ se hacía eco de este acontecimiento informando respecto a la clausura del Concilio, que el mismo ‘... dejó aprobados dos mil decretos sobre disciplina eclesiástica, corrigiendo deficiencias para la buena marcha de la Iglesia en América Latina’ .

PARTICIPACIÓN DE MONS. BONEO EN EL CONCILIO

Con apenas un año de ejercicio del ministerio episcopal en tierras santafesinas, la convocatoria papal a participar de tan magna Asamblea, constituye para su persona una verdadera distinción tal como lo pone de manifiesto en su carta a la feligresía con motivo del retorno de la ciudad eterna:

‘... sinceramente os confesamos que grande fuera nuestro pesar si el Primer Obispo de Santa Fe no hubiese figurado entre los Padres de tan augusta y venerable Asamblea; si las actas de oro de esas memorables sesiones que llevan el sello de la virtud y del saber, de la prudencia mas acabada y de la mas dulce fraternidad no ostentasen entre ilustres y celebrados nombres el muy humilde de vuestro primer Pastor’

Mons. Boneo se destacaba entre los prelados participantes ya que había integrado el primer grupo de seminaristas que inauguran el Colegio fundado por el padre Eyzaguirre para la formación del clero latinoamericano y si bien –como ya señalamos- no concluye allí sus estudios, el Libro de Matrículas de dicha institución recoge el siguiente concepto:

‘Cum fratre a patre in patriam revocatus; adolecens verre pius e interger, docilis, comis ad exemplum; in studis quibus constanti diligentia, assiduam operam dedit, multum profecit; ad vitam clericalem vocatus, aegre patri iubenti reditumn obtemperavit’

Antes de partir a Roma, Mons. Boneo publica una Carta Pastoral en la que se revela en primer lugar el respeto del Obispo por la Santa Sede a la que llama ‘... centro de la unidad católica, el sitio elegido por Dios para colocar en él la Cátedra infalible de la verdad’ y la profunda veneración por el Gran Padre de los cristianos, Maestro y Doctor infalible de la verdad que providencialmente ha querido convocar a una Asamblea de Obispos americanos para que estas Iglesias conserven o recuperen su esplendor primitivo .

Una veneración por el Sumo Pontífice que es compartida desde antiguo por su feligresía y que ‘... ni las convulsiones políticas que tantas veces le han tenido agitado, ni las envenenadas auras de la piedad moderna han logrado entibiar...’ , lo cual de alguna manera quedaba manifestado en el Óbolo recogido entre la población.

Finaliza la Pastoral exhortando a rezar en las Misas -siempre y cuando lo permitan las rúbricas- la colecta ‘Pro peregrinantibus vel iter argentibus’ y a partir del 28 de mayo la oración ‘De Spiritu Sancto’ para implorar bendiciones sobre tan respetable reunión.

Asimismo encomienda el pueblo fiel a la protección del Sacratísimo Corazón de Jesús y sugestivamente lo coloca ‘... bajo el maternal amparo de la Virgen María en su título de Guadalupe que os es tan querida...’ y cuyo patronazgo traería de regreso de Roma en reemplazo de San Gregorio VII.

Las sesiones conciliares

Como bien señala el Pbro. Nelson Dellaferrera, las Actas de las sesiones son avaras en datos y anécdotas por lo cual no tenemos al día de hoy ninguna noticia acerca de la participación de Mons. Boneo (y de buena parte de sus colegas) en las discusiones y elaboración de propuestas.

Sin embargo, la difícil situación por la que atravesaba el Colegio Pío Latinoamericano introduce en la Asamblea episcopal una problemática que no se había tenido en cuenta en los esquemas preparatorios de los trabajos conciliares.

Así, en la sesión celebrada el domingo 2 de julio y que presidía Mons. Soler –Arzobispo de Montevideo- se trató el estado de dicho Colegio y de los ingentes socorros que debían suministrársele .

Para este fin se designó una Comisión especial compuesta por tres Obispos, entre quienes se encontraba el de Santa Fe, los cuales tras estudiar detenida y concienzudamente la cuestión concluyeron que las causas del estado calamitoso del Colegio eran el exiguo número de alumnos, el atraso de muchas Diócesis a la hora de girar las tasas impuestas por la Sede Apostólica y la consecuente pérdida de capital .

El trabajo de la Comisión que se extiende a lo largo de seis páginas impresas fue aprobado por el resto de los Obispos y se constituyó en el punto de partida para la recreación de la obra de Eyzaguirre, por lo que esto sólo, ya vale para reconocerle al diocesano de Santa Fe, un papel –si bien es cierto, pequeño- no por ello menos significativo y así lo entendieron los alumnos del ‘Pío Latino’, quienes saludaban ‘... a los PP del Concilio como PP del Colegio en las personas de los nueve todavía vivos, preciosas reliquias del pasado...’ .

Valoración del Concilio

Para Mons. Boneo, la Asamblea episcopal fue ‘... un fausto acontecimiento en el que se puso de manifiesto el amor de León XIII por esta América que, a despecho de maquinaciones sin cuento, de persecuciones y luchas tenaces ha sabido con el fervor divino, conservarnos unidos a la Sede de Pedro con estrechos vínculos de fidelidad inquebrantable, de filial amor’ .

Por ello en su Carta Pastoral al regreso de la misma, recuerda en primer lugar la atención dispensada por la Sede Apostólica para la concreción de esta reunión, ‘... asamblea tan excepcional de tamaña importancia, que habría de tratar los mas preciosos intereses de tantas naciones, que estaba llamado a ocuparse del porvenir grandioso que Dios Nuestro Señor, en los inescrutables designios de su bondad tiene reservado a las Iglesias de América...’ .

Este Concilio –dada la importancia de los temas tratados-, al entender de Mons. Boneo no podía menos que tener resultados excepcionales en el subcontinente latinoamericano, al punto que el propio Santo Padre lo había calificado de ‘Página gloriosa de su Pontificado’ .

En lo que se refiere a los temas abordados, el Obispo no entra en detalles , limitándose a señalar que se trata de ‘todo cuanto a un hijo, el mas exigente de las glorias de su madre amada pudiera preocupar...’, ‘... la integridad y pureza de aquella que desde nuestros orígenes, como pueblos cultos, nos hizo grandes...’, para luego enumerar: costumbres sanas, disciplina, cultura exquisita, normas seguras para no apartarse del recto sendero y la virtud, orden y concierto en el desempeño del sagrado ministerio, obras de celo para desterrar la ignorancia religiosa y todo lo que facilite y perfeccione el cumplimiento de deberes y el ejercicio de los derechos de los católicos como miembros de la Iglesia y como ciudadanos.

ENCUENTRO CON LEON XIII Y OTRAS GESTIONES

La celebración del Concilio fue una ocasión para que los Obispos de estas regiones se reunieran con el Vicario de Cristo, lo que no acontecía desde los tiempos de Pío IX cuando junto a los Obispos de todo el mundo, nuestros pastores –entre ellos el santafesino José María Gelabert y Crespo- participaron del Concilio Vaticano I .

Ya para esta época, el Papa reinante era conocido por sus intervenciones en materia política y social a través de las Encíclicas ‘Diuturnum illud’ (1881), ‘Inmortale Dei’ (1885), ‘Libertas’ (1888), ‘Sapientaie Christianae’ (1890) y ‘Rerum Novarum’ (1891), su valoración del proceso evangelizador de nuestro continente (lo que ahora denominamos ‘primera evangelización’ o ‘evangelización constituyente’) reflejada en las Letras ‘Quarto exeunte saeculo’ del 16 de julio de 1892 con motivo del IV Centenario del descubrimiento de América, la ‘Trans Oceanus? Del 18 de abril de 1897 y la ‘Cum diuturnum’ del 25 de diciembre de 1895 y su preocupación por la atención pastoral de la feligresía católica, al punto que siendo el nuestro un país gobernado por hombres imbuidos de una cosmovisión positivista y a pesar de estar cortadas las relaciones diplomáticas entre el Estado nacional y el Vaticano, en febrero de 1897 como ya hemos visto, a través de la Bula ‘In Petri Cathedra’ había creado los Obispados de La Plata, Tucumán y Santa Fe e América meridional.

Mons. Boneo, de quién ya hemos señalado su devoción por el Santo Padre, tendrá la posibilidad de participar de cuatro encuentros o reuniones con el sucesor de Pedro, cuya sola vista causó una profunda impresión en su alma cristiana.

Una de estas ocasiones fue con motivo de la entrega de la ofrenda del Óbolo recogido entre los santafesinos, circunstancia que aprovechó para manifestar la adhesión de este pueblo a la Cátedra papal y la firmeza de su fe, lo cual mereció del Pontífice ‘... palabras saturadas de acción santa...’ , el aliento para el cultivo de esta herencia que se le había confiado como sucesor de los Apóstoles y la bendición papal para esta porción de la grey simbolizada en el gesto de estrechar con sus manos la Cruz Pastoral de Boneo y bendecirla efusivamente.

Tal vez haya sido en este día, donde con singular interés el Papa escuchaba el relato episcopal sobre la religiosidad santafesina, el momento en que deslizó la petición del Patronazgo de la Santísima Virgen de Guadalupe para la nueva Diócesis como también el San José para sustituir al nominado oportunamente -quién no gozaba de una gran veneración por parte de la población-, lo cual se concretaría en el Decreto de la Sagrada Congregación Consistorial del 21 de junio de 1899 .

APLICACIÓN DE LAS NORMATIVAS

De regreso a su Obispado y mientas continuaba con su tarea de estructurar la vida diocesana, Mons. Boneo se abocó a la implementación de las disposiciones conciliares tal como se puede ver en la documentación salida de su mano y en los diversos actos realizados en el ejercicio de su gobierno pastoral.

El primero de estos actos tiene que ver con la misma publicación del Concilio en la Diócesis de Santa Fe a través del Auto del 2 de noviembre de 1900 en el cual se vuelve a resaltar la importancia del mismo, exhortando al clero ‘a bendecir al Señor que hace brillar una vez mas su paternal bondad sobre nuestra América’, tal vez porque estas Iglesias ‘se distinguieron siempre por su adhesión y fidelidad inquebrantable a la cátedra infalible de la verdad, a la columna y firmamento de la fe y de la moral, a la Santa Sede Apostólica .

El Obispo invita a los sacerdotes a leer con atención profunda las disposiciones del Concilio y a dejarse penetrar por el espíritu del mismo para a su vez, transmitirlo a los fieles y así asegurar sus frutos, ya que estas constituyen ‘... nuestro código de disciplina eclesiástica, adaptado a las necesidades y especiales condiciones de nuestros países’ .

En la parte dispositiva señala que el mismo entra en vigencia en el territorio diocesano a partir del 1ro de enero de 1901, que todos los Curas Párrocos, Capellanes y demás responsables de Iglesias debían proveerse de un ejemplar en el término de un mes y ‘... conservar religiosamente’ en los archivos a cargo, el cual podría retirarse en la Secretaría de la Curia Episcopal.

La aplicación de las disposiciones la podemos observar –entre otras- en lo relativo al Canto de las mujeres en los templos , en la recomendación acerca del culto a San José en el mes de marzo a él consagrado, tal como se indica en los Nros. 385-386 , el cumplimiento de lo ordenado en el Nro. 590 sobre la forma de proceder en las informaciones previas a la celebración del matrimonio para evitar nulidades insanables y los perjuicios consiguientes , en la emisión de los indultos apostólicos con motivo de la Santa Cuaresma , el fomento de la difusión del diario ‘El Pueblo’ en virtud de ‘... las vivas exhortaciones del Concilio Plenario de América Latina –número 723-...’ , la aplicación del Capítulo V del Título VIII que habla sobre la vida de los clérigos en las ‘Disposiciones Generales para la admisión de sacerdotes y seminaristas de otras Diócesis’ del 31 de octubre de 1899 y la ‘Circular reservada’ del 14 de setiembre de 1900 dirigida a los Curas Párrocos, donde tras precisar algunas anomalías que se cometen en el ejercicio de dicho ministerio, señala severas medidas para quienes cometen transgresiones y para quienes las permiten, la aplicación de los cánones referidos a la formación del clero para lo cual decide sustraer a los seminaristas de la tutela de los padres jesuitas que regenteaban el Seminario desde los tiempos de Mons. Gelabert y Crespo y fundar una nueva institución en Guadalupe ya que al regresar de Roma, según afirma el Pbro. A. Tonda, ‘... decidido a intervenir directamente en su estructura, traía el propósito de vigorizar sus rasgos netamente eclesiásticos...’ , la exigencia de los Ejercicios Espirituales para el Clero y el esfuerzo para difundir la escuela católica.

Sobre esta última, sostenía en su Carta Pastoral del 7 de marzo de 1906:

‘La cristiana educación de los niños y niñas. Ved ahí, mis amados uno de los temas de mayor importancia y actualidad, sobre el que llaman nuestra atención y excitan nuestro celo pastoral los recientes Concilios de la Iglesia, esas Asambleas Augustas de nuestros Padres en la Fe y muy particularmente el Concilio Plenario de América Latina, que a éste propósito se expresa en términos del mayor encarecimiento y señala la recta instrucción de la niñez y juventud, como fuente copiosa de innumerables bienes para la Iglesia y la sociedad’

No faltarán quienes cuestionarán su aplicación, tal el caso del Pbro. Jacinto Viñas quién le acusa de violar los cánones conciliares con motivo de las suspensiones que el impone en mayo de 1906 y le recuerda el Canon 189 que señala que los Obispos son pastores y no apaleadores .

Para Viñas, un sacerdote relacionado con las familias influyentes de la capital santafesina y durante muchos años mano derecha de Mons. Gelabert y Crespo el Concilio Plenario no era de suficiente valía y sostiene acerca del mismo: ‘Tiene 998 artículos redactados con demasiado palabrerío, muy distante de la concisión hebrea y de la precisión de Romas en sus famosas leyes. ¡Signo de los tiempos!’ .

De todos modos hay que señalar que la aplicación del Concilio por parte de Mons. Boneo al prestigioso clérigo no era desacertada ya que poco después, Viñas se retracta públicamente a través de una nota publicada en el diario ‘Opinión’ en la que precisa que no era intención suya ofender con sus escritos a los Pastores de la Iglesia como así también de posibles errores doctrinales .

Debemos agregar que no son estas las únicas aplicaciones de las disposiciones conciliares en el ejercicio del gobierno diocesano pero a la par no podemos dejar pasar por alto el hecho de que Mons. Boneo no celebrara ningún Sínodo Diocesano ‘tan vivamente recomendado’ tal como sucedió en otros Obispados.

Los elementos encontrados nos permiten –mas allá de esta ausencia importante- concluir que era intención de Mons. Boneo que las disposiciones conciliares alcanzaran hasta el confín de la jurisdicción que le había confiado, lo cual comprobamos al examinar un inventario levantado en 1901 en la pequeña colonia de Santas Clara Saguier donde en el rubro ‘libros’ solo se lee: ‘Dos misales. Uno grande y en buen uso y otro pequeño usado. Un ritual romano y una Obra del Concilio Americano Latino’



































- Capítulo IV -


LOS EJES DE SU PROYECTO PASTORAL

El fenómeno inmigratorio iniciado tímidamente en 1856 con la llegada de los primeros colonos y profundizado en las décadas posteriores por un verdadero aluvión poblacional que ocupó la vastedad del territorio planteará a la Iglesia en Santa Fe una serie de desafíos que deberá resolver en un tiempo limitado y con recursos escasos.

Los problemas que entonces se plantearon podemos sintetizarlos de la manera siguiente:

a) la presencia de una masa inmigrante en su mayoría católica requería de templos para sus prácticas cultuales –especialmente la dominical- y sacerdotes que los atendieran y entendieran,
b) la existencia de otras confesiones, implicó la búsqueda de nuevas formas de relación;
c) la llegada de elementos anticlericales o irreligiosos entre los inmigrantes, que se establecían por lo general en los centros urbanos o ferrocarrileros introducían una cuestión hasta entonces desconocida;
d) el hecho de que los inmigrantes accedieran a la tierra, se establecieran en la misma y formaran familias y a la par surgieran multitud de pequeños centros de población implicó la necesidad de renovar o crear estructuras pastorales, en el contexto de una Iglesia pobre en recursos y ministros y hasta cierto punto aletargada

La respuesta a estos desafíos o por lo menos los que aparecían como mas inmediatos –atención pastoral, creación de estructuras y provisión sacerdotal- y en el marco de una sociedad en continuo movimiento y transformación fue la creación por parte de Mons. Gelabert y Crespo de Capellanias con atribuciones propias de parroquias y límites muchas veces inciertos y su encomienda a sacerdotes por lo general extranjeros (italianos y españoles), muchos de los cuales carecían de la documentación pertinente o su conducta no siempre era la adecuada .

Ante la confusión reinante especialmente en el aspecto canónico y jurisdiccional de las estructuras pastorales y que la Administración Romero -a pesar de los esfuerzos realizados- no había podido solucionar, Mons. Juan Agustín Boneo decidió como medida básica y punto de partida para la acción pastoral en ciernes y al decir del padre C. Bruno ‘... organizar desde los fundamentos la nueva Diócesis’ .

Hasta tal punto éste era el espíritu que le animaba, que en el Decreto de erección de Parroquias aparecen junto a las nuevas, las de antigua data y en el artículo 5to se habla de ‘... las parroquias nuevamente creadas...’ .

Sentadas las bases de la organización territorial, sobre la misma giraría uno de los ejes de su proyecto pastoral que sería el de creación de nuevas parroquias el que sería complementado con el fomento de la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe, la educación católica y la formación de clero propio.


PRIMERA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL Y PROBLEMAS SUSCITADOS

Erección de Parroquias y provisión canónica

Con fecha 3 de diciembre de 1898, ‘... después de maduro examen y deliberación /y/ oído el parecer de varones eclesiásticos’ Mons. Boneo procede a dividir el extenso territorio diocesano en 46 Parroquias sobre la base de las antiguas Capellanias, la mayoría en la provincia de Santa Fe y dentro de ella, en la zona de colonización .

En la comunicación al Ministerio de Gobierno de la Provincia de Santa Fe, la distribución parroquial se ordena según los Departamentos en que se encuentra dividida la misma , mientras que en el Decreto de erección aparecen distribuidas de acuerdo al siguiente orden: la ciudad capital, Rosario y el resto de los pueblos y colonias.

Para una mayor intelección, nos apartamos de ambos documentos y describimos las parroquias destacando en primer término a las erigidas en los dos centros urbanos mas importantes y luego las demás según la estructura departamental e indicando en cada caso sus límites y jurisdicción, para finalizar con las correspondientes a los territorios nacionales de Chaco y Formosa.

Provincia de Santa Fe
a) Ciudad de Santa Fe
1- Iglesia Catedral.
Límites: N. calle San Juan, S. río Santa Fe, E. río Paraná y O. río Salado. Jurisdicción sobre Colastiné y San José del Rincón.
2- Parroquia del Carmen
Límites: N. extremo sur de Campo Doldán, S. calle San Juan, E. Laguna Guadalupe y O. río Salado. Jurisdicción sobre Recreo (Capellanía) y Santuario Guadalupe (con Capellán)

b) Ciudad de Rosario
1- Parroquia Matriz.
Límites: N. río Paraná hasta calle Jujuy, S. Bvard Argentino, E. río Paraná y O. calle Progreso.
2- Parroquia Santa Rosa
Límites: N. río Paraná, S. Bvard Argentino, E. calle Progreso y O. Bvard Santafesino.
3- Parroquia San José
Límites: N. Bvard Argentino, S. Parroquia de Arroyo Seco, E., Bvard Santafesino y O. límite del Dpto San Lorenzo. Jurisdicción sobre Villa Gobernador Gálvez (Capellanía), Alvear, Nueva Esther y San Jacinto.
4- Parroquia de la Concepción
Límites: N. río Paraná, S. Línea del F. C. Oeste Santafesino que la separa de la Parroquia San José y O. Dpto San Lorenzo. Jurisdicción sobre Alberdi, Echesortu y Eloy Palacios.

c) Departamento Gral López
1- Parroquia de San Gregorio
Límites: N. Línea que va desde la Pcia de Córdoba pasando por la laguna Fierro y la laguna de la Plata hasta dar con la Pcia de Buenos Aires, S. la Pcia de Buenos Aires, E. Pcia de Buenos Aires y al O. Pcia de Córdoba.
2- Parroquia de Venado Tuerto
Límites: N. el Dpto Caeros, S. límites de la Parroquia San Gregorio, E. línea que va desde el Dpto Caseros pasando por la laguna de los Leones hasta la laguna de la Plata y al O. Pcia de Córdoba. Jurisdicción sobre Estación Carmen (Capellanía), Maggiolo y San Francisco.
3- Parroquia de San Urbano
Límites: N. Dpto Caseros, S. Parroquia de San Gregorio, E. Dpto y O. Parroquia de Venado Tuerto. Jurisdicción sobre Elortondo (Capellanía), Carreras, Firmat, Labordeboy, Wellgricht y Encadenadas.

d) Departamento Constitución
1- Parroquia de Villa Constitución
Límites: N. Dpto Rosario, S. Pcia de Buenos Aires, E. Río Paraná y O. Ferrocarril Central Argentino que parte de Cañada de Gómez y pasa por Pergamino. Jurisdicción sobre Godoy, Pavón Arriba, Peirano y Estación Santa Teresa.
2- Parroquia de Alcorta
Límites: N. Dpto Caseros, S. ángulo Dpto Gral López con la Pcia de Buenos Aires, E. Ferrocarril Central Argentino por Pergamino y al O. Dpto Gral López. Jurisdicción sobre M. Paz (Capellanía), Adañón, Banana, Bagual, Carpincho, Ferrarosa, Fco Güena, Las Adelas, La Barilla, La Carambola, La Sepultura, La Esperanza, Mingalia, Perseverancia, San Benito, Santa Catalina, San Pedro y Súarez.

e) Departamento Caseros
1- Villa Casilda
Límites: N. Dpto Iriondo, S. Dpto Constitución, E. Dpto San Lorenzo y O. línea que va desde Nogales sobre el río Carcarañá hasta el ángulo de Constitución con Gral López en Bombal. Jurisdicción sobre Chabás y Arequito (Capellanias), Gral Roca, Jacoba, Los Nogales, Los Paraísos, Fuentes y Villada.
2- Parroquia de San José de la Esquina
Límites: N. río Carcarañá, S. Dpto Gral. López, E. Parroquia de Villa Casilda y O. Pcia de Córdoba. Jurisdicción sobre colonias Carlitos, Iriondo, Las Flores, Lago di Como, Nogales, Arteaga, Piamontesa, Pellegrini, R. Chañar, Santa Micaela, Trascón, Toscana y Catalina.

f) Departamento San Lorenzo
1- Parroquia de Roldán
Límites: N. FFCC Córdoba y Rosario, S. ángulo que forman los Dptos Caseros y Constitución, E. Dptos Caseros e Iriondo. Jurisdicción sobre Carcarañá (Capellanía), Clodomira, San Gerónimo Sud, San José, Urquiza y Zavalla.
2- Parroquia de San Lorenzo
Límites: N. río Paraná e islas situadas mas debajo de sus desembocadura, S. FFCC Córdoba y Rosario y Dpto Rosario, E. río Paraná y O. río Carcarañá. Jurisdicción sobre Jesús María, Palacios, Ortiz, Paganini, Bhorgi y Cerana.

g) Departamento Iriondo
1- Parroquia de Cañada de Gómez
Límites: N. línea recta que va desde Santa Isabel hasta el km 381 sobre el río Carcarañá, S. río Carcarañá, E. río Carcarañá y O. Dpto Belgrano. Jurisdicción sobre Correa y Bustinza.
2- Parroquia de Santa Teresa
Límites: N. Dpto San Gerónimo, S. la línea recta que va desde Santa Isabel hasta el kim 381 sobre el ríuo Carcarañá, E. río Carcarañá y O. Dpto Belgrano. Jurisdicción sobre parte de Bustinza, Carrizales, Froilán Palacios, Classon, Larguía, Oliveros, Salto Grande y Serodino.

h) Departamento Belgrano
1- Parroquia de Las Rosas
Límites: los del Dpto Belgrano. Jurisdicción sobre Montes de Oca y Artromgs viejo (Capellanias), Tortugas, El Despunte, Las Chilcas, Las Joyas y Tres Lagunas.

i) Departamento San Martín
1- Parroquia de San Martín de las Escobas
Límites: N. Dpto Las Colonias y Castellanos, S. Dpto Belgrano, E. Dpto. San Gerónimo y O. línea recta que partiendo de la línea del FFCC Buenos Aires y Rosario en Margarita termina en el Dpto Belgrano en el extremos de la colonia Carcano. Jurisdicción sobre Arstromgs nuevo , El Trébol y Belgrano (Capellanias), Casas, Tarill y Los Cardos.
2- Parroquia de San Jorge
Límites: N. Dpto Castellanos, S. Dpto Belgrano, E. la línea recta que parte de FFCC Buenos Aires y Rosario en Margarita y termina en el Dpto Belgrano en el extremo de la colonia Cárcano y O. Pcia de Córdoba. Jurisdicción sobre Sastre y Crispi (Capellanias), Castelar, Landeta, Ortiz, Piamonte y Santa Anita.

j) Departamento San Gerónimo
1- Parroquia de Coronda
Límites: N. Dpto Las Colonias y Arroyo Ancho que divide el Dpto La Capital del Dpto San Gerónimo, S. línea que va de Puerto Aragón a la estación Irigoyen sobre el FFCC Buenos Aires y Rosario, al E. RÍO Paraná y O. arroyo Colastiné hasta dar con la línea del FFCC Buenos Aires y Rosario ranal a Santa Fe y siguiendo hasta estación Irigoyen. Jurisdicción sobre Gessler (Capellanía), Corondina, Ledesma y Oroño.
2- Parroquia de Díaz
Límites: N. la línea que va desde Puerto Aragón hasta el Dpto San Martín terminando en la Cañada de las Bandurrias, S. Dptos Iriondo y Belgrano, E. río Paraná y O. Dpto San Martín. Jurisdicción sobre San Genaro (Capellanía), Barrancas, Centeno, Gaboto y Maciel.
3- Parroquia de Gálvez
Límites: N. Dpto Las Colonias y Arroyo Colastiné, S. línea que va desde la Cañada de las Bandurrias hasta la estación Irigoyen y que la separa de la Parroquia de Díaz, E. FF CC Buenos Aires y Rosario ramal de Santa Fe que parte de Irigoyen y O. Dpto San Martín. Jurisdicción sobre Loma Alta, Campo Piaggio y López.

k) Departamento Las Colonias
1- Parroquia de San Carlos Centro
Límites: N. Sud de las colonias Saa Pereyra, Sauce, Las Tunas, Franck y San José, S. Dptos San Gerónimo y San Martín, E. Dpto La Capital y O. Dptos Castellanos y San Martín. Jurisdicción sobre Matilde, Santa Clara de Buena Vista y San Agustín (Capellanias), San Carlos Norte y San Carlos Sud.
2- Parroquia de Esperanza
Límites: N. límite sud de las colonias Santo Domingo y Progreso, S. límite norte de Franck y San José, E. río Salado y Dpto La Capital y O. línea del FF CC que va de Humboltd a Soledad desde el ángulo sudoeste de Progreso hasta el Cululucito y siguiendo ésta hasta el ángulo S. O. de Rivadavia, el extremo de Humboltd, San Gerónimo y Las Tunas. Jurisdicción sobre Cavour, parte este de Grütly, Larrechea, Pujato, Rivadavia y Cululú.
3- Parroquia de San Gerónimo Norte
Límites: N. límite sur de colonia Rivadavia, S. límite norte de las colonias Las Tunas y Sauce, E. límite oeste de la Parroquia de Esperanza y O. límite del este de la Colonia Nueva y su prolongación al Sud hasta el ángulo sudoeste de la colonia Sauce. Jurisdicción sobre Humboltd (Capellanía), Las Tunas, Santa María Vieja y Sauce.
4- Parroquia de Pilar
Límites: N. cañada Corrales que partiendo en Galisteo termina en línea del FF CC de la Provincia (Ramal Soledad), S. límite norte de la Parroquia de San Carlos Centro, E. límite oeste de las Parroquias de Esperanza y San Gerónimo y al O. Dpto Castellanos. Jurisdicción sobre Felicia (Capellanía), parte oeste de Grütly, La Nueva, Nuevo Torino y Saa Pereyra.0
5- Parroquia de Providencia
Límites: N. Dpto San Cristóbal, S. cañada Corrales y límite norte de la Parroquia de Esperanza, E. río Salado y O. Dptos Castellanos y San Cristóbal. Jurisdicción sobre Aráuz (Capellanía), Adolfo Alsina, Hipatia, Ituzaingo, La Colonizadora, La Pelada, María Luisa, Progreso, Larita, Sarmiento, Santo Domingo, San Miguel y Soutomayor.

l) Departamento Castellanos
1- Parroquia de María Juana
Límites: N. FF CC de la Provincia que va a Córdoba, S. Dpto San Martín, E. Dpto Las Colonias y O. la línea recta que de sud a norte desde el ángulo sudoeste de la colonia Esmeralda y termina en línea del FF CC de la Provincia que va a Córdoba. Jurisdicción sobre San Vicente (Capellanía), Angélica, Eustolia, Garibaldi, Margarita y Merediz.
2- Parroquia de Josefina
Límites: N. línea recta que va desde FF CC Buenos Aires y que pasando por el extremo norte de la colonia Eguzquiza termina en el ángulo noroeste de la colonia Ramona, S. Dpto San Martín, E. la cañada de la Fiera y al O. Pcia de Córdoba. Jurisdicción sobre Vila,. Ramona, y Zenón Pereyra- Esmeralda (Capellanias), Bauer y Siguel, Castelar, Cello, Manuela y San Miguel.
3- Parroquia de Susana
Límites: N. el extremo sur de las colonias Rafaela y Bella Italia, S. los límites de la Parroquia de María Juana (línea FF CC de la Provincia que va a Córdoba), E. Dpto Las Colonias y O. la cañada de la Fiera. Jurisdicción sobre Aurelia, Saguier y Clucellas.
4- Parroquia de Rafaela
Límites: N. línea recta que va desde el ángulo sudoeste de Galisteo y la cañada de la Fiera, S. los límites de la Parroquia de Susana (extremo sur de la colonia Rafaela y Bella Italia), E. Dpto Las Colonias y O. cañada de la Fiera. Jurisdicción sobre Lehmann y Presidente Roca (Capellanias), Bella Italia, Eguzquiza, San Antonio y Castellanos.
5- Parroquia de Sunchales
Límites: N. Dpto San Cristóbal, S. límites de las Parroquias de Josefina y Rafaela, E. extremo oeste colonias Ataliva y Humberto I y al O. Pcia de Córdoba. Jurisdicción sobre Aldao, Bicha, Carolina, Frías, Hugentobler, Raquel, San Miguel, Tacurales y Terroso.
6- Parroquia de Humberto I
Límites: N. Dpto San Cristóbal, S. los límites de la Parroquia de Rafaela (línea que va del ángulo sudeste de Galisteo y termina en cañada de la Fiera en Bayano, R. Dpto Las Colonias y al O. los límites de la Parroquia de Sunchales. Jurisdicción sobre Ataliva (Capellanía), Galisteo, Moisés Ville, Reina Margarita y Virginia.

m) Departamento San Cristóbal
1- Parroquia de San Cristóbal
Límites: N. río Salado, S. Dptos Castellanos y Las Colonias, E. río Salado y O. cañada Monigotes que empieza en H. Cortés y termina en Raquel.
2- Parroquia de Ceres
Límites: N. río Salado, S. Dpto Castellanos, E. cañada Monigotes y O. Pcias de Córdoba y de Santiago del Estero. Jurisdicción sobre Ambrosetti, Arrufó, Bossí, Dos Rosas, Hersilia, Morteros. Moisés Ville, Palacios, Ripamonti, Santa Ana, San Guillermo y Rosa.

n) Departamento Rosario
1- Parroquia de Arroyo Seco
Límites: N. la línea recta que va de este a oeste desde Nueva Esther hasta Dpto San Lorenzo en Juan S. de Casas, S. Dpto Constitución, E. río Paraná y O. Dpto San Lorenzo. Jurisdicción sobre Carmen del Sauce (Capellanía), Monte Flores, Nueva Esther Álvarez y su estación.

ñ) Departamento La Capital
1- Parroquia de Llambi Campbell
Límites: N. Dpto San Justo, S. extremos sur de campo de E. Doldán, E. Dpto Garay y O. río Salado. Jurisdicción sobre Cabal, Emilia y Manuel Gálvez.
2- Parroquia de Santo Tomé
Límites: N. extremo norte del campo de Torres, S. extremo norte del campo de Comas, E. río Salado y O. Dpto Las Colonia.

o) Departamento San Justo
1- Parroquia de San Justo
Límites: los mismos del Departamento. Jurisdicción sobre San Martín Norte y Videla (Capellanias), Angeloni, Cayastacito, Escalada, Ramón, Sol de Mayo y Velezquez.

p) Departamento Vera
1- Parroquia de Vera
Límites: los mismos del Departamento.

q) Departamento Garay
1- Parroquia de Helvecia
Límites: los mismos del Departamento. Jurisdicción sobre Santa Rosa de Calcines (Capellanía), Cayastá y Saladero.

r) Departamento Reconquista
1- Parroquia de Reconquista
Límites: los mismos del Departamento. Jurisdicción sobre Avellaneda y San Antonio de Obligado (Capellanía), Ella, Fortín Arenales, Florencia, Berna, Molinas, Las Garzas, Piazza, Victor Manuel y Villa Ocampo.

s) Departamento San Javier
1- Parroquia de San Javier
Límites: los mismos del Departamento. Jurisdicción sobre colonias California, Francesa, La Brava, Pájaro Blanco, Romang y Alejandra.


Territorio Nacional de Formosa
1- Parroquia de Formosa
Límites: los mismos del territorio nacional


Territorio Nacional del Chaco
1- Parroquia de Resistencia
Límites: los mismos del territorio nacional. Jurisdicción sobre Benites, Belén, Margarita, Palmas, Popular y Vedia.

Las nuevas Parroquias, que comenzarían a funcionar a partir del 1ro de enero de 1899, gozaban desde ese momento de todas las prerrogativas del Derecho entonces vigente, y a las de la extensa campaña se les anexaban funciones vicariales.

Junto a ellas continuarían funcionado las Capellanias en algunas colonias de cierta importancia, aunque ahora si subordinadas realmente al Cura Párroco de la jurisdicción en que se encontraban y con el compromiso de sostener el Culto y al Capellán que sería nombrado siempre por el Obispo, cortándose así con la perniciosa costumbre instalada en las Comisiones de Iglesia de contratar a los sacerdotes para los servicios espirituales de la población.

Ciñéndonos al territorio santafesino, la distribución de Parroquias y Capellanias a nivel departamental presenta el siguiente panorama:

Departamento Parroquia Capellanía
______________________________________________________________

La Capital 4 2
Rosario 5 1
Gral López 3 1
Constitución 2 1
Caseros 2 -
San Lorenzo 2 1
Iriondo 2 -
Belgrano 1 2
San Martín 2 6
San Gerónimo 3 2
Las Colonias 5 6
Castellanos 6 7
San Cristóbal 2 -
San Justo 1 2
Vera 1 -
Garay 1 1
Reconquista 1 -
San Javier 1 -
Totales 44 33

En lo que respecta a los Titulares de las Parroquias, sus nombramientos se producirían dos semanas después del Decreto de erección y los mismos debían ajustarse a las disposiciones canónicas y diocesanas, especialmente en lo referido al Arancel eclesiástico.

Además, con el objeto de unificar aspecto de la Pastoral que antes estaban librados a las posibilidades e intereses de los sacerdotes a cargo, se les ordena llevar uniformemente los libros parroquiales para lo cual la misma Curia se comprometía a proveerlos al igual que los expedientes matrimoniales.

El decreto al que hacemos referencia -fechado el 19 de diciembre- junto a las consideraciones precedentes, señala que ‘... en carácter de interinos y en calidad de amovibles ad nutum como lo exigen las circunstancias de nuestro Venerable Clero’ se designa como Curas Párrocos a los sacerdotes que a continuación se mencionan:

Parroquia Cura Párroco
Nuestra Sra del Carmen (Sta Fe) Pbro. Luis Eggel
Nuestra Sra del Rosario )Rosario) Pbro. Nicolás Grenón
Santa Rosa (Rosario) Pbro. José Recalde
San José (Rosario) Pbro. Nicolás Marinelli
Concepción (Rosario) Pbro Joaquín Salazar
Ceres Pbro Valeriano Colabianchi
Santo Tomé Pbro. Magín Miret
San Javier P. José Possi ofm
Helvecia P. Remigio Fussi ofm
Reconquista P. Manuel Eirín ofm
San Gerónimo P. Juan Voosen svd
Pilar Pbro. Gastón Gardois
Providencia Pbro. Santiago Olessio
María Juana Pbro. Jorge Rossi
Josefina Pbro. Antonio Milessi
Sunchales Pbro. José Spinelli
Susana Pbro. Dimas Mateos
Rafaela Pbro. Francisco Palmieri
Humberto I Pbro. Miguel Cruz y Joya
San Cristóbal Pbro. Rafael Ramis
Vera Pbro. Francisco Bertetti
Llambi Campbell Pbro. Rafael Bonnín
San Justo Pbro. Luis Wiaggio Gennaro
Cañada de Gómez Pbro. Luis Chiara
San Lorenzo P. Guardián Convento S. Carlos
Las Rosas Pbro. Ambrosio Mollaret
San Martín de las Escobas Pbro. Gerónimo Pontoriero
San Jorge Pbro. Desiderio Barcci
Coronda Pbro. Juan Gil y Santa Pau
Díaz Pbro. Francisco Comini
Gálvez Pbro. Domingo Rinaldi
San Carlos Centro Pbro. Francisco Grimaldi
Arroyo Seco Pbro. Juan José Mendí
San Gregorio Pbro. Juan B. Rizzo
Venado Tuerto Pbro. Felix Gomond
San Urbano Pbro. Francisco Accetta
Casilda Pbro. Celestino Molfese
Villa Constitución Pbro. Tomás Ponta Ballesteros
Alcorta Pbro Santiago Annovazzi
San José de la Esquina P. Domingo Delfino ofm
Roldán Pbro. Enrique Caracciolo
Esperanza P. Carlos Degenhardt svd

Como se puede observar de las 44 Parroquias en que se divide la provincia de Santa Fe, la mayoría fueron encomendadas a las sacerdotes diocesanos, en tanto el resto que en total sumaban ocho fueron distribuidas entre franciscanos (5), verbitas (2) y scalabrinianos (1) .

A estos Párrocos correspondía la predicación de la Palabra de Dios y las demás verdades de la Fe, administración de los sacramentos pertinentes, instrucción de los niños y jóvenes y la celebración de las exequias según lo prescribía el Concilio Tridentino, y en lo administrativo, atenerse a las indicaciones de la Curia episcopal tal como lo prescribía el artículo 3 del Decreto de erección de Parroquias:

‘Los nuevos Párrocos se ajustarán en el desempeño de su grande y delicado cargo a las leyes de la Iglesia e instrucciones que recibirán junto con su correspondiente título: guardarán con toda diligencia las disposiciones diocesanas y en la percepción de los derechos parroquiales se atendrán estrictamente a los prescripto en el Arancel de la Diócesis’

El Arancel que estos Párrocos debían respetar estrictamente no era otro que el publicado el 15 de octubre de ese año y que contaba de 30 artículos que se dividían en los siguientes items: Misas rezadas, Misas cantadas, Entierros y Funerales, Bautismos, Matrimonios, Vicaría (dispensas) y Disposiciones generales.

En el mismo –además de fijarse el estipendio en moneda nacional de curso legal, acorde a la celebración o trámite realizado-se recordaba la prohibición de celebrar misas y bautismos en casas particulares u oratorios privados y la buena administración de los ingresos a través de registros adecuados de los mismos.

Tocante al tema de las Capellanias –a las que se hace referencia en el artículo 6to del Decreto de erección- este se viene a ampliar y a clarificar con la Circular del 28 de enero de 1899 por la cual se indica que los Capellanes no se equiparan a los Párrocos y Vice – Párrocos y sus obligaciones son las de cualquier sacerdote: predicar el Evangelio, celebrar la Misa –aunque no la Pro- Pópulo- y enseñar el catecismo.

En cuanto a la administración de los sacramentos, solo podían hacerlo por delegación del Párroco y las anotaciones serían provisorias (borrador) ya que solo se podían registrar en la sede parroquial correspondiente.

A los fieles se les señala la obligación de la congrua sustentación para el Capellán -la cual en ningún caso podía ser inferior a 100 $- a la par que se les advertía que si no se cumplía con ésta, no se les proveería de ministro sagrado.

Para terminar con la confusión reinante en lo pertinente a los instrumentos eclesiásticos, se retiran todos los sellos utilizados hasta el momento en Parroquias y Capellanias y la Curia remite nuevos sellos que solo podrán ser utilizados en la sede parroquial .

Finalmente y en vistas a aplicar el artículo 4to, el 12 de agosto se envía una Circular recomendando utilizar el ‘Manual de Procedimientos Eclesiásticos del Párroco de Campaña’, cuya autoría corresponde a Pedro de Oliveira, Notario Mayor Eclesiástico de Buenos Aires.

La obra ya tenía sus años –dado que la primera edición databa de 1884- y Mons. Boneo había tenido ocasión de conocerla antes de su aprobación definitiva, lo que se deduce de la nota que siendo Vicario General eleva el 22 de enero de ese año al Arzobispo Aneiros, en la cual señala:

‘He leído con interés el Proyecto de Manual de Procedimiento del Párroco de Campaña que somete a la alta aprobación de V.E.R., el señor Notario Eclesiástico Dn. Pedro Oliveira, y considerándolo de suma utilidad para la mas fácil y acertada expedición de los asuntos que corren por los Vicarios Eclesiásticos de Campaña, es mi opinión se digne V.E.R., aprobarlos, ordenando a los Señores Curas Vicarios lo adopten y cumplan sus instrucciones’

A tenor de la Circular firmada por el Secretario del Obispado, a este Manual ‘... ajustarán los Señores Curas sus procedimientos en los asuntos eclesiásticos donde encontrarán todos los formularios, para que las antedichas tramitaciones /matrimonios, dispensas de proclamas, peticiones, correcciones, informaciones supletorias, reposiciones de partidas, rectificaciones, asuntos contenciosos y administrativos, solicitudes que se dirijan a la Curia, etc/ sean uniformes .

Además se dan instrucciones precisas sobre el modo de redactar los expedientes, solicitudes y notas oficiales y el tipo de papel a utilizar para facilitar su encuadernación y ordenamiento y se manda que en cada Parroquia exista un notario, el cual debe ser un feligrés honorable y de confianza aprobado por la Curia, con la salvedad de que no puede ser familiar.

Aún antes de que expidiera esta Circular, ya desde la Curia se había tomado la resolución de uniformar todo lo referido a expedientes y correspondencia, volviendo a su lugar de origen lo que no se correspondiera con esta disposición.

Así, con fecha 24 de abril, Domingo Rinaldi –Párroco de Gálvez- escribe al Notario Mayor Eclesiástico:

‘Le mando copiado en papel de hilo el expediente que me devolvió.
Todos los expedientes que mandé a la Curia hasta ahora llevaron el mismo formulario. Pedí los nuevos formularios no me fueron enviados. Le agradeceré mucho si me los mandase’

Tocante a la respuesta de los Párrocos respectos al ‘Manual de Procedimientos...’, pocos días después lo requieren el verbita Degenhardt –Esperanza- y el franciscano Francisco Giuliani desde San Javier .

El 17 de agosto hace los mismo M. Cruz y Joya –Umberto I- y el ya citado Rinaldi, el 18 Francisco Comini –Díaz-, el 19 Celestino Molfese –Casilda- y Francisco Accetta – S. Urbano-, el 21 fray Antonio Cobu ofm – San Lorenzo- y Francisco Palmieri – Rafaela- y el 24, Félix Gomond –V. Tuerto- y Antonio Milesi –Josefina-.

En el mes de setiembre cumplen con la disposición el Cura de San Martín de las Escobas –G. Pontoriero-, el de San Gregorio – J. B. Rizzo-, el de M. Paz –Santiago Annovazzi- y el de Las Rosas –Ambrosio Mollaret-.

Reacciones al Decreto de Erección y consecuencias

Las erecciones de diciembre de 1898 que ordenan canónica y pastoralmente la Diócesis, van a suscitar los reclamos de no pocas colonias que habían quedado fuera de lo que entonces era una verdadera promoción tanto en lo eclesiástico como en lo civil y económico.

Una nota de los vecinos de Aráuz al Obispo, fundamenta nuestro parecer:

‘A los ojos del vulgo un capellán aunque tenga aptitudes y méritos iguales o superiores, nunca tiene el prestigio de un Párroco. Sabemos muy bien que estos conceptos dependen de un falso modo de razonar, pero nada o poco consiguen las pocas personas que emprendiendo algo s esfuerzan en destruirlo’

Pero antes que estos y a los pocos días del Decreto de marras, reaccionaban los vecinos de la colonia Sastre protestando por la elevación de las vecinas colonias de San Jorge y María Juana al rango de Parroquias, considerando que esto los perjudicaba.

Al reclamar la misma prerrogativa, argumentan:

‘... los sacrificios hechos que colocan esta iglesia a la altura de las que puede haber en las ciudades; por la riqueza de ella y la generosidad de los feligreses, que siempre han sostenido de su bolsillo al cura y nunca se han negado a suscribirse para cualquier mejora que haya reclamado la Iglesia’

El pedido de los vecinos es desechado por el Obispo ya que al año siguiente, con fecha 2 de setiembre vuelven insistir, argumentando ahora las ventajas del lugar .

Los vecinos de Crispi, a través de la Comisión de Iglesia y con fecha 4 de agosto, se dirigen al Provisor y Vicario General en estos términos:

‘... si no tenemos Padre, no hay nada que esperar. El espíritu religioso irá perdiéndose poco a poco y la población quedará inculta’

Por esta razón solicitan, aunque mas no sea un Capellán, aunque según ellos la colonia por su ubicación, tiene todas las condiciones para ser erigida Parroquia:

‘Crispi, a pesar de todas las desgracias que ha tenido, está la mas apropiada, no tan solo para tener un capellán, sino un Cura Párroco puesto que es un punto esencialmente central para el servicio religioso /dado que/ todas las poblaciones de Las Petacas, de Santa Anita, de Castelar (hasta el Quebracho Colorado), de Campo Oroño, de Campo Media Luna, una parte de la colonia Las Yerbas y una parte también de la colonia Ortiz vienen con mucha facilidad a la Plaza de Crispi que a ninguna otra parte’

El 10 de setiembre de 1899, la feligresía de San Agustín escriben al Obispo solicitándole que la colonia sea elevada a Parroquia recordando que la misma había sido fundada hacía 30 años y que todos los vecinos profesaban el catolicismo , en tanto que la de El Trébol, hace lo mismo con fecha 18 de ese mes, pidiendo que ‘... en mérito a la importancia siempre creciente de esta colonia se declarase Parroquia’ .

Los primeros serán escuchados ya que el 27 de octubre, San Agustín será elevada a Parroquia tal como analizaremos mas adelante, en tanto los de El Trébol recién en 1908 lograrán que su iglesia sea elevada a Vice – Parroquia.

Tampoco los vecinos de Saguier en el Departamento Castellanos quieren ser menos que los demás y así, con fecha 22 de octubre se dirigen al Prelado requiriéndole esa gracia ya que consideran que n o eran muy bien atendidos por la Parroquia de Susana a cuya jurisdicción pertenecían .

Consideran que los asiste dicho derecho por ser ‘... este departamento /sic/ tan importante y tan en el abandono de la religión cristiana y siendo el punto mas céntrico de todas estas colonias y el mas grande en su cultivo como se puede ver en el plano estadístico de todas estas colonias y con una vía férrea que cruz toda la jurisdicción...’ .

Como para que quedase claro de que estaban en condiciones de afrontar el sostenimiento del Culto y del Cura –algunos de los puntos cruciales de toda erección- señala que si se les crea Parroquia, garantizarán ‘... todas las condiciones necesarias para el ministro de la iglesia y (...) su rentado en las formas convencionales siempre que su Eminencia nos garanta la permanencia constante de un Rdo sacerdote idóneo y cristiano..’ .

Consultado el Párroco de Susana –por entonces D. Mateos- señala como cierta la importancia de la colonia (aunque no la que le asignaban los vecinos) y la falta de atención espiritual, aunque concluye señalando:

‘... creo inconveniente la creación de una nueva Parroquia en Saguier, porque en este caso, tanto ésta como la de Susana vendrían a quedar reducidas a dos capillas: la de Susana con menos jurisdicción que tenía antes, puesto que la mitad de los colonos de Saguier han venido siempre a ésta Iglesia a pedir los auxilios espirituales que han necesitado...’

La autoridad eclesiástica considera imposible de complacer el pedido de esta feligresía de erigir en Parroquia a Saguier, aunque se compromete a enviar un Capellán, lo que se concreta a fines de ese año auque por muy poco tiempo .

Los intereses económicos en torno a la erección de Parroquias quedan de manifiesto en la nota que la Comisión de Iglesia de Felicia envía a Mons. Boneo con fecha 9 de noviembre donde se le solicita que ‘.. se erija en Curia esta Capellanía /ya que/ la Comisión que suscribe ayudada por el vecindario ha construido un templo del que posee título, el que está afectado en mas de ocho mil pesos de cuya deuda ha tenido que hacerse cargo la Comisión que actúa en la localidad y que ve que siendo Capellanía jamás se podrá hacer la mas mínima amortización perjudicando a los católicos deseosos del progreso de nuestra Santa Religión’ .

Consultado el Párroco de Pilar, bajo cuya jurisdicción caía la colonia, precisa:

‘... no merece ser erigida en Parroquia por su poca importancia, por ser nulo su porvenir y por ser inconsistentes los motivos en que los firmantes fundan su pedido’

Fracasado este intento, en los últimos meses de 1900, los vecinos de Felicia –esta vez acompañados por los de Grütly-, plantean al Prelado:

‘En los casos de urgencia, las cuatros leguas que separan Felicia de la dicha Parroquia, se extienden entre dos inmensas cañadas intransitables en los días de lluvia, presentan un serio obstáculo para el cumplimiento de los deberes de la Santa Religión’

Y agregan mas adelante:

‘Actualmente la colonia Felicia junto a la colonia Grütly, forma un núcleo importante de católicos deseosos de cumplir en todo y por todo los sagrados deberes que Dios manda en pro de las almas, y la inexistencia de una Iglesia parroquial lleva impedimentos graves para la observancia de la Ley Divina’

Por cierto que en este caso el Obispo no accederá al pedido ya que no se reunían las condiciones básicas para alcanzar el título deseado, por lo cual ambas colonias continuarán bajo la dependencia de Pilar.

Mas al sur, los vecinos de Irigoyen –con fecha 23 de octubre- solicitan la elevación de dicha iglesia a Parroquia, señalando como motivación, razones de precedencia:

‘Irigoyen es una de las colonias que mas se ha distinguido por su celo y antes que en Díaz y Gálvez, que hoy son Parroquias, se ha construido templo aquí, siempre con la contribución sola y espontánea del vecindario, sin apoyo extraño’

Solicitada la opinión del Cura Vicario de Gálvez –quién mantenía un litigio acerca de la jurisdicción sobre una parte de los campos de Irigoyen - no duda en dar su parecer favorable, esgrimiendo los siguientes argumentos: 1) acallar las críticas contra el Obispo, 2) el bien espiritual de esa importante colonia que gozaría de las Misas aplicadas Pro – Pópulo y de un pastor propio, 3) el pueblo pueda tener vida propia y mantener con decoro Párroco y templo y 4) por la seguridad de los libros parroquiales .

Oído este y otros pareceres, finalmente Mons. Boneo no hace lugar al pedido de aquellos colonos aunque concede al Capellán las facultades de Cura Vicario dentro de los límites de la jurisdicción civil de Irigoyen .

A esta altura de la exposición debemos señalar que el título de Parroquia no aseguraba por si sólo la buena marca de la colonia promovida como entendían por ejemplo los de Felicia, ya que en algunas de las nuevas Parroquias no se cumplían los requisitos mínimos.

Un caso concreto lo ofrece la Parroquia de Estación Díaz en el Departamento San Géronimo, donde la feligresía es incapaz de sostener al sacerdote. Que este problema no era coyuntural se pone de manifiesto en el hecho de que esta situación se repite a lo largo de varios años y con distintos Párrocos.

Con fecha 28 de diciembre de 1899, el Pbro. Francisco Comini, eleva la siguiente relación sobre el estado de la Parroquia que le ha sido encomendada:

‘La población es muy reducida y pobre. Tengo vergüenza ir a pedirles, por sus servicios, una limosna que tal vez les necesite mas a ellos que a mí y por otra parte la Parroquia está ubicada de manera que, o se pasan sin cuidarse del ministerio sacerdotal aunque se agoten recursos y sacrificios y esto se averigua en Gaboto o Barrancas o acuden a otras Parroquias limítrofes, sin que se paguen derechos de ninguna clase al Párroco’

En vista de los expuesto, el Párroco solicita ser trasladado ‘... a alguna otra parte, aunque sea como Capellán siempre que en la nueva colocación aseguren un mensual’ .

Trasladado el Párroco a otro destino, la Curia pone algunas exigencias a la comunidad de Díaz las que son positivamente correspondidas a tenor de lo que se lee en la carta que José Alemany dirige al Obispo solicitándole un Párroco, de ser posible piamontés.

En lo estrictamente económico, la nota hace referencia a ‘... nuestros sacrificios pecuniarios y personales para la construcción y conclusión de la Iglesia con costo de 13000 pesos aparte de sueldos de Cura /que/ S.S. los tomará en consideración’ .

Ante este compromiso en abril de 1900 el Obispo envía al Pbro. Ambrosio Consoni a quién durante los primeros meses se le paga la asignación correspondiente, pero ya para agosto la misma cesa, por la cual el sacerdote se queja al Prelado en un italiano ininteligle y termina retirándose de la Diócesis .

La respuesta de la Curia pone de manifiesto que este tipo de situaciones se repetía en diversos sitios, ya que se señala a los fieles de Díaz que de no cumplirse con la asignación para la asistencia del Cura se trasladaría la sede parroquial a otro lugar ‘... pues en ese punto se hace poco menos que imposible el sostenerlo /y/ la dolorosa experiencia que hemos adquirido en el pasado a ellos nos obliga para el porvenir’ .

En diciembre de ese año la población aparece atendida desde San Genaro, aunque el Capellán de esa colonia no parece conforme con el proceder de los vecinos, o por lo menos de algunos de ellos .

El 26 de marzo de 1901 los vecinos vuelven a dirigirse a Mons. Boneo y le señalan:

‘... hace mas de un año se halla sin cura esta Parroquia; a pesar de las múltiples solicitudes hechas con este objeto y haber manifestado también en que no hay inconveniente en subvencionar al Señor Cura con una mensual con la que pueda vivir dignamente en la categoría de su elevado cargo...’ -

Las razones que los llevan a peticionar en esta ocasión es la necesidad de contar con un sacerdote estable para los oficios religiosos de la Semana Santa ya que los fieles desean cumplir con sus deberes cristianos, como así también la importancia que tiene el pueblo por su numerosa población y la explotación agrícola de la zona.

En el año 1902 se desempeña como Capellán el Pbro. Roque Perreta pero al poco tiempo de nuevo aparecen los problemas. A causa de la crítica situación que impide reunir la subvención acordada, la Comisión de Iglesia solicita al Obispo una prórroga para el pago a lo que se le responde desde la Curia: ‘Si no se arregla el problema subvención Cura, se le retirará’ .

Finalmente el Capellán es trasladado y las peticiones de la feligresía llueven en la Curia santafesina, las cuales son respondidas por el Vicario General:

‘Siendo tantas las necesidades de las Iglesias de la Diócesis que se encuentran en mejores situaciones que la de Díaz, pues atienden a sus Curas y Capellanes conforme a lo dispuesto por las Disposiciones Diocesanas, con pesar nuestro, no hemos podido aún enviar a ella su verdadero propio cura ni hemos tenido mayor apuro, cuando sabíamos que con tanta diligencia y buena voluntad eran atendidos por el Sr. Capellán de San Genaro’

Los miembros de la Comisión de Iglesia de Díaz no se amilanan ante la respuesta y el 9 de diciembre solicitan Cura estable para su Parroquia, lo cual vuelven a repetir el 21 de dicho mes, pero aclarando:

‘... el interés con que esta Comisión solicita Cura para esta parroquia no obedece a la solicitud del interés del comercio, sino a la Fe que profesamos a la R.C.A. y R.los vecinos de esta colonia, y si alguno hay que no profese esta religión serán muy pocos, como cree esta Comisión’

El conflicto va ‘in crescendo lanzándose acusaciones contra el Capellán de San Genaro, quién escribirá al Obispo señalando que ‘... el Secretario /de la Comisión Iglesia/ no es un católico práctico porque nunca se confiesa y su conducta no está en armonía con la honestidad, el Presidente es completamente impecile de mente y corazón y es un verdadero retrato del fariseo’ .

Alcanzando la situación tal extremo, Mons. Boneo solicita la opinión de Mons. Canale Oberti y envía una inspección a la Parroquia de Diaz.

En una nota fechada los primeros días de 1903, responde el primero:

‘VSI no ignora que la mayor parte de los sacerdotes que fueron enviados a Díaz tuvieron que abandonar aquella Parroquia, sea porque no les abonase la mensualidad, sea también porque no se tratase con el respeto que se debe a los ministros del Señor.
En estos momentos en que los colonos acaban de recoger la cosecha y que hay movimiento en la Plaza. Se apresuran a solicitar sacerdotes para llenar mas cumplidamente sus intereses materiales, sin acordarse de que no han procurado sostener durante el año a su sacerdote’

Por su parte, el Pbro. Desiderio Bracci -quién visita la Parroquia entre los días 2 y 9 de enero-, informa:

‘... dejar Díaz sin sacerdote equivaldría a que se imposibilitara a practicar la religión a algunos millares de católicos diseminados sobre una grande extensión de terreno, cuyo punto central es la misma Estación Díaz...’

A su entender esto se agravaba en el caso de los mas pobres ya que deberían viajar hasta 15 leguas para cumplir con los preceptos, lo que en la practica se traduciría en el abandono total de su observancia y de la misma religión .

En cuanto a las razones del incumplimiento de uno de los puntos de la Disposición diocesana, alega:

‘... hay que advertir que son como siete años que en Díaz por malas cosechas reina una miseria extraordinaria’

El Informe concluye con una apreciación donde se corrobora lo señalado mas arriba y es que la problemática era común a varias feligresías:

‘... si se pone por principio que a tales males, tales remedios, no pasará mucho tiempo que tendrá que quitar todas las parroquias de la campaña...’

Tras analizar estos pareceres, prima en Mons. Boneo un criterio pastoral antes que jurídico y así con fecha 1ro de febrero levanta la sanción atendiendo a la salud espiritual de los fieles, se nombra Capellán y se reorganiza la Comisión de Iglesia para que pueda cumplir con sus cometidos .

Otro caso ilustrativo es el de Saguier, colonia a la que le hubiese sido imposible sostenerse como Parroquial, cuando apenas podía sostenerse como Capellanía.

De hecho el primer Capellán asignado regresa a la sede episcopal a la semana de haber sido enviado, informando que la casa parroquial es inhabitable ya que le faltaban puertas, ventanas y otros elementos indispensables. En el caso del templo, este tampoco se encontraba en condiciones de utilizar ya que se carecía de ara en el altar, pila bautismal, confesionario y campana .

Su sucesor, el Pbro. Matías Viñolo –arribado en setiembre de 1900- se retira del lugar a fines del mes de junio de 1901 aduciendo motivos de salud y económicos .

Poco después es nombrado el Pbro. Evilazio Zapico , quién ya en agosto de ese año es trasladado a Susana aunque retiene la Capellanía . Sin embargo esto durará hasta mediados de febrero de 1902, ya que a partir de ese momento la colonia no tendrá mas Capellán residente .

La situación de la Parroquia de Helvecia no le iba a la zaga, ya que a la defección del Pbro. Wasgnett , se le sumaba la cuestión económica que tenía a mal traer al nuevo Párroco, hombre al que no le puede considerar afecto al dinero.

Con fecha 10 de abril de 1900, escribía al Pbro Genaro Silva, a la sazón Provisor y Vicario General:

‘... no puedo menos que hacerle conocer lo que aquí sucede donde se vive peor que impartibus in fidelium (...) aquí no hay como vivir y ni yo, ni otro cualquiera podrá quedarse por mucho tiempo. A pesar de que no hay sueldos de ninguna clase, desde cuatro años la pobreza de este pueblo es extrema e increíble.
Si yo no tuviese algo en mi bolsillo ya me habría ido por no morir de hambre, porque en un mes no he ganado 15 $ todavía’

Al mes siguiente, el Pbro Serafín Michelini –quién luego se destacaría como misionero redentorista y merecería el reconocimiento de la Iglesia santafesina- vuelve a la carga con el tema y ante la falta de respuestas, en la primera semana de julio se dirige al Obispo solicitando lo trasladen porque ya no puede vivir mas .

Antes estas dificultades, la resolución de la Curia del 4 de enero de 1901 contenida en la respuesta enviada a los vecinos de Felicia (si bien no logra solucionar el problema de la congrua sustentación de los sacerdotes) pone límites a los deseos de colonos y vecinos de escasa importancia de adquirir el status de parroquia.

Pero no son solo de índole económico las motivaciones y consecuentes problemas a la hora de solicitar la erección de una Parroquia, ya que también aparecen cuestiones de distancia y razones pastorales a la hora de exigir el reconocimiento tan ansiado.

Tal es el caso de los vecinos de la colonia Aráuz, quienes señalan al Obispo que Providencia –la sede parroquial-dista unas siete leguas, lo cual imposibilita toda acción pastoral.

Para ir de un lugar a otro hay que recorrer un camino bastante difícil, con canales y el Arroyo Cululú que muchas veces se torna intransitable.

Según argumentan los feligreses, ya hay vecinos que han muerto sin recibir los sacramentos y además ‘... muchos católicos van acostumbrándose a prescindir del matrimonio religioso con tentándose del civil por no querer sujetarse a los largos viajes y a mayores gastos’ .

También los vecinos de San Guillermo desarrollaron argumentos similares al solicitar en el año 1904 que se divida la Parroquia de Ceres, ya que consideran que como tal es extensa –lo que en rigor de verdad era cierto- y que el Párroco por mas trabajador que era no podía atender eficazmente a todas las colonias y parajes bajo su jurisdicción

Las antiguas reducciones franciscanas

La Bula de erección de la Diócesis confiada a Mons. Boneo nada decía de las misiones que existían dentro de la nueva jurisdicción y que estaban a cargo de los beneméritos padres franciscanos de Propaganda Fide.

Mons. Boneo consideraba que las poblaciones de las reducciones que existían en el territorio santafesino debían quedan bajo su directo gobierno ya que no las consideraba como tales, y lo mismo pensaba de las ciudades capitales de los territorios nacionales.

Antes que el Obispo emita el Decreto de erección de Parroquias, el 14 de julio de 1898 el Prefecto de Misiones –Fray Pedro Iturralde- le enviaba una nota solicitándole que se dignara reconocer el Breve ‘Apostolica Sedis’ en el que se concede a los Prefectos de Misiones una serie de facultades respecto a los indígenas y que a la vez les otorgue facultades para el resto de los fieles y para delegar a su vez a los sacerdotes bajo su jurisdicción .

Con este pedido, el padre Iturralde intentaba mantener una situación que se había dado de hecho durante el Episcopado de Mons. José María Gelabert y Crespo, y que describe en los siguientes términos:

‘Los padres misioneros han dependido siempre de esta Prefectura en cuanto a las facultades respecto a los indios; y respecto a los demás habitantes así nacionales como extranjeros han recibido las facultades del Ilmo Diocesano o directamente o por intermedio del Padre Prefecto’

La respuesta del Prelado llega una semana y media después, declarando sujetos a su jurisdicción todos los territorios que forman la Diócesis, incluso aquellos en que existen indígenas, pues para atender a sus necesidades espirituales considera que contaba con las facultades pertinentes .

Fundamenta su proceder en tres puntos: 1) La ley suprema es la Bula del 15 de febrero de 1897 y el Auto de erección del Arzobispo de Buenos Aires estarían por sobre la ‘Apostolica Sedis’; 2) Del texto de la Bula ‘In Petri Cathedra’ se desprende que queda extinguida cualquier jurisdicción independiente anterior, 3) al suprimirse el Obispado de Paraná y erigirse el de Santa Fe, para nada se menciona a la Prefectura Apostólica

Estos argumentos no conforman a los franciscanos, quienes con fecha 16 de agosto vuelven a insistir ante el Obispo:

‘A la verdad se comprende fácilmente que una ley de carácter general, derogue a una de carácter particular; pero no parece ajustado a derecho, que una ley particular a una general a no ser que lo determine expresamente’

No cabe dudas que para los franciscanos la ley de carácter general era la ‘Apostólica Sedis’ ya que no solo los afectaba a ellos sino a todos los Colegios de Propaganda Fide establecidos en América y a las Diócesis en cuya jurisdicción se encontraban, en tanto la Bula ereccional sería la particular por lo que se daría el caso –se seguirse la lógica del Obispo- que aquella tendría vigencia en todo el continente menos en Santa Fe.

Pero además de señalar estas posiciones encontradas, los franciscanos solicitan a Mons. Boneo permiso para apelar ante la Santa Sede el cual le es con cedido gustosamente por el Obispo, quién por otra parte no tenía nada contra estos apostólicos misioneros que con tanto celo se entregaban a la salvación de las almas .

A la par que los franciscanos preparan su alegato ante el Cardenal Ledochowscki –Prefecto de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide- el Obispo sigue adelante con su proyecto y con fecha 15 de setiembre se dirige al Guardián del Colegio Apostólico de la Merced en Corrientes para señalarle que ha decidido erigir a Formosa como Parroquia y Vicaría y nominar al frente de la misma al franciscano Gabriel Grotti.

Un nuevo paso por parte del Obispo se cristaliza con el decreto de erección de Parroquias del 3 de diciembre en las que también son erigidas como tales las antiguas reducciones de San Javier y Reconquista en suelo santafesino y las de Resistencia en el Chaco y la de Formosa en la provincia del mismo nombre, aunque al frente de las mismas designa a José Possi, Manuel Eirín, Gabriel Grotti y Emiliano Capelli, todos franciscanos .

El 17 de diciembre los franciscanos elevan su recurso a la Santa sede el cual encuentra buena recepción de parte del Prefecto de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide, quién lleva la cuestión al Secretario de Estado – Cardenal Rampolla- y éste a su vez al mismo Papa León XIII .

El 3 de agosto de 1899, el propio Cardenal Rampolla se dirige a Mons. Boneo señalándole que no ha sido la intención de Su Santidad derogar el breve de Pío IX sobre las Misiones:

‘Il Santo Padre, ella lui suprema autoriíta e estato sottoposto siffatto dubbio, si é dignato dichiarare che colla mentovata Bula ‘In Petri Cathedra’ no e estata mente sua dirogare alle disposizione del citato Breve de Pio IX circa il régimede organizazione delle misión franciscana, le quiali ora si trovano nella diócesis di Santa Fe. A consigue, quindi, che tanto le loro case quanto y Missionari continuam, come per l’innanzi, ad esser scoggetti all’ inmediata giurisdizione della Propaganda salvo peró l’obligo per i missionarri stessi di implorari le oportune facoltá del Vescovo diocesano quando sieno chiamanti ad esercitare il s. ministero in localitá non compese dentro l’ámbito delle missioni loro afidate’

A pesar de que se imponía a los franciscanos la obligación de solicitar permiso para actuar fuera de las jurisdicciones, el Obispo no se siente para nada conforme con la respuesta de Roma y dirige sendas notas a los Cardenales Rampolla y Ledochowscki.

En una y otra Mons. Boneo cuestiona la validez del Decreto para el caso concreto de la provincia de Santa Fe y las capitales de los territorios nacionales ya que a su entender, estos no reúnen las condiciones que establece la ‘Apostólica Sedis’ para considerar una zona como de Misión.

En la misiva a Rampolla, sostiene:

‘... los Misioneros se limitan a ejercer su ministerio en los Departamentos y pueblos en los que apenas se cuentan con un reducido números de indios que ya no pueden considerarse neófitos’

Mas extensamente, le señala al Prefecto de Propaganda Fide:

‘En esta Diócesis, no existen las Reducciones o Conversiones de Indios propiamente dichas a que se refiere el Breve de Su Santidad Pío IX, Apostólica Sedis de 12 de junio de 1877 que he leído reiteradamente.
Los misioneros ejercen aquí su sagrado ministerio en departamentos y Pueblos civilizados con autoridades propias dependientes del Gobierno del Estado, pueblos formados casi enm su totalidad de cristianos del país y extranjeros, que para el mejor régimen erigí en Parroquias, que hoy funcionan regularmente.
Fuera de los límites de la frontera militar, es decir entre los indios infieles no existe una sola Reducción Conversión, no hay un solo Misionero’

En ambas cartas, el Obispo plantea cual sería la situación de los territorios que volvería a jurisdicción franciscana y que se habían erigido en Parroquias y si era posible que zonas civilizadas y habitadas por cristianos fueran declaradas como territorio ‘nullius dioceseos’ o de infieles .

Mientras las cartas de Boneo viajan a Roma, el padre Iturralde intenta llegar a un acuerdo con el Obispo reconociendo que ‘... la jurisdicción de los misioneros está circunscripta a los límites de cada misión y por consiguiente que los fieles que se hallan en los departamento del Norte de la Provincia de Santa Fe, son súbditos diocesanos de VS Ilma, no pudiendo los misioneros ejercer sobre ellos otras funciones que las que VS les designe’ .

El problema en concreto se presentaba en las reducciones de San Javier y Reconquista que habían sido erigidas Parroquias y sobre las que los franciscanos quería conservar su antigua jurisdicción.

En el caso de la nueva Parroquia de San Javier solo existía la Iglesia de la Misión y en el caso de Reconquista, si bien contaban con templo Avellaneda y Ocampo, no era tan fácil trasladar hasta allí la sede parroquial.

En virtud de esta realidad, la sugerencia del Prefecto de Misiones era la siguiente:

‘... dejar a las Iglesias de Reconquista y San Javier por asiento de las parroquias respectivas considerándolas a una y a otra como iglesias de regulares y encargando la administración de las mismas Parroquias al Prefecto de Misiones para que ejerza por sí o por los misioneros respectivos.
En esto no invade VS Ilma los derechos de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide, ni menoscaba las prerrogativas de los misioneros y como al hacer la Visita Pastoral visitaría las Iglesias como Visita la del Colegio y en lo tocante a sus diocesanos, no hay nadie que pueda suscitar inconveniente a ello’

Finalmente el padre Iturralde deja a la consideración del Prelado una propuesta que permitiría conciliar todos los intereses, a saber:

‘1ª. Reconocer al Prefecto y a los misioneros los privilegios que el Breve ‘’Apostólica Sedis’’ les concede con facultad de llevar los libros de registros de bautismos, matrimonios, etc de la Misión, los que estarán sujetos a la Visita del mismo P. Prefecto.
2ª. Considerar a las Iglesias de las Misiones como Iglesias de regulares y establecer en ellas el asiento de las parroquias con las formalidades del derecho.
3ª. Ordenar que los registros parroquiales sean llevados en libros distintos de los de la misión, los cuales estarán sujetos a la Visita de SS Ilma como están los de la Parroquia de San Lorenzo establecida en la Iglesia el Colegio.
4ª. Encargar al Prefecto la administración de las parroquias, el cual las administraría por sí o por otro en nombre de SS Ilma.
5ª. Conceder al mismo Prefectos las facultades que SS Ilma crea conveniente y la de delegarlas a sus súbditos’

Mons. Boneo considera aceptable la propuesta para proveer de esta manera a las necesidades espirituales de los fieles de estas regiones aunque de manera provisoria hasta tanto se expidiera la Santa sede, por lo cual con fecha 23 de enero de 1900 aprueba la misma .

Finalmente, con fecha 7 de mayo de 1900, recomienda al Gobierno Nacional acoger el pedido elevado por la Prefectura de Misiones del Chaco para llevar adelante el plan de conversiones y evangelización de los indígenas de los Territorios nacionales del Norte con lo cual queda zanjado de alguna manera este problema.

Estado de la estructura eclesiástica al año del decreto de erección

Antes de finalizar el siglo XIX y a un año de sus inicios episcopales Mons. Boneo tendría un claro panorama sobre la realidad de las estructuras pastorales de la provincia de Santa Fe en parte debido a su conocimiento personal –en virtud de algunas Visitas Pastorales realizadas en el ínterin- y por otra lado por las informaciones que le brindará el Inspector de Parroquias y la enviada por Párrocos y Capellanes con motivo de la Circular del 10 de 0ctuibre de 1899 .

Los datos recogidos -especialmente en virtud de la encuesta contenida en la Circular de marras-, permite observar con mayor precisión que en el Decreto de Erección de Parroquias, la situación de estas, con las colonias que integraban la jurisdicción y las capillas que existían al momento.

Sobre esta base de datos , elaboramos el presente cuadro:

SANTA FE
Parroquia Matriz
Parroquia del Carmen, con jurisdicción en Recreo y Guadalupe, ambas con capilla y capellán.

ROSARIO
Parroquia Matriz
Parroquia San José, con jurisdicción sobre Villa Gob. Gálvez (capellanía)
Parroquia Concepción: jurisdicción sobre Alberdi y Eloy Palacios (con capilla) y Echesortu
Parroquia Santa Rosa

INTERIOR PROVINCIA
* Arroyo Seco: jurisdicción sobre Carmen del Sauce (capellanía) y Cerrillos, Monte Flores, Nueva Esther, Álvarez y Estación Álvarez.
* Cañada de Gómez : jurisdicción sobre Bustinza (con capilla)
* Ceres: jurisdicción sobre Hersilia, San Guillermo, Arrufó, Rosa, Ambrosetti, Palacios y Bossi (con capillas) y Ripamonti, Dos Rosas, Ana y Moisés Ville.
* Coronda: jurisdicción sobre Gessler e Irigoyen (capellanía) y Ledesma y Oroño (con capillas).
* Díaz: jurisdicción sobre San Genaro (capellanía), Centeno y Gaboto (con capillas) y Barrancas y Maciel.
* Gálvez: jurisdicción sobre Loma Alta, López y Campo Piaggio
* Helvecia: jurisdicción sobre Santa Rosa de Calchines (capellanía), Cayastá, Campo del Medio y Saladero.
* Josefina : jurisdicción sobre Ramona, Santa Clara de Saguier , Vila y Zenón Pereyra (capellanías), Cello (con capilla) , Castelar, Manuela y San Miguel.
* Las Rosas: jurisdicción sobre Artromgs y Montes de Oca (capellanía)
* Llambi Campbell: jurisdicción sobre Emilia (capellanía) y Cabal y Manuel Gálvez.
*María Juana: jurisdicción sobre San Vicente (capellanía), Margarita y Merediz (con capillas) y Angélica, Eustolia , Garibaldi y Campos de los Argentinos, Zurbriggen, French, Núñez, Benedetti y Boero.
Pilar: jurisdicción sobre Felicia y Saa Pereyra (capellanias), Nuevo Torino
(capilla) , Grutly y La Nueva.
* Providencia : jurisdicción sobre Aráuz, María Luisa, Progreso, Sarmiento y Santo Domingo (capellanías), Adolfo Alsina, Campo Iriondo, Hipatia, Ituzaingo, La Colonizadora, La Pelada , San Miguel y Soutomayor .
Rafaela : jurisdicción sobre Lehmann y Presidente Roca (capellanías), Bella Italia , Estación Lehmann y parte de San Antonio y Castellanos.
* Reconquista: jurisdicción sobre Avellaneda y San Antonio de Obligado (capellanías), Villa Ocampo, Las Toscas y Florencia (con capilla) y Ella, Fortín Arenales, Berna, Molinas, Las Garzas , Piazza y Víctor Manuel.
* San Carlos Centro: jurisdicción sobre Matilde, Santa Clara de Buena Vista, San Carlos Norte y San Agustín (capellanías) y San Carlos Sud.
San Cristóbal: jurisdicción sobre Constanza, El Tostado y Soledad.
* San Gerónimo Norte : jurisdicción sobre Humboltd (capellanía), Santa María Vieja y El Sauce (con capillas) y Las Tunas.
* San Javier: jurisdicción sobre California, Francesa, La Brava, Pájaro Blanco, Romang y Alejandra.
* Sa n Jorge: jurisdicción sobre Carlos Pellegrini y Sastre (capellanias), Castelar, Crispi , Campo Ingerto, Limpia, Espinosa, Campo Oroño, Tigres, Las Petacas, Las Yerbas, Landeta , Ortiz, Piamonte y Santa Anita.
*Sa n José de la Esquina: jurisdicción sobre Piamontesa y Chañar Ladeado (con capillas) y Carlitos, La Flor, Lago di Como , Nogales, Estación arteaga, Santa Micaela, terascon, Toscana y Colonia Catalano.
* San Justo : jurisdicción sobre San Martín (capellanía), Angeloni y Cayastacito (con capillas), Videla (capilla en construcción), Escalada, Ester, Fives Lille, Ramayón, Silva, Sol de Mayo, Tres Reyes y Velásquez.
* San Gregorio: jurisdicción sobre Rufino (capellanía), Teodolina y Luis Palacios (con capillas) y Cristophersen, Orellanos y Soler.
* San Lorenzo: jurisdicción sobre Jesús María (con capilla), Luis Palacios, Ortiz, Paganini, Borghi y Cerana.
San Martín de las Escobas: jurisdicción sobre Artromgs Nuevo, Casas, Belgrano y El Trébol (capellanias) y Castro y Traill.
* Sunchales : jurisdicción sobre Frías (con capilla) Aldao , Bicha, Carolina, Hugentobler y Raquel , San Miguel, Tacurales y Terrosa.
* Susana : jurisdicción sobre Clucellas (capellanía) , Aurelia y Saguier (con capillas) y Campos Freyre e iturraspe.
* Humberto I: jurisdicción sobre Ataliva (capellanía) , Galisteo, Maua, Moisés Ville, Reina Margarita y virginia.
* Santo Tomé
* San Urbano: jurisdicción sobre Elortondo (capellanía), Carreras, Firmat, Labordeboy, Welwrigt y Encadenados.
* Venado Tuerto : jurisdicción sobre Estación Carmen (capellanía) y Cafferata. Maggiolo y San Francisco.
* Villa Alcorta: jurisdicción sobre Máximo Paz (capellanía) y Adañón, Baranana, Ferrarosa, Bagual, Carpincho, Francisco Guena, Las Adelas, La Barrilla, La Carambola, La Sepultura, La Speranza, Molariaga, Mingelia, Hortensia, Perseverancia, San Benito, Santa Catalinba, San Pedro y Súarez.
* Villa Casilda: jurisdicción sobre Chabás (capellanía) y Arequito, General Roca, Jacoba, Los Nogales, Los Paraísos, Fuentes y Villada.
* Villa Constitución: jurisdicción sobre Godoy, Pavón Arriba , Peirano y Santa Teresa.
* Vera: jurisdicción sobre Cañada Ombú, Calchaquí, Garabato, Gauycurú y Los Amores.
* Villa Esperanza: jurisdicción sobre Cavour , Franck y San José (con capillas) y Grütly (parte), Larrechea, Pujato, Rivadavia, San José y Cululú.
* Villa Roldán: jurisdicción sobre Carcarañá (Capellanía), Zavalla (capilla en construcción), Clodomira, San Gerónimo Sud, Urquiza y San José de Ávila.
* Villa Santa Teresa: jurisdicción sobre Serodino (con capilla), Carrizales, Froilán Palacios, Classon, Larguía, Oliveros, Salto Grande y parte de Bustinza.

Acorde a los informes redactados por el Inspector de Parroquias podemos conocer aunque mas no sea sucintamente el estado de templos y capillas, la provisión de objetos de culto, la administración parroquial y en muchos casos la congrua de los Curas y Capellanes.

Tocante al primero de los aspectos, en el caso de Villa Constitución su templo es chico para el número de habitantes pero limpio y bien ornamentado; en Máximo Paz, su iglesia es bonita y espaciosa; la de Venado Tuerto es pequeña pero existe un proyecto para una nueva construcción; el templo de Alcorta es de regular tamaño; en Estación Carmen la construcción es bastante grande y situada sobre una manzana de terreno; la de Elortondo es bonita y espaciosa al igual que la de Chabás, que tiene tres naves.

Tras esta descripción de las principales iglesias del extremo sur provincial, las del centro sur son caracterizadas como espaciosa, bien cuidada y bastante ornamentada la de Casilda; la de San José de la Esquina mide 35 mts de largo por 11 y ½ de ancho, con bóveda de material, armadura de hierro y techo de zinc; la de Artromgs (viejo), si bien es espaciosa está tan desmantelada que carece de pila bautismal, en tanto la de Montes de Oca, si bien pequeña está provista de todo lo necesario; la de Las Rosas es de superficie regular, techada de zinc, sin cielo raso y carente de púlpito; la de Cañada de Gómez que mide 30 mts de largo por 6 de ancho tiene un altar digno y buenas imágenes y la de Serodino es calificada como pequeño galpón.

De los templos rosarinos se menciona al de la Parroquia Santa Rosa que en esos momentos era una construcción vieja, aunque se estaba llevado adelante la una nueva obra y al de la Matriz como espacioso y limpio.

Acerca de las iglesias situadas en las poblaciones de la zona de influencia de la ciudad del sur, la de Carmen del Sauce estaba en pésimo estado aunque se preveía su refacción; la de Villa Gobernador Gálvez deteriorada y con goteras, lo cual comparte con la de Arroyo Seco, aunque en este último caso se responsabiliza al Capellán de la falta de cuidado.

En el caso de Alberdi, el templo es pequeño –de unos 15 mts de largo- y provisto de todo lo necesario, la iglesia de Carcarañá es bonita y de capacidad suficiente para una población que por entonces rondaba los 1300 hbs, aconteciendo lo contrario en Roldán donde para una población cuatro veces mayor se contaba con una construcción de 40 mts por 12 y que se hallaba desmantelada.

En el Departamento San Martín no existen grandes edificios de culto salvo en pueblo Casas, cuyo templo se califica como grande (suponemos respecto a la colonia) pero desmantelado, con un púlpito y altar provisorio; en el caso de El Trébol, el pueblo no se destaca por su capilla que se asemeja a un pequeño galpón, característica que comparte con Colonia Belgrano; Carlos Pellegrini posee un templo regular y provisto de lo necesario, al igual que los de Sastre y Artromgs Nuevo, estando el de esta última colonia en la etapa final de su construcción.

El pueblo mas antiguo y cabecera del Departamento –San Martín de las Escobas- posee un templo pequeño pero bien provisto para la celebración del culto divino.

En el caso del Departamento San Gerónimo, la histórica iglesia de Coronda tiene 45 mts de largo por 6.30 de ancho de pilar a pilar y 7 de pared a pared. En su interior había 8 altares muy bien cuidados y con preciosas imágenes, destacándose además de la limpieza y la provisión de ornamentos para las celebraciones sagradas.

En las otras colonias de esta jurisdicción política nos encontramos con templos en Centeno, el cual no ha sido todavía bendecido, en San Genaro uno de estructura regular pero desmantelado; en Gaboto mas bien pequeño (25 mts por 10); en Estación Díaz por el contrario, mas espacioso aunque carecía de pila bautismal; el de Irigoyen se encontraba lleno de telarañas aunque se destaca la magnitud del que se estaba construyendo, cuyas paredes habían alcanzado hasta le momento bastante altura y estaba planeado en tres naves y con una superficie de 40 mts por 18.

La iglesia de Estación Gálvez era pequeña y baja y lo mismo se puede decir de la de Gessler en la que además no había pila bautismal a la vista.

El departamento Castellanos es el que cuenta con mas iglesias y capillas, siendo bastante espaciosas las de San Vicente y Margarita, aunque esta última corría peligro de destrucción por falta de ventilación y goteras.

La iglesia de María Juana mide 28 mtrs de largo por 8 de ancho y se resalta su limpieza; la de Zenón Pereyra no es grande pero es bonita con su piso imitación mosaico y el cielo raso de yeso; la de Clucellas tenía una superficie de 30 mts por 8 y la de Susana de 25 mts por 9.

La apreciación sobre el templo de Rafaela es bastante crítica ya que se señala que está sucia y descuidada, al punto que se ve el cielo ya que por no arreglarse unas tejas levantadas por el viento, se ha caído el cielo raso de yeso.

Al decir del Inspector, ‘... es bastante grande y alta con mucha pendiente en el techo, que bien colgadas las tejas no puede haber peligro de goteras’. Posee una sola nave, aunque el proyecto era de tres y en su interior poseía muchas imágenes.

En el caso de la pequeña población de Presidente Roca, el templo mide 22 mts de largo por 9 de ancho y se halla muy aseado; el de Ataliva es de 20 mts por 8 y no tiene bautisterio, en tanto al Iglesia de Lehmann está en una casa que había funcionado como escuela pero con la remodelación que había encarado el Capellán en esos días quedaría espaciosa y apta para las celebraciones litúrgicas.

En Humberto I solo se contaba con un salón de media agua de 16 mts por 8, mientras que en Vila la construcción era algo más amplia: 25 mts por 9 y provista de todo lo necesario.

La Iglesia de Santa Clara de Saguier medía 28 mts por 8, y aunque sus paredes estaban en buen estado presentaban un aspecto descuidado en virtud de la caída del revoque, en tanto la de Sunchales que era bastante amplia (36 mts por 9.75)estaba sin revocar tanto exterior como interiormente y sólo tenía contrapiso.

Hacia el norte de este Departamento, Vera carecía de lugar de culto y solo se destacaba en el Departamento San Cristóbal el templo de Ceres que era de tres naves en barro y ladrillo, de capacidad regular y sin pila bautismal, llamando la atención que la misma estaba bastante sucia y que en su interior había bolsas de trigo.

En el Departamento Las Colonias, zona en la cual se hallaban las construcciones mas antiguas se destacan la de San Carlos Centro con tres naves y una superficie de 42 mts por 18.20; la de San Gerónimo Norte considera ‘... la iglesia coqueta de la Diócesis’ con su estilo gótico y sus 35 mts de largo por 9.50 de ancho; la de Esperanza construida por el jesuita Auwellier, de tres naves, mas bien baja, bien pintada y aseada y de 30 mts por 16 y la de San Carlos Norte de 35 mts por 10.40 y 11 mts de altura y asentada sobre cuatro manzanas.

Otras colonias con templo son Santa Clara de Buena Vista que posee uno de 28 mts de largo por 10 de ancho; Humboltd –25 mts por 11-, Cavour sin mayores precisiones al igual que las dos capillas de Grütly y Saa Pereyra con su construcción de 26 mts por 9, con una de las paredes laterales bastante deteriorada.

La iglesia de Pilar era una constricción de 35 mts por 12, la cual por su gran anchura y alguna falla o defecto se había visto afectada en el techo que era de tejas y en una de las paredes laterales.

En lo que se refiere al administración parroquial que era un tema no menor para Mons. Boneo deseoso de ordena la actividad pastoral, nos encontramos que la mayoría de los Curas y Capellanes no llevan el Libro de Fábrica y tampoco redactan los expedientes matrimoniales.

En algunos casos se encuentran descuidos en el resto de los libros de registros sacramentales como en M. Paz donde se observan defectos en el de Matrimonios; en Artromgs son mal llevados, registrándose las fechas con números y muchas abreviaturas y lo miso sucede en San Genaro y Santa Teresa, sitio este último en donde son llevados con muy mala redacción.

En Bustinza solo hay unos cuadernos borradores al igual que en Villa Gobernador Gálvez desde octubre de 1898, a lo que hay que sumarle que los anteriores están mal redactados.

En Carcarañá los libros son bien llevados pero con mala redacción; en Roldán solo hay algunos borradores; en Sastre los borradores datan de nueve años atrás, época de la llegada del Capellán; en Casas similar situación desde 1897, a lo que se le agrega una pésima redacción y multitud de borrones.

Pero no solo en las colonias se observan descuidos sino también en sede antiguas como la de Coronda, en la cual faltan las partidas matrimoniales desde 1894 las que providencialmente ha recogido el Juez de Paz.

De Irigoyen se señala que las partidas fueron mal llevadas desde el comienzo y mas bien parecen borradores, faltando la mayor parte de los años 1892 y 1893; de San Vicente que faltan partidas de la época del anterior Capellán y de Zenón Pereyra que sus libros sacramentales son en verdad unos libritos como cuadernos y que las partidas de matrimonio está junto con las informaciones de los testigos convirtiéndose en un verdadero galimatías.

En Susana, el Capellán anterior –Dimas Mateos- llevaba muchas partidas en hojas sueltas y en el caso de Ataliva, en tiempos de los Capellanes Gagliardi y Petrone se llevaban mal, lo cual se había revertido con la llegada del nuevo Capellán.

A los Libros de Humberto I se le observa su mala redacción, mientras que en Sunchales esta observación vale solamente para los libros de Matrimonios.

De todos modos, una amplia lista de Parroquias y Capellanias son destacadas por su buena administración y a las cuales se les pueden agregar otras a las que solo les faltaba el Libro de Fábrica o en las que ase advertían pequeñas falencias.

Una nota por demás llamativa era la carencia de casullas verdes en buena parte de las iglesias visitadas.

En cuanto a la congrua para el sostenimiento del sacerdote, nos encontramos que en Villa Constitución no percibe nada, en M. Paz recibe 80 $ mensuales, en Venado Tuerto carece de sueldo en tanto el de Estación Carmen tiene un contrato por 130 $ mensuales.

Parecida situación se observa en Elortondo donde le Capellán percibe idéntica suma aunque el contrato es solo por un año y mientras que al de Casilda no se le abona nada al de Chabas se le entregan 110 $ mensuales.

Carecen de congrua los Capellanes de Artromgs, Las Rosas, Cañada de Gómez, San Genaro, Santa Teresa, Arroyo Seco, Rafaela y Sunchales.

Frente a esto, algunos Capellanes acuden a otros medios para asegurarse sus ingresos como el de Santa Teresa que ha llegado a celebrar dos funerales el Domingo de Ramos, el de Rafaela que fomenta el padrinazgo de las imágenes que se colocan en el templo para recibir dinero a cambio y ha alquilado la casa parroquial para carpintería mientras el vive en su gran casa, el de Sunchales que abusa del altar portátil recorriendo campos y colonias de su jurisdicción siempre y cuando le retribuyan pecuniariamente y además es un gran negociante de tierras y el de Ceres que tiene algunas concesiones de tierra que dedica a la agricultura y deposita el cereal en las instalaciones parroquiales.

Entre las poblaciones que sostienen a sus Curas podemos citar a Montes de Oca donde oblan 100 $ mensuales aunque arrastraban una deuda de tres meses; Carmen del Sauce donde solo abonan 17 $; El Trébol con un aporte de 60 $ mensuales; C. Pellegrini con 100 $ al igual que Sastre; Casas y Gálvez con 70 $, Irigoyen con 100 $ aunque el Capellán los deja para la obra del nuevo templo; San Vicente y Z. Pereyra con 100 $; María Juana con 120$; Clucellas con 90 $, Susana con 110 y Pte Roca con 100 $ que al parecer casi nunca han pagado ya que el Inspector anota: ‘... no sé como puede vivir este pobre Capellán’.

También 100 $ es lo que aporta la comunidad de Ataliva en tanto la de Humberto I se ha comprometido a oblar 120 $ que probablemente nunca habían pagado íntegramente en el último lustro, situación que se repite en la vecina Vila donde el sueldo es de 100 $ pero no se paga integro.

En el caso de San Carlos Centro el Cura recibe 60 $ mensuales a los que seguramente se les suman otros ingresos no declarados ya que ha logrado adquirir una suerte regular de campo en sociedad con un vecino; en el de Santa Clara de Buena Vista 100$ al igual que en Humboltd y Pilar; San Carlos Norte 166,65 $ que se conforma con 50 $ que entregan los colonos y el resto de los intereses de un depósito de 8000 $ al 10% anual bajo hipoteca y finalmente al de Esperanza al que se le oblan 120 $ .

Jurisdicción eclesiástica sobre las capillas particulares

En la zona de colonias especialmente en los departamentos de la región central los vecinos –especialmente los propietarios- habían erigido en sus campos pequeñas construcciones destinada al culto divino por lo general en acción de gracias por algún favor recibido o por haberse vistos librados de alguna calamidad .

En el caso de Santa Fe los propietarios de las mismas pretendían, generalmente, que estas funcionasen como públicas o semi-públicas y a la par conservar ellos su posesión.

La legislación eclesiástica de aquel tiempo distinguía entre los oratorios, los públicos de los privados y sobre este asunto ya había legislado el Papa Benedicto XIV (1740-1758) en la ‘Magno cum animu’ , reservándose la Sede Apostólica el privilegio de conceder permiso para la construcción de este tipo de Oratorios, siendo la regla general que los Obispos no concedieran licencias para celebrar misas en capillas privadas sino en caso de grave necesidad .

En el caso de las capillas de particulares asentadas en el territorio provincial vemos que los criterios canónicos no eran respetados, aunque la Jerarquía eclesiástica trataba de encauzar la situación ya desde los tiempos de Gelabert y Crespo .

Sin embargo, la mayoría de los propietarios no accede a estas solicitudes tal como se desprende el siguiente cuadro:

Capillas Número
_________________________________________

Total 69
Escrituradas 6
No escrituradas 53
No se sabe 9

La explicación de esta reticencia está dado en parte por el individualismo que caracteriza a muchos de estos colonos tanto en el aspecto económico como espiritual, ya que sin dudas la posesión de una capilla era un signo de progreso.

También tiene responsabilidad los Capellanes ya que son ellos quienes muchas veces quebrantan las normas canónicas ya que se aprovechan de las mismas para extender su acción pastoral dado las largas distancias y la falta de centros religiosos y en otras ocasiones no quieren malquistarse con los feligreses.

Así nos encontramos con el caso de la capilla San Roque en San Justo que fue construida sin permiso del Prelado y bendecida sin ninguna autorización , en tanto la de San Roque en Soutomayor estaba bendecida por el pbro. M. Calandri , aunque no existe constancia de autorización alguna .

En el caso Clucellas, su Capellán recordará que sus predecesores celebraron siempre en la Capilla ‘San Roque’ y similar argumento utiliza el Capellán de Felicia para justificar su presencia en la Capilla ‘Nuestra Señora de los Milagros’ , agregando que además se ofrecen buenos estipendios .

También en esta cuestión Mons. Boneo creyó que era conveniente intervenir y con fecha 15 de setiembre de 1900 en una Circular dirigida a los Curas Párrocos y Vicarios, ordena:

‘... que con arreglo a lo que disponen los Sagrados Cánones no se celebre el Santo Sacrificio de la Misa sino en las Iglesias bendecidas, oratorios públicos y semipúblicos legítimamente erigidos, a no ser en caso de evidente necesidad y esto con expreso permiso del Ordinario’

Las únicas excepciones a estas normativas serían algún caso extraordinario, verdaderas misiones o facilitar el cumplimiento de los preceptos de la Iglesia, pero para esto el Cura Párroco debía elevar el pedido de autorización por escrito, acompañándolo de las razones que motivaban tal solicitud .

La Circular no tendría todo el efecto deseado ya que son muchos los pedidos de excepción en los años siguientes lo cual significa que las capillas siguieron en manos de sus propietarios y con el correr del tiempo terminaron abandonadas o semiderruídas por muerte de sus dueños o por ventas posteriores y despreocupación de los nuevos propietarios y solo se conservaron activas -salvo raras excepciones - aquellas que se acogieron a las disposiciones episcopales.

Las exigencias de la Curia, que seguramente parecieron excesivas para aquellos colonos que con tanto esfuerzo y sacrificio habían adquirido sus tierras de labranza, garantizaban sin embargo, la conservación y el sentido con que habían surgido aquellas construcciones: el culto a Dios.

DESARROLLO DE LAS ESTRUCTURAS PASTORALES (1900 – 1910)

Estructurada la organización pastoral básica de la Diócesis de Santa Fe que coincide en líneas generales con el fin del siglo XIX, nos proponemos analizar de que manera Mons. Boneo corrigió los defectos de esta primera etapa y fortaleció las estructuras pastorales territoriales creando por un lado nuevas Parroquias y por el otro buscando alternativas para lo que podríamos llamar zonas marginalizadas pastoralmente.

La evolución parroquial

Cuando aún no se había cumplido un año del Decreto de Erección de Parroquias, la organización parroquial pergeñada por Mons. Boneo experimenta la primera de una serie de modificaciones que se incrementarán a lo largo de la década siguiente.

Si bien esta erección es anterior a 1900, la incluimos en éste capítulo ya que la misma dejará una serie de enseñanzas para posteriores decisiones.

Se trata de la Capellanía de San Agustín cuya promoción a Parroquia –como ya hemos visto- habían solicitado los vecinos y que se convertirá en la única excepción ante la marea de pedidos que se elevaban de pueblos y colonias.

Al extenso alegato de los pobladores de esta colonia y tras el parecer favorable del Párroco de San Carlos Centro –a cuya jurisdicción pertenecía-, con fecha 27 de octubre de 1899 Mons. Boneo erigía la nueva Parroquia puesta bajo la advocación del santo Obispo de Hipona y le da estos límites: N. Sud de la colonia Pujato y límite norte de la colonia San José; S. Límite norte de la colonia Matilde; O. Límite este de San Carlos Centro y San Carlos Norte y E. Departamento La Capital.

A esta vecindad se le anexaban las colonias Franck y Las Tunas .

Con esta erección se aumentaban a seis las Parroquias del departamento Las Colonias y se recortaba la jurisdicción de la Parroquia de San Carlos Centro .

Lamentablemente, las perspectivas halagüeñas que señalaban los vecinos no se cumplieron y la documentación de los años posteriores hasta 1908 en que se separa a las colonias Franck y San José de esta jurisdicción muestra que se vive una fuerte crisis económica que hace que en 1903 se vendan terrenos de propiedad de la Iglesia para sufragar los gastos de la construcción de un templo que ya para entonces superaba las posibilidades de la feligresía.

Esto se deja ver en la poca permanencia que tuvieron los Párrocos, comenzando por Gil y Santa Pau que ejerce su ministerio hasta fines de febrero de 1901 a quién le sucede Francisco de Rojas García solamente por unos meses, para ser reemplazado en 1902 por Eduardo Suárez (poco menos de un año). Finalmente se hace cargo de la Parroquia el Pbro. Máximo Calandri cuyo Curato se extenderá desde 1903 a 1907.

Tal vez esta experiencia mas bien negativa esté en el origen de la carta enviada por Mons. Boneo a los colonos de Felicia en la cual se exponen los requisitos que debe reunir una comunidad que quiere ser promovida a Parroquia.

Según el Obispo, se debe asegurar: 1) Escritura a favor del Obispado del terreno del templo y casa parroquial, 2) Terreno no menor de 50 mts de frente por 100 de fondo; 3) Templo digno, capaz y conforme al número de fieles de la localidad y casa cómoda para el cura; 4) Garantizar la subsistencia del Cura no con donaciones eventuales sino con un aporte seguro; 5) Templo dotado de todos los elementos de culto y 6) Parecer favorable del Párroco .

A partir de entonces estos serán los criterios que regirán todo lo referente a la erección de Parroquias, tal como se desprende –para dar un ejemplo- de la respuesta que con fecha 4 de mayo se remite desde la Curia a los vecinos del Carmen del Sauce que habían solicitado la elevación a Parroquia de dicha Capellanía .

En el año 1903 es el propio Obispo quién escribe a Pedro Crhistopensen –fundador de la colonia Diego de Alvear- explicando los motivos que le impiden erigir en Parroquia el lugar:

‘... las leyes vigentes que requieren que antes se forme el fondo parroquial con cuyos intereses se sostenga al Párroco y porque no quiere que la hermosa iglesia levantada por Ud y su digna esposa corra la suerte de otras que están abandonadas o muy pronto quedarán sin sacerdote, precisamente por no haber cumplido las sabias disposiciones de la Iglesia’

Todos estos requisitos, por el contrario, se irán cumplimentando por parte de los vecinos de Irigoyen, quienes comienzan sus gestiones a fines de 1899.

A pesar de los pareceres favorables de los Curas de Gálvez, Coronda y Díaz acerca de la conveniencia de erigir la nueva Parroquia, el Fiscal Eclesiástico considera que al no haberse concluido ni el nuevo templo ni la casa parroquial, es conveniente demorar dicha erección .

Como solución intermedia, el Obispo prefiere dotar al Capellán de las facultades de Cura Vicario dentro del territorio que corresponde a la jurisdicción civil de Irigoyen , la cual se clarifica por decreto del 29 de julio de 1901 .

Paralelamente se aceleran las obras del templo y así, el 6 de abril de 1900 el Capellán B. Rodríguez podía informar:

‘... la iglesia nueva que se estaba edificando en esta colonia a mi cargo ya está en condiciones de poder ejercer en ella el ministerio sacerdotal’

Asimismo se proyectaba la construcción de una casa parroquial anexa al templo, pero ante la posibilidad de la erección, el vecino Francisco Giraudo donaba una vivienda para este fin, con lo cual se eliminaba el último obstáculo para ser parroquia, según lo entendían los vecinos .

Lo cierto es que para fines de agosto se había respondido a todas las objeciones que impedían la erección, y en consecuencias, el Obispo dicta el Decreto respectivo colocando la nueva Parroquia bajo la protección de Nuestra Señora del Carmen y estableciendo estos límites: N. Campo Aldao y S. Joaquín; S. Campos de J. Cordiviola, Aldao y otros; E. Campos Nicasito y Maradona y Barrancas y O. Campos de Bernardo de Irigoyen y Santo Tomás .

A partir de ese momento el Departamento S. Gerónimo pasaba a contar con una Parroquia más, y lo mismo sucedería con Castellanos donde en la misma fecha se erige la Parroquia de Lehmann.

Las gestiones de los vecinos de esta colonia habían comenzado en octubre de 1899 cuando junto con los colonos de Eguzquiza y Campo Bigand habían solicitado al diocesano la elevación de esa Capellanía al rango superior.

Los argumentos esgrimidos se resumen en estos: 1) la población de la zona alcanza las 5000 almas; 2) el vecindario está animado de la mejor buena voluntad para con la Iglesia; 3) Su templo es el mas antiguo del Departamento Castellanos después de Pilar y 4) Su contribución económica no se ve correspondida ya que para los actos solemnes del culto cristiano deben dirigirse a Rafaela situada a considerable distancia .

El petitorio fue respondido negativamente, pero en febrero de 1900 un grupo de feligreses forman una comisión destinada a la construcción de un templo nuevo , el cual queda concluido a principios de 1901 .

Con esta obra como prueba de la buena voluntad de los colonos, el 22 de julio de 1901 el Presidente de la Comisión de Iglesia se dirige al Prelado para insistirle sobre el deseo de la comunidad de que se elevara a categoría de Parroquia la capilla local.

Pocas semanas después, Mons. Boneo –quién en 1898 ya había visitado la colonia y se había referido a ella como Parroquia, sin que lo fuese - firma el Decreto por el cual la separa de Rafaela, le da como titular a S. Guillermo Abad, le asignan como territorio el comprendido dentro de sus límites y Eguzquiza y nombra como Párroco al Pbro. Serafín Barberis .

Antes de finalizar el año es erigida en Parroquia la antigua reducción de S. Antonio de Obligado y que había seguido siendo atendida por los padres franciscanos de Propaganda Fide.

Entregada por estos tras el Capítulo de mayo de 1901 es aceptada por el Prelado con fecha 17 de junio , con lo que lograba sujetar a su jurisdicción otro territorio que antes disputaba Propaganda Fide.

El 2 de noviembre Mons. Boneo firmaba el Auto de Erección de la nueva Parroquia de San Antonio de Obligado a la cual colocaba bajo el patronazgo de San Antonio de Padua, le daba como Párroco al Pbro. Gumersindo Árias , quién permanecería en el lugar hasta 1903.

Sus límites eran al N. Florencia, al S. Las Garzas, al E. el río Paraná y al O. la línea del Ferrocarril a La Sábana, quedando además a su cargo las colonias Ocampo, Las Toscas y Florencia las cuales contaban con capillas habilitadas para el culto .

Durante el año 1902 solamente se registra solo una erección que corresponde a la Capellanía de Carcarañá que hasta entonces pertenecía a la Parroquia de Roldán con lo cual se aumentan a tres las Parroquias del Departamento S. Lorenzo y un cambio de límites en la Parroquia de Rafaela .

Tocante al caso de Carcarañá, la erección se efectúa el 2 de octubre y se nombra como Párroco al Pbro. Francisco Azpiri, en tanto sus límites son al N. el río Carcarañá que lo separa de Correa, al S. Casilda, al O. Roldán y al E. el río Carcarañá y Casilda .

Como hecho ilustrativo de esta misma época cabe mencionar que los padres franciscanos que atendían la Parroquia de S. José de la Esquina desde los años 60-70 del siglo XIX, la entregan al diocesano quien nombra como Párroco al Pbro. Juan Bergallo .

Al año siguiente será el turno del sur provincial con la erección de la Parroquia de Teodolina en el departamento Gral. López y en el límite con la provincia de Buenos Aires.

Tras la adscripción en 1899 a la Parroquia de San Gregorio la vida religiosa había entrado en decadencia por la ausencia de sacerdote, lo que era verificable en el deterioro del templo y casa del Capellán .

Con la ayuda de Teodolina Fernández de Alvear se construye un nuevo templo y casa parroquial, lo cual es gratamente celebrado por le Boletín Eclesiástico .

Avalados por esta obra y la presencia de un sacerdote estable, los vecinos -con el seguro apoyo de la Sra de Alvear- insisten ante el Obispo, quién el 3 de abril erige la nueva Parroquia bajo el patrocinios del Sagrado Corazón de Jesús, designando como titular de la misma al Pbro. Alberto Incoronatto y asignándole un territorio que se identificaba con el comunal .

También el Departamento S. Gerónimo se ve favorecido por la Erección parroquial de la Capellanía de San Genaro, que se concretiza el 15 de setiembre.

En este caso, ya en 1900 los vecinos habían elevado su primer solicitud manifestando el deseo de que la colonia fuese elevada a Parroquia alegando para esto el crecimiento moral y económico de la población, pero la respuesta fue negativa .

En 1903 vuelven a insistir a través de las Comisiones de Iglesia y de Fomento repitiendo el pedido anterior aunque en esta oportunidad con mas éxito ya que por el Auto del 165 de setiembre se les concede la solicitud., según el siguiente texto:

‘... erigimos (...) esta nueva Parroquia bajo el título y patronato del Bienaventurado San Genaro, y le asignamos por territorio el que se halla comprendido dentro de los límites civiles de las colonias San Genaro y Centeno con todos los derechos, gracias y prerrogativas de que se hallan en posesión por disposiciones generales las demás Parroquias de la Diócesis.
Nombramos por su primer Cura Vicario al Sr. Pbro. José Alessandro, a cuyo favor mandamos a expedir el correspondiente título’ .

A lo largo del año 1904 Mons. Boneo erigirá seis Parroquias en el territorio provincial, según este orden cronológico: 1) Arequito -18 de febrero-, 2) Emilia -31 de mayo-, 3) Piñero –20 de julio-, 4) S. Carlos Norte –12 de agosto-, 5) Acebal –24 de noviembre- y 6) S. Vicente –24 de diciembre-.

La colonia Arequito situada en el Departamento Caseros pertenecía a la Parroquia de Casilda sobre su creación leemos en el Boletín Eclesiástico del 16 de marzo de ese año:

‘Ha sido erigida en Parroquia la Capellanía de Arequito asignándole por jurisdicción el territorio comprendido en las colonias Arequito, Chabás, Los Paraísos, Los Nogales, Campos La Pampa y Panera, nombrándose por su primer Cura al Pbro. Domingo Pugliese’

El pedido de erección por parte de los vecinos había sido elevado el 10 de noviembre de 1903 con las firmas del Capellán –Pbro D. Pugliese- y del Presidente de la Comisión de Fomento y había contado con el parecer favorable del Pbro. Celestino Molfesse –Cura de Casilda- a cuya jurisdicción pertenecía .

En el caso de Emilia, el vecindario en diversas ocasiones había solicitado un sacerdote y por esta época se desempeñaba al frente de la misma el Pbro. Francisco Zanfini quién había llegado en 1901 a lo que el den ominaba entonces ‘... este semidesierto llamado Emilia’ .

Para 1903 los vecinos ya no se con formaban con tener Capellán sino que estaban convencidos de la necesidad de que su iglesia fuese elevada a Parroquia, arbitrando los medios al respecto a lo largo de ese año y buena parte del siguiente.

Así informa el Boletín Eclesiástico en la primera quincena de octubre de 1904:

‘Muy recomendable ha sido la idea del Señor Capellán de Emilia, quién por medio de varios pagarés firmados por los vecinos más pudientes, ha reunido los fondos necesarios para erigir en Parroquia aquella capellanía’

El comentario del Boletín anticipaba una exigencia que luego se haría al momento de erigir Parroquia: constitución de un fondo que permitiese al menos sostener al Cura cuando la pobreza de los fieles no lo permitía.

También en ese momento se habían abierto los cimientos para construir una nueva Iglesia de vastas proporciones en comparación con el número de feligreses y que hoy puede ser admirada desde la lejanía.

Tiempo antes –en el mes de julio- Antonio Lanteri solicitaba a las autoridades eclesiásticas la erección canónica, precisando entre otros conceptos:

´... la nota masima de católicos prácticos salvo escepciones, verdad comprobada por la estadística que ordenó Su Sría (...), quién presenciase las reuniones en los días festivos, se verá obligado de admitir y reconocer la fe viva que han sabido conservar los colonos emilianos y que a toda costa la transmiten a sus hijos enviándolos a la Doctrina Cristiana’

Es cierto que no faltaron algunas situaciones conflictivas en torno a los pagarés que se habían firmado para constituir el fondo parroquial , pero finalmente los vecinos lograron su objetivo.

El Auto de Erección le dio como Titular a la Virgen María en su Natividad, como Párroco nomina al ya citado Pbro. Zanfini, le da como límites al N. Límite sud del Campo Las Delicias, colonias Angeloni y res Reyes y Campo Reyes Hnos hasta el arroyo Saladillo Amargo, al S. Límite norte de colonia Cabal y Departamento La Capital, al E. Departamento Garay y al O. Departamento Las Colonias y quedan bajo su jurisdicción las capillas de Videla, Esther y Cayastacito .

En nota del 7 de junio el nuevo Párroco informa sobre los actos de toma de posesión como tal, señalando:

‘La concurrencia fue numerosa y todos dieron muestras de alegría y agradecieron mucho al superior por el favor recibido’

Tocante a S. Carlos Norte, ya con fecha 25 de noviembre de 1898 los vecinos habían hecho llegar al Prelado una extensa nota en la que le recordaban que ya Mons. Gelabert y Crespo les había prometido verbalmente ‘... que sería Parroquia independiente de cualquier otra y que su superiora sería la Curia Mayor Eclesiástica...’ .

En los años posteriores no encontramos reclamos similares, salvo el de envío de sacerdotes que la Curia siempre concede.

De todos modos, la espera de la feligresía da sus frutos ya que el 12 de agosto Mons. Boneo firma el Auto de Erección por el cual la Capellanía de S. Carlos Norte deviene en Parroquia, bajo el título de la Virgen María en su Asunción y San Roque.

En cuanto a los límites, coinciden con los civiles , su primer Cura Párroco será el Pbro. Julián Pío Cuesta y bajo su jurisdicción quedará la antigua reducción de S. Gerónimo del Sauce .

Antes de que finalice este año se erigen las Parroquias de Acebal y S. Vicente en los Departamentos Rosario y Castellanos respectivamente.

A la primera se le da como jurisdicción dicha localidad y la antigua Capellanía del Carmen del Sauce y como Cura Vicario al Pbro Francisco Oller , en tanto a la segunda se le imponen los siguientes límites: N. Colonia Angélica; S. Departamento S. Martín; E. Departamento Las Colonias y O. María Juana y Campo French .

Colonia Margarita que tenía capilla pública quedaba bajo esta nueva jurisdicción y como Cura Vicario se nombraba al Pbro Gumersindo Arias , activo impulsor para alcanzar tan deseado fin .

Un balance de la evolución parroquial en este período, lo encontramos de manos del propio Obispo quién en los primeros meses de 1905 informaba al Ministro de Relaciones Exteriores y Culto:

‘... habiendo sido elevadas a la categoría de Parroquias las Capillas de San Vicente, San Carlos Norte, Piñero y Emilia, el número de Parroquias de este Obispado asciende a 62 que a su vez ejercen jurisdicción sobre otras cien o mas capellanias y mas de 300 pueblos que están situados dentro de su territorio parroquial...’ .

Durante 1906 se verifica una sola erección parroquial, esta vez en el Departamento S. Martín y corresponde a la Capellanía de C. Pellegrini, perteneciente a la jurisdicción parroquial de S. Jorge.

Tres años antes los vecinos habían solicitado a la Autoridad eclesiástica la erección correspondiente aunque sin resultados positivos y paralelamente se producían algunos conflictos de jurisdicción respecto a la pertenencia de los colonos de la zona entre el Párroco de S. Jorge y los vecinos del lugar .

Así llegamos al citado año 1905 en que Mons. Boneo firma el Auto de Erección por el cual C. Pellegrini deviene en Parroquia, bajo el patrocinio de S. Agustín y la atención pastoral del Pbro. Antonio Vega.

En cuanto al territorio se le dan como límites al N. Colonia Landeta, Ingerto y Concepción y Campos Bertelli y Juárez, S. Departamento Belgrano, E. las líneas rectas que parte del Campo Juárez hasta Tres Árboles y de C. Pellegrini al Departamento Belgrano por el extremos este de la colonia Cárcano y al O. la provincia de Córdoba .

Nuevamente la pluma del Obispo nos ilustra sobre el progreso de las estructuras parroquiales, cuando señala al Ministro Rodríguez Larreta:

‘A las 62 Parroquias que existían el año 1904 se han agregado una más con asiento en Carlos Pellegrini y actualmente se tramita la erección de otras, siendo este dato una de las señales más evidentes del progreso religioso de los pueblos de este Obispado en la obra de regeneración moral y social de estos habitantes’

En el transcurso de 1907, por pedido del Pbro. Miguel Pugliese –Párroco de Providencia- quién se siente blanco de ataques y persecuciones desde hace mucho tiempo por parte de algunos vecinos , la sede parroquial es trasladada a la cercana colonia Progreso evitándose de esta manera la renuncia del Cura .

Pocos meses después, con la llegada del Pbro. José Tavella como nuevo Párroco y considerando la Curia que han desaparecido las causales que motivaron la anterior decisión, se ordena fijar nuevamente en Providencia la sede parroquial, a la que se ha de trasladar el Archivo correspondiente y demás útiles parroquiales .

Tras un paréntesis en el cual no hubo0 erecciones, el año 1908 viene a compensar con creces ya que se erigen cinco Parroquias y a la par se toma la decisión de erigir en Vice Parroquias las Capellanias aún existentes , asunto sobre el que luego volveremos.

La primera Parroquia erigida en este año pertenecía al Departamento S. Gerónimo y tenía su sede en la colonia Gessler.

Es llamativo que a pesar de la antigüedad de esta Capellanía , sus feligreses no hayan reclamado ninguna prerrogativa cuando el Decreto de Erección de 1898 y recién en noviembre de 1906 nos encontramos con una nota firmada por dos mandatarios de los colonos, quienes entre otras razones argumentan a la Curia:

‘... la pérdida del beneficio de Parroquia de que gozó desde su fundación esta Iglesia ha traído aparejados grandes prejuicios así de órdenes materiales como espirituales.
...........................................................................................................................................
/A Coronda/ ... un viaje de seis o mas leguas, pérdida de tiempo y gastos no siempre fáciles para el hombre que depende única y exclusivamente de su trabajo personal...’

También la presencia de confesiones protestantes o disidentes –como entonces se decía- en las colonias vecinas (S. Carlos, López y Belgrano) aparecen entre las motivaciones que esgrimen los reclamantes, quienes además sugieren la jurisdicción de la nueva Parroquia:

‘... un radio de más de cuarenta leguas cuadradas con las colonias Gessler, Oroño, López y Loma Alta incluidas’

Consultados los Párrocos vecinos, respondieron positivamente aunque discrepando respecto de los límites ya que mientras el de Gálvez sostiene que López y Loma Alta deben pertenecer a su jurisdicción , el de Coronda –quizás porque no se veía afectado- señala que no concuerda con el Pbro. Rinaldi respecto a la adscripción de Loma Alta ya que la misma pertenece a la jurisdicción civil de Gessler y allí debían ir los colonos a realizar sus trámites .

Y agrega:

‘... el arroyo /Colastiné/ a que hace referencia además de estar demasiado cerca de Gessler para límite de la Parroquia, no es impedimento para el acceso de los fieles pues se ha provisto de un buen puente que permite cruzarle aún en las crecientes’

Además de esto nos parece importante la exigencia que el Pbro. Juan Gil y Santa Pau señala como condición para la erección:

‘... se asigne y garante al Cura una subvención que no baje de 80 (ochenta) pesos mensuales, tanto para que pueda subsistir decentemente, como para compensarle las erogaciones y cargas que gravitan sobre el Párroco, como ser las misas pro-popúlo, etc’

Importante en el proceso de erección de esta Parroquia es la exigencia por parte de la Curia de un Fondo parroquial que debe ser depositado en el Obispado como garantía de la buena marcha de la misma, lo que prontamente es cumplimentado por la Comisión de Iglesia.

Con fecha 14 de diciembre, Mons. Boneo escribe a los vecinos señalando que al haberse cumplimentado este requisito, solo faltaba la inspección del templo y casa parroquial .

Por fin, el decreto por el que se nombra Párroco al Pbro. José Bava y por territorio ‘... el que se halla comprendido dentro de los límites: N. Departamento Las Colonias; S. línea recta que parte del límite sur de la colonia López hasta el FCBA y R; E. el FCBA y R; O. Departamento Las Colonias desmembrando al efecto de su respectiva parroquia el territorio enunciado’ .

Días después se erige Villa Cañás en el departamento Gral. López y por Auto del 16 de febrero se le daba como límites Elortondo, Sta Isabel, Teodolina, Colón y Domingo de Alvear, se la colocaba bajo la protección de S. José y se le asigna al Pbro. Juan José Mendí como Párroco .

Una quince mas tarde es erigida la Parroquia de Z. Pereyra en el Departamento Castellanos, puesta bajo el patronazgo de Sta Justina y bajo la conducción del Pbro. Manuel Gabaza.

Los límites de esta nueva jurisdicción estaban dados por las colonias Esmeralda, Esmeraldita, S. Miguel, Cervera y Zurbriggen, quedando al cuidado del Párroco las capillas de las colonias citadas .

En el mes de setiembre se erigen las dos últimas Parroquias de este año: Elortondo en el Departamento Gral. López y Sta Clara de Buena Vista en el Departamento Las Colonias.

A la primera de ellas se le da como titulares a Sta Isabel de Hungría y S. Francisco Solano, recayendo el nombramiento de Cura Párroco en el Pbro. Pedro Juan Ripoll y en lo tocante al territorio, el limitado por el camino real de Firmat a Venado Tuerto, Drabble, S. Urbano y Carmen .

En el caso de Sta Clara de Buena Vista, con fecha 25 de agosto un grupo de vecinos y el Capellán de la colonia se habían dirigido al diocesano solicitando la elevación a Parroquia , con tan buena recepción que el 28 de ese mes se expide el decreto respectivo por el cual se crea la nueva jurisdicción bajo el patrocinio de Sta Clara Virgen.

Su territorio era el comprendido entre los límites civiles de la misma (S. Mariano, López, S. Carlos Centro y Gessler) y a su cabeza se colocaba al Pbro. José Reina Márquez .

Llegamos así al año 1910 en que se erigen las tres últimas Parroquias de esta etapa que consideramos fundacional y rectora en la gestión de Mons. Boneo, situándose dos de ellas en el radio urbano de la capital de la provincia y la tercera en el Departamento Belgrano.

Las erigidas en la traza urbana son las de San José y San Juan Bautista, Parroquias a través de las cuales Mons. Boneo intentaba responder al crecimiento de la ciudad hacia la zona norte que era la única capaz de facilitar el asentamiento de una población que por entonces superaba los 70000 Hbs.

Ambas erecciones estuvieron precedidas de un estudio encargado a una Comisión conformada entre otros por los Pbros. Gioda y Marzola, quienes consideran que debido a la población que ene se momento tenía la ciudad y su desarrollo siempre creciente en los distintos barrios lejanos de la sede parroquial de Nuestra Señora del Carmen, era necesaria la división de este Curato en cuatro Parroquias y una Vice –Parroquia.,

Tras señalar los límites posibles, concluían que esta división era la que mejor se adaptaba al desenvolvimiento progresivo de la ciudad ya que la parte norte que se distinguía por su crecimiento sería atendido por tres Parroquias y la población rural situada entre Santa Fe y Recreo por las dos nuevas a erigirse .

Tal proposición fue objetada con fecha 16 de diciembre de 1909 por el Cura rector del Carmen, quien alega –no sin cierta razón- que los Curas designados no podrán atender adecuadamente sus feligresías y que no obtendrán los recursos para el sustento .

Sin embargo, finalizando el año, Mons. Boneo aprueba la división propuesta por la Comisión ad hoc erigiendo solo dos Parroquias de las cuatro pensadas, las cuales comenzaría a funcionar como tales a partir del 1ro de abril de 1910, una con sede en la parte construida de la nueva Catedral y la otra provisoriamente en el Colegio Jobson.

Entre los fundamentos de esta decisión, señalaba ‘... la demasiada distancia, la dificultad grande de los fieles para acudir a la iglesia parroquial /del Carmen/ a recibir los sacramentos y asistir a los oficios divinos, /y/ la casi imposibilidad en que se encuentran los actuales Párrocos de llenar cumplidamente sus graves obligaciones, no el celo que los distingue’ .

En el caso de la Parroquia S. José tenía como límites la calle 1ro de Mayo, el Boulvar Gálvez, el Camino del Medio, Ascochingas, calle Rosario, el río Salado y el Límite Municipal, en tanto la de S. Juan Bautista tenía como tales, éste último, el río Paraná, la laguna de Guadalupe, la calle Rosario, el canal de Acceso, el FC Santa Fe, el Boulevard Gálvez, el Camino del Medio y Ascochingas .

La tercera de las Parroquias erigidas lo había sido con anterioridad a estas, mas precisamente el 14 de setiembre en la zona oeste de la provincia y sobre la base de la Vice Parroquia de Artromgs, a la que se le anexaron los pueblos de Tortugas y Las Parejas y se colocó bajo la protección de .

Una alternativa a la Erección de Parroquias en aquellas poblaciones y colonias -que si bien no podían cumplimentar las exigencias del Concilio Plenario- deseaban tener un Cura propio y en vista a los conflictos suscitados entre los Capellanes y los Curas Párrocos por los llamados ‘derechos de estola’, fue la ceración de Vice Parroquias.

En virtud de lo señalado y de los inconvenientes que se le generaban a los feligreses ya que los archivos se encontraban en las sedes parroquiales y además debían sostener a Párrocos que no le brindaban ningún servicio, con fecha 25 de enero se dicta el Auto por el cual queda sin efecto el Decreto de 1899 y ‘... las colonias con Iglesias propias y sacerdotes subvencionados por los colonos para atender sus necesidades espirituales quedan constituidas en Vice-Parroquias’ .

Los Vice-Párrocos tendrían las obligaciones de los Párrocos y deberían ser sostenidos por una subvención de los vecinos y recibirían lo correspondiente por ‘derecho de estola’, y a la par, de sus propios emolumentos debían abonar un canon anual de 10 $ m/n a la Parroquia a la que habían pertenecido .

A su vez, estas devolverían a las nuevas sedes todo lo que les pertenecía (libros, documentos y útiles) y en caso de vacante, debían asistirlas .

Finalmente, la Curia entregaba a cada Vice Parroquia un sello para los actos oficiales.

Las Capellanias beneficiadas por este Decreto son las de Alberdi, Aldao, Álvarez, Artromgs , Ataliva, Avellaneda, El Trébol, Felicia, Franck, F. Palacios, Gaboto, Godeken, Matilde, Peyrano, Santa Clara Saguier y Sastre.

Al año siguiente otras Capellanias pasan a denominarse Vice- Parroquias, entre las que se cuentan Humboltd, Sarmiento, Arteaga y Centeno y en 1910 se erige como tal la capilla que en Aarón Castellanos atienden los padres capuchinos .

Todas estas creaciones no alcanzaban para remediar el problema que significaban los lugares que carecían de sacerdote ya que no quedaba claro, quien era el responsable de su atención pastoral.

En el Decreto de Erección de Vice-Parroquias se señalaba que las colonias que no contaban con sacerdote propio debían ser atendidas por los Párrocos o Vice-Párrocos mas inmediatos, privilegiándose únicamente el mayor bien espiritual de los fieles.

En la práctica, algunos Párrocos y Vice-Párrocos –sin respetar aquella normativa- se trasladaban a las colonias vacantes a ejercer funciones sin contar con la debida autorización por lo cual se originaban los ya señalados conflictos de jurisdicción.

En otras ocasiones, como los citados no se acercaban a dichos sitios, los vecinos debían acudir a sedes que no eran las respectivas en virtud de antiguas costumbres, aunque estas no fueran las mas inmediatas y que en verdad era lo que había querido el decreto de Erección de Vice- Parroquias.

Ante esta realidad, el 15 de diciembre de 1910 Mons. Boneo decreta que a partir del 1ro de enero del año que se avecina cesa el art. 10, precisándose que a partir de ese momento la Curia designaría quien sería el responsable de atender las sedes vacantes.

Asimismo se prohibía a los Párrocos y Vice-Párrocos asistir a dichas poblaciones sin autorización –salvo caso de enfermedad- y a la par se les ordenaba que en sus sedes no se negaran a prestar los servicios del ministerio parroquial a los que carecieran de esta posibilidad.

Tocante al sacramento del matrimonio, debía respetarse la legislación vigente y se autorizaba a los Párrocos a administrarlo a los fieles de jurisdicciones donde no existía Cura de almas al fin de facilitar el cumplimiento de los deberes religiosos de los mismos, pero respetando los derechos que correspondía a los Párrocos a cuya jurisdicción pertenecían.

Al final de este período, el Pbro. Andrés Olaizola -Secretario General del Obispado- describía en estos términos el panorama parroquial:

‘La Diócesis de Santa Fe se halla dividida en setenta Parroquias y cincuenta y tres Vice Parroquias, que son atendidas en casi su totalidad por el Clero secular cuyo número varía, siendo generalmente 140. Todas las poblaciones de laguna importancia, tienen Iglesia parroquial o vice-parroquial, a cargo del Párroco o Vice-Párroco respectivamente; las poblaciones que carecen de sacerdote estable son atendidas generalmente por el que ejerce jurisdicción en ellas, por hallarse dentro del territorio parroquial y a los que se trasladan semanalmente o cuando son recurridos sus servicios’

Atención pastoral de las zonas marginales

Muchas de las pequeñas comunidades puestas bajo la jurisdicción de las Parroquias creadas desde 1898 en adelante, en la práctica quedaban marginas o relegadas de los beneficios espirituales debido a la distancia que separaba a estos fieles de las respectivas sedes o al descuido de los Párrocos.

En una carta dirigida por José Raffo -vecino de San Genaro- al Obispo, se expresa vivamente los sentimientos de esta colonia bastante alejada de la sede parroquial de Díaz a la que pertenecían.

En la misma no se reclama como en casos ya visto la erección de Parroquia, sino que simplemente se solicita la presencia de un ‘Capellano’, ya que según el demandante ‘... aquí estamos viviendo como los animales sin poder hoir misa y todos los devotos pierden la devoción’ .

Ya entrando al siglo XX, la precaria atención de las pequeñas colonias queda atestiguada en diversas notas, como por ejemplo la del Pbro. Francisco Zanfini quien en 1904 manifiesta:

‘La parroquia /de Emilia/ tiene tres capillas y de cada una piden oír misa de tanto en tanto’

Al año siguiente, el Pbro. José Tavella –Capellán de J. Aráuz- solicita permiso para celebrar Misa en Colonia Elisa a fin de que los niños puedan hacer la Primera Comunión, aclarando:

‘Esta colonia es bastante lejos de Aráuz y eso hace así que unos cuantos de los quince años todavía no han cumplido con su deber’

Por la misma época el Párroco de Emilia vuelve a dirigirse al Obispo para proponerle una solución para la atención de los vecinos de Cayastacito:

‘... no hay inconveniente en celebrar un domingo al mes en Cayastacito dejando sin Misa a Emilia.
.................................................................................................................................................
En esta forma podría dedicar a los peticionantes tres días: Sábado, Domingo y Lunes, enseñando el catecismo, explicando el Evangelio, oyendo confesiones y comulgando lo que diversamente no se podría siendo así que por las dificultades del camino apenas podría llegar a las 11 a.m. hora inoportuna para desarrollar una acción eficiente’

Una de las alternativas que la Curia encuentra para poder facilitar a los fieles de las zonas que hemos denominado ‘marginales’ para el cumplimiento de sus deberes religiosos, es autorizar a los Párrocos mas cercanos a celebrar la Misa y administrar los sacramentos.

Así nos encontramos con la autorización al Párroco de María Juana (año 1901) para que celebre misa en Angélica o la otorgada al de Providencia para celebrar en La Pelada teniendo en vista los malos años que no permitían edificar capilla y en orden al bien de esos fieles .

También en ese año se autoriza al Cura de Santa Teresa –Pbro. Rafael Bonnín- a celebrar y administrar bautismos en las colonias vecinas e incluso se permite en 1903 al Cura de Morteros (Obispado de Córdoba) a administrar sacramentos en Ripamonti y Dos Rosas que pertenecían a Hersilia pero estaban mas cerca de aquella localidad de la vecina provincia .

En otros casos, la Autoridad Eclesiástica no concede este tipo de permisos ya que a pesar de las advertencias hechas sobre la necesidad de entregar a la Curia lugares de Culto acorde a la Circulas del 15 de setiembre de 1900, en algunas colonias no se respetan estas disposiciones.

Por esta razón en marzo de 1903 se le comunica al Cura de María Juana la imposibilidad de celebrar Misa en Eustolia por tratarse de una capilla privada, en tanto que en el mes de octubre se autoriza al Cura de S. Urbano a celebrar con altar portátil en Carreras siempre y cuando los vecinos soliciten autorización para coloca piedra fundamental y se escriture el terreno a favor de la Iglesia .

En esta praxis de facilitar a los fieles la asistencia a los lugares de culto, Mons. Boneo no duda en flexibilizar las jurisdicciones parroquiales tal como lo hace en 1901 cuando autoriza a los colonos de Ituzaingo que pertenecían a Providencia a incorporare a la de Humberto I .

Otras veces son los mismos sacerdotes quienes solicitan cambios, como bien nos ilustra una misiva del Pbro. Alberto Incoronato –a cargo de El Trébol- al relatar la situación de los vecinos de Piamonte:

‘hallándose el territorio de Piamonte más cerca del Trébol que a Carlos Pellegrini todos los fieles de ese territorio acuden a esta Iglesia para todo, sea para oír misa, sea para confesarse, sea para bautizar, para casarse, para llamar al sacerdote para auxiliar a los enfermos. El /p.../ el confesionario rodeado de fieles de Piamonte que había acudido a esta iglesia para cumplir con el precepto pascual’

Todas estas soluciones provisorias no podían impedir que se debilitara la vida de fe y la consecuencia era el debilitamiento de las obras erigidas por los fieles.

En 1908 la Comisión de Iglesia de Centeno escribe al Prelado:

‘Esta colonia Ilmo. Sr. Está hoy poblada por agricultores que desgraciadamente han olvidado la santa doctrina de sus mayores’

Contemporáneamente, José Umbert –director de la Escuela de Angeloni-, manifiesta en nombre de los vecinos:

‘... haga algo por esta localidad en donde existe una rica iglesia construida por los vecinos, y que en la actualidad es comedero de ratones. Permitir ese abandono, es, creo, cometer el pecado mortal que en su día Dios nos debe pedir cuenta a la par que es dar mal ejemplo a las futuras generaciones haciendo que la fe del cristianismo desaparezca por completo’

Estas carencias manifiestas se trataban de suplir en algunos casos con la realización de Misiones populares predicadas muchas veces por los mismos Párrocos y en otras ocasiones por misioneros especializados.

De las predicadas por los propios Curas nos encontramos con una Santa Misión del año 1901 llevada a cabo por el Párroco de S. Agustín en el distrito Sauce Viejo, localidad que recién en los años ’20 tendrá capilla propia .

La importancia de la misma queda registrada en la crónica del Boletín Eclesiástico, donde se lee:

‘Las primeras comuniones han sido como 200, y las comuniones totales se han aproximado a 400. Asimismo se han celebrado muchos bautismos y muchos matrimonios, y se concluyó con una solemne función colocándose una cruz `para memoria de ese acto de caridad para aquellos pobres y de tanta gloria para Dios’

Pero mas preocupante que la situación de estas colonias y villorrios situadas en zonas mas o menos beneficiadas por una fuerte presencia parroquial, era la realidad del noroeste provincial.

Para tener una idea de la vastedad del trabajo pastoral podemos mencionar la autorización otorgada en 1908 al Pbro. Leonidas Rodríguez, Cura Vicario de S. Antonio de Obligado, en la que s ele permite celebra la Santa Misa en colonias como Santurce, Portugalete, Aguará, La Verde, Las Avispas, Portalis, Capibara, El Tostado, S. Bernardo, Fortín Cacique y Campos del Norte .

Una de esas poblaciones –Tostado- que por entonces estaba a cargo del Cura de Ceres, había sido misionada el año anterior y por los resultados obtenidos podemos imaginarnos la carencias vividas hasta el momento en cuanto al servicio religioso.

Al respecto informaba el Pbro. Calleri:

‘La misión principió el 25 del ppdo. Mayo y concluyó el 9 del cte mes /junio/, desplegando así los Padres Misioneros su celo y trabajo apostólico durante quince días completos entre aquellas poblaciones ansiosas del bien y de quien le reparta la palabra de vida.
Como dicen muy bien los padres Misioneros, cada Misión tiene su sello particular y la del Tostado tuvo el sello particular de las misiones principiantes’
.................................................................................................................................................
En efecto, durante esta Misión, administraron 133 bautismos, 26 matrimonios, 497 Confirmaciones, habiéndose confirmado a personas de 20 a 50 años de edad; 125 niños hicieron su primera comunión, habiendo sido numerosísimas las comuniones de personas mayores, cuyo número no se ha podido tener en cuenta por las continuas tareas de los Misioneros.
.................................................................................................................................................
La población toda de El Tostado y del campo, que acudía de 20 y 40 leguas de distancia, ha quedado sumamente agradecida por tantos beneficios recibidos por parte de los padres misioneros...’



EL SANTUARIO DE GUADALUPE

Cuando Mons. Boneo toma posesión de su sede episcopal la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe ya tenía en Santa Fe una tradición algo mas que centenaria y un fuerte arraigo no solo entre la población nativa sino también en la de origen extranjero , a lo cual se le agregaba esa nota tan local de celebrar su fiesta el III Domingo de Pascua en lugar del 12 de diciembre y que se remonta a una concesión de la Santa Sede del año 1870 a solicitud de Mons. José María Gelabert

En que momento y de que manera –en medio de la ajetreada actividad a la que ya hicimos referencia- el novel Pastor descubrió lo que Guadalupe significaba para los santafesinos no es desconocida, pero lo cierto es que a menos de un año de su llegada habla ya del ‘... renombrado Santuario de Guadalupe’ .

A su partida a Roma –poco tiempo después- para participar de las deliberaciones del Concilio Plenario al que ya aludimos, creemos que llevaba ‘in mente’ alguna decisión acerca del patronazgo de la Virgen de Guadalupe (y también de S. José) ya que al despedirse de la feligresía, la coloca bajo su protección .

Tras entrevistarse con el Santo Padre consigue que éste por las Letras Apostólicas del 27 de junio derogue el decreto ejecutor y en virtud de la ‘... extraordinaria devoción a la Virgen Madre de Dios con el título de Guadalupe y a S. José en la fiesta de su Patrocinio...’ que profesan el clero y el pueblo todo de la Diócesis y a pedido suyo, le faculte para que a partir de ese momento los miembros de esta Iglesia particular honren y veneren como Titular a la Virgen María de Guadalupe y a S. José como Patrón.

Por su parte, la Sagrada Congregación de Ritos –presidida entonces por el Cardenal Mazzella- al aprobar con fecha 10 de julio el ‘Kalendarium perpetuum in usum Dioceseos Sancta Fidei’, entre las fiestas movibles del mes d emayo autoriza a celebrar en el Domingo II después de Pascua (Dom. II pos Pascha) a la ‘B.M.V de Guadalupe, Patreonae Dioceseos. Dupl. I. Class cum Octava. Con Dom’ .

A su retorno de la Sede Apostólica, al instar a los fieles a la ‘Acción de gracias’ por el fausto acontecimiento que significó la celebración del Concilio, Mons. Boneo señala:

‘... acudamos a aquella celestial Señora, que bajo el título de Guadalupe, acaba de ser concedida por el titular de nuestra Diócesis; acudamos al Patriarca Santísimo José a quién podemos ya saludar por concesión apostólica también como patrono principal’

Obtenida esta prerrogativa, una serie de elementos confirman lo que podríamos llamar la ‘opción guadalupana’ de este Obispo profundamente devoto de la Santísima Virgen María en su advocación de Luján , como por ejemplo la sujeción del Santuario a la jurisdicción del Diocesano en febrero de 1900 y el nombramiento del respectivo Capellán que a partir de ese momento será permanente y estable , la encomendación al final de la Carta de Cuaresma del 19 de ese mismo mes ‘... a la protección salvadora de la Inmaculada Virgen María de Guadalupe y al glorioso Patriarca San José, Celestiales Patrones y Protectores de la Diócesis...’ y a la celebración en honor a la Virgen de Guadalupe presidida el Domingo 29 de abril –dos semanas después de Pascua como en años anteriores- en la Iglesia Catedral, con lo cual si bien no se peregrinaba a la capilla del ermitaño ‘... debido a circunstancias especiales’ , el Obispo se entroncaba con esta tradición tan santafesina .

Estas y otras situaciones estarían seguramente en la mente del Obispo cuando al escribir el ‘Edicto de Convocatoria a la Primera Peregrinación Diocesana’ afirma que desde que tomó posesión, al observar la devoción a la Virgen de Guadalupe de parte del rebaño que el Señor le había confiado, ‘... no cesamos entonces de promover por todos los medios a nuestro alcance tan hermosa y saludable devoción, prenda segura y fuente perenne de bendiciones’ .

La primera peregrinación diocesana

El 19 de agosto de 1900 Mons. Boneo convoca a la Peregrinación de toda la Diócesis que debía concretarse el 14 de octubre, ocasión en que se jurarían los nuevos Patronos concedidos por la Sede Apostólica.

Las disposiciones contenidas en la misma ponen de manifiesto que no se trata de un acto religioso mas –aunque fuese el mas importante- sino de un verdadero proyecto pastoral, ya que compromete a todas las Parroquias y Capellanias de la Diócesis, las cuales deberían participar de la misma a través de delegados o de la manera conveniente.

Pero lo mas importante es que la participación de este evento no es privativo de los que puedan llegar al Santuario, sino que afecta a todos los católicos en sus propias comunidades, en las que y con ocasión de la misma deberán ser catequizados al respecto .

Creemos que para Mons. Boneo –conocedor de la experiencia lujanense-, el Santuario constituye para los peregrinos un punto de llegada y de encuentro con el Señor y su Santísima Madre en un marco eclesial bien definido, donde su presencia de Pastor de toda la grey es insoslayable, y al mismo tiempo centro de irradiación espiritual que debe alcanzar a los mas lejanos.

Todo esto queda de manifiesto en las palabras que dedica a los fieles congregados con motivo del juramento, que aunque extensas, creímos conveniente transcribir:

‘... mis queridos hijos de Santa Fe, Rosario, San Lorenzo, Reconquista , y los de los mas remotos confines de la Diócesis habéis acudido a la invitación de vuestro pastor para este acto solemne, para rendir al Redentor Divino un homenaje de vuestra fe en este año jubilar, para jurar por Madre y Titular de la Diócesis a la Santísima Virgen María de Guadalupe y por patrono al Glorioso Patriarca San José, para rendir público testimonio de nuestra adhesión sincera e inquebrantable a la Iglesia de Jesucristo, al Pontífice Romano y a sus santas enseñanzas, para implorar los celestiales favores, sobre esta provincia, sobre la república entera y su primer magistrado, aceptad la expresión mas tierna de mi gratitud, y los votos mas fervientes que elevo por vuestra prosperidad verdadera y completo bienestar.
Tornad contentos y felices a vuestros honrados y cristianos hogares, con las bendiciones de nuestros celestiales patronos, y narrad a vuestros hijos y a los hijos de vuestros hijos, lo que habéis visto y oído en este memorable día. Decidle que habéis visto resplandecer las bondades del Señor sobre este pueblo amado, decidles que habéis visto cuán viva se conserva la Fe, y como se traduce en manifestaciones las más espléndidas, decidles que habéis visto a los magistrados y poderosos confundidos con los pobres y humildes hijos del pueblo, a los jóvenes con los ancianos; a las vírgenes con las matronas, a los sabios, a los doctores, con los modestos obreros, unidos todos por los vínculos de una misma Fe, y de una misma Caridad.
Decidles que habéis visto las aclamaciones con que un pueblo inmenso saludaba a la gran Madre de Dios y de los hombres, y con solemne juramento la reconocía como su titular y Patrona, y se colocaba bajo la sombra de su protección amorosa y la de su purísimo y celestial esposo San José.
Decidles que en nuestra querida Santa fe, no lejos de sus puertas, existe un humilde Santuario, una célebre ermita consagrada a la Santísima Virgen de Guadalupe, testigo de las luchas de la civilización cristiana con la barbarie, y testigo también de la tierna piedad de varias generaciones que han ido a depositar sus votos a los pies de María de Guadalupe. Decidles que de hoy en adelante, éste será el sitio privilegiado a donde se darán cita la piedad de los santafesinos y el amor de su excelsa Madre, que ella levantará allí el trono de su clemencia, y su corazón y sus ojos misericordiosos velarán siempre por la salud e inclumidad de sus hijos.
Decidles finalmente, que la gratitud de la Diócesis de Santa Fe, convertirá en tiempo no lejano esos vetustos muros, esa rústica ermita, en un templo digno de vuestra Fe y cultura’

Lamentablemente la Jura no se pudo realizar en el Santuario ya que por la lluvia desatada los caminos habían quedado convertidos en verdaderos lodazales, por lo cual –a pesar de que muchos llegaron a la antigua capilla- era imposible un Acto de la magnitud programada, que terminó realizándose frente a la Iglesia Catedral .

Acertadamente , el Pbro. Martegani considera que a pesar de todas las dificultades, la convocatoria había cumplido con su objetivo, consignando:

‘’El Obispo había conseguido lo que deseaba, comunicar su devoción y entusiasmo a todo el pueblo de su Diócesis, que en adelante sabría considerar a la Virgen de Guadalupe como a su principal Patrona, y al Santuario como al alcázar en donde esta reina celestial tenía su trono de bendiciones y misericordias.
El percance sufrido por los peregrinos al no poderse trasladar al Santuario, lejos de desanimarlos, tuvo la virtud de despertar nuevos fervores en todos los pechos, en la mayoría de los cuales se formularon al partir votos sinceros de volver en los años sucesivos a participar de nuevas peregrinaciones que llegarían hasta el trono mismo de María en su querido y devoto Santuario de la pequeña y pintoresca villa de Guadalupe’

Desarrollo del proyecto guadalupano

En primer lugar debemos señalar que da la impresión de que la imagen venerada por los santafesinos como de Guadalupe no terminaba de convencer a Mons. Boneo y a sus colaboradores inmediatos, y si bien es cierto que reconoce la devoción que los fieles tienen por la imagen de bulto, no identifica a ésta como Virgen de Guadalupe.

De hecho, la imagen que vuelve al Santuario tras el conflicto mantenido con María Antonia Godoy y los padres dominicos y por disposición del Internuncio tiene algunas variantes respecto a la que estaba en manos de los padres dominicos tal como se puede apreciar comparando una fotografía tomada alrededor de 1900 y la reproducida por el Pbro. Martegani en la página 33 de su opúsculo, mas todavía si nos atenemos al inventario de 1900 donde se señala que la imagen tiene dos coronas una puesta, de plata y otra de oro, dos rayos de plata, una cadena con cruz y medalla de oro en el cuello .

Abona este planteo el Pbroi. Durán quién en su obra sostiene que en el año 1901 se estaba restaurando la queridísima y milagrosa imagen y la afirmación que se encuentra en uno de los informes elevados al Internuncio:

‘... por orden del Sr. Obispo Diocesano la susodicha imagen ha sido retocada por manos artísticas, habiéndosela convertido de Virgen de la Concepción en Virgen de Guadalupe’

Por su parte, Clementino Paredes, en unas anotaciones que realiza en el libro del citado Pbro. Durán sostiene que ‘... Monseñor Boneo la mandó a retocar a la imagen y le hizo pintar el vestido rosado y el manto azul, pues cuando lo tenían las viejitas Godoy, el manto y vestido era de fondo negro con flores de oro esmaltadas’ .

Conociendo el celo del Obispo por las cosas de Dios y especialmente lo concerniente al culto divino y su pureza, puede ser totalmente lógico y comprensible que haya querido volver al culto primigenio, mas si la imagen en cuestión parecía no tener parentesco con la de México y cuya importancia había sido resaltada por su Santidad León XIII al concederle la coronación pontificia pocos años antes (1895).

Por otra parte, no sería ni la primera ni única vez que se tuviera a nivel de Jerarquía eclesiástica algún tipo de reparo a ciertas prácticas religiosas populares, pero a la vez hay que señalar que Mons. Boneo –como Padre y Pastor que sabe discernir lo que mas conviene para su rebaño- posibilitó que aquella imagen que el pueblo veneraba en el sitio que él había intuido como centro espiritual de su obispado, con algunos retoques que ese pueblo recibió de buen grado, se convirtiera definitivamente en la venerada por excelencia de este pueblo nuevo que consolidaba su gestación.

Contemporáneamente, el 21 de enero de 1901, Mons. Boneo aprueba la Comisión destinada a proveer la congrua sustentación del Capellán y ‘... al establecimiento del Santuario y necesidades del culto’ que para tales efectos el mismo había convocado, al mismo tiempo que se anuncia un aporte de su peculio de $ 5000 para la compra del terreno vecino al histórico Santuario .

El profundo sentido que Guadalupe tenía para nuestro biografiado queda patentizada en la fría letra del documento público que es la escrituración del sector Este de la manzana del Santuario donde se precisa que ‘... en testimonio de su devoción y amor a la Santísima Virgen de Guadalupe, dona a favor de la Diócesis de Santa fe, el terreno que por este acto adquiere con todo lo existente en él, para el culto de la misma Santísima Virgen y Madre de Dios con la única carga de una Misa mensual, después del fallecimiento del exponente, por su alma, la de sus padres y parientes finados’.

También el robo y acto sacrílego que se comete a fines de la primera quincena de mayo es motivo para expresar sus sentimiento:

‘A las contradicciones y sacrificios de todo género que nos cuesta la restauración del Culto de la Santísima Virgen de Guadalupe y su venerada imagen, que son de pública notoriedad, se añade hoy este nuevo golpe que, si bien hiere en lo mas íntimo nuestro corazón de amante hijo de la Santísima Virgen y de Pastor de este pueblo, muy lejos de desanimarnos, nos anima a proseguir nuestra obra de reparación y de piedad sincera’

Mientras tanto se iban llevando a cabo en el Santuario una serie de reformas para adecuarlo a un culto que quería pasar de lo privado o semi-público a lo diocesano.

Ya el 1ro de abril de 1901 informaba el Boletín Eclesiástico:

‘Se está trabajando con gran actividad en el engrandecimiento del nicho que ocupó la imagen de Guadalupe.
El nicho adornado en hermosísimas molduras doradas, contendrá un rico templete de metal en el que ha de ser colocada la imagen de talla, tantos años venerada por el pueblo católico.
...............................................................................................................................................
Dentro de pocos días, se principiará a cerrar de pared y verja de hierro, todo el terreno perteneciente al Santuario, para plantar árboles, que con el tiempo han de transformar en bello panorama lo que hasta hace poco ha sido yuyal’

Pocos meses después y en vísperas del regreso de la imagen al Santuario, leemos sobre dichas obras:

‘El cambio operado en el Santuario desde que el V. Prelado se hizo cargo de él, ha de llenar seguramente la atención de los asistentes a otras peregrinaciones, pues las mejoras realizadas son realmente dignas del Prelado, mayormente si se tiene en cuenta las dificultades con que ha tropezado’

El 20 de octubre de 1901 retornaba a Guadalupe la imagen venerada en el marco de un acto de profundas connotaciones eclesiales, el cual si bien no tuvo las características de peregrinación diocesana contó con la participación de numerosos fieles y la presencia de la jerarquía eclesiástica local con Mons. Boneo a la cabeza .

En el mes de noviembre el Boletín Eclesiástico informa que Mons. Boneo, para animar la devoción de los fieles a la Santísima Virgen y levantar su culto, ha solicitado a la Santa Sede gracias especiales para el Santuarios y los peregrinos que lo visiten . Meses mas tarde, en enero de 1902, el mismo Boletín informa que está a la venta el himno en homenaje a la Virgen cuyo autor es el sacerdote José Zaninetti de la Diócesis de Paraná .

Mas importante que lo anterior y la residencia del Obispo en la vecindad del Santuario para presidir las celebraciones en los primeros meses de ese año es el establecimiento de la Cofradía de Nuestra Señora de Guadalupe con sede en el mismo Santuario, y cuya finalidad sería fomentar el amor y la devoción a la Santísima Virgen bajo su título de Guadalupe y cooperar al sostenimiento, ornato y culto de su antiguo y célebre Santuario, al decir de Mons. Boneo .

La misma estaría dividida en secciones masculina y femenina y la condición para ser admitido era haber realizado la Primera Comunión y tener buenas y cristianas costumbres y sincera piedad.

Los congregantes tenían algunas obligaciones que cumplir privada y públicamente, ofrecer – de ser posible- algún óbolo, llevar un distintivo especial en determinadas circunstancias y participar una vez al año en la elección de las Juntas Directivas .

El 25 de febrero de 1902 el Papa León XIII concede una serie de gracias especiales a los socios de la Cofradía y el 27 de mayo del mismo año, eleva la Cofradía a Archicofradía .

En lo que respecta a las peregrinaciones, en el mes de marzo se convoca a la feligresía a participar de la ‘gran peregrinación de toda la Diócesis al Santuario de la Santísima Virgen de Guadalupe’, la que se llevaría a cabo el 13 de abril , y para lo cual se difunden las ‘Instrucciones para la gran peregrinación Diocesana’ .

En la misma se insta a los Párrocos y Capellanes a promoverla de modo eficaz, exhortando a los fieles a disponerse convenientemente, registrando la lista de peregrinos y adoptando las medidas conducentes para que reine entre estos el espíritu de recogimiento y piedad .

Asimismo, se facilita la concurrencia del clero, autorizando a binar a los que no asistan para no dejar sin Misa a las Iglesias cuyos sacerdotes participen de la peregrinación.

Las gracias especiales solicitadas por el Obispo a las que hicimos referencia, son concedidas por el Sumo Pontífice en 1902, y entre ellas se destacan: a) Misa cantada o rezada, de las votivas de la BVM, del tiempo con tal que no ocurra doble de 1ra o 2da o alguna otra fiesta de la BV M o de precepto guardar; y también Feria, Vigilia, u Octava que sea de las privilegiadas; b) Indulgencia a través de sufragio en el Santuario para el alma de cualquier fiel cristiano salido del mundo unida a Dios por la Caridad y c) Indulgencia plenaria a los fieles que en estado de gracia visitaren el Santuario el día de la fiesta titular, Fiesta de la Asunción de la BVM, 1er domingo de octubre desde las primeras Vísperas hasta la puesta del sol, fiesta Inmaculada, o en alguno de los siete días posteriores a dichas fiestas y 300 días de indulgencia a quienes lo visitaren en cualquier día del año con las debidas disposiciones .

A partir de esta época se retoma la antigua práctica de realizar la peregrinación en las semanas posteriores al Domingo de Pascua, con lo cual se pone de manifiesto el sentido pastoral con que Mons. Boneo administra el Santuario ya que la fecha, a la par que respecta la tradición es la mas propicia para que pudieran acudir los colonos liberados por esos días de sus responsabilidades agrícolas y a la vez, ocasión propicia para que muchos fieles pudiesen cumplir con los preceptos pascuales, para lo cual se disponía de confesores en diversos idiomas .

Esto último queda en evidencia en la programación de 1903, en la cual se anuncia por primera vez que los fieles de la Diócesis pueden cumplir con este precepto en el Santuario de Guadalupe .

Dos aspectos mas contribuyen a la centralidad que Guadalupe ocupa en el proyecto pastoral de Mons. Boneo y que luego desarrollaremos: la construcción de un nuevo templo en reemplazo de la humilde capilla a partir de 1904 y la instalación del Seminario diocesano sustraído a la conducción de los jesuitas en las inmediaciones del Santuario en el año 1907

La respuesta del pueblo fiel

A esta altura cabe preguntarse si los fieles correspondían en su respuesta al espíritu que animaba al Obispo, respecto al rol del Santuario en la evangelización de la Diócesis.

El Boletín Eclesiástico informa quincena a quincena de los obsequios que recibe el Santuario y de la visita de los fieles durante todo el año, al margen de las peregrinaciones oficiales .

En lo que respecta a la participación en las peregrinaciones, sería imposible transcribir todas las crónicas, eligiendo para ilustrar este aspecto la de 1903 donde se sostiene:

‘La devoción a nuestra excelsa Madre de Guadalupe no ocupa ya tan solo el radio de nuestra ciudad de Santa fe; también se extiende a los numerosos de su extensa provincia.
Una prueba de esta devoción ha sido sin duda alguna la fervorosa e imponente peregrinación del día 26, en que a pesar de la continua y penetrante lluvia, agolpáronse a los pies de María de Guadalupe numerosos peregrinos y delegaciones de todas las principales poblaciones de esta extensa Diócesis, a quienes no pudo retraer ni la inclemencia del tiempo, ni lo penoso del viaje ni las incomodidades de una larga peregrinación’

Una prueba de la respuesta de los fieles estará dada también por la incapacidad del Libro de Registros que existía en el Santuario, por lo cual con fecha 19 de diciembre de 1902 el Obispo ordena abrir uno nuevo de mayor volumen en el que se copie lo consignado en el antiguo cuaderno y se hagan constar los nombres de los donantes, la fecha de entrega, las causas que motivaron las promesas y las gracias recibidas .

Un nuevo templo para María

Volviendo a la importancia del Santuario en cuanto tal, en el año 1904 Mons. Boneo -con ocasión del cincuentenario de la declaración dogmática de la Inmaculada Concepción- tomaba una determinación que como ya señalamos, consolidaba aún mas la centralidad del mismo.

Se trata de la convocatoria a todo el pueblo santafesino a la colocación y bendición de la piedra fundamental del nuevo templo, lo que se concretaría el 2do Domingo después de Pascua,, mas precisamente el 17 de abril , pero que a causa de la lluvia torrencial de ese día se concretó el 8 de mayo.

Para llevar adelante la obra, en cada Parroquia o capellanía debían constituirse Comisiones que se ocuparan de reunir fondos para la misma, y en orden a la claridad de las cuentas, las donaciones se publicarían en el Boletín Eclesiástico .

El eco en los santafesinos y no santafesinos (clérigos, religiosos/as y laicos) es imposible de detallar y aquí y allá se conforman las respectivas Comisiones solicitadas por el Pastor .

Renglón aparte merece la respuesta de los vecinos de la colonia y Villa de Guadalupe, a quienes el Boletín Eclesiástico hace referencia cuando comenta la repercusión que el proyecto ha tenido entre los santafesinos, destacando que ‘... han ofrecido su cooperación, cada uno según sus fuerzas’ .

A decir verdad, si todos los pueblos y colonias se comprometieron en esta empresa, los colonos de Guadalupe estarán a la vanguardia en la construcción del nuevo Santuario ‘... al cual respetaban como obra diocesana, no dejaron, sin embargo de mirar con mucha satisfacción como algo que les pertenecía mas de cerca desde el momento que él se levantaba en medio sus campos y pequeñas propiedades’ .

Encomendados los planos al arquitecto Juan Bautista Arnaldi, figura de prestigio y autor de numerosas obras religiosas , al Maestro Mai le cupo la dirección de los trabajos , los cuales avanzaron con prontitud.

La arena necesaria para la obra fue extraída de las playas cercanas al Santuario, propiedad del DR. R. Funes, quien puso su campo a disposición del Obispo para este fin y los colonos fueron los encargados de transportarla en sus carros o alquilándolos a otros, desde la playa a la obra .

Para el año 1905 se derriba la antigua capilla, acontecimiento que queda registrado gráficamente y la venerada imagen es colocada en lo que luego sería la sacristía .

Un suelto periodístico informaba por entonces:

‘Con gran impulso avanzan las obras de la bella basílica de Guadalupe llamada a sustituir dentro de poco aquel modesto santuario en que es venerado por el pueblo santafesino la Virgen Santísima. La altura de las paredes es de 7 metros. La ciudad de Santa Fe y las colonias han respondido al llamado del Obispo dando con ello testimonio e su devoción a la Virgen de Guadalupe. La única población que se ha negado a secundar al Obispo fue la ciudad de Rosario a excepción del Colegio de la Santa Unión’

Hacia el año 1907 las paredes laterales habían llegado al límite de su altura y en 1909, ya era una convicción de que para la peregrinación del año siguiente la obra estaría finalizada .

Mientras tanto, Mons. Boneo seguía realizando actos que resaltaban el ascendiente del Santuario, razón por la cual en 1908 –con motivo de las bodas de oro sacerdotales del Papa Pío X- invita al Internuncio Aquiles Locatelli a presidir las celebraciones de la Peregrinación a la que se le había dado la motivación aludida , de la que participaron unos 5000 romeros, quienes a pesar de la lluvia y el barro quisieron llegar al Santuario.

Llegamos a 1910 y si bien es cierto que no todos los trabajos van a estar concluidos, la Peregrinación de ese año será la ocasión para el pueblo cristiano de experimentar el gozo de ver, al decir poético del Pbro. Alfonso Durán:

‘... la torre gótica bebiendo la luz virgen de altura y como un índice que señalaba el rumbo al Cielo.
No solo la torre; toda la gran fábrica de ojival estilo que destacabase, en efecto desde muy lejos’


LA EDUCACIÓN DE LA NIÑEZ Y LA JUVENTUD

Para Mons. Boneo la educación de las nuevas generaciones era uno de los grandes temas que la Iglesia debía afrontar y a ello lo urgían las disposiciones Conciliares como ya lo hemos recordado .

De hecho, el Concilio Plenario de América Latina había insistido en la importancia de la educación de los niños y los jóvenes ordenando a los Cura Párrocos expresamente –para que así las familias pudieran cumplir su misión de educadoras de sus hijos-, que:

‘... en aquellas parroquias que todavía n o tengan escuelas católicas suficientemente buenas, funde, ya sea personalmente, ya sirviéndose de otros, escuelas primarias que sean de veras católicas, y en cuanto esto pueda llevarse a cabo según el juicio del Obispo, y en el tiempo y modo que defina el Ordinario’

También el Episcopado de Argentina, en diversas reuniones de las que había participado Mons. Boneo, había señalado la importancia de la escuela católica para la labor evangelizadora .

Altamente significativa es su ya citada Carta Pastoral del 7 de marzo de 1906 en la que manifiesta su preocupación por la realidad educativa de nuestro medio y la labor que se debe realizar en un intento de revitalizar e impulsar esta tarea.

Que esta preocupación del Obispo no pasaba por lo meramente doctrinal queda reflejada en el empeño que había puesto en la creación del Colegio de Artes y Oficios en la ciudad de Santa Fe y al que había instalado fuera del ámbito tradicional en el cual se habían desarrollado las escuelas católicas hasta entonces.

Se trataba de una fundación propiamente diocesana puesta bajo la regencia de un sacerdote secular y que tenía como finalidad albergar a unos 500 niños de escasos recursos y educarlos para que en el futuro fueran obreros honrados y trabajadores respetuosos de los derechos ajenos y para con la autoridad. De hecho, la donante de los terrenos, Nicandra Candioti señalaba expresamente su intención de que s e facilitase a través de este establecimiento la instrucción y mejoramiento de la clase proletaria .

Semanas antes de su inauguración, efectuada el 24 de junio de 1902, señalaba el Boletín Eclesiástico:

‘Sueño constante de nuestro V. Prelado desde su llegada a esta Diócesis, será en adelante una hermosa realidad. Santa Fe contará con una institución humanitaria y de benéficos resultados’

Años mas tarde, cuando ya el instituto había pasado a manos de los Hermanos Lasallanos, en el Informe reservado de 1907, se reconoce la preocupación de Mons. Boneo: ‘En ellos /los lasallanos/ el Obispo espera mucho; porque particularmente los jóvenes crecen o sin principios o al menos muy indiferentes’ .

Los informes que por su parte, el Obispo eleva al Gobierno Nacional reflejan una y otra vez esta preocupación y los adelantos que se verifican en este campo:

‘Ha merecido preferente atención de nuestra parte la educación de la niñez y a ese fin se han abierto nuevos Colegios en Reconquista, Sastre, E. Palacios, Rosario, mereciendo entre todos mención especial el de Artes y Oficios de esta ciudad que empezará a funcionar desde marzo próximo venidero y cuya dirección hemos encomendado a una Congregación religiosa contando para su sostenimiento con la ayuda eficaz del Excmo Gobierno de la Provincia’

En marzo de 1907, en referencia al año que ha pasado, relata:

‘Uno de los mejores síntomas de ello /la preocupación por el regeneramiento moral/, es sin duda la protección que presentan todos los institutos de educación en que se forma la niñez y la juventud en los sólidos principios de la moral cristiana siendo mucho mayor esta protección cuando se hallan bajo la inmediata dirección del clero secular o de las comunidades religiosas. De ello dan testimonio los Colegios existentes anteriormente y los que acaban de abrirse en Rosario, Correa, El Trébol, San Justo, Elortondo y Calchaquí’

Entrando ya de lleno a la actividad educativa en concreto debemos señalar primero que la llevada adelante por el clero secular no paso de pequeños intentos que duraban algunos años pero que no tenían demasiado alcance ni perspectivas tal como sucedió en Gálvez con el Pbro. Rinaldi y en San Carlos Centro con el Pbro. Chiara, por lo cual lo arduo del trabajo recayó sobre las órdenes y congregaciones religiosas que se encontraban mejor preparadas para esta labor.



Dado que es imposible analizar el papel de cada una de las órdenes o congregaciones ni la de las experiencias llevadas adelante, nos limitaremos a seleccionar algunas para un análisis que tenga en cuenta estos tres ámbitos: Rosario, Santa Fe y colonias.

Comenzando entonces por Rosario, la primera e insoslayable referencia tiene que ver con los padres salesianos, quienes instalados en 1890 con un Oratorio, en poco menos de una década ponían en marcha el Colegio S. José de Artes y Oficios .

El investigador G. F. Rosoli ha señalado con acierto que el terreno en el cual la obra de los hijos de Don Bosco resultó más eficaz –a partir de la primera escuela de Artes y Oficios fundada en 1875 en Buenos Aires-, fue precisamente el ámbito educativo , lo cual se aplica también a la fundación rosarina.

Su presencia en esta ciudad tan compleja, donde primaba un liberalismo extremo en su clase dirigente comercial y el socialismo y el anarquismo en los sectores obreros, tenía como objetivo contrarrestar las ideas laicistas y la irreligiosidad reinante .

Asimismo se constituía en una opción educativa de base religiosa para los hijos de los inmigrantes italianos de la ciudad que hasta ese momento solo habían recibido la oferta de las mutualidades impregnadas de laicismo, como así también para los de la campaña que compartían con los salesianos el común origen piamontés .

Finalmente, las especialización elegida colocaba a los salesianos a la vanguardia de la formación técnica ya que Rosario no contaba con ningún instituto sólido en esta materia y las experiencias anteriores habían sido efímeras .

Podría decirse que los salesianos en Rosario lograron, con su sistema educativo, incorporar por una parte a los sectores urbanos de menores recursos a un mundo laboral que necesitaba cada vez mas operarios calificados, y por la otra, urbanizar a sectores de origen rural a través de dicha cualificación, además de todo lo que significaba para el crecimiento religioso y el mismo desarrollo vocacional.

En esta perspectiva de incorporar a los sectores urbanos a la Iglesia y capacitarlos para el trabajo debemos mencionar la Escuela de los Hermanos Cristianos en el famoso barrio de La Refinería, en el cual con singular violencia se habían experimentado las huelgas de 1901, 1904, 1905 y 1907.

En el seno de esta población de los mas diversos orígenes nacionales y trabajada por el anarquismo y otras corrientes ideológicas menores, hacia 1908 existían aproximadamente 2000 niños y adolescentes que solo habían recibido las propuestas educativas de vida efímera que sustentaban estos grupos y las de una escuela oficial que no podía albergar a mas de 300 alumnos .

La instalación de una escuela en el lugar estaba entre los objetivos mas preciados por Mons. Boneo, lo que deducimos de las expresiones vertidas por el Boletín Eclesiástico:

‘El día 7 del pasado salió S.S. Ilma para Rosario donde le llamaban asuntos de mucha gloria de Dios, como el establecimiento de una escuela primaria para los pobres y abandonados niños del barrio de los Talleres del FCCA...’

Para la investigadora A. Prieto, esto constituía el proyecto mas acabado de ese momento para penetrar la mentalidad de los barrios mas radicalizados, eliminando a través de la educación los aspectos mas contestatario pero sin desdibujar el carácter obrero de los mismos.

Si bien discrepamos en parte de esta interpretación, no es menos cierto que la propuesta educativa consistía en preparar a los hijos de la clase obrera para estar capacitados a la hora de buscar trabajo, por lo cual junto a las materias de formación general se enseñaba dibujo industrial y electricidad según reza un suelto del periódico ‘La Verdad’ del 7 de marzo de 1908.

Esta escuela que hacia 1910 contaba con 4000 alumnos había cumplido en poco tiempo sobradamente su misión, ya que los Redentoristas que llegan a la zona en 1909 hacen el siguiente juicio:

‘Estos beneméritos y celosos religiosos fueron abriendo el camino por entre aquella inculta maleza, de modo que al arribo de los redentoristas no era el ambiente tan malsano y precario como años atrás’

En el campo de la enseñanza femenina, mas que a su inserción laboral la formación apuntaba a que la mujer pudiera educar adecuadamente a sus hijos y desempeñar competentemente las labores hogareñas.

Ilustrativo es al respecto el programa de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús al abrir su Colegio en 1901:

‘Educar señoritas de buena familia, abrir sus facultades a una instrucción moral religiosa y completa en todos los ramos, conforme a las disposiciones de los programas vigentes, con mas el conocimiento de las bellas artes en todo lo que pueda formar el adorno de una señorita, hacerla en fin, útil a si misma, a la sociedad y a la familia’

Otra característica de estos institutos es que junto a la formación de las hijas de la élite rosarina, no se descuidaba la atención de las niñas pobres. Así acontecía con las Hermanas del Huerto quienes ya en 1863 habían abierto un Colegio para acoger a las hijas de las familias mas destacadas de la época y una escuela gratuita para las de escasos recursos .

El servicio prestado por las religiosas en este campo era de tanta calidad y tan requerido, que en poco tiempo la mayoría de los institutos debieron ampliar sus instalaciones o trasladarse a lugares mas cómodos.

Imposibilitados de analizar congregación por congregación, pero sin dejar de reconocer lo meritorio de cada una, tomaremos el caso de las Hijas de María Auxiliadora quienes llegadas a Rosario en enero de 1893, ya para mayo de ese año contaban con 173 alumnas externas, muchas de las cuales asistían gratuitamente .

Para el año 1895 ya se habían trasladado a un nuevo sitio donde levantaron un edificio de dos plantas y en 1900 comenzaban una nueva ampliación .

Una carta de Mons. Boneo a Don Miguel Rua –Superior Gral de la familia salesiana- datada en 1905, describe el desarrollo de la comunidad y su importancia:

‘Desde la fundación que se llevó a cabo el año 1894 esta benemérita comunidad no ha dejado de trabajar con muchísimo celo y fruto abundante en la formación cristiana de la niñez y de la juventud como lo demuestran los siguientes datos: la comunidad se compone de 17 religiosas y se educan en el Colegio 85 internas, 12 medio-pupilas, 320 externas, 21 alumnas de Taller, se mantienen gratuitamente 25 internas y 50 externas y 500 frecuentan su Oratorio festivo. El año pxmo ppdo de 1904 310 niñas hicieron la primera comunión en el referido Colegio, constituyendo este solo dato la prueba mas elocuente del bien inmenso que hacen las Hermanas Hijas de Maria Auxiliadora en la ciudad que es su centro de acción’

También es interesante hacer nota que a las alumnas se las hacía participar de distintas cofradías en las cuales desarrollaban su vida de piedad.

En el Colegio del Huerto existían la Pía Unión de Hijas de María Inmaculada, el Apostolado de la Oración y la Pía Unión del Huerto de María, ‘... tres congregaciones hermanadas destinadas a sostener el espíritu religioso de las alumnas del Colegio en cualquiera de los estados y condiciones a que fueran llamadas’ , en tanto el ‘Nuestra Señora de los Ángeles’ de las Hermanas Capuchinas las alumnas contaban con las Hijas de María, la Cofradía de los Santos Ángeles y la Guardia de Honor .

Antes de concluir lo referente a Rosario, nos parece conveniente transcribir el siguiente cuadro extraído del Censo Municipal de 1908, en el cual es dable observar el número de alumnos con que contaban los principales institutos educativos católicos en ese momento:

Unión de los Sagrados Corazones 205 alumnos
Padres Bayoneses 118 alumnos
Padres Franciscanos 170 alumnos
Hermanas del Huerto 362 alumnas
Hijas de Ntra Sra de la Misericordia 400 alumnas
Hijas de María Auxiliadora 315 alumnos
Colegio S. José (salesianos) 464 alumnos
Total 1898 alumnos

En la capital santafesina descollaba –como no podía ser de otra manera- el prestigioso Colegio de la Inmaculada Concepción dirigido por los padres de la Compañía de Jesús, en cuyas aulas –hasta 1906- también se formaba el futuro clero santafesino.

Dicho establecimiento era un centro de segunda enseñanza y por sus aulas habían pasado ya en el siglo XIX, quienes con el tiempo devendrían encumbrados dirigentes políticos y sociales que en este período analizado regían los destinos de diversas provincias argentinas.

En el Colegio se dictaban materias que capacitaban a los alumnos para acceder a las carreras universitarias, realizándose un esfuerzo enorme por lograr lo que hoy denominaríamos síntesis fe-cultura.

En el marco de la ‘Ratio Studiorum’ jesuítica, nada que tuviese que ver con la vida en sociedad y el progreso humano, quedaba fuera.

Así se puede mencionar la existencia de Gabinetes de Física y Química dotados de los mejores aparatos de la época y el Museo de Historia Natural que poseía ejemplares naturales y en modelos útiles para la enseñanza.

No menos importante fue la Academia Literaria, convertida luego en Filosófica ya que en ella los alumnos eran introducidos al conocimiento clásico, ejercitaban en escala superior los preceptos del arte y aprendían a ejercitar la crítica de modo elevado.

Junto a esto, el dibujo, la música instrumental y vocal, la cultura física, el tiro al blanco y otras actividades que ayudaban a la forja de una juventud sana e instruida .

Casi en el límite oeste de la ciudad que crecía hacia el Norte, aparece el Colegio Jobson de Artes y Oficios y su escuela comercial que contaba con el reconocimiento oficial.

La escuela, que desde 1904 estaba en manos de los Hermanos de Lasalle, en el año 1908 matriculaba 384 alumnos y en 1910 cerca de 500 .

En el establecimiento, al cual acudían en una gran proporción hijos de obreros, se dictaban clases de nivel primario, comercial e industrial y algunos oficios a los alumnos de las llamadas clases gratuitas .

En el caso de las religiosas, junto a las Hermanas del Huerto de origen italiano que recibían a niñas de todas las clases sociales, las cuales ‘... se afianzaron en la virtud que habían comenzado en sus respectivos hogares...’ , debemos hacer referencia a tres congregaciones de origen argentino que dejaron profunda huella en la ciudad de Santa Fe: las Hermanas Adoratrices, las Esclavas del Sagrado Corazón y las Terciarias Franciscanas de la Caridad.

Las primeras, ya para 1890 ocupaban el sitio donde se yergue su amplio colegio y su hermosa capilla, y dictaban además de las materias propias de la enseñanza primaria, clases de dibujo y declamación .

Hacia 1908 contaban con 164 alumnas, de las cuales 60 asistían gratuitamente.

Las Hermanas Esclavas, por su parte, se asentaron en el límite oeste de la ciudad, alejadas del radio céntrico y en un medio caracterizado por la pobreza .

Un Informe de 1908 precisa que estas religiosas se dedican a la educación de la niñez y a la formación del servicio doméstico, a la par que sostienen un externado gratuito para alumnas de escasos recursos.

Por aquel tiempo contaban con 150 alumnas en el Colegio y 40 en el taller de Servicio Doméstico .

Finalmente las terciarias Franciscanas de la Caridad que sostenían el Conservatorio Santa Isabel, institución en la que s educaban 17 niñas huérfanas .

En la zona de colonias nos encontramos con la actividad educativa llevada adelante por algunas congregaciones masculinas como lo es el caso de los verbitas, quienes además de su intensa labor pastoral al frente de las comunidades de Esperanza, S. Gerónimo y Humboltd regentearon el Colegio S. José en la primera de estas, el cual comenzó a funcionar de modo modesto en 1891 pero con el paso del tiempo fue creciendo hasta adquirir justa fama especialmente entre los colonos de ascendencia suiza alemana.

La acción educativa de los padres de Stheli –como también se los llamaba- se extendía a a otras poblaciones como por ejemplo Humboltd, donde impulsaron la escuela parroquial puesta bajo su cuidado .

Volviendo al Colegio S. José que fuera para esta congregación semillero de vocaciones, contaba parta 1908 con 166 alumnos pupilos y 77 externos .

También en Esperanza descollaron las Hermanas del Huerto gracias al empeño puesto desde los orígenes por la familia Grenón, de cuyo seno surgió la primera vocación nativa de dicha Congregación.

Así como habían con seguido la educación cristiana para los varones con los verbitas, los esperancinos deseaban lo mismo para sus niñas, por lo cual en 1895 comienzan a trabajar para el logro de este objetivo.

El Colegio, que fue creciendo rápidamente y que recibía alumnas de diversas extracciones sociales, instruía a las mismas según los programas oficiales de aquel tiempo y además en diversos tipos de labores: bordado a máquina, tejidos, dibujo y pintura, piano y violín y corte y confección entre otros .

En el año 1908 contaban con 100 alumnas .

Rafaela contó a partir de 1899 con la presencia de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia –originarias de Italia-, quienes en terrenos donados por el Pbro. Palmieri iniciaron la educación primaria de niñas, lo cual complementaban con clases de labores, manualidades y música.

Como bien señala Leticia Stoffel, este Colegio sirvió para responder a dos realidades: ‘la de las niñas que vivían en el radio urbano y que tenían desde 1884 las posibilidades de una escuela mixta enmarcada en las pautas laicistas de la época, y la de las otras niñas, las que veían transcurrir su niñez y adolescencia sin escuela por las distancias entre chacra y pueblo y en las primeras épocas, por la necesidad del esfuerzo común y solidario que se xigía para sostener la familia y aumentar el capital’ .

La intensa dedicación de las Hermanas que en carro o en sulky visitaban las chacras para convencer a los campesinos de que las hijas debían trocar las tareas rurales para asistir a la escuela que ofrecía un proyecto moralmente coherente con el ideal familiar del inmigrante piamontés , tendrá su recompensa en las 140 alumnas que hacia el final de este período concurrían a sus aulas .

Mas al sur –en colonia Sastre-, partir de 1904 las Hermanas Capuchinas erigen el Colegio S. Francisco de Asís al que pronto acuden las niñas del pueblo y de la zona de influencia, al punto que se debió construir un edificio para internado .

La presencia de religiosas de nacionalidad italiana reforzaba los lazos con la comunidad que mantenía los valores traídos desde ultramar, lo cual se ve reflejado en el número de 120 alumnas al concluir la década.

Finalizamos este punto recordando a las Hermanas de S. Antonio de Padua, quienes desde el vamos contaron con el apoyo y estímulo de Mons. Boneo para el Colegio que deseaban construir en Cañada de Gómez.

Como en todas las experiencias, los inicios fueron difíciles pero pronto tuvieron una cifra bastante alta de alumnas a las que se le agregaron algunos v arones, que asistían a clase según el programa oficial y se completaban las mismas con el dictado de francés y diversas actividades artísticas.

Tal había sido el crecimiento experimentado en unos pocos años de vida, que como recordaba una testigo de la época, ‘las camas no alcanzaban y los bancos las sustituían, retirando por la mañana los colchones para dar lugar al refectorio, en que se convertía el dormitorio improvisado’ .

FORMACIÓN DE UN CLERO PROPIO

La falta de clero propio , especialmente nacional, fue uno de los problemas mas sentidos por Mons. Boneo aunque tal situación no era privativa de Santa Fe, ya que en otras Diócesis se experimentaba la misma carencia .

A esta carencia se le sumaba el deseo de Mons. Boneo de formar al nuevo clero fuera de la égida de los jesuitas y en una perspectiva mas diocesana, para lo cual se sentía respaldado por las disposiciones del Concilio Plenario Latinoamericano que ordenaban evitar la convivencia de seminaristas y estudiantes que aspiraban a la vida civil, tal como sucedía en Inmaculada .

En carta al Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, y cuando ya el Seminario había sido trasladado a Guadalupe –esto es 1908- sostenía:

‘Una de nuestras mayores aspiraciones desde que nos hicimos cargo de esta Diócesis ha sido la formación del Clero diocesano de conformidad con las disposiciones del S. C. Tridentino y el año ppmo ppdo tuvimos la satisfacción de colocar nuestro Seminario en las condiciones indicadas por el citado Concilio, en edificio propio separado por completo de los alumnos que se forman para las carreras civiles y con personal competente elegido del clero de esta Diócesis’

Sobre esta decisión se han hecho muchas conjeturas y especulaciones, desde los que sostienen que simplemente deseaba aplicar el Concilio Plenario a los que lo entienden como parte de un conflicto mayor con los miembros de la Compañía de Jesús, pero lo cierto –mas allá de las razones que abundan a favor de una u otra postura- es que comenzaba una etapa nueva en la historia del clero santafesino y de su pastoral.

El nuevo Seminario y su instalación

Al llegar los seminaristas a Guadalupe en enero de 1907, la estructura edilicia era de menor envergadura a la que aún hoy subsiste, debiéndose destacar la extensión de los terrenos sobre los que se asentaba.

Entre los años 1900 y 1903 se adquiere la fracción de terreno destinada al edificio y se invierte en la construcción del mismo varios miles de pesos y en 1904 se la rodea de árboles y plantas diversas y paralelamente se continúa con la construcción de 28 dormitorios y los trabajos de carpintería .

En 1905 no se lleva adelante ninguna tarea de fuste pero los trabajos que se van concretando en 1906 –entre ellos el traslado de la Biblioteca desde el Colegio y la búsqueda de un cocinero - ponen de manifiesto no solo que la obra está lista para ser habitada permanentemente, sino sobre todo la decisión de trasladar el Seminario a Guadalupe.

De manera escueta el Libro de cuentas nos informa que el 1ro de enero de 1907 el Seminario pasó a su edifico propio bajo la inmediata dependencia del Prelado diocesano, para lo cual se le entregó al Rector designado –Pbro. Leonidas Gangoso Rodríguez- la suma de 2586 pesos mensuales para afrontar los gastos de funcionamiento .

Acomodados los superiores y los seminaristas, el 1ro de marzo Mons. Boneo se dirigió a la Capilla del nuevo Seminario para poner en funciones a los superiores que había designado a fines del año anterior, a quienes –tras el canto del ‘Veni Creator Spíritu- les recibió la profesión de Fe .

La responsabilidad había recaído sobre los siguientes presbíteros, además del ya citado Gangoso Rodríguez: Francisco Azpiri (Vicerrector), Aniceto Biaggioni (Prefecto), Juan Gil y Santa Pau (Director Espiritual), José Macagno y Alfonso Durán que revistaban como profesores, cargo que también ostentaban los demás .

Los nombramientos no fueron del agrado de todos, o al menos no los consideraban correctos como se deja entrever en el Informe reservado a la Santa Sede, donde leemos: ‘/El Seminario/ ahora está en manos de sacerdotes del lugar. Serán muy instruidos y celosos... pero me parece a mi que esto constituye un grave error’.

Notas formativas

La instalación del Seminario en Guadalupe facilitó la conformación de un clero diocesano profundamente santafesino sobre la base de adolescentes y jóvenes que aun argentinos, al menos hasta los años treinta, estaban profundamente ligados a la cultura de sus padres o abuelos inmigrantes, por lo cual fue de fundamental importancia en este proceso el aprendizaje de la lengua nacional, la apelación al patriotismo y la devoción a la Virgen de Guadalupe.

Sin dudas que estos valores ya estaban presentes en la formación que impartían los jesuitas pero que a partir de ese momento se vuelven fundamentales.

Respecto al primero, hay que hacer notar que en 1905 Mons. Boneo manifiesta al Superior del Instituto de Lasalette a quién quería confiar el Seminario, que ‘... las clases se dan en latín, cultivándose también el idioma nacional’ .

En el Informe que refleja las actividades del año 1910, el Rector del Seminario (hijo de inmigrantes italianos nacido en colonia Margarita) expresa que ‘... convencido de que lo útil debe unirse a lo bello para su mayor eficacia práctica, he procurado dar especial importancia a la enseñanza de la lengua patria...’ .

Asimismo hay que señalar que el idioma italiano (o los dialectos) que se hablaba en las familias de la mayoría de los seminaristas, fue abandonado por estos una vez ingresados al Seminario, al punto que los sacerdotes ingresados antes de 1930 no recuerdan que alguien lo hablase ni que hubiese prohibición de hacerlo, y si memoran el perfecto castellano de Antonio Biaggioni, que fue de los primeros superiores del Seminario (junto con Antonio Caggiano) surgido del clero nacional .

Otro aspecto importante fue la formación de una conciencia patriótica lo que se manifiesta en la importancia dada a la historia nacional en los primeros años de ‘Latín’.

Esta enseñanza encuentra su complemento en el lugar que se le otorga a las festividades patrias, como puede verse en el citado Informe de 1910 en el cual el Rector escribe:

‘El Seminario se asoció al regocijo de la Patria en el Centenario de su gloriosa independencia, concediendo a los alumnos ocho días de asueto, durante los cuales se engalanó la fachada del edificio, iluminándolo de noche, y se celebró un acto literario musical, que puso de relieve el acendrado patriotismo de los seminaristas’

El Informe del año 1911, por su parte, muestra la conciencia de formadores y formandos (a quienes se felicita) de estar preparando para el futuro ‘... dignos ministros de nuestra Santa religión y ciudadanos útiles a la Patria’.

Finalmente no se puede dejar de mencionar la devoción a la Virgen de Guadalupe –que como ya señalamos constituía uno de los ejes fundamentales del proyecto pastoral de Mons. Boneo- y que a partir de la instalación del Seminario en las cercanías de su Santuario, se transformará en el centro de la piedad mariana del futuro clero diocesano.

Desde ese año y hasta 1910 los nombres de los seminaristas aparecen en la lista de los socios de la Archicofradía del Santuario , a la par que el el Pbro Juan Gil y Santa Pau –capellán del Santuario y difusor de la devoción a la Virgen de Guadalupe a través de una novena que se utilizó durante muchos años- se desempeñaba como Director Espiritual del Seminario.

Bien decía el Pbro A. Martegani décadas mas tarde:

‘El Seminario Conciliar a solo dos cuadras y con el bello edificio que cuenta en la actualidad y la importancia que le dan sus 150 alumnos, aspirantes al sacerdocio, es, sin discusión, el vecino mas caracterizado de María de Guadalupe, que desde su Camarín vigila de continuo la casa de estudios eclesiásticos, para cumplir amorosamente lo que el Prelado se propuso al colocarlo tan cerca de Ella, que cuenten siempre, con su protección y que no olviden que son sus hijos mas queridos’

La cosecha sacerdotal

Hay que señalar que los frutos de Guadalupe se manifestará completamente a partir de 1917 con la ordenación de los Pbros Juan Aimini y Francisco Vicentín, razón por la que los sacerdotes que Mons. Boneo ordena en esta etapa de su gobierno pastoral tendrán la impronta de la Compañía, impronta que también ostentaban algunos de los superiores que el había designado en el nuevo Seminario .

Concluyendo este punto nos parece pertinente señalar los sacerdotes ordenados por Mons. Boneo entre su llegada a Santa Fe y 1910: Pbros. Natalio Bértolo, Francisco Romano, Tomás Dutari Rodríguez y Pablo Krüger (21/12/1898); Pbro Francisco Oller (23/12/1899); Pbros. . Andrés Olaizola, Justo Miranda, Santos Irulegui y Manuel Vázquez (127/06/1900); Pbros. Marcelo Tanti, Alberto Guanche Key, Faustino Villarino y Fortunato Gentile (20/12/1902); Pbros. Florentín Álvarez, Julián Pío Cuesta y Arturo Marinelli (21/12/1903); Pbro. Francisco Meagher (24/09/1904); Pbros. Lorenzo Pellicano y José Súarez (21/12/1904); Pbros. Alfonso Durán, Aniceto Biaggioni, Antonio Dutari Rodríguez y Egmidio Segarra (21/12/1905); Pbro. Antonio Biaggioni (22/12/1906); Pbros. Ángel Rodriguez Zía y Felix Dutari Rodríguez (21/12/1907); Pbros. Miguel Murchio Vergara y Raul Bonnín (19/12/1908) y Pbro. Daniel Suarez (18/12/1909) .







































- Capitulo V –



LOS AGENTES PASTORALES

Como acertadamente nos lo recuerda Pablo VI en la ‘Evangelii Nuntiandi’, toda la Iglesia –que se encarna en la Iglesia particular- está llamada a llevar adelante la pastoral evangelizadora y en Ella, sus miembros están llamados a diferentes tareas evangelizadoras .

En comunión con Pedro aparece en primer lugar el Obispo, quién como sucesor de los Apóstoles y por la consagración episcopal ha recibido la autoridad para enseñar en la Iglesia la verdad revelada.

Junto al Obispo, como sus inmediatos cooperadores, están los presbíteros unidos a él por una comunión que se funda en el sacramento del orden y en la caridad eclesial.

También los religiosos y religiosas, cada uno acorde con su carisma, colaboran en la pastoral diocesana como educadores, misioneros y la práctica caritativa.

Finalmente están los laicos, quienes además de su compromiso en las cosas temporales, asumen tareas en el sostenimiento de las estructuras de la Iglesia y desarrollan diversas formas de asociacionismo.

En el presente capítulo analizaremos de que manera los diversos miembros de esta Iglesia naciente, ejercieron su servicio en orden a la consolidación del proyecto pastoral pergeñado por Mons. Boneo que apuntaba a la plantación de la Iglesia en el territorio santafesino y a la evangelización de sus pobladores.


MONS. BONEO Y LAS VISITAS PASTORALES

No por conocido, deja de ser importante recordar que en Trento, los Obispos allí reunidos tuvieron el valor de afrontar el problema de su propia reforma.

En la Sesión XXIV, al tratar en concreto de la misma, se dedica un capítulo – el 3ro- a las Visitas Pastorales, cuyo fin se describe en los términos siguientes:

‘... introducir la doctrina sana y católica, y expeler las herejías; promover las buenas costumbres y corregir las malas; inflamar al pueblo con exhortaciones y consejos a la religión, paz e inocencia, y arreglar todas las demás cosas en utilidad de los fieles, según la prudencia de los visitadores, y como proporcionen el lugar, el tiempo y las circunstancias’

En lo tocante al estilo de los Visitadores, el Concilio exhorta:

‘... traten y abracen a todos con amor de padres y celo cristiano; y contentándose por lo mismo con un moderado equipaje y servidumbre, procuren acabar cuanto mas presto puedan, aunque con el esmero debido, la Visita’


El Concilio Plenario de América Latina no dudará en recordar a los Obispos que no dejen de visita su Diócesis por sí o por otros, aunque señala la ‘... suma utilidad de la visita pastoral, practicada por el propio obispo’ .

Al hablar del principal objeto de las mismas, transcribe el texto tridentino y señala que los decretos producidos deben guardarse cuidadosamente en los archivos de los lugares visitados y en la curia episcopal .

Imbuido de esta espíritu a partir de 1900 profundizará lo realizado el año anterior y dedicará un buen tiempo de su gobierno pastoral a esta actividad que podríamos considerar clave en su Episcopado y herramienta fundamental para lograr sus objetivos apostólicos.

La importancia que Mons. Boneo daba a la Visita Pastoral, queda bien reflejada en un texto elaborado por quién se desempeñara como su familiar y secretario por muchos años y acompañante en estos trajines, el luego canónigo Antonio Biaggioni, quién dice:

‘... las Visitas Pastorales a las Parroquias le insumían la mayor parte de año; quería ver, visu propio las vidas de las parroquias; palpar las necesidades de los fieles; administrar el mismo el Sacramento de la Confirmación; predicarle la divina Palabra y bendecir con la efusión de padre de su pueblo conociéndolo personalmente’

Las Visitas Pastorales a la poblada geografía santafesina no eran en sí una novedad, ya que muchas ciudades, pueblos y colonias habían sido recorridas durante la última treintena del siglo XIX por Mons. Gelabert y Crespo, quién también había dado una importancia fundamental a esta práctica que Trento ordenaba a los Obispos .

Sin embargo, todavía quedaban muchos centros de población que no habían recibido esa benéfica presencia y solo habían sido visitadas por sacerdotes y misioneros delegados por aquel Prelado para administrar el Sacramento de la Confirmación.

Entrando ya a la actividad concreta de Mons. Boneo diremos que inaugura el siglo XX con la Visita a la cercana población de S. Agustín a la que meses antes había correspondido con la erección parroquial.

Con ocasión de la misma aprecia el fervor de los fieles y los esfuerzos del Párroco, pero también observa ‘... muchas deficiencias a causa de la pobreza a que se había visto reducida en años anteriores esta Iglesia y colonia’ .

Al concluir la misma y en virtud de lo señalado, se exhortó a los fieles a cooperar de modo eficaz ‘... a fin de colocar esta nueva iglesia Parroquial en las condiciones que reclama su dignidad’ .

De allí se dirige a San Gerónimo Norte, sitio en el que permanece desde el 28 de ese mes hasta el 2 de mayo.

La acendrada religiosidad de los valesanos queda registrada en el Auto de Visita, cuando el Obispo señala:

‘la buena fama que hasta nosotros había llegado de la fe y piedad de los moradores de esta colonia y Parroquia nos la confirmó la manifestación espléndida con que recibió al que venía a visitarlos en nombre del Señor’

Admirado de la sólida piedad de esta feligresía y del estado floreciente de la Parroquia, no deja sin embargo de hacerle al Párroco una precisión de mucha importancia: no debe omitir la explicación del Evangelio en el idioma nacional y ésta debe ser la lengua para la enseñanza del Catecismo a los niños ya que solía utilizarse el dialecto de los colonos o el idioma alemán.

Del 7 al 9 de mayo los encontramos en la pujante y progresista Rafaela realizando la segunda parte de la Visita comenzada en noviembre de 1898 y que había quedado abierta, ya que el mal tiempo y otros problemas la habían obstaculizado, ocasión en que es recibido con muestras de alegría por buena parte de la población y el rechazo y burlas de algunos anticlericales .

En esta oportunidad manifiesta su beneplácito ya que se ha concretado una obra sobre la cual había insistido con anterioridad: el Colegio de la Misericordia , que se constituiría con el tiempo en referente de la cultura católica en esa población y zona de influencia .

Del corazón de la ‘Pampa Gringa’ el Prelado pasa al sur provincial Visitando el pueblo de Venado Tuerto en compañía de un padre misionero, llegando al mismo el 12 de mayo y permaneciendo en el lugar hasta el 15 del mismo mes, administrando los divinos sacramentos y ordenando que se mejoren los útiles de culto .

Días después llega a Cañada de Gómez donde puede apreciar el estado poco satisfactorio del templo parroquial, ordenando la construcción de una nueva iglesia y casa parroquial no solo para responder a las necesidades del Culto sino también por la importancia de esa población .

La presencia de la feligresía y la administración de mas de 2000 Confirmaciones reconfortan su alma de Pastor, al igual que la marcha del Colegio S. Antonio de Padua, al que como ya dijimos había dado todo su apoyo .

En Arroyo Seco, a la que Visita en los últimos días de mayo, es recibido y acompañado por una numerosa concurrencia a la cual exhorta a colaborar eficazmente con el Párroco, Pbro. José Mendí .

Tras unos meses de inactividad en este plano, en agosto continúan las Visitas Pastorales comenzando por el Departamento Castellanos llegando el 8 a Humberto I a cuya población conceptúa como devota y laboriosa.

No deja por esto de llamar la atención sobre la pobreza del templo a pesar de los esfuerzos de los vecinos y del Cura L. Petrone, disponiendo mejoras en orden al Culto divino y nombrando una Comisión para el sostenimiento de los servicios religiosos .

En Josefina –25 al 28 de agosto- le impresionan favorablemente las manifestaciones de piedad y el cuidado de la Iglesia por parte del Cura y la respectiva Comisión. En esta ocasión se administran 1234 Confirmaciones y se distribuyen unas 500 Comuniones .

En el mes de setiembre toca el turno al Departamento Las Colonias, Visitando Providencia entre los días 18 al 21 y S. Carlos Centro del 16 al 28.

En la primera colonia puede comprobar las limitaciones surgidas de ‘... los exiguos recursos de esta nueva Parroquia y los calamitosos años pasados, en que los piadosos colonos no han podido contribuir, como hubiera sido de desear a dotarla de mayor ornato’ .

Allí tiene la oportunidad de administrar 1400 Confirmaciones y ordenar que se provean los objetos de culto necesario y se organice una Comisión para favorecer la congrua sustentación del Párroco, ‘lo que constituye un deber de justicia’ según se lee en el Auto respectivo.

Panorama mas alentador encuentra en S. Carlos Centro, lugar en el que la comunidad con muchos sacrificios había levantado ‘... una de las mas espaciosas y bien construidas iglesias de la Diócesis’ .

Alentado por esto los invita a concluir completamente la obra y dotarla de un frontispicio que corresponda a su importancia, para luego concluir con el ornato interior.

No menos complacido queda con S. Carlos Norte por ‘... la cultura y el espíritu religioso de esta población’ , sitio en el que sus habitantes también habían erigido un templo de gran porte. Allí administrará el Sacramento de la Confirmación a un nutrido número de fieles.

En los primeros días de octubre, el Obispo Visita Irigoyen. En esta colonia, los vecinos habían edificado un nuevo lugar de Culto y reclamaban la erección parroquial.

Instalado en el lugar administra 1230 Confirmaciones y promete a los vecinos que una vez llenados los requisitos canónico se elevaría esa Capellanía al rango tan ansiado .

A Casilda Mons. Boneo arriba el 21 de ese mes, extendiéndose la Visita por tres días, en los cuales cree oportuno llamar a los fieles ‘... a aprovechar estos días de gracia y de salud...’ .

Entre niños y adultos son 3000 los que reciben la Confirmación y el Obispo reconoce al Párroco el cuidado con que mantienen los objetos de culto.

En el año 1901 –antes de que comiencen las Visitas Pastorales- el Boletín Eclesiástico ‘teniendo presente que, en muchas Iglesias se carece de muchas cosas necesarias, y para mayor inteligencia de los señores Curas que nunca hayan recibido la Visita Pastoral...’ , publica el texto del Pontifical Romano en latín referente a la misma e instrucciones prácticas especiales para las Iglesias rurales, como asimismo instrucciones acerca del Sacramento de la Confirmación .

En el mes de abril, tras Confirmar en Rosario, se dirige a la colonia Santa Teresa donde fue recibido el día 18 con cariño y entusiasmo por la feligresía .

De allí se dirigió a Peyrano para llegar el 22 a Alcorta, permaneciendo allí hasta el 24 y confirmando a 873 fieles .

Esta Parroquia era bastante pobre, pero a pesar de eso era atendida con esmero por el Pbro. Sixto Grimaldi, quien el año anterior había sido favorecido por una subveción de la Comisión de Fomento para sustentarse y había logrado ensanchar la casa parroquial .

La vecina colonia de Máximo Paz se beneficia de esta Visita, ya que el Obispo la hace extensiva hasta esta Capellanía .

Durante los días posteriores permanece en Venado Tuerto que ya se proyectaba como una de las poblaciones mas importantes de la zona sur, y ya con fecha lo encontramos en S, Urbano.

En el transcurso de la Visita -que se prolonga hasta el día 28- el Obispo administra en diversas celebraciones el Sacramento de la Confirmación, el cual era esperado con ansiedad por los fieles y tendrá tiempo de llegarse en tren hasta Elortondo durante la mañana del día 25 siendo esperado por los vecinos del lugar .

El 1ro de mayo el Boletín Eclesiástico, informaba:

‘Hasta la fecha Mons. Boneo ha administrado el Sacramento de la Confirmación a un crecidísimo número de personas que no baja de 5000 y ha logrado bendecir muchos matrimonios. En todas partes el pueblo fue en masa a recibirle y despedirle en las estaciones del ferrocarril’

Siempre hacia el sur, Visita la Parroquia de S. Gregorio –situada en el límite provincial con Buenos Aires- entre los días 5 al 8 de mayo.

Comienza la misma por Rufino, comunidad que estaba a cargo del Pbro. P. Calleri y a la cual llega en un momento luctuoso ya que había fallecido el fundador de la colonia. Celebrados los sufragios pertinentes, Mons. Boneo conformó una Comisión de Iglesia, asentando un buen concepto sobre el Capellán y el extinto Francisco Rufino .

Pasó luego a la pequeña colonia Orellanos en la cual los esposos Cristophensen habían construido una magnifica y cuya piedra fundamental bendice en esta oportunidad .

Por fin llega a la sede parroquial donde se había construido un hermoso templo parroquial y una espaciosa casa costeados por Josefa Alvear de Errazurrs, al igual que el Colegio de Hermanas de Santa Rosa que existía en el poblado .

A la vez que agradece a los fundadores su generosidad para con la Iglesia, ordena al Párroco abrir Libro de Fábrica ya que en el pasado no se había llevado regularmente .

El ciclo de Visitas por el extremo sur provincial concluye en Villa Constitución, sitio en el que se detiene entre el 10 y el 12 de mayo ordenando retirar las antiguas imágenes que no inspiraban sentimientos de devoción y exhortando a los vecinos a que colaboren a la construcción de un nuevo templo parroquial .

En el mes de agosto, Mons. Boneo retoma su itinerario pastoral Visitando la localidad de Pilar en el departamento Las Colonias. La misma se extiende desde el 6 al 8 con provechosos frutos espirituales -ya que fue acompañada de la predicación de un Triduo de Ejercicios Espirituales a cargo del Pbro. F. de Rojas- y se administraron 1600 Confirmaciones y comulgaron unos 600 fieles .

Esta Parroquia a cargo del Pbro. G. Gardois se caracteriza por su orden y cuidado, y el Obispo destaca que los Libros son llevados con prolijidad y limpieza .

Ante la estrechez del templo que había mandado construir Mons. Gelabert y Crespo en reemplazo de la primitiva capilla , Mons. Boneo exhorta al vecindario a colaborar con la obra de un nuevo templo mas acorde a la importancia de la población .

Poco después llega a Sunchales, localidad en la que administra 2000 Confirmaciones y recibieron la Eucaristía unos 1000 fieles .

Tras su postergada Visita a Gálvez , Mons. Boneo llega a esta importante población del Departamento S. Gerónimo el 21 de setiembre procedente de Santa Fe, por tren vía S. Carlos en un servicio costeado por los vecinos .

Tres semanas antes, al suspenderse la Visita, el Cura Párroco le había escrito que la población no volvería ‘... al estado normal, si pronto no viene a conocernos’

A pesar de cierto ambiente anticlerical que reinaba en el lugar , Mons. Boneo es recibido en la llamada Estación ‘Francesa’ ‘... por el Señor Cura Párroco, Autoridades y pueblo con expresivas demostraciones de filial respeto y piedad’ .

Una vez realizadas las ceremonias que prescribía el Pontifical Romano, el Obispo se dedicó a visitar la antigua y modesta capilla que servía de Iglesia parroquial y luego pasó a revisar el por entonces modesto archivo.

Durante esta Visita Mons. Boneo procedió a bendecir la piedra fundamental del nuevo templo que se había proyectado y administró el Sacramento de la Confirmación a 1400 fieles de las mas diversas edades .

Al finalizar esta primera Visita, el Prelado hacía notar la generosa cooperación prestada por el Pbro. Rinaldi y la docilidad y buena voluntad encontradas en el pueblo, lo cual le generaba fundadas esperanzas en los buenos frutos a recoger.

Habiendo retornado el 24 a Santa Fe, ya al día siguiente parte para S. Justo, aunque varios kilómetros antes de esta población –en la colonia Videla- es recibido por Comisión creada al efecto y la banda de música.

Esta recepción era una especie de adelanto de lo que sucedería al llegar a la sede parroquial, donde lo esperaba una verdadera multitud y las calles habían sido adornadas con grandiosos arcos triunfales con su escudo episcopal . Entre otras actividades, confirmaría a mas de 1000 vecinos .

Durante el mes de noviembre, Mons. Boneo se instalará en la ciudad de Rosario para atender a las necesidades de tan importante porción de su Diócesis, permaneciendo en la misma una semana y regresando el 14 a su sede episcopal .

No se trata en este caso de una Visita Pastoral propiamente dicha, aunque si se realiza la Visita canónica a varias casas de religiosas, se administran casi tres centenares de Confirmaciones, ofrece una serie de pláticas durante un Triduo preparado por las Hermanas del Huerto en orden a la primera comunión de las alumnas y celebra la fiesta patronal de la Iglesia Matriz .

Todo este servicio a la feligresía es también experiencia para el Pastor, quién al comenzar el año 1902 –con motivo de la Carta de Cuaresma del 12 de febrero- puede escribir:

‘... al Visitar los mas apartados pueblos de la Diócesis hemos visto a las multitudes de uno y otro sexo correr ansiosas a purificar sus almas en las aguas saludables de la penitencia y alimentarse con el pan de la vida en la Sagrada Eucaristía’

Por otra parte, sobre el mismo tema, escribía al Ministro de Relaciones Exteriores y Culto:

‘... no hemos descuidado las Misiones y la Visita Pastoral (...) practicando personalmente la segunda en las Parroquias del Sur y algunas del Norte de esta dilatada provincia, habiéndose Dios N. S. dignado bendecir copiosamente nuestras tareas...’

A fines de abril de este nuevo año, el Obispo reinicia esta actividad dirigiéndose a la norteña Reconquista, a la cual llega el día 25.

La llegada no fue muy halagüeña ya que esa noche no se pudo abrir la Santa Visita ‘... por falta de asistencia del pueblo’ , efectuándose la misma al día siguiente ‘.... con escaza concurrencia...’ .

No encontrando nada que observar en la parte administrativa, el Obispo –que iba acompañado por un padre jesuita - instruyó al pueblo y administró el Sacramento de la Confirmación a 1452 fieles .

De la sede parroquial se dirigió a la colonia Avellaneda donde la recepción de la población, fue la contracara de lo acontecido en Reconquista, al punto que el propio Obispo escribe:

‘Visitamos también la colonia Avellaneda, siendo recibido por los buenos y piadosos colonos con grandes demostraciones de filial piedad...’

En esta colonia, a la que el Prelado promete volver a Visitar con mayor detenimiento, se administran 500 Confirmaciones .

También la antigua reducción de S. Antonio de Obligado es Visitada por el Obispo, quien en la ocasión confirmó a unos 1000 feligreses .

A pesar que en las pequeñas colonias y parajes era recibido con demostraciones de afecto , el diocesano considera los resultados como ‘... no muy satisfactorios, lo que puede atribuirse entre otras cosas a no haber sido anunciada con la debida anticipación...’ y a la acción de los grupos anticlericales, fuertes en Reconquista .

Tras unos días de estancia en Santa Fe, el 15 de mayo parte hacia Ceres acompañado del familiar y el padre Valdez de la Compañía de Jesús .

Bien recibido por la población, permaneció cinco días entre los ceresinos, confirmando a mas de 1000 fieles de esta localidad y de las colonias vecinas .

El 12 de julio se traslada a Llambi Campbell donde es recibido por el Cura, las autoridades y una nutrida feligresía, tal como se lee en el Libro de Visitas Pastorales .

Pueblo de catolicidad reconocida, se religiosidad se puso de manifiesto en el número de Comuniones y Confesiones que superaron las 600 respectivamente, a lo que hay que sumarle la confirmación de mas de 1200 niños .

Una nota llamativa de esta Visita que sería recordada con la acuñación de una medalla conmemorativa , la constituye el siguiente informe:

‘Con motivo de la Visita ha repartido 200 $ en prendas de vestir para los niños pobres para recibir la Confirmación. Se dio a los pobres un banquete de 90 cubiertos’

Al cerrar esta Visita el 4 de julio, señala Mons. Boneo:

‘Nos es altamente grato con signar la generosa cooperación prestada a nuestro Ministerio Pastoral por el R. Párroco y la docilidad y la buena voluntad, que hemos encontrado en el pueblo, lo que nos hace esperar, con la divina gracia, resultados aun mas consoladores que los que los obtenidos en las siguientes Visitas’

El 17 del mismo mes lo encontramos en la ciudad de Rosario, en la cual permanecerá durante 15 días para administrar Sacramentos y atender otras obligaciones propias de su ministerio.

Durante su estadía realizó las Visitas Canónicas al Colegio externado de las Hermanas de la Santa Unión donde bendijo la piedra fundamental de la capilla de dicho instituto y a la ‘Escuela de Artes y Oficios’ de los Padres salesianos .

Además, administró el Sacramento de la Confirmación en las cuatro Parroquias de la ciudad y en dos institutos de caridad .

También tuvo oportunidad de Visitar la cercana población de E. Palacios, en la cual bendijo la piedra fundamental del nuevo templo de la colonia y confirmó a 569 fieles .

En el mes de octubre, tras participar de la reunión del Episcopado de Argentina en la provincia de Salta , Mons. Boneo se dirige al Departamento S. Lorenzo donde entre los días 9 y 11 de octubre Visita la Parroquia de Roldán, en la cual confirma a un millar de católicos de la vecindad .

Durante el mes de agosto, mas precisamente del 8 al 12, recorre la zona de ‘la costa’ en el Departamento Garay. Visita Helvecia y Cayastá para beneplácito de los pobladores que en número de 2000 fueron confirmados, recibiendo muchos de ellos el Sacramento de la Confesión y regularizando otros su situación matrimonial .

De ‘la costa’ pasa al riquísimo Departamento S. Martín acompañado nuevamente por un padre jesuita, teniendo como primer destino la colonia El Trébol ya que había sido invitado para presidir las fiestas patronales en honor a S. Lorenzo Mártir, donde además administrará a 1545 fieles el Sacramento de la Confirmación .

Entre los días 22 y 25 permanece en S. Jorge, Parroquia en la cual confirma a 1541 vecinos .

Sobre su llegada a estas poblaciones, subraya el Boletín Eclesiástico:

‘Así en El Trébol como en San Jorge muy solemne y cordial fue la recepción con que honraron a S.S. Ilma. Hermosos arcos, bandas de música, corporaciones y congregaciones piadosas, Círculos de Obreros, las autoridades, el pueblo todo concurrió para el brillo de una recepción digna’

A lo largo del mes de octubre, el Obispo realiza una intensa gira comenzando por Rosario donde celebra la fiesta de la Virgen Patrona de la ciudad .

Días después, mas precisamente el 11 se hizo presente en E. Palacios para dejar inaugurado un Colegio a cargo de las religiosas ‘Hijas de la Divina Madre’, lo cual nos recuerda la importancia que daba a la problemática educativa tal como ya lo hemos analizado.

De allí pasa a Santa Teresa (Totoras) donde administra 1047 Confirmaciones y deteniéndose en el lugar entre los días 12 y 15. Al día siguiente arriba a Serodino, confirmando a unos 1600 feligreses .

En el departamento Belgrano Visita la sede parroquial de Las Rosas, desarrollando una intensa actividad ya que se celebraron 32 matrimonios, se administraron 1780 confirmaciones y se distribuyeron 350 comuniones entre las que hay que hay que destacar la de un centenar de niños preparados al efecto .

Luego, a partir del 22, el sur del Departamento Castellanos fue recorrido por el Prelado quién se asentó en María Juana y Visitó las vecinas colonias de S. Vicente y Margarita. En la primera de estas, administra la Confirmación a 2320 fieles de toda edad y condición .

En la Cuaresma del año 1904 el Obispo Visita la Iglesia Catedral (6 al 8 de marzo) -en la cual no encuentra por parte de la feligresía la recepción esperada- y la Parroquia del Carmen (20 al 22 de marzo) y tras la celebración de la Pascua, hace lo mismo con la Vice Parroquia de S. José del Rincón .

Ya avanzado el año, lo encontramos en las primeras semanas de junio nuevamente en Rosario donde entre otras actividades, administra la Confirmación a unos 600 fieles .

En los primeros días de julio Mons. Boneo Visita colonia Susana, aunque antes de llegar a destino se había detenido por unos momentos en Rafaela donde los vecinos le recibieron con alegría .

Acompañado del Pbro. J. Miranda permaneció en Susana donde hubo un profuso número de penitentes y comulgantes y se confirmaron 792 personas.

Una Visita programada para la colonia Emilia para el 18 de ese mismo mes, debió suspenderse debido a que el Capellán alega no tener un lugar digno para recibir al Prelado y estar realizándose una serie de importantes trabajos en el templo. Por estas razones y la posterior enfermedad del Pbro Zanfini, la población se verá privada de la Santa Visita por muchos años .

En el mes de agosto vuelve e realizar una intensa gira de una quincena, comenzando por la Parroquia de S. Genaro de reciente erección. En esa, durante tres días (1ro al 3) Confirma a mas de mil vecinos .

El día 22 Visita la problemática Estación Díaz -cuya población había sido preparada por una Misión popular predicada por los padres franciscanos de S. Lorenzo- y los frutos son elocuentes: Confirmaciones 911, Bautismos 38 y Matrimonios 9 .

Finalmente el día 26, acompañado por los citados padres franciscanos Visita Puerto Gaboto y en esta ocasión son 1011 los confirmados y se bautizan 30 personas y se regularizan 6 matrimonios .

No menos importante fue la actividad en el mes de octubre ya que tras confirmar a 582 fieles en la Iglesia Matriz de Rosario, se dirige a la colonia Arequito donde permanece varios días y Confirma a 963 vecinos .

Continuando por el Dpto Caseros, Visita Chañear Ladeado en la frontera con Córdoba, estableciéndose en el lugar tres días y confirmando 1092 feligreses .

La última fase de este recorrido la constituye la colonia Armtrongs a la cual arriba en medio de una lluvia que parecía no amilanar a los vecinos, quienes en número de 995 recibirán el Sacramento de la Confirmación. Allí permanecerá entre el 20 y el 23 de octubre .

Entre los días 1ro y 2 de noviembre Visita S. Cristóbal en el Noroeste provincial. Se registran en esa ocasión 900 Confirmaciones y conformación por parte del Obispo de una Comisión de Señoras y señoritas para el sostenimiento del Culto .

A modo de resumen de esta etapa, en el Libro de Autos de Visitas leemos que en cada una de las Parroquias Visitadas –aparte de las indicaciones propias para cada lugar-, el Obispo recomendaba de una manera especial a los Curas Vicarios el fomento del Apostolado con los niños y el celo por legitimar a través del matrimonio cristiano las uniones ilícitas.

Durante el año 1905, en el mes de octubre Visita C. Pellegrini en la región centro-oeste y en el transcurso de tres días Confirma a 720 fieles, celebra 5 Bautismos de adultos y realiza 15 Matrimonios .

De esta colonia pasa a S. Vicente acompañado de varios sacerdotes, administrando en esta localidad 700 Confirmaciones .

A mediados de 1906 Mons. Boneo se encamina hacia la extensa Parroquia de Vera –que situada en el centro norte de la provincia- estaba a cargo del Pbro. L. Chiara. En esta jurisdicción permanecerá alrededor de diez días a partir del 4 de mayo y bajo la amenaza de un atentado propiciado por las logias masónicas, de alcances reales para ‘El Heraldo? Del 12 de mayo y mera chanza para el corresponsal de ‘Espíritu Nuevo’ del 22 del mismo mes.

Lo cierto es que no pasó nada y una verdadera multitud acudió a recibirle para a posteriori participar de diversos actos religiosos en los cuales se administraron 650 Confirmaciones, se legitimaron 6 matrimonios y se bautizaron 148 niños y adolescentes. En las colonias que estaban bajo esta jurisdicción –Calchaquí y Margarita- también hubo Confirmaciones: 800 en la primera y alrededor de 700 en la segunda .

Para octubre, mas precisamente el 16 el Obispo se encuentra en Firmat, lugar en que su Visita se había preparado con antelación organizándose un vasto plan de actividades para ese día .

En los primeros días de noviembre, el Obispo Visita vuelve a Visitar la colonia de San Carlos .

Hacia el mes de mayo de 1907 el Obispo retoma esta actividad tan propia de su ministerio , Visitando con fecha la colonia Chabás cuyo templo lucía en su frente un enorme cartel donde le leía ‘Bendito el que viene en nombre del Señor’.

En esta comunidad del Dpto. Caseros, a la que acudieron vecinos de poblaciones cercanas se Confirmaron mas de 900 fieles y muchos recibieron los Sacramentos de la Eucaristía y Confesión .

Para el mes de setiembre, Mons. Boneo realiza su segunda Visita Pastoral a Lehmann, prolongándose la misma los días 6, 7 y 8. Examinada la iglesia y casa parroquial, manifiesta su satisfacción por la dedicación del Pbro. H. Gambetti en el cuidado del lugar de culto y los arreglos efectuados en la residencia sacerdotal. También dispone algunas modificaciones respecto a la pila bautismal y la construcción de una cómoda para mejor conservación de los útiles y ornamentos sagrados. En el aspecto sacramental, las Confirmaciones administradas llegan a 1226 .

Tras regresar de esta localidad -mas exactamente el 12 de dicho mes- el Prelado vuelve a Visitar la importante Parroquia de Esperanza, previa comunicación al Párroco de que debía ‘... preparar convenientemente todo lo necesario y exhortar al Pueblo a concurrir a los actos de la Misión’ .

A partir del día 26 Mons. Boneo se encuentra a Reconquista, población a la que retorna a pesar de la mala experiencia anterior aunque en esta ocasión la recepción fue mas calidad que en aquella oportunidad.

Al respecto leemos en el Auto de Visita:

‘Recibidos en la Estación por el V. Clero, Autoridades del Departamento, Hermanas de San José, Colegios, Cofradías y numerosísimo pueblo (....) Con gran asistencia de fieles por la mañana desde las primeras horas y por la noche se realizaron diversos actos y ejercicios de piedad...’

Hay que señalar que la Visita había sido preparada con una Misión predicada por los RR PP Hijos de la Inmaculada Concepción de María, lo cual venció no pocas resistencias y predispuso los corazones de muchos a tan importante acontecimiento .

Durante su estadía en Reconquista –cuyo Párroco era el Pbro. S. Olessio- se Confirmaron 1298 personas y comulgaron 2300, aprovechando la misma para Visitar a las Hermanas de San José que regenteaban un Colegio cuyos frutos ya comenzaban a aflorar .

Desde la sede parroquial, el diocesano se dirigió a Avellaneda –colonia en la que pudo volver a experimentar la religiosidad de aquellos vecinos- donde Confirmó a 523 adultos y niños .

También Malabrigo fue Visitado en esos días y a pesar de que no contaba con un lugar de Culto adecuado, los fieles fueron atendidos solícitamente y en número de 270 fueron Confirmados.

Ya de regreso en Reconquista, da por cerrada la Visita con la colocación y bendición de la Cruz de la Misión .

En el mes de octubre se traslada a Arroyo Seco, cuya Visita había sido preparada también con una Misión, aunque en este caso los predicadores habían sido los padres redentoristas .

El día 12 arriba a Villa Constitución en compañía de varios sacerdotes –entre ellos el predicador J. Urquiza- y Confirma a 1537 personas, bautiza a 50 y regulariza la situación de 8 matrimonios. Papel importante cumplió en esta ocasión el misionero predicador, a quién escuchaban con atención los feligreses y en especial los hombres .

Finalmente, el 17 Visitaba S. José de la Esquina -sitio vecino a la provincia de Córdoba- donde se confesaron mas de 1500 fieles y recibieron el Sacramento de la Confirmación 1351 .

Durante 1908 Mons. Boneo Visita Parroquias de diversos puntos de la provincia, comenzando por S. Gerónimo Norte y Humboltd –los días 3 al 6 de julio- administrando entre ambas 742 Confirmaciones .

Algunos días mas tarde –del 11 al 14- Visita Casilda donde se Confirman 3400 fieles y pasa luego a la localidad de Zavalla (Dpto. S. Lorenzo) el día 15 para Confirmar a 541 vecinos .

Del 18 al 21 de julio se establece en Venado Tuerto Confirmando en esta oportunidad a 1811 fieles .

En la colonia Gessler (Dpto. S. Gerónimo) permanece desde el 25 al 27 de julio administrando 491 Confirmaciones y al mes siguiente le encontramos en S. Agustín donde Confirma a 377 feligreses .

En carta del 30 de marzo de 1909 al Dr. Victorino de la Plaza –a la sazón Ministro de Relaciones Exteriores y Culto-, le informa acerca de este aspecto clave de su pastoral:

‘Las múltiples necesidades morales de los fieles de la Diócesis nos han impulsado ante todo a visitar los pueblos acompañados en la mayor parte de celosos misioneros que nos han secundado eficazmente en nuestros trabajos.
Nos ha sio posible a pesar de las muchas ocupaciones inherentes a nuestro ministerio efectuar las Santa V isitas Pastorales en los pueblos siguientes: San Gerónimo, Humboltd, Casilda, Zavalla, Venado Tuerto, Gessler y San Agustín, con gran consuelo de nuestra alma’ .

Del año 1909 tenemos referencias a la Visita realizada a la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Santo Tomé en la que con fecha 5 de mayo Confirma a unas 500 personas , Villa Gobernador Gálvez en la que confiere el sacramento de marras a numerosos fieles , a Ceres por solicitud del mismo Párroco y que será recibida con gran alegría por parte de la población y a S. Justo, esta última entre el 7 y el 11 de octubre .

La actividad del año 1910 – en muchos casos compartida con el Visitador de Parroquias-, se refleja en un nuevo Informe al Gobierno Nacional, en el cual se dice:

‘Por mi mismo y por el Sr. Inspector de Parroquias ha visitado un buen número de ellas, habiendo tenido el gozo de constatar los progresos de la Fe y de la moral cristiana con que Dios N. S. se ha dignado bendecir el celo y la abnegación de los Sres. Párrocos y V ice- Párrocos con evidentes ventajas para la cultura social’

Una de aquellas comunidades es la de Santa Clara de Saguier en el Dpto. Castellanos, cuyo Párroco dos años después ilustra a los lectores de la revista ‘Italica Gens’ sobre la Visita episcopal a dicha colonia:

‘Quando nell’ ottobre de 1910 l’Ecc.mo Monsignor Don Giovanni Agostino Boneo si degnó venire per la prima visita pastorale in Santa Clara fu ricevuto come in triunfo da questo popolo fedele, che si strinse attorno a lui, come i figli attorno al padre afettuoso, ed egli ebbe parole di grande stima per questa particella del suo gregge’


EL CLERO DIOCESANO

En el capítulo anterior hemos recordado la importancia que Mons. Boneo le daba a la formación de un clero propio que con el tiempo debía suplantar al de origen extranjero, que habían comenzado a llegar en la época de Mons. José María Gelabert y Crespo y lo continuarían haciendo por varias décadas mas.

Los criterios de selección de los mismos habían ido mejorando desde aquellos primeros tiempos para lo cual había sido de inestimable ayuda la Circular de la Congregación del Concilio del 27 de julio de 1890 que se refería a los sacerdotes italianos que pasaban a América y a la acción decidida de Mons. Romero en su corta gestión como Administrador, que sin dudas desbrozó el camino a Mons. Boneo .

A posteriori ayudarán a consolidar este proceso los Decretos del Concilio Plenario de América Latina –que recogen la citada Circular - y el Decreto de la Sagrada Congregación del Concilio del 14 de noviembre de 1903 sobre ‘De clericis ad American et ad Philippinias insulas Profecturis’ .

En el caso concreto de Santa Fe, ya con fecha 31 de octubre de 1899 Mons. Boneo dictaba las ‘Disposiciones Generales’ para la admisión de sacerdotes de otras Diócesis y de aspirantes al estado eclesiástico, también de otras Diócesis así como nuevas Congregaciones religiosas que desearan establecerse.

En lo atinente al problema del clero, las disposiciones señalan que nos serían admitidos los sacerdotes que presentaran letras testimoniales negativas, los que hubieran pertenecido a órdenes o congregaciones religiosas aunque presentasen boleto de secularización, ni tampoco seminaristas con estudios comenzados o concluidos .

No menos importante y efectiva fue la ‘Circular reservada’ del 14 de setiembre de 1900 dirigida a los Curas Párrocos, en la que tras precisar algunas anomalía que se observaban en el ejercicio del ministerio sacerdotal, se señalan severas medidas para quienes cometen transgresiones y para quienes las permitan .

Respecto al aporte de los sacerdotes extranjeros –mayoritariamente italianos y españoles- se ha concluido que los primeros iban a las colonias, en tanto los segundo eran destinados a las ciudades y a la enseñanza pero estudios recientes ponen de manifiesto que tanto unos como otros eran destinados a las zonas rurales y en menor grado en los centros urbanos .

Sin el aporte de estos sacerdotes –mas allá de las limitaciones de muchos de ellos- Mons. Boneo no habría podido implementar su proyecto pastoral o le hubiese llevado mas tiempo, por lo cual nos parece pertinente recordar que entre los de origen italiano se encontraban los Pbros. Francisco Acceta, José Albanesi, Santiago Annovazzi, Wenceslao Antonini, Serafín Barberis, José Battipaglia, Francisco Bertteti, Máximo Calandri, Pablo Calleri, Luis Chiara, Fernando Covelli, José D’Alessandro, Rafael Di Meglio, Nicomedes Donzelli, Juan B. Faole, Fortunato Gentile, Atilio Giuliani, Alberto Incoronato, Amadeo Marchini, Arturo Marinelli, Celestino Molfese, Alejandro Napolitano, José y Pascual Netri, Santiago Olessio, Roque Perreta, Domingo Pezzini, Domingo y Miguel Pugliese, Juan Rastelli, Domingo Rinaldi, Juan Rizzo, Jorge Rossi, José Savio, Domingo Ugolini, Toma´s Zunnino, Melchor Mazzucchi, Cayetano Montemurri, Sixto Grimaldi, Valeriano Colabianchi, Antonio Milessi, Francisco Comini, Francisco L. Palmieri, Gerónimo Pontoriero, José Spinelli, Leonardo Petrone, Domingo Gentile, Lorenzo Maronna, Antonio Donnarumma, Romeo Peroni, Remigio Fiussi, Luis Frizzotti, Matías Viñolo, Serafín Michelini, Luis Ausilio, Miguel Bari, Nicolás Ciampaoli, Santiago Nappi, Francisco Zanfini, Chiaffredo Berardo, Gabriel Acastello, Santiago Balma, José Bava, Victorio Bosso, Sócrates Campana, Juan B. Celli, Pascual Cútuli, Juan Gambetti, Bartolomé Ghione, Antonio Mollo, Martín Muchieli, Serafín Ostorero, Antonio Preitti, Pedro Ripamonti, Gaspar Romagnoli, José Tavella, Miguel Tellaro, Angel Bassi, Luis Franceschi, Luis Marcaccini, Antonio Micone, Pedro Peretti, Pedro Pettinari, Generoso Tartaglia, Adelgiso Vasallo y Domingo Picardi, mientras que entre los españoles podemos mencionar a Vicente Acosta, Pascual Alonso, Gumersindo Arias, Francisco Azpiri, Bartolomé Barceló, Antonio Bergas, José Bergallo, José Brufau, León González Canseco, José Ma. Carlés, Miguel Castilla, Ramón Cervilla, Antonio Coca, Edmundo Diez, Leonardo Fernández, Manuel Gabaza, Ramón Galla, Juan Gil y Santa Pau, Juan González, Antonio Gutiérrez, Benito Galliano, Joaquín Izaguirre, Mateo Llodrá, José Marí, José Marquez Reyna, Isidoro Pereyra, Gabriel Puig, José Recalde, Benito y Leonidas Rodríguez, Fernando Romero León, José Ma. Sánchez, Joaquín Salazar, Benito Serrano, Antonio Servera, Domingo Fernández Somoza, , Manuel Sureda, Antonio y Feliciano Vega, Evilasio Zapico, Antonio Obieta, Alejandro y Domingo Roselló, Telesforo Ostolaza, José Rodriguez, José Grial, Juan Mendí, Rafael Bonnin, Vicente Tur, Guillermo Rodríguez Pérez, Antonio Alonso Requejo, José Ma. Scandell, Nicolás Zúñiga, Francisco Manresa, Francisco Arruti, Benito Bueno, Esteban Suárez, Rafael Coll, Antonio del Castillo, Juan González, Diego Pérez Bueno, Antonio Artacho, Domingo Corral, Juan Canseco, Jorge Gual, Fausto Nistal, Narciso Aleñá, Cosme Bauzá, Francisco Miguel Díaz, Constancio Fernández, Juan Gallo, Rafael Grimalt, Francisco Leiva, Ricardo Mir, Fernando Moraguez, Sabino Oroz, Francisco Ortega, Juan Peñalva, José Riera, Monserrat Servera, Sebastian Valbona, Jaime Vaquer, Francisco de Asís Verdaguer, José Courel, Víctor González, Miguel Juliá, Juan J. De Isaguirre, Sandalio Larraya, Pedro Magraner, Miguel Núñez Barrón, Antonio Sastre, Valentín Varela, Antonio Crespí, Antonio González Vega, Victoriano Hernández y Gaspar Pérez .

Hay que hacer notar que de los que aparecen en este extenso listado, algunos estaban solo de paso y otros permanecían muy poco tiempo en los destinos pastorales asignados ya que por lo general se retiraban de la Diócesis al no conseguir una colocación medianamente importante o por las exigencias disciplinares implementadas por Mons. Boneo.

Así, en los inicios de su episcopado no le concede el ‘execat’ al Pbro R. Barros Varela ni tampoco recomendación , en marzo de 1902 se le entrega al Pbro. C. Montemurri, pero negativas y lo mismo acontece al año siguiente con los Pbros. A. Donnarumma, P. Fuentes y T. Ostolaza .

Sin embargo, hay que señalar que la mayoría de los sacerdotes que se retiraron de la Diócesis lo hicieron con buenas referencias o al menos sin objeciones . De estos algunos volvieron a ingresar en años posteriores y se desempeñaron en diversas parroquias y capellanias –incluso hasta la muerte- e incluso en el Seminario.

De todos modos, las falencias persistirán, al punto que el periódico ‘El Mensajero’ de Rosario en su edición del 7 de abril de 1908, opina:

‘... la sagrada misión de subir a tan alta cátedra se confía hoy a cualquier cura de misa y olla...’

Conducir a un clero tan complejo, a menudo alejado de la sede episcopal, era tarea harto difícil. Por esta razón, el Prelado apeló a dos medios que le permitirían estar cerca de los sacerdotes y acompañarlos en su vida espiritual, aspecto éste último en el que sin dudas se destacaba ya que una sólida piedad alimentaba su alma .

Estos medios fueron las Visitas Pastorales –a las que ya nos referimos- que le permitían conocer la situación de los sacerdotes en sus lugares de residencia y actuación y los Ejercicios Espirituales, que realizados en dos tandas congregaban a la mayoría del clero .

Una nota de la Redacción del Boletín Eclesiástico del año 1903 hace una serie de apreciaciones sobre la importancia de los mismos para la vida sacerdotal, que nos permitimos transcribir:

‘Por grande que sea la fortaleza de nuestra alma, poco a poco irá debilitándose y por fervoroso que sea el fuego de nuestro amor hacia Dios y del celo por la salud de las almas, llegará tal vez a extinguirse si no se alimenta y renueva. Todo lo cual nunca puede conseguirse mejor que en el tiempo de los Santos Ejercicios cuando Dios tanto mas se comunica al alma del Sacerdote cuanto mas sólo con él se encuentre.
Entonces a un lado abandonados los demás negocios, revolviendo en nuestra mente las importantísimas verdades de nuestra Santa Religión, como en un clarísimo espejo, descubrimos las manchas de nuestra alma, entonces, con nuestros mismos ojos vemos cuan grande sea la debilidad, cuan profundas las heridas del corazón, cuan lejos estamos d el santidad sacerdotal tan justamente exigida por Dios, y si bien seamos a veces tenidos por buenos y vigilantes pastores, y alabados por todos por cierta apariencia de piedad, suena entonces cierta secreta voz que desde el fondo del corazón nos arguye por haber sido infieles administradores de Dios, y cubiertos por saludable confusión, concebimos entonces verdadero dolor de la vida pasada con firmes propósitos de vida mas perfecta’

El redactor, antes de concluir recuerda que es el propio Prelado quién invita a participar de los mismos, por lo cual exhorta a los sacerdotes (entre los que se incluye) a corresponder a ese don de gracia imitando el ejemplo de los santos clérigos que son gloria de la Iglesia:

‘Y ya que anualmente N.V. Prelado nos invita a esa excelente práctica de los S. Ejercicios tan solo retsa que sepamos nosotros apreciar, cual se merece, ese preciosísimo don de celeste gracia. Deber nuestro es seguir las huellas de N. Supremo Pastor que sabía retirarse a los lugares desiertos ´´ut pernoctaret in oratione Dei’’ y llamaba a los Apóstoles, para que alejados de las tareas ordinarias reposaran un poco.
Deber nuestro es imitar el ejemplo de tantos sacerdotes ejemplares que adornaron la Iglesia en estos últimos siglos, como un San Carlos Borromeo, un San Francisco de Sales, un San Vicente de Paúl, un Olier, y otros muchos según el corazón de Dios, los cuales todos en mucho siempre tuvieron los S. Ejercicios’

Pero junto a la fraternal exhortación, llegado el momento no se deja de recurrir a sanciones canónicas para aquellos que pretenden excusarse de la asistencia a los mismos.

A modo de ejemplo, basta observar la respuesta al Cura de Arroyo Seco, quién se justificaba en razones de salud para no asistir a los Ejercicios del año 1904:

‘Importando el impedimento alegado para recurrir a los Ejercicios Espirituales del Clero, imposibilidad o por lo menos grave dificultad para ejercer el cargo parroquial principalmente en Parroquias rurales: hágase saber al Sr. Cura de Arroyo Seco que con mucho sentimiento nos hallamos dispuestos a aceptar la renuncia de su cargo para el cual, según su propia manifestación se encuentra inhabilitado’

Tocante a la vida y al ejercicio del ministerio sacerdotal en algunos pueblos y colonias no era para nada regalada ya que no siempre los feligreses le acompañaban en la labor pastoral y a veces ni siquiera cumplían con la obligación de sostenerlo y cuando lo hacían, lo consideraban como un simple empleado.

Por esta razón, el Capellán de Serodino –Nicolás Zúñiga- renunciaba en 1901 a su cargo, aduciendo:

‘... la gente de este pueblo cree que porque le paga al capellán una mensualidad, tiene el derecho de tratar al sacerdote como un jornalero...’

En este caso el Obispo acepta la renuncia, aunque las razones materiales que abundaban –por falta de cooperación de los fieles y el demasiado interés de algunos clérigos- no siempre eran determinantes para trasladarlos a mejores destinos o dejar sin cura de almas a la población.

En 1904, ante los reclamos del Pbro. M. Calandri –Capellán de Aráuz- debido a la pobreza ambiente, la Curia le responde:

‘Vivamente sentimos las tristes noticias que no da de haber casi perdido las cosechas esos amados colonos. Y como el mismo Capellán lo dice, no se les puede abandonar en el momento de su desgracia, pues los sacerdotes jamás deben parecerse a las golondrinas que están cuando hace calor y emigran cuando hace frío’

El Obispo hace un gran esfuerzo para lograr de un clero tan hetereogéneo verdaderos pastores de almas, no solo con la aplicación de normas disciplinarias como hemos visto sino fundamentalmente con la formación de una mentalidad verdaderamente sacerdotal y del ministerio pastoral como camino de santificación.

En esta línea, durante el año 1905 el Boletín Eclesiástico publica una serie de notas sobras las virtudes pastorales, para que los clérigos desempeñen con fruto y provecho la cura de almas.

Iniciando la serie, se lee:

‘-¿Cómo será el párroco un buen pastor? Helo aquí: Cristo dice del buen pastor que conoce a sus ovejas, está resuelto a dar la vida por ellas, busca a las extraviadas hasta encontrarlas y en fin las conduce a buenos pastos. De esto se sigue que el pastor de almas debe tener, 1ro un exacto conocimiento de su grey, 2do tal amor a ella, que esté dispuesto a sacrificar la vida por la salud de los feligreses, 3ro celo pastoral que se esfuerce con eficacia en salvar almas y 4to prudencia pastoral o sea circunspección en la dirección de las almas’

El pensamiento explicito de Mons. Boneo en esta materia lo podemos encontrar en el Decreto de Patronato de S. Juan María Vianney del año 1906 en el cual se le comunica a los Párrocos que Su Santidad Pío X ha concedido el permiso del citado Patronato por lo cual a partir de ese momento podrán gloriarse de tal patrocinio y depositar en él las mas ‘... halagüeñas esperanzas de encontrar facilidades y ventajas grandes, para desempeñar con mucha de Dios y aprovechamiento de las almas, el ministerio pastoral’

Sobre este ministerio, y en especial el parroquial escribe nuestro biografiado:

‘Arte de las artes ha sido, con sobrada razón, llamado el régimen de las almas, dada la labor incesante y delicada, la consumada prudencia y santidad que se requiere. Y si en todo tiempo el ministerio parroquial ha exigido en los que han sido llamado a ejercerlo, dotes superiores ¿qué no exigirá en nuestros días, en que todo parece conjugarse para dificultar la santa y sublime misión de verdaderos pastores de las almas?’

La imagen del Cura Párroco no puede ser otra que la del Santo Cura de Ars, por lo cual continúa diciendo a quienes tienen cura de almas:

‘¡Inspice! Mirad esa figura tan venerada, tan llena de celestial encanto, que con la dulce violencia de su celo, con la arrebatadora elocuencia de su ejemplo, vence todos los obstáculos, triunfa de las mas tenaces resistencias y se apodera de todos los corazones para llevarlos a Cristo. ¡Inspice! Mirad, Venerables Párrocos esa admirable piedad de vuestro nuevo Patrono, que mas poderosa y eficaz que los recursos de la oratoria y de la humana grandeza, realiza verdaderos prodigios en el desempeño de su grave misión.
¡Inspice! Mirad esa caridad, fuego sagrado, que nace, se alimenta y crece en el Divino Corazón del Verbo Encarnado: mirad como el ardor de esta caridad, un verdadero Párroco sacrifica sus comodidades, sus ventajas temporales, su salud, sus mas legítimas afecciones y hasta su propia vida por sus hermanos. Inspice: Mirad esa fortaleza y constancia, dones del Divino Espíritu con que todo lo pudo el pobre Párroco de Ars, extirpando vicios, plantando virtudes, convirtiendo en ameno jardín el árido y estéril campo que para cultivarlo le asignara el gran Padre de Familia. ¡Cuanta abnegación, cuanta paciencia, cuantas lágrimas, cuan continua y fervorosa oración supone empresa tan difícil como gloriosa!.
No es otra cosa la que estamos llamados a acometer, por nuestra vocación, mis amados Párrocos; y para que no desmayemos bajo el peso de las dificultades, ni la creamos inasequible a nuestra debilidad, sustentada por la divina gracia, presentase a nuestra imitación tan acabado modelo.
Gracias sean dadas a Dios Altísimo, que se ha dignado, una vez mas, venir en auxilio de nuestra ruindad, allanándolos por medio tan admirable y práctico al mismo tiempo el escabroso sendero de nuestra misión, comunicándonos nuevos impulsos para proseguir sin decaimiento nuestra carrera, dar días de consuelo a la Iglesia Santa y alcanzar la corona reservada a los que a imitación del Bienaventurado Vianney, siguieren intrépidos las huellas del Buen Pastor por excelencia, Cristo Jesús’

Entre los medios de los que va a disponer el Obispo para la formación de su clero, se cuenta el Boletín Eclesiástico que iniciado el 1ro de julio de 1900 se publicará quincenalmente hasta el año 1909.

En este año y a nuestro juicio lamentablemente, se abandona su publicación ya que se considera que la Revista Eclesiástica del Arquidiócesis de Buenos Aires ha adquirido tal nivel, que con solo el agregado de una sección dedicada a Santa Fe –como hacían otros Obispados- bien podía suplirlo.

El Boletín expresaba, según el Pbro. J. Gil y Santa Pau –su director en 1901- la voz del Obispo. Era según sus palabras, ‘... el eco que la hace vibrar de uno al otro confín de la Diócesis; y ningún sacerdote ignora que a los Obispos, como sucesores de los Apóstoles, se dirigió N.S. Jesucristo cuando dijo ´´Qui vos audit., me audit’’’ .

Un recorrido por sus páginas nos da cuenta de la variedad y riqueza de los artículos y notas, ya que junto a las disposiciones diocesanas e informaciones referidas a la iglesia particular, aparecen discursos del Sumo Pontífice, la palabra del Obispo y cuestiones teológicas y pastorales.

Un balance sobre su marcha, que data del año 1903, describe el servicio prestado a través de sus páginas:

‘Hemos dado preferencia a dos cosas: a las secciones de Liturgia y a los Decretos de la Santa Sede, secciones que arrojan siempre mucha luz sobre todas las cuestiones. Acerca de la Liturgia, por desgracia no estimada bastante por algunos, nos ha movido el pensamiento de que, si Dios se complace en ver bien ejecutadas todas nuestras obras, requiere mayor diligencia en lo que mas de cerca se refiere a su culto, y a la delicada misión del sacerdote al administrar los Sacramentos, sabiendo que delante de Dios todo es importante.
Le hemos dado, pues, lugar preferente y seguiremos tratando con el orden todas las cuestiones que se relacionan con ella.
Nada diremos de los decretos que se recomiendan de por sí solos.
No hemos olvidado la moral, y por medio de Casos prácticos y de preguntas y respuestas, hemos procurado dar siempre algún pábulo a la inteligencia del lector.
Dejaremos de mencionar las demás secciones. Confesamos que nos preocupa el pensamiento de proporcionar buenos escritos sobre teología Pastoral que reputamos útiles y esperamos con el fervor de Dios satisfacer este deseo’

En lo tocante al ministerio parroquial –ámbito donde mayormente se destaca el clero secular- Mons. Boneo puso especial cuidado en todo lo referente a la Catequesis, por lo cual ya con fecha 6 de diciembre de 1898 –pocos días después de erigir las Parroquias- publicaba el Decreto instruyendo a los Párrocos acerca de esta tarea.

Una d e sus primeras disposiciones fue la unificar el texto catequístico ya que existían diversos y variados, debido al también diverso origen de los sacerdotes a cargo de pueblos y colonias lo que se hacía extensivo a lo metodológico.

Así, mientras se esperaba un Catecismo Universal o al menos uno regional, se ordenaba el uso del llamado ‘Catecismo de Astete’ y su compendio, los que a partir de ese momento se convertían en Catecismo Diocesano . A los Párrocos se les recomendaba utilizar la obra de José García Mazo para enriquecer la explicación catequética y acudir a la ayuda de los laicos, instando a la creación y establecimiento de Congregaciones de la Doctrina Cristiana .

En cuanto a la metodología a seguir se disponía que la instrucción catequética debía llevarse a cabo los domingos y días festivos en todos los templos en que se administraran los sacramentos, incluidos los no parroquiales. La misma debía extenderse una hora, amenizarla con cánticos religiosos, en el mayor orden posible y separando a los niños según su sexo .

En el Nro. 6 del Decreto se recuerda lo que no se puede obviar en la enseñanza:

‘No terminarán las explicaciones sin algunos avisos de interés referente a la fuga del vicio, a evitar ocasiones de pecado, a la práctica de las virtudes cristianas, a la manera de superar los peligros mas comunes en la tierna edad, con la presencia de Dios, recuerdo de las verdades eternas, frecuencia del Sacramento, etc’

También debían apelar los sacerdotes a la conciencia de padres y tutores de los niños, a quienes debían recordar la obligación que pesaba sobre ellos de enviarles al ‘catecismo’ y a los cuales, por otra parte, se podía estimular con premios consistentes en libros y objetos de piedad .

De tanto en tanto se recordaba a los Curas este Decreto ya que en su totalidad fue publicado en el Boletín Eclesiástico del 1ro de setiembre de 1901, resumidamente se hará referencia a él en la edición del 16 de enero de 1902 como disposición imperativa , completo se lo volverá a publicar en la ‘Recopilación de los Decretos, Edictos y Autos del Ilmo. Sr. Obispo Diocesano –mayo 1898 – julio 1900’.

Durante el año 1901, el Boletín Eclesiástico publica en varios números la Carta Pastoral del Obispo de Madrid Mons. José María de Cos sobre ‘Enseñanza y educación cristiana de los niños’ en la que dedica una buena parte de la misma a resaltar la responsabilidad de los Párrocos en este campo .

En nuestro país, el Episcopado en la Asamblea de Salta del año 1902, también recordaba a los Párrocos esta obligación, a la par que les ofrecen una síntesis de las verdades fundamentales que deben enseñar:

‘Cuiden asimismo de instruir en los mismos días /domingos/ a los niños en la Doctrina Cristiana, valiéndose parta este objeto del pequeño catecismo aprobado; y preparándoles convenientemente para la recepción de la Primera Comunión, especialmente en las fiestas del Sagrado Corazón de Jesús, de San Luis Gonzaga , de la Inmaculada Concepción y otras a su elección’ .

De no menor importancia fue la publicación por parte del Papa Pío X en 1905 de la Encíclica sobre la Enseñanza de la Doctrina Cristiana en la que recuerda la importancia de la formación cristiana de la niñez y de la juventud , tarea –que si bien enmarcada en la sencillez- requiere de trabajo y meditación.

En concreto –entre otras cosas- ordenaba a los sacerdotes:

‘I. Todos los párrocos y, en general, cuantos sacerdotes ejercen la cura de almas, están obligados á instruir por el catecismo durante una hora entera todos los domingos y días de fiesta del año, sin exceptuar ninguno, á todos los niños y niñas en cuanto deben creer y obrar para alcanzar la vida eterna.
II. Los mismos han de preparar á niños y niñas en época fijada del año, y mediante instrucción que ha de durar varios días, á recibir dignamente los sacramentos de la penitencia y confirmación.
III. Además, han de preparar con especial cuidado á los jóvenes de ambos sexos para que santamente se acerquen por primera vez a la sagrada mesa, valiéndose para este fin de oportunas enseñanza y exhortaciones, durante todos los días de Cuaresma y si fuese necesario, durante varios otros después de Pascua’

La correspondencia del clero a estas disposiciones y consejos pastorales podemos encontrarla espigando aquí y allá, en la multitud de correspondencia que se intercambia entre los sacerdotes y la Curia.

Desde Helvecia –comunidad difícil entre otras razones por la defección de su antiguo capellán que seguía residiendo en el pueblo - escribe el Pbro. S. Michelini:

‘Si ya no me desanimo enteramente aquí, es en el ver la concurrencia y la atención que me prestan los niños y niñas en el Catecismo que procuro hacerlo lo mas a menudo y con el mas grande empeño, porque lo considero como el medio de regeneración de este pueblo, mucho mas porque aquí nunca se ha hecho de propósito’

El Capellán de Emilia -al hablar de la profunda religiosidad de sus feligreses- anota sobre la Catequesis:

‘... los niños y niñas y también los jóvenes de ambos sexos, concurren a la enseñanza y explicación de la Doctrina Cristiana en número satisfactorio...’

En el caso de Humberto I –de atenernos al informe del Pbro. M. Mazzucchi- mas que catequesis en el primer lustro del siglo, se ha carecido de la misma:

‘... las condiciones morales son pobres. Reina la mayor indiferencia no solo en el centro sino también en alguna parte de la población del campo y mas que indiferencia creo que es ignorancia la cual es mayor y muy pronunciada en los jóvenes de los dos sexos y superar la de los niños que frecuentan el Catecismo’

En estación Díaz, ante una acusación que se le hace al Párroco, los vecinos salen en su defensa recordando:

‘Incesantemente nos ha encarecido la frecuencia de los Sacramentos y la obligación de mandar a las criaturas a la Doctrina Cristiana’

En 1908, el nuevo Cura de Helvecia –Pbro. M. Pugliese- comunica al Obispo los esfuerzos por encauzar la vida religiosa del lugar, ignorando al parecer lo que había enunciado su predecesor a comienzos del siglo o por haber constatado el fracaso de su tarea, ya que dice:

‘Nunca aquí se ha explicado un poco de Catecismo, nunca se ha hecho una fiestita de primera comunión’

Acerca de su actividad y perspectiva, señala:

‘Yo principio con los niños, ya que tengo mas de 200 criaturas que vienen al Catecismo; puede ser que con este medio mas tarde vengan a la Iglesia también sus padres`’

En el caso de Ramona –hacia 1903- la enseñanza catequetica se dificulta por el bajo nivel cultural de los piamonteses, razón por la cual el Capellán debe utilizar toda su paciencia y repetir una y otra vez las enseñanzas

Por su parte –ante una acusación- argumenta el Pbro. R. Perreta, por entonces Capellán de Ataliva:

‘... en cuanto a la preparación de los niños para la primera comunión dejo constancia y puedo probar que durante la misa he recordado muchas veces a los padres los deberes que tienen de enviar a sus hijos al Catecismo; también se toca la campana los Domingos para el acto mencionado y se notan deficiencias en esto, créalo poder atribuir a cierta mala atmósfera que ha cundido entre algunos colonos por la que se decía que yo no quería recibir a los niños a la primera Comunión; lo cual es falso; pues yo siempre recibo a los niños que están preparados y no como quieren algunos que con un par de veces que asistan ya quieren que pasen la Comunión de lo cual debo protestar y manifestar a los interesados; y por haber procedido así y no haberles pasado enseguida a la Comunión se me han malquistado’

Al que ciertamente no se le puede achacar falta de celo en la preparación de sus encuentros con los niños es al Pbro. D. Rinaldi, quién en su biblioteca –además del ‘Catecismo de la Doctrina Cristiana’ del citado García Mazo- tenía el ‘Catecismo Mayor’ de Augusto Ehiel, la ‘Práctica del Catecismo Romano’ de Juan Nieremberg en cuatro tomos y ‘Tesoro del Catequista’ de José Mach .

Al final del período elegido, escribía:

‘La doctrina en Gálvez, va bien. Cuando se puede hacer el catecismo en clase se hace. El Párroco sabe quien sabe o no sabe el catecismo. Forma grupos y los reparte a los niños y niñas que saben mas dándoles un catecismo de guía y él vigila, y al último todos juntos explica un punto mas extensamente. Se reza el Rosario, se cantan las letanías y se da la bendición con el Santísimo cuando no se dio a la misa mayor y se concluye con una alabanza. En Gálvez todo el mundo puede cómodamente instruirse en la Religión; porque además se predica dos veces todas las fiestas en las dos misas, y enseña el catecismo en la escuela católica y el Cura va en oportunidades en las escuelas públicas, se ofrece a enseñar gratis de día y de noche’

A partir de 1906 los Párrocos y Capellanes van a contar con la ayuda de la ‘Congregación de la Doctrina Cristiana’ la cual había sido creada por Su Santidad Pío X en la ya citada ‘Acerbo Nimis’ y tras ser recordada su importancia por las Letras Apostólicas del 5 de diciembre de 1905, fue instaurada en la Diócesis el 4 de julio del año en curso

La eficacia de esta colaboración de los laicos –sobre la que luego volveremos- es resaltada a fines de 1907 por el Pbro. A. Milessi –Cura de María Juana-:

‘... durante el año que acaba el 90% de los niños y niñas ya ha tenido la instrucción religiosa. El 80% ha recibido dos veces al menos solemnemente los Sacramentos de la Confesión y Comunión.
De estos, 36 niños y 45 niñas, han tenido la dicha de hacer la Primera Comunión y con toda la solemnidad posible’ .

No queremos pasar por alto el fomento por parte de los Párroco de las llamadas ‘Santa Misiones’ que predicadas generalmente por religiosos –aunque no faltaron también algunos diocesanos abocados a esta tarea- congregaban a las feligresías de la sede y colonias vecinas, las cuales durante varias jornadas asistían a una serie de actos que apuntan a consolidar la Fe y las prácticas cultuales.

Finalmente, y para tener un panorama casi acabado de los destinos pastorales del clero secular que en esta época desarrolló su ministerio, presentamos el siguiente cuadro donde se menciona al sacerdote y sus destinos y años de actuación aproximado:

Sacerdote Destinos pastorales
_________________________________________________________________________

- Francisco Accetta Cura Vicario de S. Urbano (1901-1909)
- Vicente Acosta En Santa Fe pero sin destino pastoral (1902-1903)
- José Albanesi Capellán Cello (1904) y Tte Cura Matriz Rosario
(1905)
- Pascual Alonso Capellán Crispi (1901-1903) y Sta Clara de Saguier
(1904-1905)
- Santiago Annovazzi Cura Vicario de Arroyo Seco (1901-1902), de
Sunchales (1903-1905), San Carlos Norte (1908) y
C. Pellegrini (1909)
- Florentín Álvarez Tte Cura Santa Rosa –Rosario- (1904), Capellán y
luego Cura de Sastre (1905-1910)
- Wenceslao Antonini Capellán de Gessler hasta 1908
- Gumersindo Arias Cura de S. Antonio de Obligado (1903), Capellán y
luego Cura de S. Vicente (1904-1905) y de Las
Rosas (1908-1910)
- Francisco Azpiri Capellán de Grütly (1901) y de Carcarañá –luego
Párroco (1902-1905) y Rector Seminario (1908-
1910)
- José Amherd Tte Cura Matriz –Rosario- (1904 y 1908) y Cura
encargado de Rufino (1905)
- Serafín Barberis Capellán de Lehmann hasta 1904 y Cura de
Humberto I (1905)
- Bartolomé Barceló Capellán de Centeno (1901-1902), Cura de
bi Campbell (1903) y de El Carmen –Santa Fe-
(1904-1910)
- José Battipaglia Capellán Colegio del Huerto y Cementerio
Municipal –Santa Fe- (hasta 1904) y Cura
Encargado de Rincón (hasta 1910)
- Antonio Bergas Capellán de Ramona (1905), Asilo de Mendigos
(1908) y hospital de Rosario –ambos en dicha
ciudad) (1909-1910)
-Francisco Bertetti: Capellán de Z. Pereyra (1901-1902), Cura de
Irigoyen (1903-1904) y de Arroyo Seco (1905)
- Natalio Bértolo Cura de El Carmen –Sta Fe- (1901-1903), S.
Martín de las Escobas (1904) y Sta Rosa
-Rosario- a partir de 1905
- Juan Bergallo Cura de S. Cristóbal (1901), Humberto I (1902-
1903), S. José de la Esquina (1904), Coronda
1905-1908) y sin destino en Sta Fe (1909-1910)
- José Brufau Capellán del Huerto (1905)
- Máximo Calandri Capellán de J. Aráuz (hasta 1903) y Cura de S.
Agustín (1904-1905)
- Pablo Calleri Capellán Rufino (hasta 1904) y Cura de Ceres a
partir de 1905
- León González Canseco Cura de Cañada de Gómez (1903-1905)
- Bernabé Cárdenas Capellán de Coro Catedral durante todo el período
- José María Carlés Cura de S. Gregorio (1904-1905)
- Miguel Castilla Capellán de Videla (1901) y Cura V. Tuerto
(1902-1905)
- Ramón Cervilla Cura S. Justo (1901-1909) y Vice – Párroco de
Barrio Vila –Rosario- (1910)
-Guido Cecchi Capellán de Ramona (1904) y Tte Cura de S. José
-Rosario- (1905)
- Luis Chiara Cura de S. Carlos Centro hasta 1902) y de Vera a
Partir de 1903
- Antonio Coca Capellán Cello (1901) y Clucellas (1902-1904) y
Cura de Roldán (1905-1908)
- Fernando Covelli Capellán de Saa Pereyra hasta 1902, de Ataliva
(1904), Pte. Roca (1905, Cura de Piñero (1908)
y Vice- Párroco Recreo (hasta 1909)
- Julián P. Cuesta Cura encargado Rincón (1904) y Cura de S.
Carlos Norte (1905)
- José D’Alessandro Capellán y luego Cura de S. Genaro en todo el
período
- Edmundo Diez Capellán Hospital Caridad –Sta Fe- (1902 y
1905), Cura de Llambi Campbell (1904) y Vice-
Párroco Arstromgs desde 1908
- Rafael Di Meglio Cura de Josefina (1902-1904) y de Díaz (1905)
- Nicomedes Donzelli Capellán de Vila (1905)
- Norberto Dutari Rodríguez Cura de Roldán (1901), de S. Carlos Norte
(1902), San Jorge (1903-1904) y Vice – Párroco
de Sta Teresa en 1908 y años subsiguientes
- Luis Eggel Cura Catedral hasta 1904 y luego Fiscal Ecçlo
- Juan B. Faole Capellán Avellaneda (1905)
- Leonardo Fernández Capellán Matilde (1902), Cura de Coronda
(1903-1904) y S. José de la Esquina desde 1905
- Manuel Gabaza Capellán C. Belgrano (1903-1905) y Cura de Z.
Pereyra desde 1908
- Gabriel Gardois Cura de Pilar durante todo este período
- Ramón Gaya Capellán Recreo hasta 1902, de Acebal (1903).
De Aráuz (1904-1905), Vice – Párroco de
Piamontesa (1908) y de Godeken a partir 1909
- Fortunato Gentile Pro- Secretario Obispado (1904-1905)
- Juan Gil y Santa Pau Cura de S. Agustín (1901) y Capellán Santuario
Guadalupe desde 1902
- Felipe Gioda Notario Mayor Ecclo Obispado durante todo el
período
- Atilio Giuliani Cura de Díaz (1904) y Josefina (1905)
- Juan González Capellán de Chañar Ladeado (1905)
- Nicolás Grenón Cura Matriz Rosario durante todo el período
- Alberto Guanche Key Cura Encargado Catedral (1904-1905)
- Justo Miranda Capellán Colegio Esclavas –Sta Fe- (1901),
Pro- Secretario Obispado (1903), Capellán y Fliar
Obispo (1904) y Cura de Sto Tomé desde 1905
- Celestino Molfese Cura de Las Rosas hasta 1903, de Reconquista
(1904), Vicario Foráneo Rosario (1905) y Cura de
Casilda desde 1908
- Ambrosio Mollaret Capellán de Elortondo hasta 1905
- José Netri Capellán Hnas Misericordia (1901), del Hospicio
de Huérfanos (1902-1904) y del Asilo
de Mendigos (1905) –todos en Rosario- y Cura de
Alcorta desde 1909
- Pascual Netri Capellán de M. Paz y luego Vice – Párroco todo
este período
- Andrés Olaizola Capellán de S. Carlos Norte (1901) y Secretario
del Obispo desde 1902 y Capellán Hnas Esclavas
- Santiago Olessio Cura de Providencia (1901), de María Juana
(1902-1904) y Reconquista desde 1905
- José Oliva Capellán del Colegio S. José Adoratrices –Sta Fe-
durante todo el período
- Francisco Oller Pro Secretario del Obispado (1901), Cura
Encargado de la Catedral (1902), Capellán de
Alberdi (1904) y Cura de Acebal desde 1905
- Lorenzo Pellicano Capellán y Fliar del Obispo y Pro Secretario del
Obispado desde 1905
- Isidoro Pereyra Capellán Buen Pastor –Rosario- (1905) y Vice-
Párroco de Recreo (1908) y Castelar (1909)
- Roque Perreta Capellán V. Gob. Gálvez desde 1903 y Vice –
Párroco de Ataliva (1908-1910)
- Antonio Gutiérrez Tte Cura Sta Rosa –Rosario- (1902), Capellán de
Ramona (1903) y Saa Pereyra (1904-1905)
- Benito Galliano Capellán de Avellaneda (1902-1904) y de Montes
de Oca (1905)
- Alberto Incoronatto Capellán y luego Párroco de Teodolina (1903-
1905) y Vice – Párroco de El Trébol (1908-1909)
- Santos Irulegui Capellán Asilo Maternal –Rosario- (1901), de
Orellanos (1902), Cura de S. Carlos Centro (1903-
1905) y Vicario Foráneo Rosario (1908-1909)
- Joaquín Izaguirre Capellán de Sta Teresa (1902-1905)
- Mateo Llodrá Capellán de Clucellas (1901), Cura de Susana
(1902-1904), de Llambi Campbell (1905) y C. de
Gómez desde 1908
- Amadeo Marchini Capellán de Artromgs hasta 1905
- José Marí Cura de Sta Teresa (1904- 1905) y de Venado
Tuerto desde 1908
- Arturo Marinelli Tte Cura de El Carmen –Sta Fe- (1904), Capellán
de C. Rosquín (1905) y Cura de S. Carlos Centro
desde 1908
- José Márquez Reyna Capellán Asilo Buen Pastor –Rosario- (1903), de
Lazzarino (1905)
- Dimas Mateos Cura de Susana (1901) y Rafaela desde 1902
- Francisco Meagher Notario Ecclo de Rosario (1905) y Capellán
Colegio Sta Unión –Rosario- desde 1908
- Domingo Pezzini Cura de C. de Gómez (1901-1902), Capellán de
Alberdi (1903-1905) y Cura de Arequito durante
El resto del período
- Miguel Puglieses Tte Cura y luego Cura de S. Martín de las
Escobas (1902-1903), de Ceres (1904), de
Providencia (1905) y Josefina (1908-1910)
- Gabriel Puig Tte Cura de El Carmen (1905) y Capellán del
Huerto desde 1908, ambas en Sta Fe
- Juan Rastelli Cura de Santa Teresa (1905)
- José Recalde Cura de Sta Rosa –Rosario- (1901-1905)
- Domingo Rinaldi Cura de Gálvez en todo el período
- Juan B. Rizzo Cura de S. Gregorio (1901) y Capellán Hospital
Italiano –Sta Fe- desde 1902
- Benito Rodríguez Cura de Llambi Campbell (1901), Cura de
Coronda (1902), Vice – Párroco Rincón
(1903), Tte Cura Matriz –Rosario- (1905) y
Cura de S. Urbano (1908-1910)
- Leonidas Rodríguez Cura de S. Antonio de Obligado desde 1905
. Fernando Romero León Tte Cura de Sta Rosa –Rosario- (1901),
Capellán de Felicia (1902-1904), Cura de
Susana (1905) y de Carcarañá (1908-1910)
- José Rossi Capellán Hospital Italiano –Rosario- en todo el
período
- José Savio Capellán de Clucellas (1905) y Cura de
Susana (1908-1910)
- José Ma. Sánchez Cura de S. José –Rosario- durante todo el
período
- Joaquín Salazar Cura de la Concepción –Rosario- ibidem ant.
- Benito Serrano Tte Cura de Sta Rosa –Rosario- (1905)
- Antonio Servera Capellán y luego Vice-Párroco Chabás desde
1902
- Juan Sheehy Capellán de S. Patricio –irlandeses de Rosario-
desde 1905
-Genaro Silva Provisor y Vicario General
- José Ma. Suárez Capellán de D de Alvear (1905) y Cura de V.
Constitución (1908-1910)
- Manuel Sureda Vice-Párroco Rincón (1901), Capellán de
Cello (1902), del Hospital de Caridad (1904),
Del Colegio del Huerto (1905) y del Asilo
Maternal (1908), todos en Sta Fe
- Marcel Tanti Capellán de Zavalla (1903), de Sastre (1903-
1904) y Cura de Arroyo Seco (1908-1910)
- Domingo Ugolini Capellán de Montes de Oca (1903), Tte
Cura S. Martín de las Escobas (1904-1905) y
Cura de S. Vicente (1908-1910)
- Manuel Vázquez Tte Cura de El Carmen –Sta Fe- (1901),
Capellán de Bustinza (1902), Encargado de la
Catedral (1903), Capellán de E. Palacios (1905)
- Antonio Vega Capellán de Sta Clara de B.V. (1901), Carlos
Pellegrini (1902-1905) y Cura de S. Martín de
Las Escobas (1908-1910)
- Feliciano Vega Cura de S. Carlos Centro (1901), de
Reconquista (1902-1903) y Las Rosas (1904-
1905)
- Faustino Villarino Notario Vicaría Foránea Rosario (1903-1904),
Capellán de Peyrano (1905) y Cura de San
Jorge (1908-1910)
- Tomás Zannino Capellán de Serodino (1902), Z. Pereyra (1903-
1904) y Cura María Juana en 1905
- Evilasio Zapico Capellán de Saguier (1902) y Capellán y Vice-
Párroco de Serodino desde 1905
- Francisco Rodríguez Avellón Secretario Obispado Sta Fe
- Rafael Canale Oberti Promotor Fiscal (1901), Fiscal Ecclo (1902-
1903), Pro Vicario desde 1903 y Provisor y
Vicario Gral desde 1908
- Tomás Dutari Rodríguez Capellán Santuario Guadalupe (1901)
- Melchor Mazzucchi Capellán Cementerio Municipal (1901) y
Administrador Boletín Eclesiástico (1902)
-Sta Fe-, Capellán de Acebal (1904) y Cura de
S. Vicente (1908-1910)
- Cayetano Montemurri Capellán Hospital Caridad –Sta Fe- (1901) y
de Ataliva (1902)
- Salvador Grafeuille Capellán Hospital Italiano –Sta Fe- (1901)
- Juan Canale Echeverría Inspector de Parroquias y Vicario Foráneo
Rosario (1901)
- Antonio Obieta Secretario y Notario de la Vicaría Foránea
Rosario (1901) y Capellán Buen Pastor
(1902) en la misma ciudad
- Alejandro Roselló Tte de la Matriz –Rosario- (1901)
- Telésforo Ortalaza Ibidem ant (1901-1902) y Capellán de Eloy
Palacios y Soldini (1903)
- José Possi Capellán Hospital caridad –Rosario- (1901)
Cura de S. Javier (1908)
- José Rodríguez Capellán del hospital Mendigos –Rosario-
(1901)
- Sixto Grimaldi Cura de Alcorta en este período
- Valeriano Colabianchi Cura de Ceres (1901)
- José Gual Cura de Helvecia (1901-1903)
- Antonio Milessi Cura de Josefina (1901)
- Francisco Comini Cura María Juana (1901), de San Jorge
(1902) y S. Agustín (1908-1910)
- Francisco Palmieri Cura de Rafaela (1901)
- Desiderio Bracci Cura de S. Jorge (1901) y Vicario Foráneo
Rosario (1902-1903)
- Gerónimo Pontoriero Cura de S. Martín de las Escobas (1901-
1902)
- Juan Mendí Cura de Sto Tomé (1901-1902) y de Villa
Cañás (1908-1910)
- José Spinelli Cura de Sunchales (1901-1902) y de Arroyo
Seco (1903-1904)
- Rafael Bonnín Cura de Sta Teresa (1901-1904), Vice-
Párroco de Barrio Vila (1908-1909) y Cura de
S. Justo (1910)
- Leonardo Petrone Cura de Humberto I (1901), de Ceres (1902-
1903) y Humberto I (1904)
- Felix Gomond Cura de Venado Tuerto (1901)
- Manuel Vidal Cura de V. Constitución (1901-1904)
- Domingo Roselló Capellán de C. Rosquín (1901) y Carmen del
Sauce (1902)
- Domingo Gentile Capellán C. Belgrano (1901) y Cura de S.
Agustín (1902)
- Vicente Tur Caples Capellán de C. Pellegrini (1901), de Sta Clara
de B.V. (1902-1904) y Vice Párroco de
Rufino (1908-1910)
- Guillermo Rodríguez Pérez Capellán de Chañar Ladeado (1901-1903)
- Lorenzo Maronna Capellán de Estac. Carmen (1901-1904) y
Vice Párroco de Franck (1908-1910)
- Antonio Donnarumma Capellán de Crispi (1901), Cura de S.
Cristóbal (1902), Capellán de El Trébol
(1903)
- José Imbodem Capellán Felicia (1901) y Franck (1902-
1904)
- Romeo Peroni Capellán de Irigoyen (1901-1902)
- Remigio Fiussi Capellán de Montes de Oca (1901-1902)
- Antonio Alonso Requejo Capellán de Pte. Roca (1901)
- Luis Frizzotti Capellán de Ramona (1901-1902)
- Matías Viñolo Capellán de Saguier (1901) y de Pte. Roca
(1902-1904)
- Serafín Michelini Capellán Sta Clara Saguier (1901), Sastre
(1902-1903) y Cura Sunchales (1908-1910)
- José Ma. Scandell Capellán de S. Vicente (1901)
- Nicolás Zúñiga Moreno Capellán de Serodino (1901)
- Francisco Manresa Capellán de Vila (1901-1903) y Villa Cañás
(1904)
- Luis Ausilio Capellán de V- Gob. Gálvez (1901) y
Progreso (1902-1904)
- Francisco Arruti Tte de la Matriz –Rosario- (1902)
- Miguel Bari Capellán de Lazzarino (1902) y Tte de Sta
Rosa –Rosario- (1903)
- Benito Bueno Cura de Roldán (1902-1905)
- Nicolás Ciampaoli Capellán de C. Rosquín (1902) y de San
Carlos (1903-1904)
- Rafael Coll Tte Cura de la Matriz – Rosario- (1902)
- Antonio del Castillo Cura de Vera (1902)
- Santiago Nappi Capellán del Asilo Maternal (1902) y Tte de
la Matriz –Rosario- (1903-1904)
- Diego Pérez Bueno Capellán del Asilo de Mendigos – Rosario-
(1902-1903)
- Esteban Suárez Cura de S. Agustín (1902-1903) y San
Antonio de Obligado (1904)
- Francisco Zanfini Capellán de Emilia (1902-1904)
- Antonio de Artacho Tte de El Carmen –Sta Fe- (1903)
- Domingo Corral Tte de la Matriz –Rosario- (1903)
- Juan Canseco Capellán de Chañar Ladeado (1904), Cura
de Díaz (1908-1909) y S. Agustín (1910)
- Chiaffredo Berardo Capellán de Lazzarino (1904-1905)
- Jorge Gual Capellán de Maggiolo (1904-1905)
- Fausto Nistal Capellán de Vila (1904-1905)
- Gabriel Acastello Vice Párroco de S. Guillermo (1908-1910)
- Narciso Aleñá Vice Párroco de Arteaga (1908-1910)
- Santiago Balma Vice Párroco de Saa Pereyra (1908-1909)
- José Bava Cura de Gessler desde 1908
- Cosme Bauzá Vice Párroco de Firmat desde 1908
- Antonio Biaggioni Capellán y Fliar Obispo (1908-1910)
- Aniceto Biaggioni Vicerrector Seminario desde 1907
- Victorio Bosso Vice Párroco de Pte Roca (1908-1910)
- Sócrates Campana Tte de Sta Rosa –Rosario- (1908-1909) y
Cura de C. Pellegrini desde 1910
- Juan B. Celli Vice Párroco de Aldao (1908-1910)
- Francisco Diez Tte de El Carmen –Sta Fe- (1908-1910)
- Alfonso Durán Profesor Seminario (1908-1910)
- Antonio Dutari Rodríguez Vice Párroco de F. Palacios (1908-1910)
- Felix Dutari Rodríguez Tte Cura Rafaela (1908) y Cura de
Lehmann (1909-1910)
- Constancio Fernández Cura de S. Antonio de Obligado (1908-
1910)
- Juan Gallo Vice Párroco de Avellaneda (1908-
1910)
- Hermenegildo Gambetti Cura de Lehmann (1908) y de Irigoyen
(1909-1910)
- Bartolomé Ghione Vice Párroco de Aráuz (1908-1910)
- Rafael Grimalt Cura de Llambi Campbell (1908-1910)
- Juan Izaguirre Cura de S. Gregorio (1908-1910)
- Francisco Leiva Capellán hospital Caridad –Rosario-
(1908-1909) y Vice Párroco de Estación
Carmen (1910)
- José Macagno Profesor Seminario (1908-1910)
- Ricardo Mir Cura de Irigoyen (1908)
- Antonio Mollo Tte Cura de Casilda (1908) y Vice
Párroco C. Belgrano (19098-1910)
- Fernando Moraguez Vice Párroco de Lazzarino (1908)
- Martín Muchieli Capellán Colegio Calvario –Sta Fe-
(1908) y Cura de S. Carlos Norte
(1909-1910)
- Sabino Oroz Vice Párroco de Chañar Ladeado
(1908-1910)
- Francisco Ortega Vice Párroco de Zavalla (1908-1910)
- Serafín Ostorero Vice Párroco de C. Rosquín (1908-
1910)
- Juan Peñalva Vice Párroco de Peyrano (1908-
1910)
- Antonio Preitti Vice Párroco de V. Gob. Gálvez
(1908-1910)
- José Riera Cura encargado Catedral (1908-
1910)
- Pedro Ripamonti Vice Párroco de Vila (1909-1910)
- Ángel Rodríguez Prefecto del Seminario (1908-1910)
- Gaspar Romagnoli Vice Párroco de Cello (1908-1910)
- Egmidio Segarra Vice Párroco de Estac. Carmen
(1908) y Cura de Roldán desde
1909
- Monserrat Servera Tte de la Matriz –Rosario- (1908) y
Vice Párroco de Chabás desde 1909
- José Tavella Cura de Providencia (1908-1910)
- Miguel Tellaro Vice Párroco de Clucellas (1908)
- Sebastián Vallbona Vice Párroco de Correa (1908-
1910)
- Miguel Vaquer Vice – Párroco de Felicia (1908-
1910)
- Francisco Verdaguer Vice Párroco de S. Mariano (1908)
y de Sta Teresa (1909-1910)
- José Arregui Capellán del Buen Pastor
-Rosario- (1909-1910)
- Ángel Bassi Vice Párroco de Lazzarini (1909)
- José Courel Vice Párroco de Sta Clara de
Saguier (1909-1910)
- Luis Franceschi Vice Párroco de Clucellas (1909-
1910)
- Víctor González Capellán del Hospital de Caridad
-Sta Fe- (1909-1910)
- Miguel Juliá Cura de Coronda (1909-1910)
- Juan J. Isaguirre Vice Párroco de Gaboto (1909-1910)
- Sandalio Larraya Capellán del Asilo de Mendigos
-Rosario- (1909-1910)
- Pedro Magraner Cura de Centeno (1909) y San
Cristóbal (1910)
- Luis Marcaccini Vice Párroco de Progreso (1909-
1910)
- Antonio Micone Cura de Emilia (1909-1910)
- Miguel Muñoz Barrón Tte de la Matriz –Rosario- (1909) y
Cura de Teodolina (1910)
- Miguel Murchio Vergara Vice Párroco de S. Mariano (1909) y
de Firmat (1910)
- Pedro Peretti Tte de la Concepción –Rosario-
(1909-1910)
- Pedro Pettinari Tte de S. José –Rosario- (1909
1910)
- Antonio Sastre Tte de la Matriz –Rosario- (1909-
1910)
- Generoso Tartaglia Cura de Piñero (1909-1910)
- Valentín Varela Vice Párroco de Montes de Oca
(1909-1910)
- Adelgiso Vasallo Vice Párroco de Ramona (1909
1910)
- Antonio Crespí Vice Párroco de Sarmiento (1910)
- Antonio González Vega Tte Cura de Sta Rosa –Rosario-
1910)
- Victoriano Hernández Capellán Colegio Huerto –Sta Fe-
(1910)
- Gaspar Pérez Tte Cura Casilda (1910)
- Domingo Piccardi Tte Matriz –Rosario- (1910)
- Antonio del Castillo Jiménez Capellán Colegio Jobson –Sta Fe-
(1910)


LOS RELIGIOSOS Y LAS RELIGIOSAS

Al llegar a su Obispado, Mons. Boneo se encontró con un buen número de órdenes y congregaciones religiosas –tanto masculinas como femeninas-, la mayoría de las cuales se habían asentado en el territorio santafesino en las últimas décadas del siglo XIX.

Para todos ellos tuvo palabras significativas en su Primera Pastoral del 1ro de mayo de 1898, donde reconociendo la entrega de los años anteriores los comprometía para el futuro, en los siguientes términos:

‘Y a vosotros, Venerables Religiosos, que habéis regado con vuestros sudores esta tierra bendita, la habéis cultivado en vuestros apostólicos trabajos y edificado con vuestros ejemplos, a vosotros también se dirige hoy nuestro corazón y nuestra voz para pediros que continuéis cooperando a la gran obra de la gloria de Dios y salvación de las almas en la seguridad de encontrar en nosotros las mas amplias facilidades.
Respetables Religiosas que, siguiendo al Cordero Inmaculado, a quien habéis consagrado vuestra virginidad, con abnegación sublime os dedicáis de una manera especial al ejercicio de las mas bellas obras de misericordia, también a vosotras queremos que lleguen nuestras pastorales voces de congratulación y de aliento. Perseverad firmes en vuestros puestos de honor y sacrifico, continuad fieles en la observancia de vuestro respectivo Instituto y no ceséis de auxiliarnos con vuestras plegarias tan aceptas a Dios’

Las comunidades de religiosos y religiosas a las cuales se dirige el novel Obispo, se asentaban mayoritariamente en los dos grandes centros urbanos con que contaba la provincia y en algunas poscas poblaciones o colonias de cierta importancia, tal como se observa en el presente cuadro:

Orden o Congregación Residencia Actividad
________________________________________________________________________

- Compañía de Jesús Santa Fe Colegio
- Orden de Sto Domingo Santa Fe Convento
- Orden de S. Francisco Santa Fe Convento
- Sociedad Sacerdotes del Sgdo
Corazón Rosario Colegio
- Padres Salesianos Rosario Colegio
- Orden de S. Francisco Rosario Convento – Colegio
- Orden de S. Francisco S. Lorenzo Convento
- Padres Verbo Divino Esperanza Colegio
- Hnas del Huerto Santa Fe Colegio
- Hnas del Huerto Santa Fe Hospital Caridad
- Hnas Terciarias Fcanas Santa Fe Convento
- Hnas Esclavas Santa Fe Colegio
- Hnas Adoratrices Santa Fe Colegio
- Hijas de la Inmaculada
Concepción Santa Fe Colegio
- Hnas del Huerto Rosario Colegio
- Hnas de Ma. Auxiliadora Rosario Colegio
- Sta Unión de los SS Corazones Rosario Colegio
- Hnas del Huerto Rosario Hospital Caridad
- Hnas de Ntra Sra del Buen
Pastor de Angers Rosario Asilo Mendigos
- Hnas del Huerto Rosario Hospicio Huérfanos
- Hnas del Huerto Rosario Asilo Buen Pastor
- Hnas Capuchinas Madre Rubatto Rosario Hospital Italiano
- Hnas Capuchinas Madre Rubatto Rosario Colegio
- Hnas Capuchinas Madre Rubatto Alberdi
- Hijas de la Inmaculada
Concepción Eloy Palacios
- Hnas de la Misericordia S. Lorenzo Colegio
- Hnas de la Misericordia S. Lorenzo Hospital
- Hnas del Huerto Esperanza Colegio
- Hnas de S. Antonio de Padua Esperanza Hospital
- Hnas de la Misericordia Casilda Hospital
- Hnas de Ntra Sra del Rosario S. Gregorio Colegio
- Hnas de S. José S. Gerónimo Norte Colegio
- Hnas de la Misericordia V. Tuerto Colegio
- Hnas de la Misericordia Rafaela Colegio
- Hnas del Huerto Santo Tomé Colegio
- Hnas de S. Antonio de Padua C. de Gómez Hospital
- Hnas de S. Antonio de Padua C. de Gómez Colegio

En los años posteriores esta presencia se verá incrementada por la llegada de nuevas congregaciones o la expansión de los Institutos ya mencionados que abrían nuevas casas tanto en sus asentamientos originales como en otras localidades.

Así tenemos en marzo de 1901 la llegada de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús de la Madre Cabrini a la ciudad de Rosario, la cual es saludada de forma entusiasta por el Boletín Eclesiástico .

Con fecha 17 de abril de 1902, Mons. Boneo autoriza a los padres Agustinos a establecerse en la Diócesis, lo cual se hace efectivo una semana después en la localidad de Álvarez.

Allí, Justina Rodríguez de Álvarez puso disposición de estos religiosos casa e Iglesia, las que se le cedieron en usufructo para la atención cristiana de la zona y educación de la niñez .

En el caso de las Hijas de la Inmaculada Concepción en ese mismo año abren un Colegio en Rosario y en 1905 lo hacen en San Justo, aunque ya desde 1903 atendían el Asilo Maternal en la ciudad capital .

Paralelamente, las Hermanas de Nuestra Señora del Rosario (bonaerenses) que regenteaban un Colegio en la sureña población de S. Gregorio, abandonan el lugar .

De todas maneras continúa –aunque lentamente- la expansión de las Congregaciones religiosas, distinguiéndose en este sentido las femeninas.

Así para el año 1904 debemos contabilizar la creación de un Colegio en Sastre por parte de las Hermanas de la Madre Rubatto y otro en Reconquista que fundan las Hermanas josefinas

En el caso de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María –padres claretianos- quienes ya desde 1902 intentaban asentarse en Rosario, concretan finalmente su deseo en este mismo año de 1904 . La ciudad del sur les servirá de base para sus misiones populares en la vasta campaña santafesina, tarea que se verá favorecida por las facultades extraordinarias que les concede el Obispo para dicha labor .

Durante el año 1905 arriban a Santa Fe los Hermanos de las Escuelas Cristianas (lasallanos) a quienes el Obispo les confió la atención del Colegio de Artes y Oficios sito en Barrio Candiotti, y que tantas esperanzas suscitaba en el corazón del Prelado .

Hasta la finalización del periodo estudiado, nuevas congregaciones se establecen en tierra santafesina o se abren nuevas casas como sucede con los Hermanos de las Escuelas Cristianas quienes en 1907 se hacen cargo de la escuela para niños pobres de las barriadas obreras rosarinas .

En el Informe reservado a la Santa Sede de ese año –que ya hemos citado mas adelante- encontramos la siguiente apreciación sobre los religiosos:

‘Hay /en Rosario/ muchas comunidades de Hermanas y Religiosos, entre las cuales están muy bien las Hermanas del Oratorio de los Salesianos.
.................................................................................................................................................
/En Santa Fe/ Hay monjas y últimamente se han establecido allí los Hermanos de las Escuelas Cristianas. En ellos el Obispo espera mucho...’

Las persecuciones desatadas en Francia a partir de la Ley Ferry del 7 de julio de 1904 , obligan a numerosas congregaciones religiosas a emigrar a lugares mas tranquilos, razón por la cual piden su aceptación en Santa Fe las Hermanas del Calvario y las Hijas de Santa Marta.

Las primeras se establecen en la ciudad capital donde existía una importante comunidad francesa cuya vida gira en torno al ferrocarril y otras actividades en tanto las segundas, en número de nueve se establecen en Sunchales y Elortondo, dedicándose ambas a tareas educativas .

En 1908 llegan a Santa Fe las Terciarias Dominicas del Santísimo Nombre de Jesús –religiosas de origen tucumano- quienes inauguran un Asilo de Huérfanas en la actual calle 9 de julio (entre 3 de febrero y Gral López) al que colocan bajo la protección de la Sagrada Familia y al año siguiente se hacen cargo de un Asilo en el barrio ‘Saladillo’ de la ciudad de Rosario costeado por Clara Alberdi de Correa .

Finalmente en 1909 se instala en Rosario la Congregación del Santísimo Redentor (padres redentoristas), la cual ya desde la época del Obispo Gelabert y Crespo trabajaba las almas santafesinas con sus renombradas misiones populares.

Desde el mismo momento en que Mons. Boneo se había hecho cargo de la Diócesis, era su deseo que los redentoristas tuvieran una casa en aquella ciudad, lo cual no podía cumplimentarse al parecer por falta de religiosos.

Por fin esto se hizo posible en las postrimerías de este período que venimos analizando, asentándose en el barrio de ‘La Refinería’ que por entonces estaba poblado por unos 12000 trabajadores alejados de la práctica religiosa e influenciados por la ideología anarquista y socialista .

Tres fueron los ámbitos donde descollaron las órdenes y congregaciones religiosas en el marco del proyecto pastoral de Mons. Boneo: el campo educativo, la labor asistencial y las misiones populares.

Sobre el primero de los aspectos –aunque no exhaustivamente- nos hemos referido en el capítulo anterior por lo cual no volveremos sobre el mismo aunque si señalaremos que hacia 1910 los Colegios atendidos por los religiosos sumaban en total 29, de los cuales 8 estaban atendidos por varones y el resto por mujeres, 6 estaban en Santa fe, 8 en Rosario y el resto en diversas localidades de la provincia .

Tocante a la actividad asistencial llevada adelante por las religiosas portadoras de paz y compasión para la humanidad sufriente y marginada de aquellos tiempos, el presente cuadro –aunque sintético- nos permite visualizar algo de aquel apostolado:


Instituto Localidad Lugar de trabajo
____________________________________________________________________________

- Hnas del Huerto Santa Fe Hospital de Caridad
- Hnas de la Inmaculada
Concepción Santa Fe Asilo Maternal
Santa Fe Hospital Italiano
- Hnas Terciarias Fcnas
de la Caridad Santa Fe Conservatorio Sta Isabel
- Hnas del Huerto Rosario Asilo de Mendigos
Rosario Hospicio de Huérfanos y Expósitos
Rosario Hospital de Caridad
Rosario Casa de Aislamiento
- Hnas Capuchinas
Madre Rubatto Rosario Hospital Italiano
- Hnas de Nuestra Sra de
del Buen Pastor Rosario Asilo Buen Pastor
- Hnas de la Misericordia Rosario Asilo Maternal
S. Lorenzo Hospital
Casilda Hospital
- Hnas de S. Antonio de Padua Esperanza Hospital
Pujol Orfanato
C. de Gómez Hospital
- Hnas Dominicas Rosario Asilo del Ssmo Rosario
Santa Fe Asilo de la Sagrada Familia
- Hnas Esclavas Santa Fe Asilo de La Magdalena

Sobre la meritoria y abnegada tarea de las religiosas de las diversas congregaciones, alcanza para nuestra ilustración con el juicio que el Pbro. Jorge Rossi –quién durante todo este tiempo fue Capellán del Hospital Italiano de Rosario- hace sobre las Hermanas Capuchinas de la Madre Rubatto y que consideramos se hace extensivo a todas:

‘Es grande el bien que hacen las hermanas capuchinas en el hospital italiano. /Por ellas/ todos los enfermos mueren sacramentados a no ser que absolutamente lo rehúsen; por ellas el hospital tiene una capilla ricamente adornada (...) en los días de fiesta se llena de gente (...) Las hermanas enseñan la doctrina a los enfermos y particularmente a los niños. En fin, las hermanas son como los ángeles del hospital que andan de cama en cama consolando a los enfermos’

En cuanto a las Misiones populares, estas ya se realizaban con cierta intensidad en las ciudades y colonias de la provincia desde finales del siglo XIX cuando aún se dependía del Obispado del Litoral, y ya instalada la nueva Diócesis de Santa Fe recibirán un fuerte impulso de parte de Mons. Boneo quién se sentía también en esto respaldado por las disposiciones del Concilio Plenario de América Latina .

Sobre la eficacia de las Misiones populares, es el mismo Obispo quién en 1908 expresa:

‘Gracias al Señor la marcha de los intereses religiosos en esta Diócesis, con excepción de algunos incidentes promovidos por los sectarios y enemigos de todo lo que significa orden y progreso moral, ha sido regular, notándose incremento consolador en las misiones que se han dado en las Parroquias especialmente rurales a muchas de las cuales hemos asistido personalmente, y aprovechando la afluencia de fieles que con tal motivo concurren, de las Colonias y poblados limítrofes hemos administrado el sacramento de la Confirmación a muchos millares de niños de ambos sexos. Huelga decir Excmo Sr cuanto bien reprta a los pueblos este medio que la Santa Iglesia ha utilizado siempre como uno de los mas eficaces para levantar a los pueblos de su frustración moral haciéndolos volver a la vida de la fe y de las santas costumbres del cristianismo’

La importancia dada a las mismas queda también reflejada en el Boletín Eclesiástico, el cual quincenalmente publica Informes sobre dic has Misiones y donde además, durante varios números se publicaron notas bajo el título ‘de la Cruz llamada de Misión’ .

En una de las notas de marras, leemos:

‘Conocido es de todos que como recuerdo de las sagradas Misiones celebradas de tiempo en tiempo en las Parroquias, para confirmar a los fieles en la fe y para avivar el fervor de la vida cristiana, acostumbran los misioneros a erigir una Cruz grande y visible. Al terminar la Misión suele colocarse solemnemente, o en la misma iglesia o cerca de ella, y los fieles pueden ganar indulgencia plenaria o indulgencias parciales según las concesiones hechas a los Misioneros por la Santa Sede, el día de la colocación o en su aniversario, y dentro del año suelen tener también concedidas algunas indulgencias plenarias y algunas parciales cada día, recitando ante dicha Cruz determinadas preces. Y es cosa clara cuanto contribuyen estas Cruces y estas gracias espirituales que perdurarán hasta la Misión siguiente, a recordar vivamente los saludables pensamientos y resoluciones del tiempo de Misión’

Entrando al desarrollos de las Misiones en la provincia de Santa Fe en esta etapa, debemos señalar que las hubo urbanas y rurales y que en su gran mayoría fueron predicadas por los Redentoristas y Claretianos, aunque también registramos la actividad de pasionistas, verbitas, franciscanos y dominicos e incluso la de algunos diocesanos como J. Tavella, B. Ghione y M. Mazzucchi .

En el año 1903 encontramos a los redentoristas predicando la Santa Misión en la jurisdicción parroquial de S. Jorge la cual se extendió a lo largo de 15 día a partir del 30 de agosto.

De allí pasaron a Landeta (14 al 27 de setiembre) y luego a Piamonte (28 de setiembre al 2 de octubre), observándose en todos los casos la participación de niños como de ‘... ancianos cargados ya de años que venían a reanudar sus deberes de fervientes cristianos después de mucho tiempo de tibieza’ .

Los resultados de la misma, según la evaluación propia de aquellos tiempos, fue la que siguiente: S. Jorge, 1120 comuniones y 5 matrimonios; Landeta, 424 comuniones y Piamonte, 424 comuniones y 7 matrimonios .

En marzo de 1904 y durante casi un mes y medio, los hijos de S. Alfonso de Ligorio se establecen en Rufino para misionar en el lugar y extenderse a la colonias Amenabar, Castellanos y Lazzarini. En toda esta zona logran la regularización de 40 matrimonios y distribuyen mas de un millar de comuniones .

Al mes siguiente los encontramos en Ceres, donde a lo largo de ese mes y con la colaboración del Párroco –Pbro. M. Pugliese- recorrieron las diversas colonias de esa extensa jurisdicción parroquial: Hersilia, Amborsetti, Ana, Rosa y Monigotes

En el año 1906 nos encontramos con la primera in formación documentada de una Misión predicada por los padres Claretianos, la cual fue llevada a cabo en C. Pellegrini durante el mes de marzo y logró el fracaso de los corsos y bailes que se habían organizado con motivo del carnaval .

Algunos meses mas tarde los encontramos misionando en C. de Gómez con motivo de la Visita Pastoral del Obispo a dicha Parroquia, siendo abundante los frutos de la misma: 1418 Confirmaciones, 1500 comuniones y 4 matrimonios legitimados .

En el mes de octubre, los mismos misioneros se establecían durante días en la colonia Crispi en la cual son recibidos afectuosamente por los vecinos. Allí, el carácter rural y por ende disperso de la población no fue obstáculo para que las funciones fuesen concurridas, al punto que se podía observar la presencia de fieles provenientes de hasta 7 u 8 leguas de distancia.

En cuanto a la metodología utilizada, nos parece interesante transcribir parte del Informe elevado por el Cura Párroco:

‘Por la mañana y por la noche exponían al pueblo los abnegados Misioneros la palabra evangélica, y por la tarde, con no menos empeño, entreteníanse en la santa obra de instruir a mas de 350 niños y niñas que concurrieron al catecismo’

Entre los frutos de esta Misión hay que contabilizar la Primera Comunión de 150 niños de la zona y la regularización de 8 matrimonios y lo que es mas importante ‘... el resurgimiento de mas de 400 personas a las prácticas de la Fe cristiana...’ .

Un años después los Hijos de la Inmaculado Corazón de María están predicando su Misión en Recreo donde administran los sacramentos a una numerosa concurrencia, erigen una Cruz de mármol como recuerdo de la misma y concluyen con una peregrinación al Santuario de Guadalupe.

Al respecto, señala el Pbro. I. Pereyra, a cargo entonces de esa colonia:

‘Pasaban de doscientos los carruajes y de mil los peregrinos, pudiéndose afirmar que la Colonia en este día quedó casi despoblada, siendo muchas las familias que se trasladaron integras cerrando sus casas’ .

A fines de ese mismo mes nos encontramos con una importantísima Misión en el pueblo de Tostado, sobra la que ya hicimos referencial al hablar sobre la atención pastoral a las zonas marginales.

Acerca de la misma, informaba el Cura de Ceres:

‘Como dicen muy bien los padres Misioneros, cada Misión tiene su sello particular y la de Tostado tuvo el sello especial de las poblaciones principiantes: por lo tanto los padres misioneros, que comprenden su misión, sin ahorrar en casos dados la fuerza de su oratoria, sencilla, si, pero franca, enérgica y convincente se limitaron las mas de las veces a enseñar el catecismo a las personas mayores y niños, lo que prueba la táctica y espíritu verdaderamente evangélico, consiguieron así abundante fruto.
Era un encanto verlos en las pocas horas que podían tener de descanso recorrer el pueblo con sus alrededores y de rancho en rancho invitando, llamando a aquella gente sencilla, a jóvenes de 20 años, que no podían darse cuenta de los grandes días de salud y de aceptación que se les proporcionaba, para que fueran a oír la palabra del Señor’

Meses mas tarde y como un modo de preparar la Visita Pastoral del Obispo a Reconquista -ya que como hemos visto en la primera había sido recibido con frialdad y desinterés-, el Cura Párroco del lugar les convoca para predicar una Santa Misión que logrará movilizar a la feligresía católica de esta localidad, Malabrigo, Las Garzas y Avellaneda y morigerar los ímpetus de los anticlericales .

También en el mes de octubre se predican Misiones en Arroyo Seco y en María Juana, estando a cargo la primera de los padres redentoristas y la segunda de los claretiano. En el caso de Arroyo Seco sirvió como preparación a la Visita Pastoral de Mons. Boneo y en María Juana, además de las tradicionales conferencias y exhortaciones religiosos-morales, una cincuentena de niños hicieron su primera comunión y varios centenares de adultos se acercaron a la eucaristía .

En agosto de 1908 los padres claretianos predican una Misión en la colonia Sastre y a pesar de que las condiciones climáticas no son las mejores –‘...oscuridad de la noche e intransitabilidad de los caminos....’- obtienen una buena respuesta, incluso entre los hombres de esa población. Durante la misma realizan su primera comunión alrededor de 250 niños y niñas que asisten a las escuelas estatales y al Colegio de las Hnas Capuchinas.
La Misión concluye –como en otros sitios- con la erección de la Cruz ‘... entre los vítores y aplausos de la muchedumbre enfervorizada, que exteriorizaba en ardiente fe, con el ósculo reverente con que la besaba al despedirse’ .

En 1909, durante el mes de noviembre los redentoristas misionan en Elortondo con motivo de las fiestas patronales, aunque la misma se ve afectada por las lluvias que habían convertido a los caminos en verdaderos lodazales. Allí, además de los tradicionales encuentros con los adultos realizan una ‘misioncita’ entre los niños que permitirá que 82 de ellos comulguen por primera vez. Entre los adultos se regularizaron varios matrimonios y se bautizaron algunos vecinos pertenecientes a familias de extrema pobreza a los que se les proveyó de la ropa adecuada para la circunstancia. Antes de retirarse, los padres establecieron el Apostolado de la Oración con mas de 150 socios .

También en este mismo año, predican otra Santa Misión en la colonia Angeloni, situada en las cercanías de S. Justo.

Por su parte, los claretianos visitaban El Trébol a cuya iglesia acudieron fieles que vivían bastante alejados de la localidad y de la practica sacramental, a la cual volvieron tras escuchar la palabra de estos eximios predicadores .

En marzo de 1910, el Cura Párroco de Santa Rosa en Rosario, organiza una Misión que encargó a los padres redentoristas, ocasión en que el templo parroquial se vio desbordado de fieles.

Durante la noche se ofrecían conferencia para hombres y para los niños se llevaba a cabo una ‘misioncita’ que contó con el apoyo de los colegios religiosos situados en la jurisdicción parroquial (salesianos, Hnas de María Auxiliadora y Capuchinas).

Según informaba el Pbro. N. Bértolo, hubo 3800 comuniones de las cuales mas de 600 era de varones adultos y además se regularizaron mas de una decena de matrimonios .

También Casilda –entre el 19 de junio y el 3 de julio- recibía a los misioneros de marras, resultando el templo ‘... incapaz desde los primeros días para contener tanta muchedumbre viéndose muchos precisados a situarse fuera de la iglesia por estar materialmente ocupada’ .

Los frutos fueron copiosos ya que mas de 300 niños se acercaron a comulgar, las comuniones ascendieron a 4200, de las cuales un tercio correspondieron a hombres -muchos de los cuales estaban alejados de la vida sacramental- y se regularizaron 28 matrimonios .

En el mes de octubre misionan en Santa Teresa, viéndose favorecidos en esta oportunidad los vecinos del pueblo ya que los colonos –por estar abocados a sus trabajos- no pudieron participar en la medida deseada. Las reuniones nocturnas fueron muy concurridas –incluso por vecinos de poca vida sacramental- y la palabra de los misioneros era escuchada con interés. Para los niños, la ya probada ‘misioncita’ que también tuvo sus logros, ya que el templo diariamente se llenaba de pequeños .

Las colonias Carrizales y Larguía –que estaban bajo la jurisdicción de esta Parroquia- fueron a su vez misionadas por los padres del Inmaculado Corazón de María aunque también tuvieron que lamentar la poca participación de los colonos, a lo que se agregó el fallecimiento de la esposa del fundador de la segunda de las colonias, por lo cual se tuvo que adelantar el cierre de la Misión .

Los mismo padres predican entre los días 23 de octubre y el 6 de noviembre una Misión en Pilar la cual tuvo una buena respuesta de los fieles, resultando pequeño el templo para contener no solo a los niños sino incluso a los hombres que asistían a las conferencias. En esta localidad los padres claretianos aprovecharon a difundir la devoción al Sagrado Corazón de María y al finalizar la Misión colocaron la Cruz en la fachada de la iglesia parroquial .

En el caso de Lehmann, quienes predican por primera vez una Misión en la misma serán los padres redentoristas la cual se lleva a cabo entre los días 16 de octubre y 2 de noviembre y de la misma puede decirse que participó la colonia en masa. Con una población de 1500 hbs, hubo sin embargo 1200 comuniones –entre ellas 300 de hombres- y 64 Primeras Comuniones de niños .

Una Misión predicada en Alberdi en el año 1907 por los padres pasionistas –quienes entonces estaban a cargo de esa Vice Parroquia- nos puede servir de guía para comprender la estructura de estas Misiones populares, que con leves diferencias seguían todas las congregaciones:
‘Apertura de Misión con exhortación a la conversión y a participar de la misma.
Cada día:
6 ½ hs. Misa
8 hs. Misa con Plática
16 hs. Misión para niños
19 ½ hs. Rosario, plática y sermón con bendición del Santísimo
Conclusión de la Misión’

Finalmente haremos referencia a una Misión predicada en la zona de la Costa donde predominaba una población de ascendencia criolla y mestiza, la cual se llevó a cabo a mediados de 1910 y estuvo a cargo de los padres dominicos del Convento de Santa Fe. La misma se llevó a cabo en varias etapas, la primera en el mes de julio en las poblaciones de Helvecia, Saladero Cabal y Cayastá y la segunda en el mes de setiembre de San José del Rincón. Durante la misma se confirmaron a mas de un millar de fieles, se regularizaron muchísimos matrimonios y los lugares de culto resultaban pequeños para albergar a la concurrencia, entre la que se destacaban algunos de quienes se había perdido la memoria de haberlos visto algunas en la iglesia .


EL LAICADO

Afrontar el papel del laicado en esta primera década del siglo XX -no solo en Santa Fe- es tarea harto difícil ya que a la par que se observa una activa participación de los mismos en diversas asociaciones, la misma está condicionada por una concepción eclesiológica que los concibe como iglesia oyente, receptores pasivos de acciones salvíficas que tenían su origen en Dios y eran mediatizadas por la Jerarquía .

Ya desde mediados del siglo XIX esta concepción había comenzado a variar por el influjo de precursores como Palloti, Newmann y Perrone y por el apoyo de Pío IX y luego de León XIII . Ya entrado el siglo XX el impulso de Pio X en la ‘E supremi apostolatus’ de 1903 que invita a los fieles a tomar parte plena en actividades eclesiales como la oración y la vida sacramental, como así también en la acción social .

En esta misma línea, al hablar de los seglares, el Episcopado de Argentina afirmaba en su Primera Carta Pastoral del año 1898:

‘... os recomendamos encarecidamente trabajar con celo en las obras de propaganda católica. ¡Oh! Que satisfacción, que honra, trabajar con Jesucristo en la salvación de las almas y de los pueblos, en la difusión de la verdad, en el establecimiento de su reino en los corazones.
No hay fiel por oscuro que parezca que no pueda asociarse a sus trabajos y a quienes no s eles haya impuesto la obligación de tener hambre y sed de justicia. Cada uno está encargado no solamente de su propia salvación, sino también de la salvación de su prójimo y todos juntos nos han sido encomendados los intereses de Dios’

Por su parte, la extensa Carta pastoral del 20 de setiembre de 1902 es una verdadera apelación a los laicos a un compromiso mayor en la vida íntima de la Iglesia y en la sociedad civil, especialmente en los capítulos dedicados al ejercicio y práctica de la caridad, la buena y mala prensa, escuela, Universidad Católica, los deberes políticos de los católicos, la propaganda protestante, las plagas sociales, matrimonio y divorcio y Federación de Asociaciones Católicas .

En el caso de Santa Fe, cuatro serán los ámbitos a los cuales en esta etapa se abocará el laicado: sostenimiento del culto, doctrina cristiana, vida de piedad y acción social.

En lo que respecta al sostenimiento del culto, para lo cual ya venían trabajando los laicos con mayor o menor éxito prácticamente desde el surgimiento de cada pueblo y colonia , tendrá una gran importancia el Decreto sobre Comisiones de Iglesias.

Mons. Juan A. Boneo, con fecha 19 de noviembre de 1902 establece el primer Reglamento de Comisiones de Iglesia, en el cual se ordena el funcionamiento de las mismas, previo reconocimiento de la labor positiva que habían realizado hasta ese momento, precisando:

‘Siendo evidente los servicios que han prestado y prestan así a las necesidades, decoro y ornato de los Templos, como a la congrua sustentación de los Ministros, las Comisiones llamadas de Iglesia o Culto: por lo que, al organizar esta nueva Diócesis, juzgamos deber conservarlas: y deseando vivamente que, salvadas algunas dificultades originadas por defecto de reglamentación, llenen debidamente los fines de su institución...’

Entrando ya a la reglamentación -que comenzaba a regir el 1ro de enero de 1903- se señala que la Comisión debe estar compuesta por vecinos honorables que sean católicos prácticos residentes en la colonia. Asimismo -en el art. 1- se precisan los cargos que se han de ocupar y los que los ocupen -que durarían tres años- debían ser elegidos por mayoría de votos de los padres de familias presentes y a posteriori aprobados por el Obispo, como así también quienes los reemplazen .

En el art. 4to –que transcribimos- se fija la misión de las mismas:

‘Como lo indica el nombre y lo expresa el origen de estas Comisiones, su objeto es auxiliar al Cura o Capellán a fin de proveer lo necesario para el Culto Divino, para la conservación, mejoramiento, ornato de los Templos y Casas Parroquiales, congrua sustentación del sacerdote y dotación del sacristán, a cuyo efecto las Comisiones designarán algunos de sus miembros que cada año, terminada la cosecha recorran las Colonias y campos respectivos a objeto de recolectar fondos para la Iglesia y levantarán en el pueblo una suscripción que sirva de beneficio o congrua sustentación para el Párroco o Capellán...’

Sobre la vida la acción de estas Comisiones podemos hacer referencia a algunas de ellas como la de S. Carlos Norte que existía desde hacía varias décadas y había tenido un rol primordial en la construcción de su importantísimo templo, aunque paradójicamente, tras esta reglamentación no lleva adelante ningún hecho trascendente .

En el año 1906 se elige una nueva Comisión, la cual a partir de 1908 se reunía los últimos domingos de cada mes tras la celebración de los actos piadosos de la tarde .

La capilla de S. Jerónimo del Sauce que estaba dentro de esta jurisdicción, contaba con su propia Comisión de Iglesia .

También Sta Clara de Buena Vista había respondido a las disposiciones episcopales, constituyéndose en 1903 la respectiva Comisión integrada por cuatro miembros. Años después se procede a su renovación y se amplia el número de los integrantes

Así, año a año se van conformando las Comisiones de Iglesia acordes a lo que señala la nueva reglamentación: 1905, Elortondo y Reconquista ; 1906, S. Genaro, María Juana y Cañada Rosquín ; 1907, Sta Teresa y Carmen del Sauce ; 1908, Susana, Roldán, Progreso y Sunchales y 1909, Ambrosetti por no citar sino algunas.

Sin embargo, en algunas ocasiones, desde la Curia se debe recordar a los vecinos la necesidad de conformar dichas Comisiones como acontece con los de Irigoyen a quienes en 1905 se les emplaza para que formen una, lo que de inmediato concretan

Estas Comisiones cumplían en mayor o menor grado con sus objetivos y eran mas disciplinadas que sus predecesoras del siglo anterior donde prácticamente no había ningún tipo de control por parte de la autoridad eclesiástica y actuaban según su leal entender, lo cual constituía un verdadero avance.

A pesar de las exigencias de la nueva reglamentación, en muchos lugares siguió la costumbre –en virtud de la elección popular- de nominar a los influyentes –por lo general hombres de negocios- que eran quienes menos tiempo tenían para ocuparse de estos asuntos.

De todos modos no faltarán reconvenciones y llamados de atención como el que se hace en 1904 a la Comisión de Iglesia de S. Martín de las Escobas, a la que se le ordena que cumpla con las disposiciones diocesanas y entre al Párroco el cepillo de la Iglesia .

En cuanto a las asociaciones piadosas, que canalizaban la actividad laical especialmente femenina debemos decir que existían en buen número aunque muy pocas alcanzan en su desarrollo a toda la provincia, destacándose entre ellas las dedicadas a la propagación del Sagrado Corazón de Jesús.

El 3 de marzo de 1899 el Cura de S. Justo –Pbro. Luis Wiaggio Gennaro- fundaba el Apostolado de la Oración y el 22 de diciembre de ese mismo año Mons. Boneo aprobaba los Estatutos de una Cofradía del Sagrado Corazón de Jesús que venía desarrollando sus actividades en San Lorenzo desde el año anterior .

Sobre la instalación del Apostolado en Pueblo Casas en 1900, escrib e el Capellán del lugar::

‘... deseoso yo de plantar en este pueblo y en un católico espíritu, tan santa devoción, suplico a VI el competente permiso para la instalación del Apostolado de la Oración del Sagrado Corazón de Jesús’

En 1905, el Cura de S. Jorge informaba sobre la marcha de esta asociación en una de las colonias de su jurisdicción:

‘Pensaba establecer el Apostolado de la Oración en esa colonia /Crispi/ como lo acabo de hacer en Landeta donde verdaderamente se palpan los progresos de esta obra, pues hace solo dos meses la establecí, y ya son mas de 40 las personas que reciben la Santa Comunión los primeros viernes’ .

Otra Congregación que tenía buena difusión entre el laicado de diversas colonias era la de Santa Ana, que fundada en 1881 en San Carlos Centro se había expandido por otros sitios de la provincia como por ejemplo López donde funciona a partir de 1903 .

En el año 1905 se aprueba por parte del Obispado los Estatutos de la Congregación y a posteriori se erige canónicamente en S. Carlos Norte (1905) y S. Carlos Centro (1906). Dichos estatutos se estructuraban en dos capítulos que se referían a los fines y medios de organización, contando la primera parte de 8 artículos y de 11 la segunda. La Asociación poseía la imagen de la Patrona, estandarte en algunas ocasiones, altar en el templo. Las socias colaboraban con el ornato del mismo, ofrecían misas por los fallecidos y comulgabn el 26 de julio y durante el tiempo pascual .

De limitada extensión ya que estaba ligada a una comunidad étnica minoritaria, en Rosario nos encontramos con la Asociación Católica ‘San Patricio’.

En el artículo III de su Constitución se señalan los objetivos principales: 1) proveer para el sostenimiento de los capellanes del pueblo irlandés y sus descendientes en toda la provincia, 2) promocionar los principios morales y católicos por medio de reuniones y asambleas, 3) instituir obras de caridad y educativas para los irlandeses o sus descendientes y 4) proteger otras obras que tengan el mismo fin .

También en Rosario –pero agrupando mayoritariamente a italianos- en la Parroquia Sta Rosa se funda a principios del siglo la Cofradía de Nuestra Señora de la Rocca, la cual para 1904 contaba con 297 socios de ambos sexos.

Sus fines eran proporcionar a los cofrades un medio eficaz de conservar incólume y acrecentar cada día el tesoro de la fe, moralidad y cultura adquirida en el hogar paterno; remediar caritativa y desinteresadamente las necesidades de los mismos tanto en lo espiritual como en lo material y edificar al prójimo presentándole el modelo d euna vida cristiana modesta y laboriosa.

Para el logro de estos fines se ordenan una serie de actividades piadosas y devocionales, eucarísticas y catequeticas como asimismo caritativas que apuntan mas que a la limosna a la colocación laboral.

Por otra parte se señalan las características de los cofrades: vivencia de las virtudes humanas y cristianas, espíritu de armonía y fraternidad en los diversos ámbitos, amantes del trabajo y sobrios, enemigos de la murmuración y maledicencia, que vistan con decoro, eviten las diversiones mundanas, lean los libros permitidos por la Iglesia y sean caritativos con los pobres y prudentemente indulgentes con los que yerran

En San Carlos Centro nos encontramos con una Congregación de San Isidro Labrador que había sido fundada en 1876 con el fin de difundir el culto a este patrono de los agricultores y asegurar sufragios para las almas de los socios después de su muerte y que en 1906 conservaba bastante vitalidad, razón por la cual soliciten a la autoridad eclesiástica la aprobación de los Estatutos y en S. Vicente con una Cofradía de Nuestra Señora del Carmen que databa del año 1893 y que contaba con un Reglamento impreso .

Dada la imposibilidad de desarrollar en mayor extensión la información que aparece por doquier en relación con las asociaciones piadosas, nos limitamos a presentar la nómina de las mismas y algunos de los lugares donde tenían presencia:

Asociación Localidad
_________________________________________________________________________

- Congregación de Santa Ana S. Carlos Centro, Alcorta, S. Carlos Norte, S.
Martín de las Escobas, Gessler y López
- Compañía de S. Luis Gonzaga Esperanza y S. Martín de las Escobas
- Congregación de Madres
y Esposas cristianas S. Cristóbal
- Pía Unión de S. Antonio Santa Fe y Alcorta
- Congregación de Nuestra Señora
del Carmen Parroquia del Carmen –Sta Fe- S. Jorge, S.
Vicente, V. Constitución y Catedral
- Hermandad de Nuestra Señora
del Carmen Zenón Pereyra
- Cofradía de S. Antonio de Padua Cañada de Gómez
- Apostolado de la Oración Carcarañá, Helvecia, Las Rosas, Lehmann,
Gaboto, María Juana, Providencia, Roldán,
S. Agustín, S. Jorge, S. Lorenzo, V. Tuerto,
Z. Pereyra, Zavalla, Vera, El Trébol, Franck,
S. Martín de las Escobas, Sta Teresa, Crispi,
S. Vicente, Sunchales, Arequito, Ataliva,
C. de Gómez, Casilda, Diego de Alvear, Santa Fe,
Rosario y Landeta
- Hijas de María S. Agustín, V. Tuerto, Vera, C. de Gómez,
Coronda, Emilia, esperanza, S. Javier, S. José
De la Esquina, S. Lorenzo, S. Martín de las
Escobas, Sta Teresa, V. Gobernador Gálvez,
Sunchales, Santa Fe y Rosario
- Cofradía del Rosario C. de Gómez y María Juana
- Congregación del Rosario
Perpetuo S. Cristóbal
- Congregación de Ntra Sra de Luján Carcarañá
- Cofradía María Auxiliadora Josefina y M. Paz
- Congregación del Sagrado
Corazón de Jesús V. Gob. Gálvez, Coronda, S. Javier, S. Jorge,
Gálvez, S. José de la Esquina, Chabás y S.
Martín de las Escobas
- Archicofradía Ntra Sra
de Guadalupe Guadalupe –Sta Fe-, Josefina y S. Martín de las
Escobas
- Tercera Orden Franciscana Convento S. Francisco –Sta Fe-, Coronda, S.
Lorenzo y Avellaneda
- Congregación del Ssmo Sacramento Sta Clara de Buena Vista, Sunchales y Felicia
- Cofradía del S. Corazón de Jesús Esperanza, Josefina, Teodolina y Villa
Constitución
- Congregación de los Stos Apóstoles Sta Teresa
- Pía Unión de S. Isidro S. Carlos Centro y S. Martín de las Escobas
- Congregación de la I. Concepción Felicia
- Congregación de S. José V. Gob. Gálvez
- Congregación de S. Roque V. Gob. Gálvez
- Congregación de Nuestra Sra
de los Dolores Catedral y Sta Clara de Buena Vista
- Cofradía de Ánimas Catedral
- Cofradía de la Buena Muerte Catedral
- Hijas de María del Valle Convento San Francisco –Sta Fe-
- Cofradía de S. Benito Convento de San Francisco –Sta Fe-


Otro ámbito de la actividad laical fue el de la enseñanza del Catecismo para lo cual se fundó la Congregación de la Doctrina Cristiana a la que ya hicimos mención y que también había sido recomendada por el Episcopado nacional.

La reglamentación diocesana señala acerca de las obligaciones de sus miembros:

‘Art. 5 (a) En cada Parroquia y Capellanía se formará una Junta Directiva bajo la presidencia del Sacerdote encargado de la Iglesia. Este designará las personas y su número que han de formar parte de la Junta que podrá ser de hombres o de mujeres, pero no mixta.
(b) Todos los miembros de la J. Directiva, al aceptar sus cargos se obligan a enseñar el catecismo, ya sea en la iglesia, o en otros centros de enseñanza catequística que se establezcan. Esto no obsta para que se empleen también en la enseñanza del catecismo otros congregantes aptos que no pertenezcan a la Junta Directiva.
Art. 6. El Presidente de la Junta nombrará un Secretario y un tesorero. El Secretario llevará un registro de Congregantes, con sus nombres y apellidos y fecha de ingreso en la Congregación, y otro de los niños y niñas que asisten al catecismo, con sus respectivas edades. Así mismo, extenderá las actas de las sesiones que la Junta Directiva ha de celebrar mensualmente.
El tesorero recibirá las cuotas que abonarán los congregantes y llevará las cuentas de entradas y gastos, debiendo presentarlos a la Junta en la sesión de cada mes’

La exhortación del Obispo encontró eco en los numerosos pueblos y colonias de la Diócesis y así el 22 de agosto de 1906 el Párroco de Ceres informaba la constitución de la misma y el 28 de diciembre de 1906 el Párroco de Lehmann se dirigía a Mons. Rafael Canale Oberti –Presidente de la Congregación- informándole que el 25 de ese mes se había constituido la Asociación, la cual se componía de 252 niños y 60 ancianos .

También S. Carlos Centro para el año 1907 tenía constituida su Congregación y lo mismo sucedía con Sta Clara de la Buena Vista y en las colonias San Agustín y Carlos Pellegrini .

Sobre la primera de estas colonias, tenemos la siguiente semblanza:

‘Resuenan en nuestros oídos la voz de la madre, de la abuela o de algún familiar llamándonos y diciéndonos ´´Es la hora de la Doctrina’’, y marchábamos con sumo gozo hacia la Parroquia. Ocurría ello el domingo por la tarde. Que obra benéfica para los niños y para las familias que integraban la comunidad cristiana naciendo y creciendo en la fe, para ir madurando y fructificando en nuestra vida espiritual, como lo hacía el trigo en el fecundo surco sementero’

En el caso de Cañada Rosquín no solo sabemos de su existencia sino también de los frutos de la misma ya que en los primeros días de octubre se informa que de manos del Pbro. S. Ostorero ‘... recibieron el pan de los Ángeles setenta y ocho niños y niñas de Primera Comunión y unos trescientos cuarenta adultos’

De la Parroquia de S. Martín de las Escobas nos ha quedado un extenso listado del año 1907 en el que se registran cerca de 120 niños y niñas que ‘asisten a la doctrina cristiana y circunstancias’ .

Los miembros de la Congregación colaboraban con el sacerdote en la enseñanza de la doctrina o interesando a los padres de familia para que enviasen a sus hijos a la Catequesis. La eficacia de esta colaboración es resaltada a fines de 1907 por el Cura de María Juana, Pbro. A. Milessi en estos términos:

‘... durante el año que acaba el 90 % de los niños y niñas ya ha tenido su instrucción religiosa. El 80 % ha recibido dos veces la menos solemnemente los Sacramentos de la Confesión y Comunión. De estos, 36 niños y 45 niñas, han tenido la dicha de hacer la Primera Comunión y con toda la solemnidad posible’

A pesar de lo descrito, hay que señalar que la respuesta no era unánime ni en la Diócesis ni tampoco en el resto del país, lo que motivó al Episcopado a colocar como fecha límite para la instauración de la misma el 1ro de enero de 1910.

Al filo de la fecha, el Párroco de Gálvez informaba al Obispo:

‘No habiendo podido formar espontáneamente la Comisión de la Doctrina Cristiana, vi yo a las personas mas piadosas, las convidé a formar parte y habiendo dicho que harán lo que puedan, creí bien en el Señor nombrar de modo propio una Comisión...’

Hacia el año 1910, al menos las siguientes Parroquias y Vice Parroquias contaban con esta noble institución que tanto hizo para la catequización de la niñez: Ataliva, El Trébol, Alcorta, Arequito, Cañada de Gómez, Carcarañá, Esperanza, Lehmann, María Juana, Providencia, Roldán, S Agustín, S. Jorge, Sta Teresa, Sunchales, Vera, V. Constitución, Felicia, F. Palacios, Gaboto y las de Santa Fe y Rosario .

En lo atinente a la acción social de los católicos debemos señalar que los laicos contaron para su compromiso con diversas asociaciones, entre las que destacamos los Círculos Católicos de Obreros y otras de alcance diverso.

Tocante a los Círculos de Obreros debemos señalar que estos habían nacido a finales del siglo XIX bajo la inspiración del padre Grote, quién había misionado en ciudades y colonias de esta provincia y contaba con el aprecio de Mons. Boneo.

Los mas antiguos son los Círculos de Rosario y Santa Fe que ya existían antes de la llegada de Mons. Boneo y en 1900 se crea el de San Carlos Centro, en 1903 el de Rufino –que poco después se verá envuelto en problemas - y en 1907 el de Arroyo Seco, el cual tenía entre sus objetivos la ayuda mutua y el socorro material en caso de enfermedad .

Los Círculos eran impulsados por el Episcopado y en especial por Mons. Boneo quien era asiduo concurrente a sus sedes en Rosario y Santa Fe, aunque a decir verdad las respuestas a nivel de pueblos y colonias no fueron las esperada y aunque intenciones no faltaban, pocas veces se concretaban como sucede en S. Justo, cuyo Párroco escribe en 1903:

‘... será posible organizar en los mismos salones, un Círculo de Obreros, para lo que pienso pedir su reglamento y estudiarlo minuciosamente’

Sobre el desarrollo y acción del Círculo de Santa Fe no ha quedado demasiada documentación, aunque una nota de 1900 nos ilustra al respecto:

‘Los Círculos Católicos de Obreros, fundados principalmente para contrarrestar esa in fluencia /anticristiana/, van extendiendo su acción a medida que le es dable desenvolverse, y, entre los medios excogitados para ello, se encuentra la propagación de lecturas, sean libros, folletos o periódicos, que nutran su cabeza con sana doctrina y lleven a su agraviado espíritu la paz, que se consigue con lectura y práctica cristiana.
Este Círculo de Obreros cree encontrarse en condiciones de publicar una hoja de lectura, que primeramente será mensual, destinada a difundir las enseñanzas de Jesucristo y de Nuestra Santa Madre la Iglesia, contraponiéndolos a la funesta influencia de cualquier secta o doctrina condenada por Ella, particularmente el socialismo como fuente de los grandes trastornos y vicisitudes que afligen al obrero’

Lamentablemente en años posteriores la labor del Círculo se estanca por manejos internos pocos claros y el mismo Bialett Massé en su famoso Informe sobre la situación de las clases obreras se hace eco de estos problemas .

El 18 de setiembre de 1904 se lleva a cabo una asamblea extraordinaria de la cual participan 130 socios y los sacerdotes Federico Grote crrs y Fortunato Gentile, éste último del clero secular.

Entre los socios aparece Ramón J. Doldán, quién tras la votación y escrutinio es nominado Presidente del Círculo santafesino, dando inicio a una nueva etapa llena de expectativas que no llegan a concretarse en su totalidad.

Ya en el ejercicio de su cargo, Doldán se dirige al Obispo señalándole que gracias a su celo de Pastor como a la labor del Padre Grote ‘... podrá contar Santa Fe, nuevamente con una falange de hombres de buena voluntad, congregados en hora feliz bajo el símbolo de un ideal grandioso: el que trae siempre consigo la autoridad y el prestigio de los principios Santos del Evangelio, puestos en práctica en el seno de los humildes hijos de la fe y del trabajo’ .

Sin embargo, y a pesar del apoyo que el Prelado había dado oficialmente a los Círculos ya en el año 1902 , la toma de conciencia de los laicos en relación con el campo social parecía tarea harto compleja.

De allí que al poco tiempo de estar al frente del Círculo, su flamante presidente formula la ‘necesidad de la organización del elemento católico y su forma práctica de realizarla en la provincia’ , precisando que ante el crecimiento de las fuerzas hostiles al catolicismo era necesario abandonar el aislamiento, estrechar filas y organizarse para la defensa leal de la causa cristiana.

Y agregaba:

‘Gran parte de la culpa del triunfo de los enemigos del catolicismo la tienen los católicos que ni defienden como debieran los principios de su credo, ni se organizan siquiera para impedir el avance de las fuerzas contrarias. Esto podrá ser muy cómodo y muy propio de espíritus despreocupados, pero no de católicos conscientes, que se interesan por el triunfo de la Fe y las conquistas morales del ideal cristiano’

Esta toma de conciencia se intentaba a través del dictado de conferencias sobre la problemática de los socialismos, los remedios para evitar o aminorar los males sociales, la huelga en Santa Fe y cuestiones educativas, que incluso tenían finalidades benéficas como las que se hicieron en 1906 para socorrer a los necesitados chilenos .

La institución contaba asimismo con un periódico llamado ‘El amigo del Obrero’ y una biblioteca tal como lo indicaba el Reglamento al referirse a los objetivos del Círculo.

A la tarea educativa se le sumaba el fomento de la actividad gremial, tal como sucede en 1907 en que 36 empleados del Ferrocarril Santa Fe se reúnen en la sede social para fundar la ‘Unión del Trabajo libre del Ferrocarril Santa Fe’ cuyos fines serían ‘... defender y promover el bienestar material y moral de la clase obrera en marcada oposición a la funesta propaganda del socialismo avanzado y del anarquismo, o sea el comunismo en cualquiera de sus formas, los que mediante promesas engañosas de efímera fidelidad y mejora, llevan al obrero a una ruina segura, acarreando a su vez a la sociedad en general males incalculables’ .

Entre los medios para alcanzar estos fines, se enumeran: a) protección mutua para el ejercicio de la libertad de trabajo, b) fundación de cooperativas de consumo para ayudar a los asociados y aplicación de socorros mutuos en calidad de pensión, c) actos festivos para proporcionar recreo honesto e ilustrar a los asociados en diversos tipos de conferencias y finalmente, la celebración de Congresos Provinciales para la discusión y resolución de los puntos de interés común .

En otro orden de cosas, si bien el Círculo de Santa Fe no poseía la importancia de su par rosarino, no dejaba de tener cierto prestigio en virtud de la presencia de Doldán por lo cual en 1908 se le encomendó la organización del IV Congreso Nacional de los Círculos, cuya apertura se realizó el 19 de octubre de ese año .

Los trabajos efectuados en el Colegio de la Inmaculada Concepción, llevaron a las siguientes propuestas: fundación y organización de los Círculos de estudio; formas de vinculación entre los Círculos y la Junta Central; reglamentación de las Comisiones de propaganda; agencias de trabajo; el carácter instructivo de las reuniones mensuales; fundación de cooperativas de consumo y fundación de patronatos de aprendices .

Losa congresales gozaron de la presencia de Mons. Boneo -quién como ya hemos visto apoyaba esta obra- y la del infatigable padre Grote, dándose por concluidos los trabajos con una peregrinación de los participantes hasta el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

En el caso del Círculo de Rosario, en el año 1904 solicitan la aprobación del Gobierno de la Provincia como asociación civil, argumentando que han nacido para ‘... promover el bienestar material y espiritual de la clase obrera, contrarrestando así la funesta propaganda del socialismo y la impiedad que tanto perjudican al obrero y a la sociedad en general’ .

Hasta el año 1906 publican el periódico ‘El Obrero’ y además sostenían una escuela de niños y una de niñas, aunque con altibajos.

A esta última cuestión se refería uno de sus miembros en la Asamblea del 15 de agosto de 1904, donde se ‘... manifiesta la necesidad de crear recursos para sostener las escuelas de varones y niñas, puesto que la primera se sostiene con subvenciones eventuales, que en un momento u otro pueden fallar, y la segunda está paralizada hace dos años por falta de entradas para sostenerla .

En esa misma ocasión se había elegido una nueva Comisión Directiva, la cual estaba presidida por Román Ortiz de Guinea y tenía como asesor al Pbro. Nicolás Grenón, Cura de la Matriz.

En el año 1908 nos encontramos con que el Círculo edita el periódico trimestral ‘La Verdad’ –de corta duración- y a través del cual se expresaban los ideales de la institución en ese tiempo: transformación de la sociedad de modo progresivo y armónico, crítica al anarquismo y a sus huelgas salvajes, discusiones en torno a la huelga y sus diversos tipos, cumplimiento del descanso dominical y protección del trabajo de la mujer y de los menores. Como alternativa social, promovían la creación de entidades cooperativas como las de consumo, de crédito y de producción .

Otra experiencia relacionada con el campo social es el de la ‘Liga Democrática Cristiana’ fundada en 1902 a nivel nacional y de inmediato difundida en Santa Fe por el propio Mons. Boneo quién recomienda a sus asociados se ajusten en todo a la Encíclica ‘Graves de Communi’ del 18 de enero de 1901 y a las Instrucciones de la Sagrada Congregación de Negocios Eclesiásticos extraordinarios del 27 de enero de 1902 .

Una benemérita institución dedicada al servicio de los pobres y que no se puede obviar era la de los ‘Vicentinos’ como popularmente se llamaba a las Conferencias de San Vicente de Paúl, divididos en sus ramas de caballeros y de damas.

En la provincia de Santa Fe se encontraban desde la década del ’60 del siglo XIX, siendo la primera la fundada en 1861 en la ciudad de Rosario, siguiéndole luego en la ciudad capital la Iglesia Matriz surgida el 12 de julio de 1876 y al año siguiente la de la Iglesia del Carmen. En el año 1892 se funda la de Esperanza bajo la protección del ‘Sagrado Corazón de Jesús’ .

Ya con Mons. Boneo al frente de la Diócesis, desde el Consejo Superior con sede en Buenos Aires se le solicitaba al Prelado ‘... su decidida protección para nuestras Conferencias y nuestras obras de caridad’ .

Años mas tarde –1903- se envía desde el Obispado al Consejo Superior de Señoras, un listado con los pueblos en los que se puede propagandizar la obra .

Hacia 1905 presidían las Conferencias de la ciudad de Santa Fe los siguientes laicos: Demetria N. de Navarro (El Carmen), Elisa G. De Mendieta (S. José), Celina Goupillant (Catedral), Clemente Villada (Ntra Sra de la Asunción –caballeros-) y Elisa Cullen (Taller de Aspirantes) , y en ese mismo año tuvieron una destacada actuación socorriendo a las victimas de la inundación que afectó a la ciudad, y en especial a los mas pobres.

En una nota de agradecimiento a Mons. Canale Oberti, se lee:

‘El Taller de la Sociedad de San Vicente de Paul que presido queda vivamente agradecido del donativo que destinará a mejorar la suerte de las familias que mas han sufrido en esta catástrofe’

Lamentablemente, poco después el panorama se ensombrece en virtud del Auto Episcopal del 15 de diciembre de 1905 en el que Mons. Boneo señala que completada la organización parroquial y estando las mismas en condición de asumir sus funciones, correspondía a los respectivos Párrocos atender a las Conferencias de Señoras y al Taller de Aspirantes como ya venía sucediendo con la de Caballeros, desplazándose de esta tarea a los padres jesuitas que desde antaño se desempeñaban como Directores Espirituales .

La decisión fue resistida por el Consejo superior que presidía Tomasa I. De Cullen y el conflicto se extendió por varios meses, tomando intervención el Nuncio Apostólico Antonio Sabatucci y elevando Boneo una apelación al Sumo Pontífice .

La actitud de las Conferencias de Rosario fue totalmente opuesta ya que con fecha 9 de abril se aceptan las disposiciones del diocesano y adhieren a su proceder en el conflicto con sus pares santafesinas .

No caben dudas de que en esta ocasión se sentaron posiciones de un lado y del otro ya que Mons. Boneo deseaba que su clero fuera ocupando un lugar de mayor protagonismo en la dirección de las obras católicas ‘... compuestas de nuestras grandes matronas y mejor sociedad ...’ al decir de ‘La Opinión del 29 de 1906, y por otra parte, las Vicentinas eran celosas de su autonomía tal como lo podrán de manifiesto a nivel nacional en 1920 cuando se las quiera integra a la Unión Popular Católica Argentina (UPCA) .

En el año 1907 el Dr. Manuel Argento ocupa la presidencia de la Sociedad de Caballeros , lo cual es recibido con beneplácito por el Obispo , quién por otra parte no dejaba de hacer llegar su óbolo para la obra de los Vicentinos .

Expresión del trabajo de esta entidad de caridad en esta etapa será el Asilo de Mendigos ‘San Vicente de Paul’ inaugurado en la ciudad capital el 16 de mayo de 1908 .

En los pueblos del interior de la provincia debemos señalar la presencia de la Sociedad ‘Raffeisen’ difundida en Esperanza, San Gerónimo Norte y Humboltd y cuyo objetivo único era el de ‘proporcionar a sus miembros los fondos necesarios para la prosperidad de sus negocios y guardar sus dineros en depósitos’ .

Estas asociaciones habían surgido en Alemania bajo la inspiración de Friedrich Raiffeisen (1818-1888) como Cooperativas de Créditos rurales, en las cuales aportaban personas pudientes para beneficiar a los mas pobres y tenían como compensación un reconocimiento moral, aunque con el tiempo se irá acentuando el esfuerzo propio y la ayuda entre asociados .

En Esperanza surgirá en 1897 como una extensión de la Sociedad Católica y de la misma podían participar vecinos de la colonia ligados a las sociedades San Mauricio o San Miguel y que dispusieran libremente de sus bienes y las viudas católicas honestas en su vida y costumbres y que practicaran los preceptos de la Iglesia. El capital social, que al momento de la fundación era de $ 4500 m/n mas otros ingresos destinados en buena parte a ‘... prestamos con interés a la compra de máquinas, semillas y otros objetos necesarios para desarrollar la agricultura y las industrias’ .

En la constitución de las mismas, habían influenciado los padres del Verbo Divino que actuaban precisamente en estas colonias.

En la colonia Avellaneda existía desde 1892 una ‘Sociedad de Socorros Mutuos de San José’ nacida bajo las inspiración de los padres franciscanos, cuyos estatutos societarios para fines civiles son aprobados en 1898 y tenía fines morales, humanitarios y religiosos

En 1903 nos encontramos con la fundación de la ‘Sociedad Cooperativa Católica de Consumo de Cello’ que tenía ‘... por objeto explotar el negocio de Almacén, comestibles, tienda, corralón de maderas, ferretería y acopio de cereales, entre los socios y en las mejores condiciones posibles de precio y calidad’ .

Hacia 1905 tenía su propia sede en dicha localidad del Departamento Castellanos y una parte de sus beneficios se destinaban al sostenimiento del Capellán .

Para concluir con esta apretada recorrida queremos hacer referencia a la Asociación San Luis Gonzaga creada a fines de este período en Rosario y a cuyos miembros Mons. Boneo llamaba ‘mis luises’, quienes tendrían una destacada actuación en el laicado rosarino .

Inspirada por el Cura de Santa Rosa de Lima –Pbro. Natalio Bértolo- tenía como fines: a) hacer franca demostración de su fe y creencias en las manifestaciones todas de la vida privada y pública, b) habilitar al joven para actuar en las luchas sociales contemporáneas y c) participar de la acción católica bajo las indicaciones del Obispo .

































- Capítulo VI –


LAS PRACTICAS RELIGIOSAS

En esta decada inicial del Episcopado de Mons. Boneo la vida religiosa a nivel popular había experimentado profundas transformaciones ya que las antiguas expresiones de fe que venían de la época colonial –por otra parte circunscripta a los pocos centros poblados existentes y a algunas manifestaciones rurales- habían sido reemplazadas o reinterpretadas por las distintas corrientes inmigratorias asentadas en el territorio .

Hacia 1913, el Pbro. Egmidio Segarra pintaba el siguiente cuadro sobre las colonias del oeste de la provincia, donde el criollo era minoría:

‘Entre los hijos del país a que antes me refería, descendientes de españoles y aborígenes, principalmente (que de ordinario viven en la Plaza ) cunde lastimosamente la idea de que las prácticas cristianas en el templo y la religión misma son para los estrangeros. Ya casi no cauden al templo y cuando lo hacen v.g. para baustizar sus hijos se sienten como extraños en tal recinto. Nada allí les habla al corazón, o les recuerda su antigua fe, sus devociones tradicionales. Fuera del Crucifijo, de la imagen de San Antonio y rara vez la de una advocación de la Virgen Sma, de ellos conocida, todo lo desconocen, hasta el idioma en que se les habla’

Es intención de este capítulo abordar las practicas sacramentales y devocionales de esta feligresía encomendada al cuidado de nuestro biografiado como también las orientaciones pastorales de él emanadas para que unas y otras fuesen acordes al espíritu y disposiciones eclesiales.

LA SANTA MISA

Entre los reclamos –y quizás el mas importante- que Mons. Boneo recibía de pueblos y colonias era el de contar con sacerdotes para la atención espiritual y fundamentalmente para el cumplimiento del precepto dominical.

Lucía Grandis de Racca, escribía desde Ramona el octubre de 1904 a una hija suya que había permanecido en Volverá (cerca de Torino):

‘... rueguen por nosotros, para que vayamos mas a misa, no hay mas ningún cura’

Es cierto que esta no era la única motivación ya que no faltaban interesados entre los comerciantes de contar con sacerdote y misa para que los colonos de la zona concurriesen al lugar y compraran en sus negocios, pero sin duda era la principal.

Ya en 1887, Gabriel Carrasco advertía esta centralidad de la Misa para el colono:

‘Son hombres acostumbrados a cumplir con sus deberes religiosos, y el día domingo, que ellos santifican a su manera, de una o dos leguas o más, se dirigen al punto mas cercano que tenga iglesia, para cumplir sus deberes religiosos’ .

Sobre la mixtura de intereses a la que n os referimos, ilustrativo es un suelto del periódico ‘La Reforma’ de 1888, donde el corresponsal en Gálvez, escribe:

‘Por fin tenemos cura y pronto los fieles tendrán el gusto de oír misa. Esto era esperado com ansiedad. El comercio ganará mucho y el pueblo también’

El no poder participar de la Misa no dejaba de generar malestar, tal como lo manifiesta la ya citada Lucía Grandis de Racca en agosto de 1900:

‘No me gusta /América/ porque no podemos ir todos a Misa, es necesario que dos se queden en casa para mirar los animales, salimos lejos dos leguas’

Ya entrado el siglo XX y estabilizadas definitivamente las poblaciones, el Día Domingo tendrá una importancia central en la vida de estos pueblos donde lo religioso alcanzará proyección social.

En la ‘Pampa Gringa’ este día será fundamentalmente el día del Señor pero también oportunidad para el encuentro con familiares y paisanos y para la adquisición de los elementos necesarios destinados al sustento y a las labores rurales y hogareñas debido a que el sistema del trabajo imperante en las chacras y las distancias impedían hacerlo el resto de la semana .

Esta circuntancia generaba algunos abusos por parte de comerciantes que lo único que les interesaba de ese día era lucrar, con la consiguiente distracción de los colonos y la molestia del cura.

En 1900, el Capellán de San Genaro se que queja que en la Estación Díaz, ‘... quieren la misa a las 10.30 Hs no por otro fin que por hacer negocios...’ . Por su parte, el Cura de S. Justo escribe al Obispo en el año 1907 que un comerciante del lugar ‘ya desde que compró el boliche contiguo a la Iglesia, no está contento con la hora en que se celebra la Misa los domingos, no le gusta que vaya a celebrar a otra colonia, y se dio el caso de querer pagar al cochero, por medio de su cuñado, para que me dejase en tierra’ .

De allí que no faltaron laicos generosos como Antonio Maniás en Castelar, quien dolido por estas situaciones -demas de donar los ladrillos para una capilla en el lugar-, compró los terrenos que la rodeaban para que no se pusieran a despachar bebidas ya que siempre recordaba que ‘... cuando iba a misa a Crispi los domingos, quedaba escandalizado viendo como mientras decía la Santa Misa el sacerdote, en un bolkiche de enfrente tocaban el acordeón’ .

De estos testimonios y de muchos mas que no transcribimos no se puede, sin embargo, concluir que se buscara solo el provecho material en torno al sacrificio eucarístico ni que no hubiese sinceridad en muchos de los comerciantes que lo solicitaban.

En este sentido nos parece iluminador el Informe del Pbro D. Bracci, quién refiriéndose a esta problemática en la Estación Díaz, precisa:

‘Poquísimas y quizás una sola familia hay en Díaz que no oiga Misa sino en todos, al menos en algunos Domingos y en las principales fiestas del Año, de lo que se deduce que si los comerciantes quieren un Cura por motivos de interés, con eso no excluyen el motivco principal, que es el de la Religión, pués ellos mismos la practican, si bien imperfectamente’

Mas allá de toda esta problemática que nos parecía pertinente plantear, hay que señalar que en las Plaza de cierta importancia se celebraban dos misas este día: la primera, generalmente temprano a la que solían acudir los vecinos del pueblo, entre ellos los comerciantes y sus dependientes y a posteriori la llamada ‘Mayor’ a partir de las 9.30 Hs de la mañana en adelante, aunque a veces se retrasaba un poco –especialemente cuando había malas condiciones climáticas o mucho trabajo en el campo- ya que el Párroco no la comenzaba hasta que no llegara la mayoría de los que habitualmente asistían .

Hacia 1900, el Capellán de El Trébol solicita permiso para poder celebrar una segunda misa ya que considera que es moralmente imposible que los colonos puedan cumplir el precepto de oír misa los domingos y días festivos porque la mayoría vive bastante retirada de la Iglesia , al año siguiente el Capellán de Casas eleva la misma solicitud ya que con sidera que este es el único medio eficaz para que todos puedan cumplir con el citado precepto y en 1902 el Capellán de Emilia, F. Zanifini expresa:

‘V E tendrá que permitir la binación en los días festivos para no verlos /a los fieles/ privados de un bien espiritual tan grande’

Las Misas eran anunciadas con tres toques de doce campanadas, realizadas con cinco minutos de intervalo entre el uno y el otro, finalizando el primer toque con un aislado, el segundo con dos y el tercero con tres .

La celebración eucarística era escasamente participada y durante la misma -en la cual los fieles estaban rigurosamente divididos según el sexo- algunos seguían la misma con misales particulares en tanto los más ocupaban dicho tiempop rezando ‘... los actos de Fe, Esperanza, Caridad y contricción, la oración dominical (Padre Nuestro), salutación angélica, Símbolo de los Apóstoles, Decálogo, preceptos de la Iglesia y Sacramentos’ .

La comunión de las sagradas especies era generalmente pobre especialmente en la llamada Misa Mayor donde casi nadie o muy pocos comulgaban a pesar de las exhortaciones que se realizaban desde la Curia , aunque no faltan excepciones como parece desprenderse del Informe del Pbro. F. Zanfini, quién en 1902 señala que los vecinos de Emilia ‘se acercan al Pan Eucaristico a menudo, motivo que nos obliga a guardar permanentemente a su Divina Majestad Eucaristica’

En cuanto a la predicación, los sacerdotes utilizaban lenguas extranjeras ya que los colonos en su mayoría no hablaban el castellano y a veces ni siquiera el de sus paises de origen, lo cual no siempre era bien visto por las autoridades políticas que bregaban por la integración de los inmigrantes y en algunos casos por la misma Iglesia.

En el caso de Sunchales, el Pbro. S. Michelini había establecido la costumbre de pronunciar el primer sermón en castellano y en italiano la predicación de la Misa Mayor como lo hacía en Gálvez el Pbro. D. Rinaldi aunque en la Misa Mayor mechaba su italiano de giros piamonteses, dado lo numerosa que era la colonia de ese origen .

El Pbro. A. Mollo que había sido designado a mediados de 1910 Cura de Perez y Soldini, escribe en 1912:

‘ Vi sono due chiese: una en Perez, dove si predica in castigliano, l’altre in Soldini, dove uso la nostre belle lingue’

Un Informe del Pbro. M. Mucchielli, cura de San Carlos Norte, nos reporta los siguientes datos:
‘Mayo 28 – Ascensión – en italiano
Junio 7 - Pentecostés – en italiano
13 – San Antonio – en francés
18 - Corpus Domino – en castellano
24 – La Natividad de San Juan Bautista – en italiano
Julio 19 – VI Domingo de Pentecostés – en castellano
9 – Después del Te Deum – en francés’

Sin dudas que la predicación en diversos idiomas e incluso dialectos fue uno de los instrumentos fundamentales de que dispusieros aquellos sacerdotes para conservar la fe de sus feligreses inmigrantes en un ambiente extraño, pero a la par se convirtió en una barrera mas para el acceso del elemento nativo que cada vez veía mas debilitada su fe, tal como lo expresa el ya citado Pbro. Segarra:

‘Que maravilla, si cuando obedeciendo a un impulso interior de la gracia, a un movimiento postrero de morfibunda devoción, en alguna solemnidad acuden al templo, oyen que un sacerdote estrangero, dirigiéndose a estrangeros, predica en idioma estrangero’

Hay que decir por otra parte, sin desmedro de la verdad que encierra, este juicio no puede ser tomado como definitivo ya que el propio Obispo cuando se encontraba con los colonos, especialmente los de origen italiano les hablaba en su propio idioma e incluso una década mas tarde todavía lo permitía para la predicación y en lo tocante a la incompresión por parte de los nativos, señala en 1900 José Casalegno desde colonia Irigoyen al referirse a un nuievo cura:

‘La población lo quiere mucho y lo respeta, los colonos son completamente entusiasmados y mas que todos, los argentinos a los cuales habla, por el momento el castellano en el mejor modo que puede; pero habiendo preguntado a varios si lo entienden cuando predica nos han contetado: que sí, porque el idioma italiano lo hablan muy claro y como los argentinos, en esta población, puede decirse se han criado entremedio de italianos sino lo hablan lo comprenden perfectamente bien’

La celebración de la Santa Misa también se realizaba durante la semana, especialmente en las grandes ciudades y en los centros importantes donde había sacerdotes residentes y especial relevancia cobraba la llamada Misa de Comunión General que por lo general se celebraba el 1er viernes de cada mes en íntima ligazón con las promesas del Sagrado Corazón de Jesús y en otras ocasiones especiales para miembros de asociaciones piadosas .

Singular importancia cobraban las Misas en la cual los niños realizaban su Primera Comunión y que quedaban grabadas para siempre en ellos, tal como nos lo recuerda el presente testimonio:

‘El día señalado, era de fiesta; la Iglesia se vestía de gala y todos los que comulgaban lucían sus mejores trajes. Tal era la importancia que /el Párroco/ le asignaba y tal el fervor religioso que sabía despertar en nosotros, quje recuerdo todavía, pese a los años transcurridos, el día que recibí por primera vez la comunión: veo los bancos puestos en cuadro, nosotros arrodillados, el Padre Rinaldi bajar del altar, decir primero palabras alusivas y luego, dentro de un silencio imponente, repartía la comunión acompañado de sus acolitos, revestidos de sotgana y roquete’

Además de participar en la Misa dominical y de las grandes festividades y ocasionalmente en la Misa diaria cuando viajaban al pueblo o a los grandes centros entresemana, los colonos solían solicitar la celebración de la misma en sus capillas particulares.

En la jurisdicción de la Parroquia de Rafaela se celebraba Misa el 8 de Mayo –festividad de Nuestra Señora de Pompeya- en la capilla de Francisco Perucca; el 8 de setiembre en la de los Hnos. Bessone en Bella Italia; el 19 de marzo en la de José Blangino de Lehmann; el domingo dentro de la octava en la de Francisco Fassi de Eguzquiza y caundo se le ocuría al propietario, en la de José Martín en la misma Rafaela .

En la jurisdicción de El Trébol, su Capellán solicita permiso para celebrar en una capilla privada sitiada en Campo de Francia argumentando que ‘... coinciden las causas de la fiesta /de Ntra Sra del Rosario/, francamente religiosa, para que los colonos oigan la misa en aquelos campos en donde están depositadas sus esperanzas y oigan también la palabra de Dios...’ y en 1904, desde Artromgs, el colono Miguel Bergero solicita una misa al Obispado ‘... para edificación de la familia y cumplimiento de una promesa hecha’ , aunque en la ocasión el permiso no es concedido.

También las familias tradicionales solían tener capillas u oratorios privados en sus estancias en las que solía celebrarse la misa como sucedía en ‘Las Mercedes’ (Estación Manucho), propiedad de Manuel María de Iriondo o en ‘San Pedro’ (Correa) que pertenecía a Clara Alberdi de Correa .

Finalmente nos encontramos con la práctica de algunos inmigrantes de hacer rezar misas en sus pueblos de origen tal como se desprende de la correspondencia de Lucía Grandi de Racca: ‘Lo antes posible, encarga dos misas cantadas en memoria demis difuntos’ (¿1901?, ‘Haz celebrar dos misas cantadas por nuestros difuntos’ (16 de octubre de 1904), o su hijo Giorgio: ‘Les ruego de hacer celebrar 40 misas grandes en aquella iglesia y hacer dar una limosna de una bolsa de granos’ (26 d eoctubre de 1910) .

No faltarán por cierto los que encuentren excusas –a veces válidas- a la hora de asistir a misa o los que directamente nunca concurren a la misma y se dedican a otros menesteres, como parece sucedía en San Justo hacia 1907, lo cual motiva el siguiente testimonio del Pbro. Cervilla:

‘Yo mismo he presenciado estar llenos de gente los boliches en el tiempo mismo que desde la Sagrada Cátedra se dejaba oír la palabra de Dios. Estos no se aprovecharon por no querer y casi siempre son causa que no se aprovechen otros, porque saliendo del templo se reunen a tomar la copa y el diablo quita del corazón de muchos la semilla de la Divina Palabra, si no es antes pisoteada en los comentarios hechos por cerebros caldeados con los vapores del alcohol’

LAS EXPRESIONES DEVOCIONALES

Suele ser un lugar bastante común encontrarnos con la afirmación de que las practicas devocionales por parte del pueblo fiel han surgido o desarrollado al margen o incluso en contra de la liturgia oficial de la Iglesia, sin embargo no es menos cierto que ha sido precisamente la Iglesia quien desde antiguo ha recomendado a sus fieles el ejercicio de multiples actos de piedad alentando la devoción al Señor bajo multiples aspectos, a su Santa Madre y a los Santos todo lo cual constituye la base de espiritualidad popular católica.

Si en nuestra región encontramos un pronunciado devocionalismo, esto no es mas que la expresión local de un proceso mas vasto ya que el mismo constituye el rasgo mas destacado de esa época a nivel general ya que las prácticas que le dan sustento no solo son admitidas sino canalizadas y fomentadas eclesialmente .

Nuestro Señor y su Santa Madre

La centralidad de la veneración a Jesucristo pasará en la jurisdicción episcopal de Mons. Boneo por la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, cuya presencia se multiplica por doquier tanto en los altares de los templos como en los recintos familiares.

Fundamenta nuestro afirmación la lectura detenida de los Inventarios parroquiales ya desde fines del siglo XIX donde nos encontramos con estatuas, cuadros y altares dedicados al mismo y donde esto no sucede los informes nos muestran los esfuerzos por adquirirlos como sucede en El Trébol donde el Pbro. G. Pontoriero solicita permiso en 1901 al Obispo para ‘... poder comprar una estatua del Sagrado corazón de Jesús del valor de 150 $, con dinero que ofrecerán los del Apostolado de la Oración y otros devotos’ o en Sastre en 1905, cuyo Capellán informa que la Junta Directiva del Apostolado de la Oración ha determinado conseguir una imagen del Sacratísimo Corazón de Jesús que desea exponer a la pública veneración el día 14 de setiembre, fiesta de la Exaltación de la Cruz .

La importancia de este tipo de adqusiciones para la piedad d elos fieles, queda reflejada en una nota del Capellán de S. Agustín, Pbro. F. de Rojas:

‘Ya nos vino de Buenos Aires, la pequeña imagen del Sagrado Corazón de Jesús, que cayendo el día de la ascensión del Señor fue bendecida y colocada en la Iglesia con gran entusiasmo y religiosidad’

Durante el mes de junio se rezaba el llamado ‘Mes del Sagrado Corazón’ según las normas canónicas y los primeros viernes –dedicados a su culto- se celebraba la misa llamada de ‘Comunión General’.

En algunas oportunidades se hacen celebraciones especiales, tal como aconteció en pueblo Casas en el año 1900 donde el 1ro de enero de 1900 se hizo una consagración de toda la colonia al Sagrado Corazón .

Ligados a su culto y a la difusión del mismo nos encontramos en diversos sitios de la provincia con el Apostolado de la Oración y una Congregación del Sagrado Corazón –a veces entremezcladas- tal como ya lo hemos señalado al hablar del laicado y la importancia de estas asociaciones queda de manifiesto, por ejemplo, en una nota que el Pbro. Roselló eleva en 1900 al Obispo:

‘... deseoso yo de plantar en este pueblo y en un c atólico espíritu, tan santa devoción, suplico a VI el competente permiso para la inmstalación del Apostolado de la Oración del Sagrado Corazón de Jesús’

Es importante resaltar que este culto no está librado a la iniciativa popular sino que viene impulado por la misma Jerarquía eclesiástica y se ordena al crecimiento entre los católicos del amor a la humanidad de Jesucristo y a la participación eucaristica .

En el caso concreto de la Iglesia santafesina nos encontramos que a pocos días de la asunción de Mons. Boneo, el Vicario General c on fecha 12 de mayo de 1898 dispone que ‘en todas las Iglesias parroquiales se celebre el mes del Corazón de Jesús consagrándole todos los días del mes de junio’ y el Boletín Eclesiástico del 16 d ejunio de 1901 publica las Letanías del Sagrado Corazón.

Dos semanas mas tarde, el mismo Boletín publica un artículo donde se lee:

‘La imagen del Sagrado Corazón de Jesús en las casas, es señal de vida cristiana, es una protesta de amor y de confianza en su divina protección.
No es como blasfemamente ha dicho un diario masónico, símbolo del oscurantismo; porque es la imagen de Aquel que dijo: Yo soy la luz del mundo, quien anda conmigo no conocerá las tinieblas’

Tanto en lo público como en lo privado –al punto de suplantar en muchas casas el lugar que ocupaba el Crucifijo -, el Sagrado C orazón es el culmen de la devoción a la persona de Jesucristo y por lo tanto de la piedad católica (que siempre es cristológica), lo cual explica el porqué los vecinos de El Trébol en 1901 quieren desplazar del nicho central del templo a su patrono San Lorenzo Martir para colocar en su lugar al ‘único refugio en este siglo de impiedad’ .

Cristo Crucificado tenía su momento prominente en la Semana Santa, aunque ya se comenzaba en Cuaresma con el rezo del Vía Crucis, cuya colocación en los templos se coinstituía en un acto de especial relevancia. Ligado fundamentalmente al Viernes Santo aparece la devoción al Cristo yacente al que solía sacarse en procesión, concluyendo la misma con el llamado Sermón de Pasión . También pervivió su devoción en las familias de ascendencia criolla y en las zonas ocupadas por inmigrantes valesanos donde todavía hoy es posible encontrar la crucificado en algún cruce de camino.

En menor grado se encuentra la devoción al Niño Jesús, cuya imagen aparece en diversos inventarios y era frecuente entre las familias de origen criollo, especialmente en la ciudad capital donde no faltaban los pesebres hogareños.

No queremos dejar pasar por alto otras devociónes aunque en esta caso referida al Cristo Eucarístico como lo son la festividad de ‘Corpus Christi’ con su tradicional procesión alrededor de la plaza principal tanto de los grandes centros como de las pequeñas poblaciones y la denominada de las ‘Cuarenta Horas’, que nacida a inspiración de S. Antonio María Zacarías se divulgó por toda Italia a partir del siglo XVI y fue aprobada por el Papa Clemente VII. Dicho culto consiste en la adoración de la Eucaristía durantes tres días y de este modo, el cristiano cumple con sus deberes para con Jesús Sacramentado: adorar, agradecer, reparar y pedir.

En el caso de Gálvez, esta celebración se llevaba a cabo anualmente al menos desde 1894 con permiso del diocesano de Paraná y coincidía con la festividad de la Natividad de la Virgen. También se celebraban en Irigoyen, oportunidad en que el Capellán invitaba a otros sacerdotes para la confesión de los fieles. En el caso de María Juana, el Pbro. F. Comini, escribe acerca de las mismas y sus frutos:

‘... la Iglesia ha sido transformada en el Paraíso, donde las lagrímas de penitencia se mezclan con los canticos de amor a Ntro. Sr. Sacramentado.
Con una población cosmopolita la comodidad de confesores que conocen los diversos idiomas, da un impulso irresistible al sentimiento religioso de los buenos católicos inclinándoles a cumplir gustosos con el precepto’

En lo que respecta a la devoción a la Madre del Señor, ésta tendrá un lugar prominente en el corazón de la feligresía tanto en la de origen criollo debido a la fuerte impronta mariana que venía desde la colonia como en la proveniente de ultramar, la cual traía las advocaciones veneradas en aldeas y regiones.

Así aparecen las advocaciones de Caravaggio, de la Estrella, del Pepetuo Socorro, de Pompeya, de las Gracias, de la Guardia, de la Rocca, del Consuelo y de Glis, entre otras.

Sin embargo ninguna de estas ni las que se veneraban desde la colonia promovidas por las órdenes religiosas lograron imponerse a la mayoría de la población y será la de Guadalupe, venerada en su pequeño oratorio construido a finales del siglo XVIII la que se ganará el corazón de unos y otros tal como ya lo hemos descripto.

Sobre el culto mariano en general debemos señalar la práctica del rezo del Santo Rosario tanto en el ámbito familiar como en templos y capillas. Esta práctica también era fomentada por la Jerarquía eclesiástica tanto en lo universal como en lo local, tal como se puede apreciar recorriendo las páginas del Boletín Eclesiástico: ‘Porque no rezo el Rosario’; ‘El Santo Rosario. Su fundación, su etimología y su forma’, ‘La Cofradía del Rosario’; ‘Decretos de las Sagradas Congregaciones’; ‘Si en el rezo del Rosario se puede atender alguna ocupación exterior’, ‘Si las Cofradías del Rosario pueden erigirse en las Iglesias de cualquier rito católico’, ‘Concesión de Indulgencias a los que rezan el Santo Rosario de los cuadros representando los Santos Misterios’, Circular de la Curia recomendando la celebración del mes de octubre (Rezo del Rosario mas la oración a S. José), ‘Excelencias. Efectos prodigiosos del Santo Rosario’, ‘Las quince promesas de la Virgen del Rosario’, ‘Gracias Pontificias concedidas a la fiesta de María Ssma del Rosario y al rezo de éste’, ‘Diferentes nombres dados al Santo Rosario’ y ‘Practica del Santísimo Rosario. Indulgencias concedidas. Condiciones que deben llenarse’ .

El mes de Mayo es también importante en el culto a la Madre de Dios y como tal es fomentado eclesiásticamente y en cada comunidad se lo celebra con notas propias y en algunas intensamente, al punto que el Pbro. Incoronato escribe al secretario del Obispo en 1908: ‘... me hallo ocupado con el mes de María’ .

Los Santos

Junto al Patrono o Patrona del lugar, el lugar de mayor preeminencia lo ocupa San José cuya devoción no estaba librada al sólo concurso de los fieles sino que desde mediados del siglo XIX había recibido un fuerte impulso desde la Cátedra papal y el Concilio Plenario de América Latina , era el vice patrono que el Obispo Boneo había pedido para la nueva Diócesis de Santa Fe y la misma Curia se ocupaba de reiterar anualmente que se tuviese a bién poner en práctica lo que se había dispuesto en torno a su culto .

De este modo, además de las expresiones privadas e individuales que los fieles solían realizar en su honor, el mes de marzo estaba dedicado a él, rezándose los ejercicios piadosos propos de dicho mes a los que se convocaba con doce campanadas e incluían predicación y Santo Rosario.

En Gálvez era considerado antiguo Patrono del lugar, celebrándose su fiesta de acuerdo al calendario litúrgico (19 de marzo) de manera solemne y especialmente en el sector oeste de pueblo y también el Capilla San Ignacio de la familia Ferrero, por ser el onomástico de su propietario .

Con la misma solemnidad se lo celebraba en Rafaela, en Sastre, cuyo patronazgo ostrentaba, en S. Agustín donde se realizaba una procesión con su imagen y en Estación Díaz ‘con novenario, misa solemne, Sermón y procesión’.

Una gran cantidad de templos y capillas tenían altares a él dedicados o al menos alguna imagen suya tal como vemos en Coronda, Crispi, Sastre, Casas, San Carlois, Grütly y Llambi Campbell –por n o citar sino algujnas- como asimismo en las capillas y oratorios de las congregaciones religiosas.

Numerosas capillas privadas le estaban dedicadas como la de José Blangino en Lehmann, la de José Bongiovanni en Raquel, la de los Hnos Ronca y la de José Sereno en Ataliva, la de Camilo Raviolo en Sa Pereyra y una en Susana cuyo propietario desconocemos .

En orden de importancia le seguían San Antonio de Padua y San Roque, que si bién ya recibían culto en Santa Fe desde la época hispánica, su devoción se verá renovada y extendida a partir de las últimas décadas del siglo XIX. Ambos santos tendrán sus propios altares como sucede en Z. Pereyra, V. Tuerto, Gálvez, S. Urbano, S. José de la Esquina, Sta Clara de Buena Vista, Ramona, Pte Roca, Matilde, Las Rosas, V. Constitución, C. Rosquín, Calchaquí, Bigand, Arroyo Seco y S. Carlos Norte.

Para sus fiestias que se celebraban el 13 de junio y el 16 de agosto respectivamente, por lo común se rezaba una novena en la cual se predicaba , y el día del Santo se ofrecía la Misa en su honor.

La misma solía ser costeada por alguno de sus mas fervorosos devotos como podemos observar en el Libro de Fábricas de Gálvez donde Antonio Boero abona una Misa en honor de S. Antonio y en las Cuentas de Fábrica de S. Agustín, donde vecinos devotos abonan 10.30 $ por una Misa a dicho santo .

En la fiesta de San Antonio se distribuía pan blanco, pero no solo como un símbolo sino como una forma de caridad concreta para con los mas necesitados. Así sucedía en el Convento de San Francisco de la ciudad capital, estando a cargo de la distribución la Pía Unión del Pan de San Antonio y en El Trébol, aun que en esta última se registran algunos inconvenientes ya que según el Cura el uso que se hacía del pan no era del todo conforme con sus fines propios. En Gálvez, además del pan se distribuían otros alimentos.

Los cultos a San Roque tenían similares características siendo los mas importantes los que se celebraban en la ciudad capital que congregaban a los mas diversos sectores de la sociedad y en algunas localidades que estaban bajo su patronazgo como San Carlos Norte, Piñero, Belgrano, Esther y Pte Roca.

Expresión de la devoción particular al santo de Montpellier son las capillas levantadas por Francisco Lorenzatti en Clucellas, por un grupo de colonos en Campo Iturraspe, por Antonio Enrico en Cello, por la familia Goddio en Cavour, por la familia Alesso en S. Justo, por la familia Southam en C. Pellegrini y otras situadas en Humberto I, Aráuz y Soutomayor.

Otros santos que contaban con el fervor popular, aunque no como los anteriores, eran Santa Ana, San Luis Gonzaga, San Isidro, San Grato y San Chiaffredo. Algunos de ellos contaban con sus propias congregaciones (Sta Ana y S. Luis Gonzaga) y en el caso de San Grato y San Chiaffredo, varias capillas particulares estaban colocadas bajo su advocación .

Finalmente quedaba la invocación privada a determinado santo ante algunas dificultades como la que se hacía a S. Antonio Abad por la pérdida de animales o Santa Bárbara frente a las tormentas o a una seguidilla de ellos tal como lo hacían los pìemonteses: ‘Santa Bárbara, San Simón, liberame dla losna e dal tron. San Lucc, San Marcc, fame sparti tuti ij quai dij pé’ .
























- Capítulo VII -


ESTRUCTURAS PASTORALES SANTAFESINAS EN 1910

En este último capítulo nos proponemos realizar una descripción sintética del estado de la estructura pastoral consolidada a lo largo de poco mas de un decenio al que hemos denominado fundacional y sobre la cual pudo Mons. Juan Agustín Boneo sustentar su proyecto pastoral que se extendió a lo largo de dos décadas mas.

En primer término nos referiremos a las asentadas en las dos principales ciudades del Obispado y luego a las del interior, utilizando como marco las Parroquias y dentro de ellas los diversos centros existentes en las respectivas jurisdicciones como ser colegios, conventos y capillas públicas y semipúblicas.

SANTA FE

Parroquia Nuestra Señora del Carmen.

Además del templo parroquial tenemos en esta jurisdicción el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe y la comunidad religiosa del Hospital Italiano con capilla pública y capellán.

Parroquia de Todos los Santos

Junto con el templo parroquial que oficia a la vez de Iglesia Catedral se hallan los conventos de los padres franciscanos y dominicos y la residencia de los padres jesuitas –todos con iglesias públicas-, el colegio de estos últimos y bajo la dirección de religiosas, los colegios del Huerto y del Sagrado Corazón y la Comunidad de las Hermanas del Asilo de Huérfanas, todas con Capellán y capillas públicas..

Parroquia San José

En esta jurisdicción de reciente fundación se cuenta con el templo parroquial y el Colegio de las Hermanas del Calvario, las cuales poseían una capilla semipública.

Parroquia San Juan Bautista

Esta Parroquia –reciente como la anterior- carecía de templo propio por lo cual se utilizaba la capilla del Colegio Jobson regenteado por los Hermanos de las Escuelas Cristianas, a lo que debemos sumarle el Colegio de las Hermanas Adoratrices con capilla y el Santuario de Guadalupe en el norte de la ciudad, ambas con Capellán.

Seminario

Asentado en Guadalupe desde 1907, era el ámbito en el cual se formaba el clero diocesano.

ROSARIO

Parroquia Matriz

Además del templo parroquial, esta jurisdicción contaba con cuatro comunidades religiosas, de las cuales dos se dedican a la educación (Colegio del Huerto y Colegio Internacional Nuestra Señora del Rosario) y una a la atención del Hospital de Caridad. En este lugar había una capilla semipública y todas contaban con Capellán. También eran públicas las Capillas de Nuestra Señora del Huerto y San José y Semipública la de Santo Domingo.

Parroquia de la Concepción

Contaba esta jurisdicción con el templo parroquial y dos capillas públicas: San Patricio (de la colectividad irlandesa y S. Francisco Solano en barrio Echesortu. De las comunidades religiosas, una se dedicaba a la educación (Colegio de la Santa Unión) y la otra desarrollaba sus actividades en la Casa de Aislamiento. El Colegio contaba con una capilla semipública.

Parroquia San José

Esta jurisdicción denota una alta presencia de comunidades religiosas con actividades de tipo asistencial: Asilo de Mendigos, Hospicio de Huérfanos, Asilo Buen Pastor, Asilo Maternal y Hospital Italiano. Junto con esto el Colegio Nuestra Señora de Lourdes y el Convento de los padres claretianos, especializados en misiones populares. Además del templo parroquial se contaba con las capillas públicas del Barrio San Francisquito, la de San Cayetano en cercanías de la sede parroquial y la del Inmaculado Corazón de María y dos semipúblicas: Nuestra Señora de la Misericordia y San Francisco de Asís. Hay también una Conferencia Vicentina que está construyendo un asilo para viudas pobres

Parroquia Santa Rosa

Junto al templo para las actividades propias de la vida parroquial se destacaban las iglesias de las congregaciones religiosas, las que se dedicaban a la tarea educativa a través de Colegios San José (salesianos) y María Auxiliadora (capillas públicas) y Santa Unión y Capuchinas (semipúblicas).

Vice Parroquia de Barrio Vila

En esta zona solo se contaba con el templo parroquial


INTERIOR DE LA PROVINCIA

Parroquia de Acebal

Contaba con templo parroquial y tenía jurisdicción sobre las colonias Carmen del Sauce y Pavón Arriba, la primera con templo y la segunda con una capilla provisoria.

Parroquia de Alcorta

Solo se registra la existencia del templo parroquial y sus dependencias

Parroquia de Arequito

Su situación es similar a la anterior

Parroquia de Arroyo Seco
Solo cuenta con templo parroquial

Parroquia de Artromgs

Como la anterior, solo templo parroquial

Parroquia de Cañada de Gómez

Además del templo parroquial existen dos capillas semipúblicas ligadas a la actividad asistencial (Hospital) y educativa (Colegio S. Antonio de Padua).

Parroquia de Carcarañá

Solo contaba con templo parroquial

Parroquia de Carlos Pellegrini

En esta jurisdicción existía el templo parroquial y una capilla semipública en el campo ‘Los Laureles’

Parroquia de Casilda

Contaba con templo parroquial

Parroquia de Ceres

Dentro de esta extensa jurisdicción, además de templo parroquial , se contaba con capillas públicas en Hersilia, Arrufó, Colonia Ana y Ambrosetti.

Parroquia de Coronda

Esta antigua Parroquia que databa del siglo XVIII tenía su templo parroquial y una capilla pública en la colonia Arocena.

Parroquia de Estación Díaz

Solo contaba con el templo parroquial

Parroquia Elortondo

Además del templo parroquial existía el Colegio Santa Isabel a cargo de religiosas, que contaba con una capilla semipública.

Parroquia de Emilia

Contaba con templo parroquial y capillas públicas en las colonias de su jurisdicción: Videla, Esther y Cayastacito.

Parroquia de Esperanza

Dentro de su jurisdicción se levantaba el templo parroquial y existía una capilla semipública en el Hospital, donde residía una comunidad de religiosas. Contaba con dos colegios: San José y Nuestra Señora del Huerto. En la colonia Pujol había un Orfanato a cargo de religiosas.

Parroquia de Gálvez

Contaba solamente con el templo parroquial y una pequeña escuela regenteada por el Párroco. En la zona rural había dos capillas particulares que se utilizaban ocasionalmente.

Parroquia de Gessler

Solo se registra la existencia del templo parroquial

Parroquia de Helvecia

Esta jurisdicción contaba con templo parroquial y una capilla pública en Cayastá.

Parroquia de Humberto I

Además del templo parroquial, contaban con capillas algunas colonias de la jurisdicción como Raquel, Constanza y Maúa.

Parroquia Irigoyen

Solo contaba con templo parroquial

Parroquia de Josefina

Además del templo parroquial existía una capilla pública en el campo y algunas de particulares.

Parroquia de Las Rosas

Contaba con templo parroquial para las actividades específicas y una capilla en el Hospital.

Parroquia de Lehmann

Dentro de esta jurisdicción se contaba con templo parroquial y capillas particulares en colonia Garibaldi (Flia. Eder) y Eustolia (Flias. Banchio y Puesto.

Parroquia de Pilar

Templo parroquial y una capilla pública en Nuevo Torino

Parroquia de Piñero

Solo contaba con templo parroquial

Parroquia de Providencia

Templo parroquial en la sede y una capilla pública en La Pelada

Parroquia de Reconquista

Contaba con templo parroquial y un Colegio de religiosas

Parroquia de Rafaela

Además del templo parroquial contaba con una capilla en la zona rural dedicada a Nuestra Señora de Pompeya. También se asentaban allí las Hermanas de la Misericordia con un Colegio.

Parroquia de Roldán

Solo templo parroquial

Parroquia de San Agustín

La misma situación que la anterior

Parroquia San Antonio de Obligado

En esta jurisdicción existía el templ,o parroquial y las capillas públicas de Villa Ocampo, Las Toscas y Florencia.

Parroquia de San Carlos Centro

Solo templo parroquial

Parroquia de San Carlos Norte

Templo parroquial y capilla pública en San Jerónimo del Sauce

Parroquia de San Cristóbal

Solo templo parroquial

Parroquia de San Gregorio

Contaba con templo parroquial y una capilla pública en Diego de Alvear.

Parroquia de San Javier

Solo templo parroquial

Parroquia de San Genaro

La misma situación que la anterior

Parroquia de San Gerónimo Norte

Contaba con iglesia parroquial y una capilla pública en la zona rural dedicada a San Wendelino. En el campo educativo se destacaba el Colegio San José.

Parroquia de San Jorge

Además del templo parroquial, contaba con capilla pública la colonia Landeta.

Parroquia de San José de la Esquina

Templo parroquial y capilla pública en el Colegio.

Parroquia de San Justo

Contaba con templo parroquial y una capilla pública en la colonia Angeloni.

Parroquia de San Lorenzo

El templo parroquial funcionaba en la Iglesia del Convento de los Padres de Propaganda Fide. Se contaba además con una capilla pública en la colonia Jesús María (Timbúes). Las religiosas atendían Hospital y Colegio, donde también había capillas.

Parroquia de San Martín de las Escobas

Solo templo parroquial

Parroquia de Santa Clara de Buena Vista

Idéntica situación que la anterior

Parroquia de Santa Teresa (Totoras)

Existía un templo parroquial y para la atención de las colonias Larguía y Carrizales, capillas semipúblicas.

Parroquia de Santo Tomé

Contaba con un importante templo parroquial y existía un Colegio de religiosas.

Parroquia de San Urbano

Solo templo parroquial

Parroquia de San Vicente

Templo parroquial y capilla pública en colonia Margarita.

Parroquia de Sunchales

Para la atención de los fieles se contaba con un templo parroquial y una capilla pública en colonia Palacios. También existía un Colegio bajo la advocación de San José.

Parroquia de Susana

Además del templo parroquial poseían capillas públicas las colonias Saguier, San José y Aurelia. En la zona rural se encontraban capillas de particulares que se utilizaban ocasionalmente.

Parroquia de Teodolina

Solo templo parroquial

Parroquia de Venado Tuerto

Templo parroquial en la sede y capilla pública en colonia Maggiolo. Contaba además con un Colegio que tenía su respectiva capilla.

Parroquia de Vera

Además de la iglesia parroquial existía una capilla pública en la colonia Luis D’ Abreu.

Parroquia de Villa Cañás

Iglesia parroquial y capilla pública en Godoy.

Parroquia de Zenón Pereyra

Templo parroquial y capilla pública en Estación Esmeralda

Vice Parroquia de Alberdi

Templo y Capilla Hermanas Capuchinas

Vice Parroquia de Aldao

Solo templo

Vice Parroquia de Álvarez

Templo y Convento padres Agustinos

Vice Parroquia de Aráuz

Templo en la sede y capilla pública en colonia Soledad

Vice Parroquia de Arteaga

Templo y capilla pública en colonia Lago di Como.

Vice Parroquia de Ataliva

Solo templo

Vice Parroquia de Avellaneda

Templo vice parroquial y capillas bajo el patrocinio de Nuestra Señora del Carmen, Santa Ana y Nuestra Señora de Guadalupe.

Vice Parroquia de Colonia Belgrano

Templo vice parroquial y capilla pública en López.

Vice Parroquia de Cañada Rosquín

Templo en la sede y capilla pública en colonia Casas.

Vice Parroquia de Estación Carmen

Solo templo

Vice Parroquia de Castelar

Idéntica situación que la anterior

Vice Parroquia de Cello

Iglesia en la sede

Vice Parroquia de Centeno

Solo templo

Vice Parroquia de Clucellas

Además del templo en la sede se contaba con capillas públicas en Estación Clucellas y Campo Iturraspe y una capilla dedicada a Nuestra Señora de Pompeya en la zona rural.

Vice Parroquia de Chabás

Iglesia vice parroquial

Vice Parroquia de Correa

Idéntica situación que la anterior

Vice Parroquia de El Trébol

Templo en la sede y capilla en campo ‘Las Castañas’

Vice Parroquia de Felicia

Iglesia en la sede y capillas públicas en Grütly Norte y Grütly Sur.

Vice Parroquia de Firmat

Solo templo vice parroquial

Vice Parroquia de Franck

Idéntica situación que la anterior

Vice Parroquia de Froilán Palacios

Iglesia vice parroquial

Vice Parroquia de V. Gobernador Gálvez

Templo en la sede y capilla pública en Nueva Esther.

Vice Parroquia de Godeken

Iglesia vice parroquial

Vice Parroquia de Humboltd

Templo en la sede y Colegio Parroquial también con capilla.

Vice Parroquia de Cavour

Iglesia vice parroquial y capilla San Roque en zona rural

Vice Parroquia de Matilde

Solo templo

Vice Parroquia de M. Paz

Similar situación que la anterior

Vice Parroquia de Montes de Oca

Iglesia vice parroquial

Vice Parroquia de Peirano

La misma realidad que la antecedente

Vice Parroquia de Presidente Roca

Templo vice parroquial

Vice Parroquia Progreso

Iglesia en la sede

Vice Parroquia de Ramona

Idéntica situación que la precedente

Vice Parroquia de Recreo

Templo vice parroquial

Vice Parroquia de Rufino

Iglesia en la sede

Vice Parroquia de San José del Rincón

Situación similar que la anterior

Vice Parroquia de Saa Pereyra

Iglesia en la sede

Vice Parroquia de San Guillermo

Templo vice parroquial

Vice Parroquia de Santa Clara de Saguier

Solo templo

Vice Parroquia de Santa Rosa de Calcines

Templo vice parroquial

Vice Parroquia de Santa Teresa

Además del templo de esta localidad, contaban con capillas públicas las colonias Cepeda y Pavón Arriba.

Vice Parroquia de Sarmiento

Iglesia vice parroquial

Vice Parroquia de Sastre

En esta jurisdicción se contaba con el templo vice parroquial y una capilla semipública dedicada a la Inmaculada Concepción. Además había un colegio a cargo de las Hnas Capuchinas.

Vice Parroquia de Serodino

Solo templo vice parroquial

Vice Parroquia de Vila

Situación idéntica a la anterior

Vice Parroquia de Zavalla

Iglesia vice parroquial






















CONCLUSIONES

El análisis que hemos realizado a lo largo de estas páginas ponen de manifiesto que el territorio santafesino, ámbito de un proceso de transformación social y económica casi sin parangón en el resto del país -que comenzada hacia la década del ’80 del siglo XIX alcanzaría su plenitud en la primera del XX- tuvo en el plano eclesiástico un desarrollo cuanti y cualitativo que posibilitó la conservación y crecimiento de la fe de sus habitantes tantos urbanos como rurales, cuando la idea generalizada en los países originarios de los inmigrantes que fueron los grandes protagonista de este proceso era que aquí ésta se perdía.

Creada la Diócesis de Santa Fe en el año 1897 –aunque su necesidad se vislumbra ya en la década anterior- contaba con una estructura pastoral caracterizada por su flexibilidad, lo cual se explicaba por la existencia de una población en continuo crecimiento y movilidad y en la profusión de pueblos y colonias que florecían por doquier y que no afectaban solo las jurisdicciones civiles sino que impactaban sobre las escasas y obsoletas jurisdicciones eclesiásticas.

Todo este sembradío surgido al compás del desordenado crecimiento de la provincia de Santa Fe va encontrar su gran organizador en el primer Obispo diocesano, Mons. Juan Agustín Boneo, quién en poco menos de un año fija la estructura pastoral básica de su jurisdicción episcopal y soluciona algunos problemas de vieja data.

Coincidiendo el inicio de su episcopado con la celebración del Concilio Plenario de América Latina del cual participa, nuestro biografiado elabora lo que hemos dado en llamar ‘su proyecto pastoral’ en el espíritu de las conclusiones de tan magna Asamblea, el cual tendrá como base fundamental del mismo las Parroquias, las escuelas católicas y el culto a Nuestra Señora de Guadalupe.

No podemos pasar por alto su adhesión a la Sede Apostólica en la persona del Santo Padre, cuyas directivas tratará de llevar a la práctica tanto en los primeros años bajo el Pontificado de León XIII quién intentaba hacer presente a la Iglesia en el mundo a través de la presencia en los campos de la cultura y lo social y en los últimos siete años de este proceso bajo el cayado de Pío X, al que podemos caracterizar como un sacerdote practico y atento a los problemas concretos que se destacó por revitalizar la catequesis y la piedad litúrgica, la formación del clero y la reforma del derecho canónico al punto de considerárselo el mayor Papa reformador desde el Concilio Tridentino, por lo cual no dudamos en afirmar que la impronta del mismo fue por sobre todo religiosa y pastoral.

A través de las Parroquias –las que en su mayoría confiará al clero secular tanto extranjero como nacional- canalizará territorialmente la vida sacramental de los fieles evitando así una serie de abusos que se habían cometido en la etapa anterior y fomentará en las mismas el surgimientos de instituciones que faciliten la participación del laicado, comenzando por las Comisiones de Iglesias que serían las responsables de velar por todo lo referente al sostenimiento del culto, templo y sacerdote y por medio de las escuelas –especialmente en los centros urbanos de importancia- apuntará a la inserción de la Iglesia en el mundo, ganando espacios en el campo de la cultura que estaba en manos del laicismo y en el obrero y marginal donde se imponían el socialismo y el anarquismo.

No deja de ser llamativo, en este sentido, que siendo Santa Fe una Diócesis eminentemente rural poblada decentenares de centros de mediana y pequeña densidad poblacional, su pastoral tenga un fuerte acento urbano al punto que podríamos decir que uno de sus objetivo fue ganar la ciudad no solo territorialmente sino en los ámbitos en los cuales se cuestionaba el mensaje eclesial.

Tal capacidad organizativa implica una inteligencia no común a la hora de analizar los caminos que recorría el mundo a principios del siglo XX caracterizado por una secularización creciente y las respuestas posibles. Sin embargo, y sin desdeñar la importancia de lo señalado, tendríamos una visión acotada de Mons. Boneo, quién mas que un funcionario eclesiástico capaz fue un verdadero Pastor, el cual –bien podríamos decir- llegó a conocer a la mayoría de sus ovejas ya que las Visitaba donde ellas vivían.

A tal Pastor podemos decir que le corresponde un clero que se va depurando o ajustando a las exigencias disciplinares, espirituales y pastorales y que s e ve reforzado por un nuevo clero formado por el propio Obispo: religiosos y religiosas –quienes en el marco de su propio carisma- se caracterizan por un peculiar espíritu de comunión con el diocesano y lo secundan en su proyecto pastoral ya sea en la faz educativa, la renovación de la fe de los fieles en pueblos, colonias y centros urbanos a través de las misiones populares y la asistencia a la humanidad doliente en hospitales y asilos y finalmente un laicado que aporta al sostenimiento de la Iglesia, participa de la vida parroquial y de diversas formas asociativas y en menor grado intenta crear alternativas sociales para lo cual contarán con todo su apoyo.

El Episcopado de Mons. Juan Agustín Boneo se extenderá hasta entrada la década del ’30 en el siglo pasado y en ellas, esta Iglesia particular no dejará de crecer en los mas diversos sentidos. Pero consideramos que fue en esta primera década del siglo XX donde Mons. Boneo sentó las bases de dicho desarrollo y en esto, creemos radica la importancia del período analizado.

No podríamos finalizar estas conclusiones sin una referencia al Santuario de Guadalupe en el cual el pueblo santafesino desde hacía mas de un siglo reverenciaba a la Madre de Dios –de la que era tan devoto Mons. Boneo en su advocación de Luján- y que desde su llegada concibió como un lugar fundamental para la conservación y crecimiento del catolicismo y nos atrevemos a decir, lugar de integración social y religioso para hombres, mujeres y niños de diversos orígenes sociales y raciales, situación por lo demás común en la primera década del siglo XX.

A Ella, como lo hiciera en su vida y ministerio episcopal Mons. Juan Agustín Boneo, encomendamos también este trabajo que solo persigue dar a conocer lo que entendemos fue el ‘proyecto pastoral’ del extinto Obispo y que redundó no solo en bien de su Iglesia sino de la provincia toda de Santa Fe y de su sociedad y por ende de nuestro país.

Festividad de Epifanía, 2007





APÉNDICE

DOCUMENTOS PASTORALES DE MONS. BONEO

Carta Pastoral del Ilmo. Sr. Obispo de Santa Fe D. Juan A. Boneo con motivo de su primera entrada en la Diócesis (1ro de mayo de 1898). La Lectura del Domingo, La Plata, 8 de mayo de 1898, Nro. 19, pgs. 224-228.

Edicto de la Visita Pastoral a la ciudad de Rosario (14 de setiembre de 1898). BEDSF Nro. 11, 16 de julio de 1901, pg. 5 y ss.

Arancel Eclesiástico (15 de octubre de 1898). AASFVC. Caja Decretos Mons. Boneo.

Decreto de Creación de Parroquias (3 de diciembre de 1898). AASFVC. Carpeta Autos, Decretos y Edictos. 1898-1934.

Decreto sobre la enseñanza del Catecismo (6 de diciembre de 1898). Ibidem ant.

Decreto Nombramiento Curas Párrocos (19 de diciembre de 1898). BEDSF, 1ro de agosto de 1901, pg. 10 y ss.

Circular sobre la relación entre Párrocos y Capellanes (28 de enero de 1899). AASFVC. Caja Decretos Mons. Boneo.

Disposiciones generales para la admisión de sacerdotes de otyras Diócesis y de aspirantes al estado eclesiástico también de ajenas diócesis colmo también de nuevas Congregaciones religiosas que deseen establecerse (31 de octubre de 1899). Ibidem ant.

Edicto sobre el buen orden en las celebraciones litúrgicas (20 de noviembre de 1899). AASFVC. Carpeta Autos, Decretos y Edictos. 1898-1934.

Decreto proveyendo la atención pastoral del Santuario de Guadalupe (17 de abril de 1900). Nueva Época, 21 de abril de 1900.

Edicto de la Peregrinación Diocesana al Santuario de Ntra. Sra. de Guadalupe (19 de agosto de 1900). BEDSF, 1ro de setiembre de 1900, pgs. 65-67.

Circular prohibiendo la celebración de la Misa fuera de las Iglesias bendecidas, Oratorios públicos y semipúblicos legítimamente erigidos (15 de setiembre de 1900). BEDSF, pg. 91.

Condiciones que deben reunir las Iglesias que aspiren a ser erigidas en Parroquias (4 de enero de 1901). Carta de Mons. Boneo a los vecinos de Felicia. AASFVC. Libro de Notas, II.

Reglamento sobre las Comisiones de Iglesia ( 19 de noviembre de 1902). AASFVC: Carpeta Autos, Decretos y Edictos. 1898-1934.

Decreto sobre la construcción de un nuevo Santuario en Guadalupe (19 de enero de 1904). Ibidem ant.

Decreto sobre las condiciones y lugar de los confesionarios (18 de febrero de 1905). Idem ant.

Decreto sobre el toque de campanas (19 de marzo de 1905). Id ant.

Reglamento de la Congregación de la Doctrina Cristiana (4 de julio de 1906). Id ant.

Auto de erección y traslación del Seminario a Guadalupe (19 de diciembre de 1906). BEDSF, 1907, pgs. 189-190.

Auto de Creación de Vice Parroquias (25 de enero de 1908). BEDSF Nro. 17, 1ro de marzo de 1908, pgs. 257-258.

Edicto sobre las celebraciones de Corpus y Sagrado Corazón de Jesús (24 de mayo de 1909). AASFVC. Carpeta Autos, Decretos y Edictos. 1898-1934.

Decreto creando Comisión encargada de delimitar las nuevas jurisdicciones parroquiales de la ciudad capital (8 de noviembre de 1909). Ibidem ant.




















FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOGRAFÍA

ARCHIVOS

AAP Arzobispado de Paraná
AAR Arzobispado de Rosario
AASFVC Arzobispado de Santa Fe de la Vera Cruz
AGPSF General de la Provincia de Santa Fe
AORaf Obispado de Rafaela
AORec Obispado de Reconquista
AOVT Obispado de Venado Tuerto
APA Parroquia Ambrosetti
APC Parroquia Coronda
APE Parroquia Esperanza
APG Parroquia Guadalupe (Sta Fe)
API Parroquia Irigoyen
APP Parroquia Pilar
APL Parroquia Lehmann
APSCC Parroquia San Carlos Centro
APSCN Parroquia San Carlos Norte
APSJ Parroquia San Justo


BIBLIOGRAFÍA (Libros, folletos y artículos)


AAVV. Nuestra pequeña historia. Cien años de San Genaro. 1891 – 1991, 1991.
ACTA ET DECRETA CONCILII AMERICAE LATINAE, Roma, Tipográfica Vaticana, 1906.
ALBUM CINCUENTENARIO DE CARLOS PELLEGRINI. 1888- 1938, Rosario, 1938.
ALCARAZ, Williams. Iglesia e Inmigración en las colonias Gessler y Oroño. Provincia de Santa Fe, 1872 – 1910, en AUZA, N. (recop).
IGLESIA E INMIGRACIÓN EN LA ARGENTINA, V, CEMLA, Bs As, pgs. 205-244.
Origen y evolución de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Irigoyen (Sta Fe), II Congreso de Historia de la Iglesia, Santa Fe, 1992.
Historia de Gálvez, su colonización, su desarrollo, sus pobladores y sus instituciones (1886 –1916), Santa Fe, 1990.
Atención pastoral de la zonas rurales, colonias y campos colonizados vecinos a Gálvez, en AUZA, Néstor (recopilador), Iglesia e Inmigración en la Argentina, Tm II, 1994.
Iglesia e Inmigración en las colonias Gessler y Oroño, provincia de Santa Fe, 1872 – 1910., en AUZA, Néstor (recop.), Iglesia e IONmigración en la Argentina, V, Bs As, CEMLA, 2005.
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REVISTAS

Boletín Eclesiástico de la Diócesis de Santa Fe (BEDSF)
La Cruzada
Revista del Arzobispado de Santa Fe (RA)
Revista Eclesiástica del Arzobispado de Buenos Aires (REABA)

1 comentario:

manfredi dijo...

Siento la Muerte de mariluz
Mariluz,Mariluz,Mariluz. Los McCann complices en primer grado del asesinato de Mariluz para desbiar la investigacion por lo del caso Madeleine tenian que ser interrogados y juzgados sin intervenciones politicas puesto que fue el monopolio politicos el quedar desbiados del asesinato de madeleine.Los Ingleses por ideologia de razas no hicieron nada en contra de los McCann y los McCann desbio todos los obtaculos comprando padrinos y se bautizaron,los McCann estan sueltos pero Mariluz y Madeleine estan muertos.Asesinos.Asesinos.Asesinos.Pienso que cada uno defiende a su pais pero el mal esta sin juzgar,y la defensa hacia los derechos humanos no exiten sino.No desbiemos la vista a guantanamo cuba que pena, pero Ingleses y Norte Americanos quien se mete con ellos hay esta el problema de los McCann con el resto del mundo y con el dinero para tapar bocas y desbiar toda atencion y querer dejar mal a los que los culpan directamente.
Mariluz fue utilizada como tapadera y pago con su muerte para el desbio de la investigacion de los McCann por su culpabilidad del asesinato de Madeleine.Los asesinos tanto de Mariluz y Madeleine estan sueltos y exculpados pero tienen que pagar el doble asesinato.España siguio el caso muy cerca y sirbio de desbio para limpiar el nombre pero sigo diciendo que ellos son directa o indirecta mente los causantes de su muerte un interrogatorio sin piedad y sacaran toda conclusion de que los McCann estan implicados tambien en la muerte de Mariluz. Que Dios me acompañe por la transparencia que me ha ofrecido para ver con claridad y transmitir con valor dichos asesinatos que Dios las guarde en su mente y alma pero pido que el que asesine, que paguen por lo que han hecho.He considerado que debia de aportar este grano de arena en planos de contribuir en esclarecer la verdad que paguen los culpables del asesinato sin tener que hecharles las culpas a los demas y labar su nombre.Se inventan un retrato robot sacan pedofilias sacaron dinero de la adonacipones para pagar la hipoteca los protegen a la deseperada un representante del gobierno y el minitro de justicia cambian leyes en portugal para favorecer a los Mccann con la cantidad incalculable de euros de las donaciones cogen 15 detetives en cataluña todo para desbiar las investigaciones al precio que sea anestesiaban a su hija donde estaba el escrupulo de los McCann los de asistencia social estaba estudiando retirarles la custodia de sus otros hijos LOS MCCANN TENIAN Y TIENEN MUCHO QUE PERDER LO SUFICIENTE COMO PARA HACER TODO LO QUE HAN HECHO pero nunca disculpare un asesinato y mucho menos de una menor indefensa y de un pais vecino para llegar a tal extremo de debiar investigaciones y asesinar a Mariluz. lo demas todo son hipotesis ............
Kate y Gerri McCann Carroñas sin fronteras el juicio lo han
comprado compran Juez y fiscalia tal como compraron al portavoz
y secretario del gobierno britanico para labar el nombre de
Kate y Gerri McCann y Son Los Asesinos de Madeleine la niña fue
asesinada en portugal. Mariluz fue utilizada como tapadera y pago con su muerte para el desbio de la investigacion de los McCann por su culpabilidad del asesinato de Madeleine.Los asesinos tanto de Mariluz y Madeleine estan sueltos y exculpados pero tienen que pagar el doble asesinato
Unos venden asus hijos otros los esplotan
y otros los asesinan y sacan negocios con con ellos hay gentes
para todo, y los asesinos andan sueltos y protegidos,todo el
temor de los McCann era perder la custodia de los mellizos lo que han recaudado a
servido para comprar la gente corrupta y limpiar el nombre la policía lusa los consideró sospechosos de complicidad en su muerte accidental y la ocultación del cadáver y la pareja abandonó Portugal en septiembre pasado.
Portugal estrena un
nuevo código penal que afecta directamente a los McCann Con la
nueva legislación, sospechosos como los padres de Madeleine no
podrán ser recluidos en prisión preventiva desde
Que se pague daños politicos en portugal
por ser la mofa del mundo y por consentir dicha corrupcion y
coincidencia con dicho codigo penal, perdidas de dinero y tiempo
por parte policial. El pueblo no debia consentir que un gobierno
sea corrupto y ser la mofa del mundo
que halla dimisiones en Portugal.Kate y
Gerri McCann las mentiras al descubierto y sus tapaderas
No se puede publicar ni añadir ni sacar nada para su explotacion
sin el conocimiento de su auctor esta amparado con el sello de
garantia y penalizado, protegido por Copyright
©............SIENTO LA ENVIDIA Y LA MALDAD DE LOS QUE MAL LOS INTERPRETEN (Mi grano de Arena)Manfredi.Manfredi