jueves, 14 de junio de 2007

ESPERANZA Y SU BASILICA

LA NUEVA BASILICA DE LA NATIVIDAD EN ESPERANZA
Algunas notas sobre su historia

Pbro. Edgar Gabriel Stoffel



En el año 1996, con motivo de los 75 años de la colocación y bendición de la piedra fundamental de esta iglesia tuvimos la oportunidad de escribir una opúsculo en el cual no solo historiábamos el proceso de construcción de la misma sino también el marco histórico –tanto social como religioso-que llevó a que en 1919 se tomara la decisión de reemplazar el templo construido por el padre Auwellier hacia 1872 .

La idea de un nuevo templo

Para esta época Esperanza y ya desde los primeros años del siglo XX Esperanza aparecía entre los centros urbanos mas importantes del país y hacia la década del veinte llamaba la atención por su desarrollo institucional, religioso, comercial e industrial, el crecimiento de su población (de 8825 hbs en 1914 a cerca de 18000 en los años 30) y su gravitación sobre la región circundante.

Esta situación incidió en la decisión del padre verbita Honorato Eichleteitner –a la sazón Cura Párroco- de comenzar una obra de magnitud para lo cual contó con el beneplácito de Mons. Boneo, Obispo de Santa Fe.

Lamentablemente por razones de salud el citado sacerdote no pudo acometer las obra pero su sucesor provisorio –el padre Stratman- se interesó en el proyecto y en 1921 constituyó una Comisión por voto popular que debía ocuparse de todo lo atinente a los trabajos (proyectos, presupuestos, compras de material, recolección de fondos, etc).

El trabajo de la Comisión no fue fácil ya que había diversas cuestiones que resolver y la inversión a realizar muy grande incluso para una feligresía como la esperancina, por lo cual no faltaron disensiones y encontronazos lo cual no debe asombrar en una comunidad con tanta historia participativa.

Los aportes del pueblo

A pesar de algunas renuencias, los trabajos de la Comisión y las exhortaciones del Párroco tuvieron eco en la feligresía tal como puede verse en el extenso listado de donaciones para este fin tanto en dinero como en elementos que podían ser utilizados en la obra o trocados por dinero.

Para el 1ro de diciembre ya se habían recolectado algo mas de 60.000 pesos y en ese mismo mes se organiza una gran colecta dirigida ‘al pueblo creyente y generoso’ en la que se exhorta ‘... a no cerrar sus oídos y su corazón a esta necesidad pública religiosa’.

La escasez de dinero en 1923 para continuar con los trabajos genera una crisis en la Comisión por lo cual el Párroco –Gualterio Krauss- se hace cargo de la administración de los fondos, aunque en 1925 fomenta la creación de la Sociedad ‘Pro Templo parroquial de Esperanza’ integrada exclusivamente por mujeres, la cual durante varios años y con diversas modalidades, se aboca a la consecución de los fondos necesarios que hacia 1927 alcanzaban los 284.731,25 pesos.

La construcción del templo

Como es sabido por todos, el templo elevado a Basílica menor es una réplica de la Iglesia del Espíritu Santo que los padres verbitas construyeron en el barrio de Palermo.

Sin embargo en los inicios, los planos del mismo se le habían confiado al Arq. Enrique Legger hasta que se decide reemplazarlos por los elaborado por el padre Beker svd para la Iglesia porteña pero adaptados a la realidad y posibilidades de esta comunidad.

El 16 de octubre se coloca la piedra fundamental y el 27 de febrero el constructor Julio Mazzaro da comienzo a los trabajos preliminares que llevan varias semanas dada la envergadura de la obra, para el 12 de abril comenzar con la apertura de los cimientos.

En el cuaderno de notas que llevaba, se puede seguir día el proceso constructivo imposible de detallar pero que tiene momentos de significación: 25 de abril relleno de cimientos; 4 de julio se llega al zócalo; 26 de agosto dintel de la puerta; 16 de octubre curvado de las paredes y hacia diciembre los trabajos de las torres.

No cabe dudas que el gran animador de este esfuerzo fue el padre Krauss quién al final de su curato podía observar la concreción de los sueños de su co-hermano Eichleitner que se sintetizaban en la colocación de las cruces gemelas en las torres y en el ornato interior del templo.

Últimos trabajos y bendición

Aún cuando faltaban algunos detalles y trabajos menores, el 4 de setiembre de 1932 Mons. Natalio Bértolo –Administrador diocesano- procedió a la bendición del nuevo templo, ocasión en que como refiere el periódico ‘El Demócrata’ ‘magnifico y emocionante era el espectáculo que ofrecía la hermosa iglesia contando la brillante ceremonia con el valioso concurso de todo el pueblo de Esperanza y colonias vecinas’

Años después, el 7 de setiembre de 1944 el templo era consagrado por Mons. Nicolás Fasolino en un acto que también los contemporáneos consideraron conmovedor.

Conclusión

Brevemente hemos hecho memoria de este templo que es reflejo de la historia de la comunidad y que pone de manifiesto –al margen de todo triunfalismo- que la fe no es un asunto privado sino un acontecimiento histórico y público.

En este Iglesia, hoy Basílica menor, sus torres que sobresalen sobre el resto de las construcciones nos enlazan con el cielo y la voz de sus campanas nos recuerdan la presencia del Señor en medio del fragor urbano y nuestras múltiples ocupaciones.